2.988 palabras

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 19 jun 2014

Palabras_discurso

En un final muy estudiado y ensayado, Felipe VI ha concluido su elaborado discurso con un «muchas gracias» multilingüe (castellano, catalán, euskera y gallego), con vocación de reconocimiento y respeto a la diversidad, simbolizada en las citas a Machado, Espriu, Aresti y Castelao. Tras ello, cien largos segundos de aplausos casi unánimes de sus señorías, a los que −en la tribuna de invitados− Iñigo Urkullu y Artur Mas han evitado sumarse, con un sobrio rechazo.

Con esas palabras ha acabado la parte más relevante de un cuidado y largo spot publicitario de la Monarquía constitucional, que empezó con el discurso de abdicación del rey Juan Carlos, donde las imágenes, los símbolos y las palabras han estado guionizados al milímetro. Los nuevos Reyes, así como la Princesa y la Infanta han representado a la perfección una imagen cálida y compenetrada de familia, tan conveniente para la Corona. Desde la entrada, unidos de la mano, hasta el ósculo afectuoso que Doña Letizia ha ofrecido al Rey, pasando por las miradas cómplices de la Reina a sus hijas, las percepciones del conjunto han sido eficaces y ajustadas a los objetivos de su guión. La nueva Reina estaba liberada, protagonista, y viendo en su papel de madre la gran oportunidad para ganar la visibilidad que su rol de consorte no garantiza, necesariamente. Los gestos constantes a sus hijas, las presentaciones que tras el discurso ha hecho de todas las personas que han pasado por el besamanos, han demostrado una complicidad natural de la Reina con los invitados. Hoy, Letizia ha roto el molde de frialdad y distancia que, a veces, la atrapa y la evade.

El discurso para el cual el Rey pedía ayer, en broma, ideas ha estado escrito y pensado para reivindicar la Monarquía parlamentaria y su compromiso como Rey constitucional. Consciente, como lo es, del trasfondo crítico que existe en la sociedad española hacia el actual modelo de Estado, así como de la necesidad de profundas reformas institucionales, Felipe VI se ha ofrecido para «escuchar, comprender, advertir y aconsejar». Y, para decepción de bastantes, no ha seguido el hilo de su padre, quien −en diciembre del año pasado− habló de actualizar «nuestros marcos de convivencia», para recordar, simplemente, que «aspiramos a una España en la que se puedan alcanzar acuerdos entre las fuerzas políticas sobre las materias y en los momentos en que así lo aconseje el interés general». Es decir, Felipe VI no parece tener prisa, aunque sea urgente el reto al que se enfrenta la sociedad española, bloqueada entre la necesidad de reformas constitucionales y la incapacidad para hacerlas con las bases (amplios y plurales consensos).

El Rey no ha citado la palabra Transición. Ni ha abierto la puerta a una Segunda Transición, aunque ha reivindicado el papel su generación en el momento actual para «acrecentar» la herencia política recibida y «revitalizar» las instituciones. Sí ha garantizado nuevos estilos (sentimientos, convicciones y compromisos) que, alrededor del concepto de la ejemplaridad, parece que marcarán su reinado. Felipe VI no es un cambio, pero sí hará cambios que podrían inspirar y fortalecer una cultura renovadora. Las formas son fondo. Esta es su baza, su oferta… y, quizá, una oportunidad. 

Felipe VI ha mostrado diversos registros, casi contradictorios: emoción y nervios; también seguridad y preparación. Su apuesta por la autoridad moral, que emana del comportamiento ejemplar, ha sido −seguramente− la parte más relevante de su discurso, consciente como es del deterioro de la Corona. Y habla, sin tapujos (con la oportuna cita final del Quijote), de la necesidad de que la monarquía sea un ejemplo para la sociedad. Sin autoridad moral, la monarquía no se mantendrá. La ciudadanía lo exige, y tiene toda la razón en hacerlo. Felipe VI dice que será ejemplo e inspiración.

En su discurso de 2.988 palabras «ciudadanos» es una de las que más ha citado, junto a: respeto, responsabilidad, historia, convivencia o Corona. Quiere mostrar empatía, crear la percepción de que él sí que va a escuchar, de estar junto a los ciudadanos, y no por encima de ellos. Que va a merecer su orgullo. La fórmula utilizada en la jura de defender los derechos de los ciudadanos y las Comunidades Autónomas es significativa. La sutil estrategia por el orgullo (en España y en los españoles, y que estos a su vez sientan lo mismo por él) es un «pacto» que va más allá de las leyes. Es un compromiso de identificación mutua. Veremos si es suficiente. La Corona hoy gana, pero España sigue con casi todos los retos pendientes. Esta será la realidad cuando el spot acabe.

Hay 21 Comentarios

¡¡Pobre Rubalacaba !! A él le hubiese gustado que ganase Madina, aunque solo fuese por una cuestión de dignidad socialista, aunque fuese quemar las naves, volver con la frente marchita, coño, pero volver, que veinte años no es nada.....

¡¡Pobre Rubalacaba !! A él le hubiese gustado que ganase Madina, aunque solo fuese por una cuestión de dignidad socialista, aunque fuese quemar las naves, volver con la frente marchita, coño, pero volver, que veinte años no es nada.....

La ambigüedad de las respuestas de este personaje da como para pensar, Rajoy se le queda corto........ http://politica.elpais.com/politica/2014/07/14/actualidad/1405367075_073632.html

Somos una pequeña familia de blogueros y lectores no participativos, que los hay te lo aseguro, que nos hemos arropado en ti para participar con nuestras opiniones en la democracia “online”, que como tantas veces nos has dicho es la nueva y espero más efectiva democracia, lo mejor de la “red” querido profesor…. Ahora ante la esperpéntica maniobra para el aforamiento del rey nos debatimos entre la indignación y la mala leche, desde Rosa Díez hasta Llamazares, desde Iñaki Gabilondo hasta Javier Marías, pasando por J.L. Cebrían, Peridis o Emilio Olabarría y otras muchas mentes sensatas y doctas cabezotas de este país, ya se han pronunciado con argumentos irrefutables, contundentes, técnicamente impecables en sus consideraciones jurídicas ( parece que se los ha escrito Pablo Iglesias el de Podemos ) y nos muestran su incomprensión y su sorpresa ante la capacidad del PP y la corona para considerarnos jilipollas y meter la pata de forma tan flagrante, faltamos nosotros, los de “micropolítica”. Querido profesor, estimado Antoni, necesitamos tu análisis sobre el asunto en estos momentos tan faltos de motivaciones revolucionarias para promover cambios, dinos algo, danos un firme sobre el que patalear nuestra impotencia ante tanta ignominia política y tan poca vergüenza. ¿ Hasta donde van a llegar los roucos, los gallardones, los varelas, los aznares, las aguirres, los felipes y los registradores de la propiedad…..? Mi querido Antoni escribe algo, que tus chicos tenemos un montón de cosas que decir al respecto…..
Escribiendo esto se me ha amontonado el tema de la infanta Cristina, en donde vislumbro una evidente presión del ministerio fiscal…. sobre un juez, y no me apetece definirme sin la guía de tus doctas consideraciones, últimamente más críticas y menos conciliadoras, o diplomáticas, o correctas políticamente, lo cual además de considerarlo lógico e inteligente, me complace, los tiempos de los chascarrillos quedaron en el principio de la legislatura, ahora nos toca lidiar con verracos más resabiados y desde luego menos graciosos, lo de buscar la chispa de su desatino se lo dejamos al Gran Wyoming y su “Gran equipo” de ratas de hemeroteca que lo hacen cojonudamente bien.
Todo esta ensaladilla rusa de abdicación, sucesión, coronación, aforamiento, imputación, catarsis socialista, reducción de impuestos, etc., nos la están embuchando como a los gansos para hacer el pate de fua, a tal velocidad, que no somos capaces de digerirla y me huele a maniobra de despiste perfectamente orquestada y preparada con la única intención de que los “gansos” engordemos el hígado y produzcamos más y mejores patés, independientemente de que muchos gansos mueran en el proceso.

Hola a todos.
Alba, pues no creas, pero muchos profesionales de todas las disciplinas han estado pendientes del discurso. Desde psicólogos a politólogos pasando por juristas o revistas del corazón...jeje.
Los hechos son los que son, el Rey no gobierna, así que está a lo que le manden desde Moncloa y había mucho tinte "pepero" en las palabras de Felipe, se nota que los asesores de Rajoy le tomaron la delantera a los del nuevo rey. En los próximos que tengamos ocasión de ver/0ír ya se procurará que el mensaje sea menos "económico/politico" y más social. Al tiempo.
Saludos a todos

inma, en realidad no creo que mucha gente haya prestado atención al discurso del nuevo Rey, porque a estas alturas solo cuentan los hechos.

Sorrise. Nos quejaremos de la poca participación ciudadana después de pagarles las fiestas jaja... (Toi de broma)
Siempre estamos, siempre... De eso se mantienen, y además la crisis ni les roza porque si hay algo que repartir primero va a parar a toda esa gente.
Es la ley, su Ley.
Abraham Lincoln dijo: La más estricta justicia no creo que sea siempre la mejor política.
El y los que le apoyaron eran hombres inteligentes que supieron promover un gran cambio en la sociedad. Gracias a gente así avanzamos. Eso se espera de todos los gobernantes, que sean inteligentes por lo menos.
Los listos solo llegan a la denominación de "pillos" no dan para más.

Hola, amigos. Les diré algo de cómo vi los históricos acontecimientos de la posesión del nuevo rey Felipe VI. Elegante y sobria, admirable y tranquila. El discurso me gustó y, aunque yo sea republicano, lo compartí y lo aplaudí. La democracia nos ha enseñado tolerancia y apertura. Hay conciencia de su misión y hay sentido de la responsabilidad. La República fue una gran oportunidad frustrada en su momento, de hacer una serie de reformas que se vinieron abajo por culpa de los generales violentos y reaccionarios. Por eso, en principio, me parece la mejor forma de conectar con esos cambios abortados por Franco. Pero el tiempo no transucrre en vano: la democracia ha cuajado y nos ha enseñado muchas cosas buenas. Anoté un par de párrafos del discurso del nuevo rey. Para mí el más importante se refiere a "una España en las que los ciudadanos recuperen y mantengan la confianza en sus instituciones y una sociedad basada en el civismo y en la tolerancia, en la honestidad y en el rigor. Siempre con una mentalidad abierta y constructiva y con un espíritu solidario". Si el nuevo rey responde de verdad a este deseo, no me importa posponer mi anhelo de una III República.

Pues no sé, pero lo que yo ví fue a un señor de cuarenta y tantos que leyó, a veces, atropelladamente un discurso que se parecía a uno de los navideños de su padre. No me aportó nada nuevo y hoy estamos igual y me temo que a corto o medio plazo todo seguirá igual aunque quieran hacernos ver que algo ha cambiado. Las revistas del corazón son las que más se van a aprovechar del tirón de la coronación (besamanos, modelitos, peinados, y demás cotilleos post-).
Salud y República

Yo tampoco aplaudo discursos, me pones cualquiera de Navidad y me suenan lo mismo. El spot efectivamente "lo vi" perfecto.
Pero ni se dijo estafa en vez de crisis, ni se hablo de justicia para todos, ni menos igual. Ni siquiera de Suiza. Con lo que esperaremos al Hola que es lo único que podemos esperar de momento, si es que quedan peluquerías abiertas desde el atraco del IVA.


¿Qué es un besamanos? Según nuestros amigos de Wiki, se llama besamanos a un modo de saludar a las mujeres casadas que consiste en tomar su mano derecha y acercarla a la boca en ademán de besarla. Se trata de un acto galante en el que el hombre debe inclinarse ligeramente sobre la mano de la dama a la vez que la levanta de manera firme pero delicada.

En sentido parecido, se llama besamanos al acto en que concurren a besar la mano del rey y de las personas de su familia los funcionarios y las personas de corte. Antiguamente, también se daba este nombre a la recepción oficial que hacían las autoridades de provincia en determinados días llamados de corte.

Yo pensaba que nunca eran demasiados los besos que uno podía recibir (soy una besucona. ¡Me encanta besar!). Pero al leer dos mil besos en dos horas sale a mil besos a la hora, dieciséis coma sesenta y seis periódico besos por minuto, es decir, un beso cada dos segundos aproximadamente.

Y claro, como no, estaban representadas en esas personas TODA la población española como periodistas, humoristas, cantantes, empresarios, políticos, alcaldes,… ¡Un momento! Estoy repasando la lista y parados no había ninguno. Tampoco había nadie de la empresa Panrico de Santa Perpetua, ni de Cocacola que están a punto de irse a la calle, ni nadie que tuviera como única invitación, el papel del paro (ya sin paro obviamente). Tampoco había ninguna madre de familia con hijos de las que fueron desalojadas en cualquiera de las viviendas que han sido expropiadas por los bancos, ni los miles de padres que están pidiendo en la puerta de caritas para poder algo que comer a sus hijos. ¿No son ellos también españoles majestades? ¿No merecen la oportunidad de ser recibidos en palacio? ¿O cuando el Rey Juan Carlos hablaba de cambio, de lo mejor para España con el nombramiento de su hijo, se refería sólo a esas dos mil personas? Mal empezamos si los más necesitados son los más olvidados, a los que se ha ofrecido unos míseros cuatro minutos de saludos y poco más. Con motivo de la proclamación del nuevo rey y pasando así la princesa Leonor a Princesa de Asturias, como mínimo, cada español debería haber recibido un presente, como haber dispuesto tener una comida decente aunque sólo fuera por un día (una comida decente, para nosotros, puede ser cualquiera de los menús que los hay de los más variopintos y por precios que su real majestad, no debería de gastarse verdaderamente grandes millonadas. Un menú de ocho euros, con una carta que se hubiera remitido a cada español con nombre y apellidos demostrando así que si nos tienen en cuenta, que si les importamos, que verdaderamente VA A LUCHAR por una mejor España para nosotros. ¡No ha sido así!). Por el contrario, el rey saliente y el rey entrante, poco piensan en los que están en lo más abajo de la pirámide social, los que no tienen nada, los que no han perdido todo. ¡¡¡ESOS NO ESTABAN REFLEJADOS EN EL BESAMANOS!!!

Durante esta semana santa de 2014, veintiún presos fueron indultados en toda España. Hasta el caudillo hizo un decreto de 9 de octubre de 1945 por el que se concede indulto total a los condenados por delito de rebelión militar y otros cometidos hasta el 1º de abril de 1939.

(Palabras textuales del decreto: Al iniciarse el décimo año de la exaltación del Caudillo a la Jefatura del Estado, excarcelados ya en virtud de las disposiciones de libertad condicional y redención de penas por el trabajo el noventa por ciento de los que fueron condenados por su actuación en la Revolución comunista, y encontrándose en el extranjero fugitivos muchos españoles incursos tal vez en menores responsabilidades que los presos ya liberados, el Gobierno, consciente de sus fuerzas y del apoyo de la Nación, se dispone a dar otro paso en el camino de la normalización progresiva de la vida española).

Yo he buscado por activa y por pasiva en toda la red si durante la abdicación de Don Juan Carlos I o el nombramiento de Felipe VI, se ha producido algún acto que recordara, que ayudara, que corroborara en algún momento, que tanto un rey como otro, pensaba VERDADERAMENTE EN TODO SU PUEBLO. Lo único que he encontrado ha sido en nombre del señor Vicente Ródenas que fue condenado a muerte, y posteriormente perdonado en 1968 por el nacimiento de futuro rey de España (nos referimos, a nuestros actual Rey, Felipe VI).

Si hace unos días me hubiera preguntado: ¿Qué es más difícil? ¿Promulgar una ley de abdicación o invitar a todos los españoles a un menú gratuito por la proclamación de un nuevo Rey? ¿Sabéis que habría contestado? Sin lugar a dudas, la promulgación de una nueva ley. Mas esta claro las simpatías que busca el nuevo regente, las mismas que tuvo su padre, las mismas que tuvo el caudillo, sólo de aquellos que ellos consideran “personas”.

Una pena MAJESTAD. En su primer acto oficial y ya nos ha dado con la primera en la frente. Y es que ya lo dice el refrán: De tal palo, tal astilla.

Enlace web: http://sonrrise.blogspot.com.es/2014/06/demasiados-besos-en-un-dia.html

Es evidente que el rey constitucional tiene mucho que hacer y aprender, pero ¿nos hemos parado a pensar que los demás tenemos que aprender a enjuiciar a un rey constitucional, al que no podemos exigir lo que no le compete? Porque esta es la primera vez en la historia de España en que se produce una sucesión en la corona bajo una constitución democrática

Respecto del discurso poco que decir, que he ganado la porra por goleada, calculado hasta el límite pero insustancial y protocolario, ni palabra de transiciones, muchas de continuismo, obligadas referencias a los grandes problemas que conocemos todos de sobra y muchos en propia carne, pero ninguna propuesta de solución salvo las “buenas intenciones” y una patética referencia a que él es un rey constitucional, “excusatio non petita acusatio manifesta”. Constitucional si, pero elegido por el pueblo no.
Ahora toca ver que tal lidia con sus 23eFes personales y por experiencia sabemos que salir airoso de un 23F para un rey en España es imprescindible para mantenerse en el cargo y Felipe tiene dos por delante, promover el refrendo ciudadano de la institución y decidir si mete o no al talego a su cuñado. Supongo que sus asesores se están currando ya los pasos a dar para obtener el máximo rendimiento de estos dos marrones sobre la base de que no hay bien que por mal no venga.
Respecto del acto sencillamente ridículo, ostentoso, anacrónico y carísimo (además del gasto en cornetas y tambores hay que sumar un día no hábil de to Madrid ). Un escueto acto de traspaso de poderes en cualquier salón con los fedatarios públicos imprescindibles y de media hora de duración hubiese sido más que suficiente y de más clase en estos tiempos de vacas flacas.
Pienso que el desproporcionado despliegue policial y su machacona propagación en los medios en aras de la seguridad se ha preparado para justificar la insignificante asistencia de público que se esperaban. En eso han acertado, 9000 personas en el Palacio de Oriente.

Es bastante significativo eso que destacas sobre la inclusión obsesiva del término "ciudadano", mientras a cualquiera de ellos que en las calles llevara hasta una chapa tricolor era detenido o agobiado por las fuerzas del desorden. Mal comienzo.

http://casaquerida.com/2014/06/19/espana-desahucia-en-moscu/

Nadie repara en que el 95% del discurso es obra de uno o dos asesores que tiene el príncipe. Mi aplauso para los tramoyistas de la palabra, pues su empleo depende de que nunca pensemos en ellos cuando sus trabajos cobran vida en bocas ajenas.

Sí, grandes e importantes palabras e ideas; pero falta una cosa necesaria y esencial: "que el pueblo le dé ese reinado-----------!!!-Queremos y vivimos democracia, es decir queremos elegir y votar etc. etc. y etc.....!!!

Ya que es lo que tenemos es mejor verlo de manera positiva. Como dice Antoni, entre otras cosas, hay retos pendientes...
Sería bueno que Felipe VI empezará mañana mismo a demostrar que es un Rey que cree en la democracia, a pesar de no haber sido elegido por el pueblo, y en la justicia en mayúsculas. No creo que sea necesario decirle como debe hacerlo...

Soy muy poquito antisistema pero me ha gustado lo que dices del spot publicitario de la monarquía que ya dura varios días. Nos merecemos un descanso porque, sino, moriremos de saturación. Ya sé que dices muchas más cosas en tu artículo pero, perdóname, me he quedado con eso. No he visto nada en directo, expresamente, no porque no haya podido, aunque he leído hace un rato información digital y algún tuitero reconocido, incluso periodistas de renombre, pero como también soy fiel al papel, me gusta Ramoneda, "La proclamación es la última exhalación del mito fundacional de la Transición".
http://politica.elpais.com/politica/2014/06/18/actualidad/1403126650_131036.html
Sin olvidar a Millás, con su peineta:
http://politica.elpais.com/politica/2014/06/18/actualidad/1403115070_056025.html
y su final del artículo: "En un momento dado el Acontecimiento Histórico y yo nos cruzamos y le digo adiós con la mano. Él levanta la suya, pero no para devolverme el saludo, sino para hacerme una peineta. Joder con la Historia".
Ahora falta un buen libro sobre las mujeres de esta historia: Sofía, Letizia, Elena, Cristina, Leonor y su hermana (que no me acuerdo del nombre). Quién supiera escribir. Sería un best seller.

Ha sido la ceremonia de un estado centralizado. No tiene sentido en la España del siglo XXI y tras casi 40 años de democracia cuasi federal que los presidentes de las Comunidades Autónomas asistan al inicio del nuevo reinado desde el gallinero. Sólo una bandera, sólo una lengua y sólo una nación, con apenas unos guiños a "tradiciones y culturas" y un saludo final plurilingüe. No son tribus, son naciones.

Las menciones en orden correcto de las prioridades de los españoles: paro, representatividad del sistema político y transparencia primero, fronteras y luego todo lo demás es el apropiado. No puede decirse que sus súbditos en el gobierno y en la oposición lo tengan igual de claro. Se les ve más ocupados en cosas electorales internas o externas. Dentro de lo permitido por el muy estricto marco ¿puede el rey incordiar a esos súbditos con insistencia y frecuencia para que hagan lo que deben hacer?: un modelo productivo, mejorar la representatividad del sistema político para que deje de ser "ellos", cerrar el modelo territorial que lleva estos 40 años distorsionando la eficacia del sistema administrativo del estado hacia niveles de despilfarro, ineficiencia y corrupción inasumibles.
Digamos que no se juega el puesto por hablar y sí se lo juega si calla.

Importantisima su referencia a la Ciencia, la Tecnología y la necesidad de fomentarlas para el Futuro, sin ellas no hay Futuro.

Estupenda entrada. Explica muy bien y nos hace accesible el tema a quienes pensamos que las monarquías en el siglo XXI son un misterio

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Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

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