La carta

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 27 jul 2013

Finalmente, empieza −de verdad− la política. Hasta ahora las gesticulaciones y las instrumentalizaciones han sustituido y, de alguna manera, hurtado el debate político de fondo. Ahora puede ser diferente, aunque los compromisos mutuos dibujen un escenario imposible. De la oralidad a la literalidad. De lo que se lleva el viento, a lo que consta en acta (por escrito). La carta de Artur Mas a Mariano Rajoy (así como la respuesta y el escenario político que se genere) puede ser una oportunidad. Para ambos. Para todos.

La correspondencia política ha tenido momentos importantes −algunos históricos− en las relaciones Catalunya y España, aunque casi siempre en un sentido único del puente áereo postal. El formato ha sido diverso. Por ejemplo, las «cartas abiertas» (para ser publicadas en prensa) como las de Pasqual Maragall a José Luis Rodríguez Zapatero en 2002. Releer sus contenidos hoy ofrece nuevos matices y perspectivas en contraste con lo sucedido. «El nuevo federalismo, o como le llamamos tú y yo, la España plural, está a punto. Todas las esperanzas están permitidas. No fallaremos.», concluía Maragall.

De hecho, Maragall en su etapa como Alcalde (olímpico), candidato (socialista) o President (tripartito) escribió muchísimas cartas políticas. Su tozudez y convicciones, así como una permanente inspiración literaria, encontraban en el medio epistolar un formato adecuado de enorme libertad y autonomía. Cuando todo parecía bloqueado, Maragall tenía fe en la letra escrita: no contemplaba otra opción que la respuesta y la reciprocidad. Y a partir de ahí retomaba, empezaba o reconstruía una relación. Sus cartas y sus correos electrónicos eran, en buena medida, su manera personal de hacer y entender la política. Textos para escribir, para leer, para contestar. Textos de persona a persona.

Años antes, a mediados de los 90, las agrias cartas de Jordi Pujol a Felipe González, en las que el President se quejaba de los incumplimientos del Gobierno, fueron el tono general. Misivas contra las evasivas. Cartas en lugar de reuniones. Se escribían, mientras cancelaban citas, encuentros y compromisos. Eran cartas de reproches y advertencias que anticiparon el Pacto del Majestic. Lo que entonces fueron quejas, mucho antes habían sido ofertas. Ya en 1983, Jordi Pujol, y otra vez por carta, reiteraba al Presidente del Gobierno español su disposición «al diálogo sobre las autonomías».  

Esta correspondencia explica y refleja, en parte, el itinerario político transcurrido en estos 30 años: de la disposición a la queja, de la renovada esperanza maragalliana, a la severa advertencia sobre la desafección catalana de José Montilla, hasta llegar a la decepción que anticipa una ruptura tal y como se puede hoy leer en la carta de Artur Mas.

En la historia, las cartas políticas han jugado un papel decisivo. Recordemos la correspondencia casi diaria entre Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt. O las cartas de la guerra fría, en especial las de John F. Kennedy a Nikita Kruschev en 1962 y viceversa, sobre la crisis de los misiles en Cuba y que evitaron una guerra mundial. O, décadas después, las cartas sobre el desarme nuclear de Mijaíl Gorbachov al presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan.

La correspondencia (pública y privada), puede abrir oportunidades en política. Que estas devengan históricas, dependerá de la altura de los líderes, de su habilidad y sentido de la responsabilidad y de que entiendan la naturaleza −simbólica y democrática− de las cartas políticas. Si quien las escribe, las plantea como una comunicación, renunciando a convencer o negociar, se equivocará. Quien las lea o responda renunciando a convencer o negociar, también se equivocará. Si es escenificación, estas cartas no harán historia, en absoluto. Si es correspondencia, pueden abrir una oportunidad.

Este blog tiene una divisa, una cita de James Baldwin: «Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.» Pues eso. Escríbanse. No se envíen comunicados. Escriban cartas, léanlas… y todo es posible.

Hay 23 Comentarios

Antoni, debo reconocer que me ha decepcionado Vd., no se ha mojado en nada.
Con lo poco sobrados que vamos de periodistas realmente comprometidos con la democracia, como es su caso, esperaba un poco más pues de eso de mojarse.

Rogelio;
mi reflexión era sobre la "forma epistolar" en la política y, en especial, su uso en las relaciones entre los Presidentes de la Generalitat y del Gobierno. Cómo han sido.... y cómo reflejan una evolución de las relaciones y las comprensiones mútuas.
Además quería señalar la oportunidad que abre el texto escrito para resolver los problemas y animar a que lo exploren a fondo en lugar de instrumentalizar la correspondencia como sucedáneo de la conversación. Sobre el contenido de la carta... hablemos otro día... que seguro habrán muchas oportunidades. Gracias.

Ahora en plan más serio me gustaría preguntarle a Antoni si su último artículo trataba sobre la importancia de la comunicación epistolar o de la epístola de Mas a los Rajoys. La de San Pablo a los Efesios lleva dos mil años en portada ......

Pués querido Semen, yo tengo dos reyes y dos ases, así que !!ordago a los duples !! ¿ los ves o pasas ?

Sí hacen falta cartas, sí... ¡De dimisión!

Siempre he defendido que una de las mejores cosas que tienen las nuevas tecnologías desde los SMS, los blogs, los chats, los emeils etc.... es que han conseguido que la gente vuelva a escribir, con mejor o peor ortografía, sintaxis etc... pero a escribir, lo que conlleva juicios más ponderados, medidos y profundos que la visceralidad de la palabra hablada. La lentitud de la tecla o el boli nos obligan a masticar más lo que decimos y lo decimos mejor y además queda constancia de lo dicho. Lo que me preocupa es que esto va a durar muy poco, poquísimo diría yo, para evitarnos la incomodidad de teclear van a aparecer aplicaciones que convertirán nuestras palabras en una voz anónima ( o en varias a elegir como los catálogos tipográficos) y volveremos a dejar de escribir. Siempre he defendido que uno de los mayores defectos de las nuevas tecnologías es que provocan "vagancia".
Respecto del tema de los nacionalismos ya me he pronunciado repetidas veces y es sabido que no son santo de mi devoción.

¿Qué hacemos con las cartas y comentarios de Pérez de los Cobos, presidente del Tribunal Constitucional, sobre los nacionalismos, Cataluña, los catalanes, etc.? ¿Lo dejamos pasar o lo denunciamos aquí, en estas cartas que nos escribimos en los blogs?. Yo creo que no debemos dejarlo pasar y tenemos la obligación de escribir y pedir que este indeseable representante de la ley, en España, deje inmediatamente su puesto.
Envío una carta abierta para pedir la dimisión de Rajoy, que está haciendo un daño inconmensurable a este país.
No contento con eso, también quiero recordar que en el PP hay una serie de personajes que deben dejar sus cargos e irse a su casa o a su puesto de trabajo en el funcionariado español. Cospedal es una de ellas; pero en este partido que nos gobierna son legión.

Las cartas sobre la mesa, que falta hace. Las que dices, que seguro que "han prescrito" y las de tahúres y mafiosos que es lo que son. Las trampas son las que queremos ver, que solo aparecen cartas de amor.

¿Derecho a decidir? Esto, oiga, no es Argelia. Y el día que Canarias, o Galicia, o Andalucía, o Valencia, o León...o Navarra... quieran decidir... qué hacemos troceamos esto como si fuese un queso... ¿No nos estamos volviendo todos locos? ¿quién nos respetaría entonces, Francia, Alemania? Un conjunto de "paisitos" mal avenidos ¿qué ibamos a ser?

En Cataluña hay gente muy moderada, nacionalista, amante de su lengua y tradiciones.... Pero también hay sectores nacionalistas muy radicales, intransigentes, expansionistas.... algo muy nefasto y muy similar al batasunismo radical vasco... gente fanática, integrista, que se toma lo de la nación como si fuese una religión...., con sus rituales etc y eso está arraigado, por desgracia para todos, en ciertos sectores sin vuelta atrás... mal pinta la cosa.

Estimadas comentaristas, lectoras y gobernantes (me he pasado al genérico femenino, para ahorrar): ante la inminencia de la segregación nacional catalana insto a todas a aprovechar las experiencias de procesos similares del pasado y anticipar las correspondientes previsiones.
Me refiero, entre otros casos, a la segregación entre India y Pakistán al independizarse del Reino Unido (todos recordamos las imágenes de caravanas de millones intercambiando poblaciones), la segregación nacional (inconclusa) Israel-Palestina y el muy creativo caso de la multisegregación de Yugoslavia.
Primeras medidas inmediatas (no hay que esperar la independencia). 1. resolver la situación de los sudetes catalanes. La franja catalana de Aragón es tierra disputada (ver wikipedia). Sin duda, en cuanto advenga la independencia surgirán las reclamaciones (el patriotismo es un estado permanente de reclamación y queja). España debería hacer un censo y dar la opción de elegir entre irse a Cataluña o trasladarse a otra región de España, todo con las correspondientes compensaciones. La tensión fronteriza permanente no es buena. 2. Negociar las condiciones de la minoría española en Cataluña. Hay que prever que el acoso se agudice. Hoy multan por rotular en castellano ¿qué pasará después?. Si alguien debe emigrar, no debe sufrir la tragedia vasca: 200 mil se fueron sin recibir compensación del nacionalismo. Los catalanes llevan muchas décadas provisionando fondos con este fin: ITV, Palau, Banca, Casinos, 3%. El dinero está. 3.En todo caso, legislar ya mismo la imposibilidad de la doble nacionalidad y el veto a la inclusión en la UE. 4.Segregar el PSC del PSOE, ya. Maragall, Montilla, Zapatero incentivaron todo esto, pensaron, como el Jüdenrat, que en algún momento los nacionalistas tendrían suficiente.
Lo que no es prudente es actuar con adanismo virginal, como si el nacionalismo no estuviera detrás de 150 millones de muertos. La idea simple y estúpida de que hay pueblo, hay patria y debe haber un estado que los abarque olvida lo escencial de lo humano: la historia de la humanidad es la historia de las migraciones, desde Lucy y hasta hoy. Siempre habrá alguien de fuera de Cataluña que huela mal: Pakistaníes, Senagales, Chinos y Españoles. Nunca habrá una patria limpia de otros, la frontera nunca pasará por donde debe.
Atentamente

¡Venga ya! Menos cartitas y más lealtad a las leyes. Sin leyes no hay estado de derecho. Una perogrullada que tratan de ignorar saduceamente los separatistas que están en las instituciones gracias precísamenta e las leyes que quieren conculcar. Un disparate y una ruindad, las dos de tamaño mayúscule insoportables .

Personalmente solo he utilizado el sistema de comunicarme por carta manuscrita, o e-mail, como mediación en un conflicto, cuando ya había agotado otras formas. Y más para dejar constancia de mis deseos, opiniones, o posiciones, que para solucionar cualquier tema que me preocupara. No sé si todas las cartas de esos personajes tan relevantes dieron los frutos esperados. Las mías algunas veces si, pero no de manera inmediata, sino al cabo de algunos meses, e incluso años…
Y en cuanto al contenido de la carta del Sr. Mas, por el momento, prefiero no opinar y ceñirme estrictamente al tema que toca que es la correspondencia entre mandatarios.
Si acaso apuntar que cada vez que se escribe o habla sobre el independentismo catalán brillan, por su ausencia, las opiniones de los miles de catalanes que no creen que esa sea la única opción que tiene Cataluña para conseguir un concierto económico más justo.

Los independentistas catalanes tratan de demonizar a sus oponentes, sean catalanes o no, siempre con el estribillo del fascismo, con descalificaciones generales, y acusándoles de agresores. La agresión está del lado del independentismo, que es quien quiere cambiar el status existente, y por ello, necesita ir mas allá de lo que las leyes y el pacto constitucional han consensuado, y ello sólo es posible mediante la agresión para, agregar tanto amigos a su causa, como enemigos a ella, que tanto valen de una u otra manera.
Es el cuento mas viejo que existe. Se dispara contra todo el mundo con la esperanza que divida a la sociedad en dos mitades a ver si la tuya tiene un poco mas de consistencia que la otra nitad y así llevar el agua a tu molino.
Por eso agreden a todo el mundo que pasa por el tema sea tirio o troyano, porque lo necesitan, porque un enemigo te suele traer muchos amigos de rebote.
Si quisieran una consulta, que no la quieren porque perderían, tratarían de ganarse a cuanta mas gente mejor, de forma que les secundaran en sus pretensiones, pero lo que pretenden es que no la haya, sino que la gente se enfade hasta extremos de nulo raciocinio, y que por hartura no sea posible la consulta, sino el desmadre y el enfrentamiento.

Hola, amigos. El primero que cambia es el mismo que escribe y como es parte del mundo, el mundo cambia con él. Escribir nos permite clarificar nuestras propias ideas, dar cuerpo reconocible a nuestro pensamiento, simpre activo, dinámico, creador, pero informe hasta que lo ponemos por escrito. Esa es la maravilla de la escritura y no solo como la concebía Platón,como salvaguardia de la memoria. Escribimos para saber qué es en realidad lo que pensamos sobre las cosas, aunque también lo que escribimos normalmente tiene una consistencia efímera casi siempre o mucho más duradera cuando acertamos o nos inspiramos o se encarna en la mente y en el corazón de los demás. En todo caso, se trata de un ejercicio maravilloso para mantener el alma en forma y la inteligencia alerta.

El articulo habla de grandes politicos, Maragall, Felipe Gonzalez, Pujol dentro de lo que cabe a pesar de plantar la semilla del odio hacia España durante decadas, como gota malaya, era tambien un politico con mayusculas, pero Artur Mas no pasara como un gran politico, sino como alguien mediocre, por favor no lo comparemos con gente de una cierta categoria.

Como miembro de esa gran mayoría de españoles contrarios al derecho a decidir de Cataluña, estaba acostumbrado a que me llamaran fascista y facha, pero ¿incapacitado? El Sr. Cromapons cree que el nacionalismo es el non plus ultra de la democracia y eso ya es discutible, pero que también se crea más "capaz" que yo me parece una presunción apresurada por parte quien ni siquiera ha sido "capaz" de entender el comentario de Paloma. Así vamos.

Yo no tengo ninguna estrategia de nada. Mi comentario no es ninguna crítica a los catalanes ni a su derecho a decidir, simplmente comento - creo que también tengo derecho - la actitud de Más , miembro de la alta burguesía catalana -y una parte de su partido, que siempre ha sido ambigua, en el tema independencia. Ver en esto una crítica al nacionalismo independentista, me parece como poco alucinante y enormemente equivocado.

Paloma pretende saber todo lo que le pasa por la cabeza al Mas y después lanza su teoria, una estrategia muy barata, si me permite.

Las cartas quedan para la eternidad y hace bien el Junqueras en presionar al Mas para que cumpla ese trámite, la educación ante todo, los buenos modos tambien, no creo que el Rajoy este a la altura.

Hacer las cosas bien parece ser que es el camino emprendido por los partidarios al derecho a decidir, por lo menos una de las dos partres se comporta, hace caso a la gente, por fin alguien!!, otra cosa es que a unos guste y a otros no, ahi no voy a entrar, aunque parece que para muchos aqui consultar a la gente es el peor pecado que pueda existir, vaya nivel.

La respuesta de España? como siempre, aqui no pasa nada, ya se lo encontraran, no se podrá para a todo un pueblo y si lo quieren hacer tendran que usar la violencia, el recurso de los incapacitados, de los fachas, de los fascistas.

Me fastidia que desde fuera de Catalunya se intente quitar la condición de ciudadanos a los que defienden el derecho a decidir llamándoles simplemente "nacionalistas", en contraposición a los "ciudadanos" de Catalunya, que serían los otros. Se manipula el lenguaje. Según los últimos resultados electorales los "nacionalistas" son la mayoría de ciudadanos de Catalunya. Si no se entiende eso, no se puede arreglar nada, ni siquiera epistolarmente.

Los seres humanos necesitamos afianzar nuestras convicciones y hacer partícipes a los demás de las mismas. Las formas de comunicación han avanzado tanto en los últimos años que el género epistolar se ha quedado obsoleto y cada vez lo utilizan menos personas cautivadas por la rapidez informática. Sin embargo enviar una carta a alquien se ha convertido en un "clásico" y dota al mensaje de una autenticidad de la que carece por ejemplo el correo electrónico.


Arthur Más intenta buscar esa autenticidad en su carta: lo que queda por escrito se dota de veracidad y convence a los demás de las propias intenciones. En el caso del President le sirve también para convecerse a sí mismo. Tanto dar largas al tema de la independencia necesitaba de algo que diera visos de realidad a esa petición y la forma de conseguirlo ha sido ponerlo por escrito. Le escribe una carta a Rajoy y la firma de su puño y letra, para que no quepa duda de sus intenciones.Esperando, tal vez, que el receptor ta haga lo de la carta haga lo mismo. Pues puede esperar sentado, que como mucho recibirá un e-mail para desearle unas felices vacaciones. Pues eso.

Esta carta y creo que too el mundo lo sabe es un gesto cara a la galería nacionalista, del tipo, por nosotros que no sea, hacemos todo lo que podemos, ¡si hasta mandamos cartas¡ y todo el mundo lo sabe, así que no entiendo la metáfora que encierra este artículo, o sea, que no entiendo qué opina el Sr. Gutiérrez-Rubi sobre el contenido de la carta, más allá de que parece que tiene una visión muy optimista sobre los intercambios epistolares. Yo creo que esa carta es una invocación Don Juanesca es decir, significa algo así: Clamé a Rajoy y no me oyó, pues si sus puertas me cierra de mis pasos en la tierra responda Rajoy no yo, En fin.

La comunicación epistolar está muy bien, pero es interesante y conveniente que se de a conocer el contenido de la correspondencia. El secretismo y el oscurantismo de la política lleva a hacer extraños compañeros de "cama" y eso no es bueno para el conjunto de la sociedad.
Saludos

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Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

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