Cuando lo considere oportuno

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 21 jul 2013

Mariano Rajoy está comprendiendo, a pesar de su querencia y de lo que le aconsejan, los límites políticos del silencio. Hemos pasado de la callada por respuesta a salir por la tangente, en boca de Soraya Sáenz de Santamaría y José Manuel García-Margallo, vicepresidenta del Gobierno y ministro de Exteriores, respectivamente. Ambos, entre el viernes pasado en la rueda de prensa del Consejo de Ministros y ayer en un encuentro con cancilleres europeos, han utilizado la misma forma: cuando lo considere oportuno (Rajoy) dará las explicaciones que hagan falta para «tranquilizar a la opinión pública» (según versión del Ministro). Y en la versión de la Vicepresidenta: «Como presidente del Gobierno rinde cuentas a los ciudadanos de la manera y en el momento que considere oportuno y no al servicio de la estrategia procesal de nadie ni de la estrategia política de otro, y dará las explicaciones que corresponda y las que se deban a los que nos debemos, que son los ciudadanos», aseguró.

Ambas precisiones sobre los destinatarios finales de las posibles explicaciones (opinión pública y ciudadanos) parece que dibujan un escenario distinto y alternativo (¿otro formato?) al de una comparecencia parlamentaria por iniciativa propia o como consecuencia de la moción de censura instrumental anunciada por Alfredo Pérez Rubalcaba. Y a la vez identifican el control del tiempo (cuando lo considere oportuno) y el formato (una incógnita, de momento) a las atribuciones propias de un presidente del Gobierno o al cálculo político. Una atmósfera de reivindicación de autonomía democrática y de independencia política envuelven estas afirmaciones, en medio de un ambiente cargado, también, de conspiraciones, rupturas, chantajes y guerras fratricidas.  

Pero una explicación (la ofrecida) no es una justificación (la necesaria). Esto es lo que diferencia la arbitrariedad de la política democrática: que hay que justificar las explicaciones. Que hay que argumentar cuáles son las razones, los hechos y las valoraciones que llevan al Presidente a decidir cuál es el momento oportuno. Sin justificaciones, la política queda a merced del personalismo o del autoritarismo, aunque se barnice de halo democrático.

Rajoy puede creer que no ha llegado el momento, o que no debe, ni tiene la necesidad. Incluso, alejado definitivamente de la realidad, puede pensar que no es importante. De acuerdo, aunque la mayoría de las fuerzas políticas no lo crea así, junto a la inmensa mayoría de la opinión pública y no pocos ni irrelevantes medios de comunicación internacionales. Pero no puede ser el silencio argumental el contexto con el que podamos comprender su decisión. Silencio sobre los hechos y silencio sobre su silencio. Esta deriva le hunde, definitivamente. Incapaz de justificar sus decisiones, por muy equivocadas que estén o así lo parezcan para una sólida mayoría, la especulación sustituye a la argumentación.

Necesitamos explicaciones. Y justificaciones si no se van a dar. No hay otro camino. Sin ambas, el deterioro de la política es irreversible. La teoría de la justificación es la parte de la teoría del conocimiento que se ocupa del apoyo o respaldo que tienen las creencias informales (los puntos de vista) o las formales (las proposiciones lógicas o las teorías científicas, por ejemplo). Desde Platón ya sabemos que una justificación es requisito indispensable para que tales «creencias» constituyan conocimiento legítimo, es decir, sean consideradas válidas por una comunidad o grupo social.

Rajoy se juega la legitimación democrática de su poder político. Disociar, de facto, legitimación y poder es un despeñar por el acantilado toda nuestra arquitectura institucional. Rajoy puede aguantar hasta 2015, tiene el poder y la posibilidad. Pero cuando esta realidad se impone sin justificar (sin pedagogía) se abre el suelo bajo nuestros pies. Tiene el poder, pero cada día lo deslegitima más. Esta es la auténtica tragedia: el silencio no es autonomía, ni independencia, ni derecho democrático. Es justo lo contrario, o así se percibe.

«Cuando lo estime oportuno» es una explicación propia de otro tipo de régimen. No hay que justificar, se puede hacer, y punto. Los que la pronuncian, o la estrategia que subyace en ella, no son conscientes del inmenso daño que se hacen y que nos hacen. Y si lo son, es gravísimo.

Hay 47 Comentarios

Si el registrador Marciano ha sido tan tonto como para haber firmado algún recibí a Luis el cabrón, en este momento lo que se está negociando es el desbrozamiento de su futuro procesal y la composición del nuevo Gobierno... Si yo fuera periodista y estuviera respaldado por un medio de comunicación cuasi independiente, ahora estaría investigando en esa línea de flotación y no perdería el tiempo en marianadas. O sea, que mi admirado Ernesto Ekaizer està trabajando en buena dirección, seguro.

Pues a mí, las frases de dar las explicaciones cuando le parezca oportuno me parecen propias del anterior régimen, o del golpe de estado del 23-F. Rajoy no es democrático, de hecho, está aprovechando la doctrina del shock para cargarse la democracia en España, empezando por romper la independencia del poder judicial, acostumbrándonos a que aguantemos arbitrariedades y abusos de todo tipo, y con sus medios intentando fomentar todo tipo de discriminaciones para que desconfiemos del vecino y así no podamos unirnos. La desconfianza y las diferencias sociales entre todos, siempre uno está por encima de otro son, por ejemplo, la base del poder mafioso (recomendación: Los Orígenes de la Mafia, VVAA, Capitan Swing, Madrid 2009)

Poco se puede añadir a la contundencia y serenidad del planteamiento de Antoni en el blog de hoy, nos queda como mucho "el participar" para seguir demostrando que las voces no son singulares de analístas o periodistas que solo remueven su propia cazuela, sino que detrás está el quejido de muchas tripas a las que a unas les duele en la dignidad, a otras en la vergüenza, a muchas en la necesidad ( las más afectadas ) e incluso a algunas (dicen que muchas ) tripas de votantes del PP hasta en la decepción. Debe oírse nuestra voz, constantemente, incluso a riesgo de resultar reiterativos, que sus falacias no caigan en el olvido, que esperemos con entereza que pase su funeral por delante de nuestra casa.
La pequeña aportación que puedo hacer y que a mi mismo me parece simple, pragmática y un poco "verdad de Perogrullo" es que si Rajoy no ofrece una "justificación" es sencillamente porque no la tiene. Si tuviese un amago de justificación por demagógica que fuese nos hubiese lanzado a Pons, Floriano o incluso la Cospe, pero cuando tiene que recurrir a Soraya, Margallo o "alucina" incluso a Cañete en plan dogmáticos o distraidos es que todo le va muy mal.
!! Pero que cojones le echa el tio !!
A mí no me importa que Rajoy esté cavando su tumba, me importa que voy a pagar la pala, voy a perder un día de trabajo y el curro que va a dar taparlo con la de tierra que hay que echar encima, ni te cuento.......

Hay quien habla del silencio de los corderos, sin saber como enfocarlo.
Aturdidos por la paciencia y la astucia del grupo.
Por lo chocante, ante tantos envites y espavientos algunos rastreros y otros justificados.
La inteligencia del rebaño, de la manada que ha de seguir el camino, aunque olfateando el peligro, y aun sabiendo del peligro, se meten en el rio en fila, por el sitio menos profundo.
Y aun así.
Se siente el dolor de los que caen por el camino, a nuestro lado, indefensos, atropellados y sin entender de por que han de ser así las cosas.
Y por que a ellos o a ellas, los mas débiles, los menos culpables, los más inocentes.
Con lente de aumento, mirando de cerca.
Una instantánea, un retrato nuestro nacional comparado con el entorno próximo, o menos próximo.
A la vista de los depredadores, agazapados. Que también existen a ambos lados del camino.
Conducir el rebaño exige poner manos a la obra, y quien se sienta capaz que lo intente.
Si se atreve.
No todos los palos de las ruedas son buenos, algunos están podridos.
Solo que no lo parecían, y ahora van saltando por el camino, provocando caídas y descarrilamientos.
Pero la manada sigue atravesando el rio a pesar de los cocodrilos.
Respetando los tiempos que nos marca la naturaleza, que corrige las diferencias, los excesos, los abusos, los privilegios, los empachos, y las avaricias.
A dentelladas.
O a veces, solo con diarreas y colitis sin fin.
Hasta entender, que en realidad de lo que se trata es de no ir de sobrados, ni de listos, ni de listillos, ni de vivos o aprovechados, ni de rácanos, ni de cobardes.
Porque el rio, nos pongamos como nos pongamos hay que pasarlo, que nos empujan los de atrás.
Aunque a algunos les muerdan los cocodrilos.
O se los coman.
Ese es el destino.
Un año tras otro, estación tras estación.
Hay que adelgazar y mermar el número.
Mientras con suerte algunos aprenden por lo visto y lo vivido. Otros se entregan agotados para que pase el resto de la manada.
Cerrando el círculo.
Y aprendiendo con suerte entre carrera y jadeos.
En el corto espacio de tiempo que nos dura el aliento.
Bajo los rayos del sol.
Repitiendo el guión una y otra vez.
Los buenos y los malos.

Cuando Marciano Rajao hable del asunto serà peor porque no dirá nada. El señor de los hilillos volverà a negar el cambio climático y lloverán chuzos de punta. Además, como sabe todo " El Mundo", al día siguiente aparecerá un comprometido "recibí" en la portada del periódico de cabecera de Ansar y de la lideresa....

Voy a dar un punto de vista quizás un tanto heterodoxo y también, lo admito, no correcto políticamente. Ello desde la suscripción casi completa de las fundadas argumentaciones del Sr. Gutiérrez Rubí, desde luego. Con algunas discrepo pero la mayoría son fácilmente compatibles.
Mi punto de vista es que la sociedad española no está tan mal, ni económica ni políticamente, como parece. Moralmente quizás sí, pero en política la moral poco importa. Es decir, la mayoría de la opinión pública seguramente piense "todos hacen lo mismo", que es como decir: "si yo estuviera ahí habría hecho lo mismo". De ahí que Bárcenas no sea un arma de destrucción masiva tan potente. Diga lo que diga, saque lo que saque, no va a causar mucho más daño, salvo en el imaginario del pobre PSOE, que también, haga lo que haga, va bajando en estimación de voto.
Económicamente, no hay que engañarse: la cosa nunca ha estado tan mal como la corrección política o los intereses partidistas (antes y ahora) quieren hacer creer, y España va a ir hacia arriba en unos meses. En ese contexto y con la sociedad que tenemos, la "cosa" Bárcenas y sobres y tal es hasta jocosa, pero no amenazante para el Gobierno del PP, me parece a mí. España, en parte -sólo en parte-, se parece políticamente a la Italia de hace una décadas, en que el Gobierno y la política iban por un lado y el país por otro. Difiere en que el sistema de partidos no quiebra. Salvo pequeños trasvases a UPYD e IU, y a algún minoritario, poco va a suceder. Desde luego, la inestabilidad política va a ser mayor, pero a cambio habrá menos maniqueísmo trincheril, del que tanto sobra aquí y que históricamente tan malo nos ha sido.
Un saludo.

Pienso lo mismo que dice Inma. Y además creo que diga lo que diga Rajoy, o cualquier miembro de su gobierno, los ciudadanos sabemos que van a mentir.
Así que empecemos a pensar el porque un Presidente de gobierno y multitud de personas de su partido puede estar inmerso en un caso de corrupción y seguir gobernando impunemente. Eso, entre otras cosas, es lo que hay que cambiar.

Yo creo que le estamos dando al Sr. Rajoy demasiada importancia al tratarle como un líder democrático. Ni él, ni la organización que le sustenta, ni sus métodos, ni su práctica política, son democráticos. Llegó al Gobierno con un programa oculto; está haciendo justamente lo contrario de lo que dijo que haría; se hartó de decir que, con su sentido común, sabía qué había que hacer para superar la crisis; improvisa como el gran incompetente que es. Y por si fuera poco, al igual que le pasó a Al Capone, su contable le ha desnudado, a él y a su partido. Mientras tanto, su respuesta es el silencio, las respuestas leídas a preguntas cocinadas con uno de los diarios del régimen. Ahora ya sabemos que el Gran Recortador es un chorizo que preside un partido que se financia ilegalmente y que utiliza a las instituciones en su beneficio propio. Definitivamente, estamos perdiendo el tiempo analizando su comportamiento bajo un prisma democrático. Estamos en un franquismo de baja intensidad creciente.

Que un diplomático de carrera (supongo) se despache como lo ha hecho el señor Margallo lo descalifica como diplomático y como ministro de Exteriores de un gobierno "presuntamente" democrático. Es tal su despropósito (no cabe pensar en el lapsus y sí en la prepotencia que supone el "cuando lo considere oportuno") que nos hace pensar que en realidad, si lo hiciera o hiciese, Rajoy estaría haciendo un favor a la ciudadanía. No lo considera como una obligación ineludible sino como una actuación de condescendencia con/hacia sus súbditos. Tengo la impresión que tanto Rajoy como el resto de sus ministros, asesores, colaboradores, militantes y simpatizantes están gravísimamente afectados por el mal de las vacas locas.

Si alguien me pregunta cuándo voy a hacer algo que no quiero hacer siempre respondo con un «el día menos pensado». Parece cosa de gallegos.

Hola, amigos. Existe un riesgo grave, creo, que los áulicos de RAJOY parecen no tener en cuenta: que cuando vaya a dar explicaciones, no tenga quien lo escuche, quien oiga, a quien le interesen sus explicaciones. Porque mientras tanto habrá pasado (es un riesgo claro) que el incendio BÁRCENAS haya acabado con todo y al final no queden sino las cenizas del prestigio, la autoridad y la gobernabilidad del PP y su representante en el gobierno. Puede ocurrir que mientras llega la hora conveniente, BÁRCENAS, el poderoso señor BÁRCENAS, y la voz de la justicia, el juez RUZ, hayan dado todas las explicaciones del caso y ya no queramos saber nada más. Solo,como en los procesos normales, las que tenga que decir el abogado defensor de RAJOY, sentado en el banquillo de los acusados. Ese sería el normal funcionamiento del poder judicial en España. ¿Será que permiten que la justicia acúe como debe?

!Que desvergüenza, que golfos!....¿es que son otra cosa?...el que asi lo crea, con todos mis respetos,le aconsejo que compre "unas gafas cerebrales contra la pasmosis mental que sufre.....O puede ser, que esa pasmosis vaya acompañada de una ignorancia-cobarde que se convierte en un"excremento pestilente" que aconseja separarse del mismo,por razones de salud psíquica,higienicas y de civismo...
Despues de "este desahogo personal" ante tanta infamia,quiero felicitar al autor del articulo por su calidad argumental.
Apertas agarimosas
http://intentadolo.blogspot.com.es/2013/07/desverguenza-al-infinito.html

Esperemos que no se atreva a hacerlo desde un plasma. ¿Perdiendo la credibilidad que tenía sigue legitimado para gobernar el país? La mayoría absoluta le puede dar la posibilidad legal de terminar la legislatura, pero si no mantiene la legitimidad moral será difícil.

Ese comentario es una muestra más de la prepotencia que gasta este gobierno, que se toma su mayoría absoluta como un poder absoluto. A pesar de sus millones de votos, muchos otros millones no les votaron y forman también parte de los ciudadanos. Así que eso de que iba a gobernar para todos es falso. Y siguen con la estrategia del avestruz...

Cuando lo crea oportuno. Es lo que corresponde a un Estado fallido. Propio de una tierra de conejos donde la gente sigue votando.Donde el cante por peteneras es la marca España.Esos 1.700 imputados sin ir mas lejos. Ese empate técnico entre esa podrida casta/clase politica y parte de la judicial.En fin,para que seguir.Y en ese plan.Ninguno.

Sinceramente no sé que puede pasar con todo esto y eso me asusta y mucho. Esto ya no es simplemente una crisis económica, es una crisis total en la que todo está cuestionado. Ya hemos pasado por situaciones parecidas, la gran baza de la Transición fue que todos renunciamos a algo por el bien común y se llegó a un consenso que evito males mayores.

Se supone que tenemos ya más de treinta años de bagaje democrático en los que algo tenemos que haber aprendido .La aparición de internet ha propiciado unas nuevas formas de comunicarse que han infludo en nuestra forma de relacionarnos entre nosotros y con el poder político. Todo va más rápido y por tanto se exigen reacciones más rápidas a los que nos gobiernan.

Sin embargo creo humildemente que este será un buen momento para reflexionar y para cambiar todo lo que no se hizo bien en la transición. Pero para eso se debería contar con un acuerdo de todos y el Gobierno no está por la labor, quiere consenso sí, pero para apoyarle en todo lo que hace sin aceptar correcciones. Su principal virtud es dar largas y pasarse la pelota de unos a otros para intentar distraer la atención.

De nuevo en Europa nos miaran con cara rara y eso no es bueno. Como nos pierdan el respeto, lo pagaremos caro.

El paronama es desolador: Interior con crisis económica y retroceso de derechos, exterior : desprestigio.
¿Es esto un camino sin retorno?

Si Rajoy piensa que el silencio siempre es válido para la resistencia (habría que preguntarse de que sirve esa estrategia, más allá del poder por el poder, lo cual también deslegitimaría cualquier realidad democrática), es que ni tiene un plan para el páis ni para si mismo. La gobernanza no puede basarse en tácticas, sino en valentías, ya que se debe construir a partir de un servicio temporal, no de una pelea por alcanzar el trono hueco.

http://casaquerida.com/2013/07/20/el-pais-de-los-hombres-integros/

Antoni, tenias razón en tu apostilla al comentario último, porque vivimos una crisis política, institucional y económica de enorme calado y se hace necesaria mas que nunca la sensatez, no reñida con la firmeza.
En el horizonte se vislumbran sombras amenazantes, o al menos yo así lo interpreto. Rajoy con su escapismo y falta de responsabilidad es causa de la alarma social que su actitud provoca, pero que Aznar se postulase como salvador de la patria en una entrevista pedida por él en Antena 3, no genera tranquilidad, como tampoco lo hace el que Bárcenas, Manos Limpias y El Mundo sean los protagonistas de una estrategia de acoso, quizás al servicio de algo o alguien. Tampoco incita a la tranquilidad que Gallardón haya adquirido para el gobierno el control del Tribunal Constitucional del Supremo, o que la reforma del Código de Justicia Militar permita ahora el enjuiciamiento miliar de civiles, como denuncia hoy Javier Marías en su artículo semanal. Son muchas sombras las que cubren las tramas descubiertas, y ninguna tranquilizadora, que exigen, mas que nunca la unidad de los partidos democráticos, de los sindicatos, de los movimientos sociales y de los ciudadanos. Para finalizar creo que el destino de Rajoy es su dimisión y que cuanto antes lo haga mejor será para todos. Séneca dijo que el destino acompaña añ que lo acepta y que arrastra al que no lo hace. Que decida Rajoy.

El silencio de Rayoy no sorprende a nadie. Es lógico, sabiendo que su amiguete Bárcenas fue el artfice de ese enorme entramado, y por ello, sabe demasiado de la complicidad de la dirigencia del PP en los asuntos de corrupción y de evasión fiscal, o sea, del dinero escondido en paraísos fiscales.

"Cuando lo considere oportuno". Este se ha creído que es un rey medieval. Además, ya no hace falta, hay "resistencias" que confiesan culpabilidad o cobardía por sí solas. Que un presidente de un país supuestamente democrático, se resista a hablarles a los ciudadanos a los que se debe, debe o debiera inhabilitarle para el cargo. Hacen falta cambios, reformas, pero no precisamente donde las pone este cobarde o culpable, sino en los mecanismos democráticos. No puede ser que un presidente se niegue a justificarse ante el electorado por mucha mayoría absoluta que tenga. No se puede consentir que un primer ministro mienta impunemente y se sepa y se note palmariamente. Acordémonos de Clinton, se le pudo obligar a declarar por el asunto de la becaria (una memez comparada con esto) bajo amenaza de expulsarle del poder. Y casi lo hicieron, por mentir. Y este incapaz, dará explicaciones "cuando lo considere oportuno". Que lo deje, que no dé ninguna, no puede. Directamente que se vaya. Ya está bien de tanta chorrada.

Cuando se llega donde Rajoy ha llegado con táctica de no despuntar, de no actuar, de dejar que el tiempo actúe como lenitivo, es muy difícil cambiar de estrategia. Si además, su primer consejero le insiste en perseverar en esa dirección, tal y como cuenta hoy en El País Fernando Garea, es utópico esperar un gesto de coraje político. Como mucho, realizará una amañada entrevista en televisión, con buena parte del discurso asegurado por presuntos periodistas.

Breaking news: Rajoy comparecerá mañana en horario de máxima audiencia. Lugar: Antena 3. Entrevista: Gloria Lomana.
G.L.: Sr. Presidente ¿Usted conoce o conocía la actividad delictiva de Bárcenas, ex-tesorero de su partido?.
M.R.: Vamos a ver, como dicta la razón y el sentido común, nadie en su sano juicio podría pensar que yo conozca las actividades de Luis (el cabrón), ni siquiera sé quien es.
Y ya está....¡fin de la entrevista.
Saludos y buen verano

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Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

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