La política y el método Ollendorff

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 06 ene 2015

La contienda política (y electoral) se ha reducido a la batalla del lenguaje, a la imposición estratégica de conceptos o etiquetas, independientemente de su correlación con los retos. Ganan las palabras reducidas a marcas, no las respuestas a las preguntas (es decir, a los problemas planteados). Así los diálogos, o el exigente y necesario debate político, se han transformado en un aberrante ejercicio contemporáneo del método Ollendorff.  

El profesor Heinrich Gottfried Ollendorff inventó, a mediados del siglo XIX, el método que lleva su nombre para el aprendizaje de idiomas. Le hicieron famoso los diálogos que proponía para enseñar los adverbios comparativos: «¿Es tu primo más alto que mi hermana?», preguntaba uno de los personajes. «No», respondía el otro, «pero el jardín de mi tía es más grande que la granja de tu abuelo». El método se basaba en la emisión de frases cortas que incorporaban el vocabulario más usual y las construcciones gramaticales más frecuentes de la lengua a estudiar. Servía para «hablar», no para conversar, ni para comprenderse. El método se convirtió en una serie de diálogos absurdos e inconexos. Lo importante era la práctica, sin el menor contacto con el contexto, el sentido o la interpretación de la conversación. No había conflicto alguno porque no había correlación entre las preguntas y las respuestas.

— ¿Dónde vas?
— Manzanas traigo.

En España, el método Ollendorff fue introducido por el lingüista Eduardo Benot quien, en 1869, fue elegido diputado a las Cortes Constituyentes por Jerez de la Frontera. Miembro del Partido Republicano Federal e íntimo colaborador de Pi y Margall, en 1870 asumió la dirección del periódico La Igualdad y llegó a ocupar el Ministerio de Fomento. Triunfó como político más que como pedagogo. En pleno 2015, el método Ollendorff parece que revive en la política española, aunque no consiguiera demostrar su eficacia en el aprendizaje de lenguas, como el medio para hacerse comprender con otras culturas y personas. Sintomático. Preocupante. Hoy, el método aplicado a la comunicación política sirve para:

1. Responder, pero no contestar a lo que se te pregunta, entiendas (o no) la cuestión.

2. Hablar de un tema sin necesidad de establecer un diálogo. Sin pretender comprender, ni convencer por el debate. Cambiar la discusión por el discurso. La comprensión por la emisión. Se trata de ocupar el diálogo con palabras, aunque no se correspondan con la realidad, la interlocución o la cuestión que se aborda.

3. Desviar la atención.

4. Aparentar. Para ocultar, evitar o ganar tiempo. Para mostrar poder sin conocimiento. Ni discernimiento.

5. Reducir el diálogo y el debate de las ideas, substituyéndolo por una concatenación de frases no relacionadas. Hacer de la simple secuencia, correlativa y alterna, la esencia de una conversación o un debate público. Es decir: negar el sentido íntimo y último a las palabras para convertirlas en sonidos, en decibelios, casi en un objeto físico. En esta liga absurda… el más grande, el que más grita, el que pisa verbalmente a su interlocutor… ¿gana?

6. Hablar sin pensar. Responder sin escuchar, con oír es suficiente.

7. Responder sin cansarse (y sin inmutarse), y garantizar tener siempre la oportunidad de la última palabra.  

Estamos en un desafío monumental. La irrupción del método Ollendorff, con sus ventajas aparentes (por más tristes que sean), simplifica el debate para crear un artificio democrático. Sin diálogo real no hay democracia, sin debates no hay cultura democrática, hay ruido democrático, que no es lo mismo. En la política reducida a simple publicidad, ganan los que más medios tienen. En la conversación política, ganan los que más argumentos y razones esgrimen. Esta es la ecuación. Y la elección. También para las nuevas ofertas políticas, que han hecho del lenguaje su ariete demoledor.

Hay 11 Comentarios

Se nota que nuestros políticos han aprendido muy bien este método y hoy en día es raro el que no lo usa.

Independientemente de la hora que sea el post, está muy bien llevado y a mi parecer bien argumentado.

Ese tipo de lenguaje ya se queda obsoleto, no sirve para nada, puede servir para que hablen entre ellos pero la gente ya no lo escucha, ha desconectado, ahora se buscan mensajes claros, que puedan entender, que les haga sentir, ilusionarse, pensar que pueden salir de esa realidad que les atormenta, no quieren palabras inconexas, vacías, sin sentido, eso ya ha pasado.

Muy interesante tu post, no entiendo demasiado de política pero me ha gustado el metodo. Enhorabuena ;)

Antoni, no me ha quedado nada claro el "mensaje subliminal" de tu artículo sobre el "método Ollendorff", porque leyéndolo, descubres(por fin) los orígenes reales del protocolo de actuación al que acuden siempre, todos los del PP, comenzando por Rajoy y siguiendo por la cínica Ma.Dolores de Cospedal, que no solo demuestran que lo conocen a fondo, si no que se han permitido introducirle varias correcciones para "mejorarlo".
Hoy en pleno siglo XXl, los actuales dirigentes del PP, están dejando como un colegial a Ollendorff en lo que se refiere a retorcer la realidad a los ciudadanos y quedarse con una sonrisa, luego de cada actuación política.
Antoni, la duda que me queda es referente a los periodistas y sobre todo a los analistas políticos como tú :¿que opinión tienes tú del metodo Ollendorff, luego de habernos explicado de que trata?....¿se fundamenta en hechos reales?....¿ es verdad, de que enseña a retorcer la realidad a los políticos que quieran aprender cómo hacerlo?
¿Cuál crees Antoni, que es el futuro del periodismo digital en los próximos años, ante estos métodos como el de Ollendorff?...
El "desafío monumental" del que hablas, no sería para ti, imprescindible que en los "dialogos reales" para que fueran perfectamente entendibles por la mayoría de los ciudadanos, se citaran siempre en ellos, previamente los "hechos indiscutibles" en los que están basados?. Vale lo mismo para cuando hablan de sus "argumentos" y de las "razones que esgrimen"?...
Porque de lo contrario, seguiriamos como hasta hoy, es decir, mayoritariamente hablando del "sexo de los ángeles"...
¿No te parece que tus lectores, nos merecemos algo más sobre este muy interesante tema?
Cordial saludo
Ismael

p.d. ¿no crees que Mas, Junqueras y la ANC, tambien como el PP, tienen en el método Ollendorff como su gran guia para sus actuaciones políticas?....
Los hechos sucedidos en los dos últimos meses, en Catalunya, están indicando que si lo siguen a "rajatabla".


Como siempre muy interesante y contundente tu análisis, pero me gustaría añadir algún método de comunicación más, muy utilizado últimamente.
Método "Pasar la bola". Muy usado cuando después de un consejo de ministros el portavoz o portavoza de turno responde a una pregunta diciendo que eso es competencia de este o de aquel ministerio, que por supuesto no se encuentra en la rueda de prensa.
Método " Fue Pepito el que tiró la piedra ". De culpabilizar al contrario y de herencias recibidas estamos hasta los ojos.
Método “ Y tu más, o, y tu también”. Ofrece la gran ventaja de que además de cortar el debate sobre el asunto en cuestión, lo cierra para siempre.
Método " ¿ Con quien cree usted que está hablando ?. Este lo utilizó Felipe Vl (siendo aún príncipe )
para quitarse de encima a una periodista cojonera contestándole "Ya has tenido tu minuto de gloria". Ese día el buen muchacho ganó mi corazón para siempre.
Método "Trabalenguas". Ejemplo paradigmático del mismo lo tenemos en el "Finiquito diferido" de la Cospedal.
Método " Y si cuela, cuela". Consistente en soltar una trola como un piano y si se la tragan un par de ellos pues eso que hemos ganado. (El "par" al que me refiero es el llamado "par canario" que puede ser cualquier otra cantidad.)
Método " Vayasé usted a tomar por el culo ". Los más elegantes amortiguan el exabrupto con el ruido de la puerta de su coche oficial, pero decirlo lo dicen.
Método "La recta astuta". Cualidad de la linea recta que es capaz de pasar por tres puntos no necesariamente alineados. Este no se si lo usan, pero en cuanto lo descubran se van a hinchar.

No existe diálogo político como tal hoy en día, al menos no en nuestra herrumbrosa Europa Occidental. Por eso cuando entran nuevas piezas que sí tienen ganas de confrontar proyectos e ideas el poder se pone de los nervios y saca unas garras muy maleducadas.

http://casaquerida.com/2015/01/06/zizekeando/

Attention: troll en la place.

Antoni... ¿Y hasta que punto no tiene tu 'gremio' - los expertos en comunicación política- una buena cuota parte de responsabilidad en este estado de cosas? (dicho con todoel cariño, of course!).
No consigo recuperar un reportaje periodistico de hace un año sobre 'La comunicación política': todos los expertos mencionados coincidian en sus consejos a los politicos o aspirantes: 'Si te preguntan algo de los que no sabes, deriva explicando algo que tengas claro; si te preguntan de un tema 'delicado', responde con generalidades indiscutibles..' y así todo.
Confundir la sencillez y claridad con la banalidad y el tópicazo, necesitar demostrar que tenemos respuesta para todo, y que ademas es a la que más gente se apunta..... Y hasta es posible que alguien gane unas elecciones en un ayuntamiento teniendo como primer punto de su programa el acabar con el hambre en el mundo.

Lo primero, no puede ser que el comentario sea de las 13:54 h.. cuando el blog ha salido cerca de las 15:30 h., y segundo déjate de rollos tio, que te enrollas más que una persiana y no dices nada, ves al grano, que por ahí te buscan, cobarde, más que cobarde,,,abrase visto.

Se pretende imponer la rutina o la costumbre de dar a la ciudadanía gato por liebre, lo de atosigar para ganar por aburrimiento, haciendo ver a las claras que no existen otras alternativas.
O caja, o faja que reza el dicho achacado a un político ya de otra época.
Paro hoy la gente en general, mucho más informados y pagaderos de todos los platos rotos sin que sea el destino el culpable, hemos visto que nos culpa de los hados el que se nos sise el dinero.
Por la cara.
Y se marchen los millones por las rendijas de la desidia por culpa de no preocuparnos de lo nuestro.
El vivir de cara al futuro nuestro y de los hijos, y no a rastras de los acontecimientos que se proponen desde intereses particulares.
Que como huéspedes enganchados en el tejido social se anclan para ir sacando el jugo y la sangre de la economía común a costa de vender aire.
Eso es lo que se ve cuando se pagan impuestos y se recogen consejos y buenas intenciones.
Pero ante quien está sin nada se da aquella respuesta de otro tiempo: Vuelva Vd. mañana.
Para la gente de hoy el leguaje político son es soluciones y eficacia en la gestión de cara a quienes pagan.
Y pagamos la gente normal, sin derecho a discusión.
Cobrando el salario ya con los impuestos descontados, y la luz y el agua o el gas.
Mientras se paguen.
Ese es el lenguaje sin dobleces ni medias tintas.
Que nos lleva cada mañana a encarar el día según el dinero que tengamos en el bolsillo, mientras el cuerpo aguante y podamos sostenernos.
No nos interesan las promesas.
Queremos resultados.


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Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

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