El brío de Sánchez

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 27 jul 2014

Pedro Sánchez acierta al insuflar toda su oferta política de energía movilizadora. Sabe que el optimismo es tan contagioso como el pesimismo. Y el PSOE tiene los biorritmos bajos. Parece un dinamizador más que un líder carismático. Su fuerza es la energía positiva con la que quiere transmitir e impregnar toda su actuación. Pasión frente a teoría. Coraje frente a melancolía. Acción frente a introspección. Aquí, quizá, también podamos encontrar algunas claves de su éxito entre los militantes. Quieren creer antes que pensar. El PSOE se agarra al brío de Sánchez.

El optimismo en política es clave. Y en la comunicación política, más. Los tristes (casi) nunca ganan elecciones. Tali Sharot, neurocientífica en la University College of London, estudia el sesgo optimista como factor evolutivo para la supervivencia. Esta condición mejora las condiciones de adaptación, desarrollo y éxito de las personas. Y de las organizaciones. La inteligencia emocional es irrefutable como ciencia que explica las relaciones causales entre los resultados y los comportamientos, también en política. La íntima relación entre actitudes y aptitudes es una poderosa ecuación sin la cual no es posible comprender por qué la energía positiva genera cambios que parecen imposibles.

Sánchez, con su comunicación no verbal y su puesta en escena, parece muy consciente de la enorme capacidad tractora de las percepciones. Y frente a un partido agotado, envejecido, melancólico y deprimido ofrece una cuidada combinación de fuerza, juventud, energía y optimismo. Pero el PSOE no sólo necesita brío renovador, sino pensamiento y reflexión para comprender y entender los cambios que se han producido en la sociedad española y en el electorado progresista. Cambios que son culturales, de fondo.

¿Por qué cómo hacemos las cosas significa tanto? Porque reflejan, en parte, el fondo de nuestra propuesta. Si el cómo es relevante, el por qué es definitivo. Y es aquí donde Sánchez y su equipo tienen una gran oportunidad por la que se medirá el tamaño, la duración y la profundidad de su liderazgo. Resolver la pregunta fundamental: ¿por qué los electores deben continuar, volver o pensar en votar al PSOE? ¿Por qué? Algunos de sus principales compañeros y compañeras proclaman y reclaman, con simplicidad, que la clave es el «orgullo de partido» y «volver a ser los de antes». Pero no se trata (simplemente) de mejorar la autoestima y relamerse en la añoranza. Cuando quieres que vuelva algo, no te mueves, esperando. Justo lo contrario de lo que, quizá, hay que hacer.  

Esther Duflo, economista del Massachusetts Institute of Technology, estudia el «factor esperanza» en la efectividad, por ejemplo, de los planes e intervenciones en la lucha contra la pobreza. Y documenta y acredita cómo la esperanza se convierte en el elemento decisivo para obtener resultados impensables. Sánchez, que ha escrito en un libro reciente sobre La nueva diplomacia económica española, conoce el valor de los intangibles en los éxitos económicos y en los planes de desarrollo. Los intangibles son muy importantes en la comunicación (política) y en la gestión de procesos. Sánchez ofrece dosis de esperanza. Es inevitable que su estilo reencarne (y recuerde) patrones y estilos de éxito socialista. Paradójicamente, es su activo y también su pasivo. Puede parecer nuevo y, a la vez, ya conocido por recordado o por previsible.

El brío tiene, además de su efecto movilizador, tractor y contagioso, algo de desafío. Y los retos son un estímulo fundamental para las organizaciones y las personas. El escritor Johann W. Goethe decía: «Sé osado y fuerzas poderosas te ayudarán… Lo que puedes hacer o pensar que puedes hacer, hazlo, porque la determinación contiene magia, poder y genialidad». Es cierto, la osadía es condición necesaria. Pero los desafíos del PSOE no necesitan sólo hormonas, sino neuronas. Si Sánchez combina ambas tendrá una oportunidad. Pero solo una, seguramente.

(Arículo publicado el domingo 27 de julio a las 7:45h)

Hay 16 Comentarios

Perdona que diga, Antoni: A mí (socialista), la puesta en escena de Sánchez, me parece más "impostura" que otra cosa. Le vengo observando y sus diferentes caras, movimientos y palabras me dan malas vibraciones. Espero equivocarme

Acabo de leer en la primera noticia del País que " El Rey prohibe..." y me pregunto ¿ Quien es este señor para prohibir nada ?

Reconozco humildemente que la mili me inmunizo contra las arengas.

Estoy de acuerdo en la importancia de la comunicación en todas sus versiones. Pero lo cierto es que últimamente nos quedamos más con las formas que con el fondo.
Lo que no deja de asombrarme es ese desbordamiento de adhesiones, esa alegría que deriva en jolgorio, ese apaludir, ese agitar banderas, tanto abrazo y ...tanto mamoneo que dicen en mi barrio (perdón). Si éso cosntituye la comunicación no verbal....pues qué bien, por que hemos encontrado a un fenómeno.
Ahora bien, si se escarba un poquito(sólo un poquito) detrás de ése discurso lleno de jaculatorias y declaraciones de intenciones chillonas,.....yo no veo la renovación por ningún lado.
Hemos visto estos meses un espectáculo. Una representación con su guión, sus protagonistas, sus secundarios, y sus extras. Yo no he visto nada que me haga tener esperanza para una agrupación de izquierda.
¿Izquierdas? ¿se ha redefinido el término? ¿cómo se vuelve a formular el término "clase"?....Va a resultar que los únicos que se lo han preguntado son los de Podemos....

Siempre intento no dejarme influenciar por las comunicaciones no verbales, las puestas en escena, las grandilocuencias y las promesas en racimo, probablemente nunca lo consiga del todo, pero en este caso del congreso de sucesión del PSOE me he sentido tan abrumado por tanto aplauso, abrazo, continuismo, aparatismo, arengas y escenificación en el más puro estilo mitinero americano, que por prudencia esperé a contrastar más opiniones antes de dejarme llevar solo por las sensaciones de mis tripas y mis neuronas que se retorcían confusas, decepcionadas e indignadas.
Tras leer varios artículos, las intervenciones en este blog, las dos últimas viñetas de Forges y hablar por teléfono ayer por la noche con tres viejos conocidos e impertérritos votantes históricos del PSOE, he llegado a la conclusión de que por lo menos cinco votos ya los han perdido …………

La ciudadanía seguimos estando donde hemos estado siempre, haciendo de cimientos y de soporte del estado entero, aunque tengamos nuestras tendencias políticas o simpatías siempre estamos ahí.
Pagando los impuestos y vigilados de cerca por todas las administraciones que gestionan nuestros impuestos.
Hemos visto la mala gestión pública de cerca, y los casos de corrupción consentida.
Con todas las normas en vigor, y todos los estamentos nacionales funcionando al cien por cien.
Con nuestros cargos públicos bien pagados de arriba a bajo, locales o nacionales.
Y hemos asistido desde nuestras casas y nuestra situación personal de precariedad familiar, a un bochorno nacional donde los palos los hemos recibido siempre la gente de a pie, los que pagamos el mayor porcentaje de los impuestos.
Un jugador de fútbol es el contribuyente mayor a nivel nacional, pasando por delante de las grandes industrias y corporaciones empresariales.
El mensaje es que no necesitamos arengas ideológicas ni promesas, necesitamos ejemplos vivos.
Donde se demuestre que la justicia es igual para todo el mundo, incluidos los contribuyentes.
Porque el dinero público que se pierde por las alcantarillas es el que se recauda con esfuerzo.
Y no llega para sostener a las familias que quiebran por quedarse en el paro, sin ningún recurso ni salida.
Esa labor social de crear alternativas para la gente de base, ante la impotencia de ver caernos encima como chuzos de punta las consecuencias de la crisis.
Dejándonos varados e indefensos ante la evidencia de perder las viviendas por las ejecuciones legales de las hipotecas, y que nadie haga un gesto.
Es el fracaso de la política, que se refugia en la seguridad del cargo público y suelta de vez en cuando un discurso.
No queremos más de lo mismo.
Queremos eficacia ante los desafueros y prepotencias de las grandes corporaciones que son quienes nos gobiernan de verdad.
Ante la evidencia de los hechos consumados.
Por falta de control eficaz y exigido por unas leyes que sean actualizadas, y no obsoletas del siglo pasado.
Para resolvernos las necesidades de hoy.
Mientras hay quienes cobran varios sueldos al mismo tiempo, y siendo iguales ante la ley, otras personas no pueden ni optar a trabajos complementarios sin incumplir las normas.
Para salir a flote.

Lamentable pensar que una sonrisa, tener más pelo que Rubalcaba y menos años puede suponer un buen aval.
Ver que integra en su ejecutiva a Roberto Jimenéz, apoyo permanente de los gobiernos de la derecha en Navarra, o que deja fuera a Eduardo Madina, Peréz Tapias o Javier Fernández, el único que presidente autónomico del Psoe que ha ganado las elecciones, no parecen muy buena señal.
Que se haya presentado como militante de base tras haber estado en la segunda legislatura de Zapatero, la de los recortes, y en la actual en el Parlamento, amén de haber sido concejal en el Ayuntamiento de Madrid y haber participado en Caja Madrid en tiempos de Blesa, no parecen muy buenas señales de cara a hablar de renovación y regeneración del partido.

Ahora es cuando se ve quien era el candidato del aparato, el que más gustaba a la derecha, en definitiva el que vende continuidad y es un dique contra toda renovación, el que garantíza este modelo en el que seguirá primando esta élite de politicos profesionales que anteponen sus status personal al bienestar general . ¿Qué tiene de impulso renovador un secretario general que monta un sanedrín con los barones mas significados en lugar de una comisión ejecutiva que fuera un gobierno en la sombra y que marcara al PP de cerca? ¿Que va a renovar un PSOE cuya columna vertebral es la organización andaluza, arquetipo del continuismo e incapaz de limpiar la organización más corrupta del partido? No engañan, han definido claramente cual es su objetivo: ganar las elecciones, no cambiar la sociedad, fomentar el forofismo a base de un "brio renovador" que se anteponga al "brio reaccionario" del PP, ni programa ni propuestas para cambiar la sociedad. Una cosa positiva se desprende del Congreso, si queremos cambiar las cosas ya sabemos a quien no hay que votar.

¡Hala, a la tremenda! siempre igual en este país, los cabreaos que derrumban todo y se ponen a la altura del ideal, como si el ser humano fuera eso, un ideal y no la realidad que es, hombres y mujeres con sus luces y sombras, eso no hay ni ghabrá partido político que lo borreo. Menuda rabia se desprende del mensaje de arriba. Estoy de acuerdo con tu análisis, Antoni, hacen falta hormonas, neuronas y tiempo, añadiría yo, cuando Sanchez disponga de ese tiempo, tendremos la ocasión de criticar sus errores, pero ahora, menos hormonas y más reflexión y tras ésta, decisión. Para nada creo que vaya a desaparecer el PSOE, representa un modo de interpretar el mundo que de una forma u otra hace falta ante el salvaje liberalismo capitalista que no tiene más dios que el enriquecimiento. Mientras que gobiernen estos, no habrá sino más capitalismo salvaje, a ver si los incautos e ingenuos, que les votan, caen de su nube, esta gente nunca quiso otra cosa que el poder económico y la hipocresía de la iglesia, con la que aparentan ser buenos, eso si que es una mentira...luces y sombras todos, incluso tú que radicalizas de esa manera tu discurso contra el otro que no te gusta, a saber los que te gustan. a ti, a saber el mundo que a ti te gustaría......

Puede que sólo una, puede, pero sin prisa

En otras palabras, ha nacido un nuevo Zapatero

Me gustan tus analisis, ahora te sigo desde Corea. Un saludo.

Eso es Casas Viejas, exactamente eso es. Si me meto en un artículo así (el optimista autor dirá que soy parte de su éxito por hacerlo) es por leer un comentario como el tuyo. Menos sonrisa y más dientes apretados.

Cada vez que leo un artículo de este hombre, más me parece uno de esos asesores de imagen-discurso-marketing tan culpables como los políticos a los que representan del fracaso de los políticos. Una sarta de pinzas científicas y académicas para explicar la norma y no la excepción en la que nos encontramos. Que si la dicotomía optimismo-pesimismo, que si el valor revolucionario de la esperanza, que si los famosos intangibles. Los intangibles rinden cuando los tangibles son sólidos. El optimismo es dinamizador en la reallidad cuando tiene base sólida sobre hechos contrastables. Lo mismo que la esperanza. Pero esa base sólida en un contexto de crisis moral, en un partido corresponsable de esa crisis, implica que la esperanza viene precisamente del discurso pesimista. Asumir culpas, llamar a las cosas por su nombre, reconocer el riesgo de desaparación si no se cambia de alma... en definitiva, refundación, cambio de las estructuras, limpieza de cúpulas y programa realista. Sin eso, el optimismo es canto de sirena y de cisne. Es una patética mueca publicitaria que consigue el efecto contrario. Para optimismos de estilo pre-2008 no estamos, señor. No funcionan. Estamos para escepticismo y recuperación de la fe en el país cuando los que dicen que lo van a cambiar, cambien. El Psoe solo sobreviviría si asumiese realmente el proyecto anticorrupción de Podemos, de Guanyem Barcelona, del Partido X, del 15M, de más del 70% de la sociedad que clama en ese sentido. Pero no se le pueden pedir huevos al zorro. Adiós, Psoe, su lamentable final es un motivo de optimismo.

Un día comentando entre varias personas el ganador,que no vencedor, dos dijeron "es guapo" "tiene carisma".Pues vaya me acorde del señor Adoptó Suarez , espero que a su alrededor despierte tanto optimismo como demuestra y demuestre esas neuronas que necesita el partido. Lo mejor es
el misterio que rodea su futuro porque es un desconocido para los humildes votantes.

Brío, líder carismático, factor esperanza, optimismo contagioso ,etc. Literatura barata, ganas de joder la marrana y meter la picha en el arroz. El problema a resolver es mucho mas fácil. Fichar a Pedro Pacheco con Comisario jefe para asuntos de justicia en el Psoe. Pedirle al enano de Solchaga que diga si cuando dijo aquello de hacerse rico en España en cuatro días tenía el visto bueno de "Isidoro". Que Gaspar Zarrias pida perdón por votar con la pezuña y el besugo de Cándido Méndez diga lo que cuesta asar una vaca con billetes. Pedro Sánchez tiene que saber que la cegata de Ana Mato puede en cualquier momento decir lo que sabe del jaguar y eso sería un revulsivo a nivel nacional. O que Fátima Báñez reconozca que por muy temprano que se levante no deja de ser una chochona. Pedro Sánchez tiene que decir si esta de acuerdo con la marca España: El Cante por Peteneras o como irse de rositas en un Estado fallido. Y que piensa del parentesco -100 guripas- en el Tribunal de Cuentas. Y si está de acuerdo en la solicitud de los 120.000 liberados sindicales en ingresar en la Unidad Militar de Emergencia. Cándido y Toxo con el empleo de Cabo previa convalidación de estudios según el Plan Bolonia. Y sobre esos 10 millones de desgraciados que Cáritas saca adelane, los que su revolución termina en la panadería de la esquina, precisamente en la del gorila de Cándido Méndez y ese pobre hombre de los cruceros. Y en ese plan Ninguno.

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Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

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