Lecciones de unas elecciones

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 22 mar 2015

El resultado de las elecciones andaluzas de este domingo, al margen de las lecturas que se puedan hacer en clave territorial y de la valoración sobre la apuesta claramente vencedora de Susana Díaz, abre un escenario incierto e indefinido sobre la configuración política final de los actores políticos en el ecosistema español. De los conocidos y de los emergentes. Las percepciones de hoy y las perspectivas de mañana van a ir modificándose a lo largo de estos meses y de las sucesivas citas electorales. Pero podemos aventurarnos a afirmar que la transición hacia un nuevo mapa político no es ―¿todavía?― la materialización inequívoca de una segunda transición española. Al contrario. El bipartidismo no se hunde en absoluto, aunque el PP paga caro sus políticas, y Rajoy sufre un severo correctivo.

Vamos a vivir un período donde, al margen de las marcas políticas y los liderazgos que las representen, asistiremos a un triple reto: las soluciones continuistas, las ofertas reformadoras y las opciones rupturistas. Todas ellas tienen menos paredes estancas e impermeables de lo que parece. Porque, independientemente de las tres grandes alternativas, la transversalidad ideológica es la característica que tienen en común. El mapa electoral se mueve, lentamente, hacia valores y actitudes, en detrimento de las propuestas y las ideologías. Y lo viejo y lo nuevo se entrelazan, se relacionan, se retroalimentan y… se necesitan.

Las fuerzas emergentes comprobarán que convertir las emociones y percepciones en proyectos políticos y en mayorías sociales reclama tiempo. Casi paciencia. La que no se tiene y no se está en disposición de conceder. Y todo el mundo tiene prisa, porque las urgencias que ha provocado la gestión de la crisis económica y política son lacerantes e hirientes. A lo que hay que añadir una innegable tensión que genera el combate entre la modernidad (estética, generacional, digital, cultural) y lo caduco, obsoleto y agotado. Quien sepa gestionar el tempo en este proceso dinámico, en ebullición y contradictorio, emergerá como el actor político de fondo y para el fondo de los problemas.

Podemos se agita y agita con su imperativo «ahora» un entorno excitado y cabreado. Pero el «después» va a ir dominando, creo, la hegemonía política. Saber administrar lo urgente y lo importante ―que casi nunca van de la mano en la política tradicional― situará las bases y los fundamentos del nuevo mapa. Ciudadanos, en cambio, ha gestionado bien las ganas de un cambio estético y generacional.   

¿En estas elecciones se decidía el futuro de Andalucía o de los partidos que concurrían a esta cita electoral? El resultado, y sus interpretaciones, trasladarán el foco de la política de los problemas de las personas a los desafíos políticos de los partidos que los interpretan. Estas elecciones han demostrado la resiliencia y el dominio cultural, social y político del PSOE en Andalucía, el deterioro del PP, la solvencia de Ciudadanos, la agonía de IU y la fuerza real de Podemos.

Joan Subirats y Fernando Vallespín, en su reciente libro España/Reset, alertan de la necesidad de plantear «una segunda transición» y que lo que sucede «no es una crisis política, es un cambio de época». Parece que no será tan radical, o no tan rápido. Hace tres años, en el barómetro de Metroscopia de octubre de 2012 se afirmaba que «la brecha social afectaba al sistema». Es cierto, pero ni la afectación es global, ni tiene las mismas consecuencias para todos.

Estamos en el primer asalto electoral. Pero el PP, a nivel del Estado, no tiene tiempo para refundarse y sus liderazgos electorales no se han renovado como los de los demás. Rajoy apuesta por la continuidad. De las tres opciones (continuidad, reforma, ruptura) ha perdido la que el PP representa. Los electores parece que no la desean. Tampoco una buena parte de los suyos, si es que todavía se puede hablar en términos de propiedad electoral de los votos de los ciudadanos.

Hay 8 Comentarios

En efecto, la cristalización de un proyecto político toma tiempo. Y en un año tan electoral como este, demuestra que el tiempo y la decantación de las ideas, nunca parecen ser suficientes.
Pero, vemos cambios cualitativos. Cambios de importancia. Se han mencionado menos las palabras derecha e izquierda. Y a la par se habla de aspectos, valores y principios (o la ausencias de ellos) que tienen que ver más con las realidades de cada quien. Hablan de solucionar emergencias sociales, de desigualdad (con excepción del PP, que cuando habla de estas y otras variables, suena falso).
En un escenario como el que parece perfilarse, las claves políticas tradicionales son más borrosas. Son tiempos de confusión y, sin duda de transición a nuevos esquemas. Estamos en vía hacia...............


Como dice Antoni Gutiérrez-Rubí, es probable que la batalla se presente en términos de ofertas reformadoras Vs soluciones rupturistas.
La primera, representada por Ciudadanos, la cual, con maquillaje más o maquillaje menos, es claramente orientada a valores que han conducido a este país a la situación en que nos encontramos. Una especie de propuesta de "cambiemos todo para que todo siga igual". Lo que algunos llaman "el cambio sensato". Como si cualquier otro cambio, fuera, necesariamente, insensato.


La solucion rupturista, en caso de tener garantías de ser bien gestionada, se orienta hacia una España del siglo 21, que no tiene temor de introducir grandes correctivos y dinámicas profundamente centradas en el país y en la gente, más que en los negocios y la economía especulativa, con un bienestar creado para unos pocos y por tanto ficticio, para la mayoría.


Considerando que la base sociológica española no es tendente a la innovación, ni a la toma de decisiones libre de miedos y a la vez está tradicionalmente cargada de viejos adagios en mente, entonces el trabajo de los rupturistas será duro y debe ser provisto de argumentos que vayan claramente más allá de aquellos que sustentan al enorme y justificado descontento social.
Por su lado, los reformistas tenderán a usar al máximo ese, más bien “políticamente sigiloso y apocado perfil” del votante español, a sabiendas de que ellos, no están ni en capacidad ni en disposición de armar una España moderna y catapultada a unas próximas décadas que serán muy exigentes y que nos amenaza con dejarnos en el vagón de cola, si no se introducen cambios profundos y valientes.
¿que prefiere? ¿una dosis de exigente realidad rupturista o una dosis de cómoda "estabilidad" reformista?
Personalmente, se lo que deseo. Y para el país creo saber lo que le conviene. Es el momento de grandes rupturas con el pasado.
Porque, la frase citada por I. Gabilondo, aplicada a nosotros la gente del común, para los ciudadanos, la victoria o la derrota es contagiosa.

Sobre todo valores contantes y sonantes como lo demuestra la corrupción y el robo a mansalva, "amnistiados" con este resultado.

"El electorado español es hoy más progresista que en 1996, que en 2004 y –desde luego– que en 2011. Lo es porque, ante la degradación de los servicios públicos y de las redes de protección social, ante el hundimiento del delirante modelo del ladrillo (propugnado por el PP y asumido por el PSOE en las dos legislaturas de Zapatero) y la constatación de que el PP tampoco es capaz de solventar la crisis, muchos se han vuelto, como es lógico, ante las opciones electorales que se acercan más a sus intereses y necesidades actuales.
Por eso hay espacio para la irrupción de Podemos, sin que afecte demasiado al PSOE (en Andalucía), y sin que IU desaparezca totalmente, pero la entrada de Ciudadanos sí que afecta –y mucho– al PP, y también provoca la desaparición de UPyD; no hay tantos votantes conservadores como antaño, y además no son tan conservadores como hace unos años (más que nada, ocioso es decirlo, porque a muchos de ellos les da vergüenza volver a votar al PP)".

http://www.eldiario.es/zonacritica/Andalucia-Susanazo-toda-regla_6_369623035.html

De acuerdo, el análisis perfecto, aunque siempre discutible, pero...¿aquí quien manda?. En Grecia hay ya un guaperas siempre sonriente y con mayoría y aqui la pasarela a penas a comenzado con la Susana sonriente y feliz.
¿Porque nadie comenta nada de quien manda realmente a pesar de nuestros votillos domingueros?

en Andalucía el PP andaluz ha pagado la gestión de Rajoy y la corrupción del PP de Génova y el votante ha preferido sin embargo cerrar los ojos a la corrupción del PSOE andaluz que cada vez se asemeja más al PRI del México predemocrático, tal vez porque de esta corrupción clientelar el votante PSOE se beneficia. Con un 35% de paro y el cuarto mayor fracaso escolar de Europa, los andaluces no cambian atrapados en el improductivo bucle del clientelismo y ante la inoperancia de una oposición, sobre todo el PP andaluz, que no acaba de encontrar un candidato que seduzca ni convenza. Ciudadanos crece y se prepara para dar el salto a nivel nacional, apartando a UPyD que tiene los días contados. El suflé Podemos baja y sólo devora a IU a pesar de que aspiraba a ocupar el lugar del PSOE; una cosa es 'gritar' y otra 'dar trigo'.

IU. Alberto Garzón. un renovador que llegó demasiado tarde (pero que dio la cara el día de la derrota y la insignificancia).
PODEMOS. Un buen punto de partida pero..."Otra cosa es que la crítica a la austeridad y la política tradicional nos haya llevado a un territorio donde se priman cuestiones secundarias. En España hay partidos que creen que todo se solucionaría con menos coches oficiales y menos autonomías. Como si eso fuera a solucionar los problemas de una economía de más de un billón de euros de PIB (qué demonios, eso no serviría ni en Italia, que tiene un número imbatible de coches oficiales). Syriza ha recortado en esos apartados al llegar al Gobierno, y esto puede servir para lanzar un cierto mensaje a la opinión pública, siempre que no se crea que eso es lo importante, o lo que separa a los buenos de los malos".
PSOE. "Siempre se pregunta por qué los andaluces no cambian al PSOE, en vez de preguntar por qué el PP nunca fue alternativa convincente".
CIUDADANOS. "Ha gestionado bien las ganas de un cambio estético y generacional", (imposible explicarlo mejor).
PP. Viendo quien salió a dar las explicaciones en la sede de Génova es patente la calidad como estructura política de un partido en absoluta decadencia.
CONVIENE NO OLVIDAR...
...que dentro de dos meses se celebran elecciones municipales en Andalucia, 2ª vuelta y extrapolando los datos...
PSOE-ANDALUCIA A la hora de compartir protagonismo con Díaz los alcaldables tienen prevalencia sobre los aspirantes a diputados, pese a que muchos de estos son consejeros. “Estas son unas elecciones a dos vueltas, primero las autonómicas y luego las municipales del 24 de mayo”, aseguran desde el equipo de Susana Díaz. “Hay que dar visibilidad a los candidatos municipales”, afirman estas fuentes.

Lo del PP ha sido un rapapolvo tan merecido como inesperado por el propio partido , lo que prueba que ya han perdido el contacto con la realidad que les rodea a un nivel que les afecta hasta a ellos mismos.

Lo de IU es una pena pero se veía venir. Tuvieron un digno resultado en las elecciones europeas, sobre todo en Andalucía, lo que tira por tierra la tentación de hacer responsable del desastre al hecho de haber formado parte del gobierno andaluz.
Pero desde que irrumpió "Podemos" en IU no han sabido reaccionar, y si lo han hecho ha sido desnortados y sin saber hacia donde ir. Si el resultado en Andalucía ha sido este, será un milagro que tras las elecciones autonómicas y locales IU llegue viva a las generales.

Lo más triste es que el tiro de gracia se lo han dado ellos mismos desde dentro permitiendo el espectáculo que la "vieja guardia" ha dado en Madrid.

PSOE ha perdido más de 100.000 votos, el PP se mete un batacazo de aupa porque lo ganado hace tres años fue debido al empuje del cambio tras la época nacional de Zapatero; las encuestas maquilladas le han hecho un gran trabajo a Ciudadanos; Podemos crece a buen ritmo, pero a costa de fagocitar la gran labor que, en lineas generales, ha realizado en las últimas tres décadas IU. Y, ahora, veremos como se piensa en mayo, por encima de Despeñaperros.

http://casaquerida.com/2015/03/21/apego-a-lo-viejo/

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Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

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