Tendré que explicarme mejor

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 16 nov 2014

La respuesta de Mariano Rajoy durante la rueda de prensa en Brisbane (Australia), al final de la Cumbre del G-20 es sorprendente: «Tendré que explicar mejor mis razones», ha dicho al referirse a la situación en Catalunya. Al tiempo que anunciaba una visita a la comunidad para «defender los intereses de los catalanes». Sorprendente, digo, por lo que pudiera significar de autocrítica (o al menos de duda razonable) sobre la eficacia de su estrategia comunicativa.

El código de comunicación de Rajoy se basa en 5 principios: el control del tiempo, la inmovilidad como bastión, la cautela propositiva, la resistencia numantina, y la limitación de la política… y del lenguaje. Es decir, aquello que no puede hacer… o no quiere nombrar. Todos ellos, quizá, relevantes en tiempos de zozobras y tempestades. Recuerden su importante –y estructurado– discurso en el Congreso de los Diputados, en el Debate del Estado de la Nación de principios de este año y sus referencias a la navegación y el Cabo de Hornos. Pero estas mismas supuestas virtudes (o adherencias de su personalidad política), que refuerzan su fascinación casi lúdica por la previsibilidad, muestran serias limitaciones cuando lo que se mueve no es el viento, sino el suelo. Y en cuanto a la fiabilidad hay que añadir no pocas dosis de creatividad e imaginación para superar dificultades que no se baten con resistencia, sino con inteligencia.

Rajoy no ha comprendido, al menos hasta Brisbane, que la comunicación no es secundaria, accesoria, o discrecional en un dirigente político. Sino que la comunicación es la visibilidad, precisamente, de la acción política y de su pedagogía. Sin ella, no tan solo no hay percepción de la política, sino que tampoco de su legitimidad al romper el nexo de unión entre la acción y su justificación. Rajoy puede gobernar como quiera (según sus principios, programas o compromisos), pero no puede comunicar como quiera (o como sepa…). De ahí lo significativo de su afirmación reveladora de que debe mejorar… o aprender.

1. El control del tiempo. Le fascina. Siente una gran inclinación por el uso desmedido de este atributo del poder. Lo lleva hasta el límite, para desesperación de propios y extraños. Y muestra un carácter reservado, desconfiado y receloso en esta gestión. El control del tiempo (tener la última palabra y cuando él decida, no cuando se le pida o se le espere) es un rasgo de fuerte autoridad. A Rajoy le gusta la decantación, y cree que todas las reacciones rápidas son precipitadas. Pero el control de las crisis está íntimamente vinculado a la capacidad de liderar y marcar la agenda. El silencio habla, sí. Pero cuando lo que se espera son palabras, criterios, marcos de interpretación, el silencio exaspera e irrita. Y se pierde el factor iniciativa, elemento clave en la acción política… e imprescindible cuando se gobierna.

2. La inmovilidad como bastión. Rajoy es un faro… pero sobre un dique. Está convencido de que, frente a las turbulencias, la inmovilidad previsible, el punto de referencia, la luz fija entre las tinieblas es una garantía del buen gobierno y de la buena gestión. Es como si frente a la agitación acelerada de oponentes (o colaboradores) su inmovilidad fuera la garantía más visible del acierto. Es decir, estarse quieto le da (y cree que ofrece) seguridad por la autoridad del conocimiento. No se mueve «porque sabe». ¿Y si fuera la revés? La inmovilidad, cuando el suelo político se resquebraja, es sinónimo de incapacidad o de parálisis. Y es muy peligrosa.  

3. La cautela propositiva. Una parte de la alergia de Rajoy a la comunicación reside en que considera las palabras como limitantes, al ceñir, definir o fijar una posición. Rajoy prefiere la ambigüedad o la prudencia máxima para no ser prisionero ni de sus palabras, ni –casi– de las de los demás. Por eso administra las reuniones, y sus diálogos, al máximo, para disponer de un margen de maniobra acorde con su gestión de los tiempos. Pero, una vez más, la prudencia tiene sus límites cuando se refugia en la negación permanente. Es en esta fase cuando lo escaso no es el principio de un relato o una propuesta, sino la muestra de su inexistencia. Rajoy se la juega a que se perciba que su prudencia es incapacidad e ignorancia, no sabiduría.

4. La resistencia numantina. Su principal valor y al que se aferra en tiempos de crisis. Su resiliencia, en la fase más aguda de la crisis de la deuda, ha reforzado su íntima vinculación con este atributo personal, autoalimentando su convicción de que la mayoría de las crisis se vencen cuando se aguanta. Pero esta concepción de resistencia física de muros, alamedas y fosos… no sirve cuando lo que sucede es que los pilares se corroen por fatiga de los materiales, o por la acción de la circunstancias o los adversarios. Así, entonces, la resistencia se convierte en un espectáculo dantesco de desmoronamiento vertical. No cede ninguna piedra. Pero todo se hunde a peso, en bloque, sin desfigurarse ni descomponerse… hasta hacerse añicos. Es el hundimiento.

5. La limitación de la política… y del lenguaje. Rajoy cree que no puede hacer lo que no debe. Y tiene razón. Es el principio de la legalidad en democracia. Cree también que hacer política en los márgenes de la ley (o de los mercados, por ejemplo) es imposible. Y eso ya es más discutible. Estas condiciones las interioriza como limitaciones, no como retos. Es ahí donde emergen los líderes: ven lo que los demás no ven; lo ven posible cuando no lo parece, y desafían con hacerlo cuando nadie lo ha hecho antes, ni intentado. Rajoy tiene coartadas (que llama principios), casi siempre. Pero las dificultades a las que nos enfrentamos reclaman líderes que no respondan, simplemente, que no pueden o no deben. Hay margen para la creatividad y la innovación en la política y, todavía más, en la comunicación política.

Las palabras, esas que administra Rajoy con tanto celo y reserva, pueden cambiar el mundo, porque pueden cambiar la manera que tenemos de verlo y de vernos en él. Las palabras no sólo describen o proponen, sino que crean atmósferas, marcos, climas y percepciones. Ya sé que esta visión transformadora de las palabras puede ser demasiado para un registrador de la propiedad como Rajoy, al que las palabras le parecen simples matemáticas con consonantes y vocales. Pero creo sinceramente que se equivoca, aunque sienta aversión hacia lo nuevo. Por eso, reconocer que debe explicarse mejor es, quizá, el principio de reconocer otras voces y argumentos. Cuando uno se da cuenta de que no convence creyendo que tiene la razón, es que seguramente o no sabe suficiente, o no la tiene toda. Veremos si Rajoy transita de mejorar sus competencias al conocimiento de la comprensión de la realidad. La otra, la que no conoce, porque no la reconoce. 

Hay 19 Comentarios

voy a dedicar un buen rato a pensar sobre todo este asunto que pienso que es de suma importancia, aunque lo de Rajoy y Cataluña prácticamente está todo dicho.

Un viejo pescador de mi pueblo, vasco y con un castellano más que pedestre , utilizaba al final de sus confusas explicaciones sobre cualquier asunto la siguiente coletilla: ¡¡ ¿ No comprendes ….. ? !! , dando con ella a entender que el idiota eras tú en el caso de que no le hubieses entendido y no de que él se hubiese explicado mal. Clavadito a Rajoy, aunque en lo humano mi viejo amigo Vitoriano le sacaba años luz de distancia.

Excelente post

Antoni, como siempre he leído con atención tu análisis sobre la actitud de Rajoy en el tema de Catalunya y me sorprende que en el mismo, no encuentre ni una sola palabra, ni una sola frase completa expresadas por el presidente del gobierno en respuesta a hechos sucedidos el 9N y anteriormente, que demuestren por su etimología que tus comentarios críticos, están bien fundamentados.
Creo que en otras oportunidades, te he comentado que soy socialista y republicano, por lo que no podrás pensar que escribo en defensa de Rajoy, por eso, al ser tú un analista catalán, nacionalista e independentista, además de monarquico, me sorprende esta opinión tan subjetiva que haces sobre las declaraciones o silencios del presidente, sin contraponer actitudes más que dudosas de legalidad, efectuadas por todos sin excepción de los dirigentes independentistas(los nuevos y los de siempre) que producen en mi opinión más sonrojo que las que tu criticas.
Mientras no nos ofrezcas a todos tus lectores, la información del lugar donde están escritas las "leyes democráticas" que utilizan en Catalunya para respaldar todas sus declaraciones y acciones independentistas, tu credibilidad, queda en suspenso.
Porque a no ser que creas Antoni, que un sistema democrático de gobierno de un Estado miembro de la ONU y de la UE, no tiene una Constitución y todas las leyes que hacen falta para su normal funcionamiento.Estés de acuerdo o nó, porque además, se pueden cambiar.
Mientras no expliques a tus lectores, lo de la "democracia catalana", poco valor tienen ya tus análisis polítcos Antoni.
No te hablo de Pujol y su familia, incluído su "hijo político" porque "ara no toca"...........pero, ya espero tus análisis.
Cordial saludo
Ismael

Cuando Rajoy entienda que tiene 2 retos: 1. convencer a los catalanes! y 2. tranquilizar el miedo y la desazon de los ciudadanos españoles.


Para eso tiene asumir que tiene muchos problemas: Catalunya y sus ciudadanos, asi y como que los ciudadanos españoles ya son otro problema que pide soluciones.


Gobernar es: discernir la realidad, ser creativo para retorcerla, hacerla elastica para que manen las soluciones y hacer que los ciudadanos entiendan que, como, porque, cuando, donde... se hacen las cosas (comunicacion).


Convenzanos a todos Sr Rajoy de que ha entendido el enunciado y que tiene el teorema, el axioma que curara la ansiedad que han creado el PSOE y el PP guiandonos por caminos equivocados.


Devuelvanos la memoria, la dignidad y el orgullo de ser parte de algo que vale la pena.


Si no es capaz, callese y vayase. Alguien tendra la altura de miras y el valor de atacarse al cancer que han creado Vds. (PP y PSOE) en 33 años de desgobierno, codicia y afan de poder.

Totalmente de acuerdo distancia

Es un artículo autártico y "no relacionante". Si en Cataluña comienzan a aparecer frases como "Rull pide encontrar el "momento clave" para que gane la independencia", "El objetivo ( el objetivo siempre pospone) es llegar, votar y ganar", "Es necesario ampliar MUCHO la base...", que pretenden crear un nuevo marco... hay que reconocer que esas supuestas virtudes de Rajoy han conseguido efectos...evidentes...

Ahora que estoy mas despejada y creo haber entendido bien solo queda una cosa: quiero verle !!!!!!!

@ Publicado por: Gimileo | 17/11/2014 4:06:38
Harian bien los negados como Vd. en movilizar sus neuronas para hacer propuestas en lugar de observar como se hunde el barco con sarcasmos y sonrisas.

Sisifo, el problema no es que Rajoy no os entiende. El problema es que no os entendéis vosotros mismos (en vuestra obcecación plañidera de que sois unos incomprendidos)


Excelente, Antoni.
"Tendré que explicarme mejor", dice Rajoy.
Se esforzara en usar y abusar del miedo y la amenaza.
Como lo ha hecho hasta ahora.
Explicara que quiere proteger a Catalunya.
No desea que Catalunya se quede sola en el mundo.
No desea que Catalunya se aisle.
Que Catalunya pierda su capacidad de hacer comercio, su capacidad emprendedora, etc...


Adoptara su tono paternalista y nos dira que ha venido a salvarnos del malo Mas y los politicos catalanes corruptos (sic).
Y sigue sin entender que Mas solo tenia esa opcion: o se ponia al frente de la fronda o ERC lo echaba del govern.
Sigue sin entender la idiosincrasia catalana.
Sigue sin entender quienes somos y la "angunia" que nos producen sus discursos y los contenidos de estos.
Sigue sin entender nada de lo que esta sucediendo en Catalunya y, sobre todo, sin entender como debe hablarnos.


Hemos construido una sociedad culta y educada, respetuosa de la democracia que es capaz de movilizar millones sin un incidente (si, el creado por los intolerantes nacionalistas espanoles!). Una sociedad que usa de todos los resortes que le ofrece la democracia.

Nos encontramos con el Mesias que nos promete misericordia y la salvacion de nuestras almas.


El desfase de las dos sociedades queda patente con el talante de Mas y el de Rajoy...
El PSOE esta cogido a contrapié y el pais (este diario) aboga por defender lo inaceptable.
El pais se permite condenar a Podemos sin, al menos por la forma, aceptar las evidencias: el regimen esta exhausto y podrido y necesitamos una constituyente donde nada sea tabu. con el objetivo de vacunarnos contra nuestros propios demonios que son los causantes de que hayamos desperdiciado otra oportunidad. Es hora de hacer lo que no hemos antes por desidia, indolencia y mala fe.


Nunca le preguntaron a los espanoles que querian.
Sin admitir que se ha hecho todo mal. Que lo unico positivo de la transicion fue el talante de Suarez. El hizo posible la salida de un régimen indigno.
El trabajo de construir la democracia empezaba después de el.


Nos preguntaron Gonzalez y sus acolitos si queriamos una republica? Se preocuparon de crear unos sistemas de proteccion societales (licitaciones publicas controladas, financiacion de partidos clara)? Se preocuparon de anular el Concordato, los 150 millones/anyo que le pagamos a la Iglesia? De anular esa ley que permite a la Iglesia tener el patrimonio inmobiliario privado mas importante del pais? De que se precuparon? De mangonear!


En 1978, nos presentaron un plato unico, la constitucion. La tomas o la dejas y nada mas.
Que ibamos a decir? Que queriamos regresar al franquismo?


Qué habra hecho el pueblo espanol para merecer unas élites como las que nos han tocado por los siglos de los siglos?
Nos han preguntado si queriamos una republica? Si queriamos el derecho a la autodeterminacion? Si queriamos una corrupcion metastasiada?
Si queriamos una ley de cajas que puesta en perspectiva con la ley del suelo y la carencia de ley de licitaciones publicas nos ha dado esta sociedad podrida?


Hay alguien decente al otro lado de la linea?
Tan solos estamos los que no negamos las evidencias y repartimos espejos?
Es antidemocratico denunciar que los primeros en no respetar la democracia son los que nos la imponen, hecha a su medida y con la colaboracion de los medios que les sirven?


Algo no funciona en las comunicaciones del gobierno, es cierto.
Pero algo mas flagrante no funciona en Espana: la democracia.
Y los mas terrible es que la ciudadania no ha reaccionado y solo se empieza a despertar ahora.


Espana es un territorio de locos. Se le reprocha a Catalunya de hacer lo que debe hacer una sociedad democratica madura y participativa! Forzar a los politicos a cumplir sus promesas, movilizando su sociedad civil y sus ciudadanos en la calle, en paz.

Les observo desde el extranjero y me pregunto si hay alguien cuerdo en mi pais.
La comunicacion es quizas la gran ausente, en Espana. Nadie dialoga.


Dialogar es partir de las evidencias, aceptadas por todos (el terreno comun , y, en este caso, la impotencia, la corrupcion y las intituciones bloqueadas, incapaces de tomar la iniciativa para reformar) y construir un edificio que alberga nuestras diferencias, fundamentadas en los acuerdos que la apertura de miras atrae.

A pesar de los esfuerzos de excelentes profesionales como Vd., Antoni y Gabilondo a su manera, la gran mayoria mira al dedo y sigue sin ver la luna!

Salutacions Des de França

Tendrá que explicar mejor las "cosas"...
Me temo que Arriola no da más de sí. Vaya dos , la sarna y la tos , que diría mi abuela.

Creo no he formulado bien la pregunta, esos foros siempre me han producido respeto

¿Creéis que Rajoy teme las noticias que le llegan de Cataluña? No sé, a mi me hace dudar.

Ese hombre daría su alma la diablo por saber que hacer en este momento.
Esta mas perdido que nunca.
Y nos arrastra con el.

Con todo respeto al trabajo del sr. Gutiérrez-Rubí, pero creo que lo complica todo demasiado: lo de Rajoy no es "control del tiempo" ni "cautela propositiva", lo de Rajoy es simplemente que es un pobre hombre al que han puesto ahí para que lea cosas que otros le preparan. Recordemos casos como cuando le preguntaron por sus medidas contra el paro juvenil y -teniendo la respuesta escrita- no entendía su propia letra. O cuando en el debate del caso Bárcenas, leía hasta las ayudas del texto ("fin de la cita"). O como hace unos días, para decir que pedía perdón por la corrupción tuvo que leerlo. Lo dicho, un pobre hombre.

Tenemos un Presidente que si se mira en un espejo no se refleja, ese es el problema.

Esta estrategia es obvia cuando consideras los hechos como inconexos. Pero cuando los hechos guardan relación entre sí, cuando hay una tendencia, esta estrategia es fracaso y aprisiona. En plazos muy breves. Las erosión de las tendencias arrasa lo inmóvil. Se percibe un acuerdo en España acerca de que Rajoy no debe volver a ser

Mis felicitaciones, Antoni. Has hecho un pormenorizado retrato de un señor que nos gobierna a un ritmo especial. Yo añadiría, creo que Rajoy tiene un problema psicológico que le hace actuar como actúa, pero es sólo una percepción personal.
Cordial saludo.
Pd.: a ver si te prodigas más.

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Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

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