De España a Siria: refugiados de ayer y hoy

Por: | 27 de agosto de 2015

Llegada_exilioImagen: Verónica Rivera Suárez y Raúl Godínez, México a través de los Mayo. Paco y Faustino Mayo, México, SEGOB, AGN, CONACULTA-FONCA, 2002, p.49

En los últimos días nos han llegado las imágenes de refugiados sirios atacados con gases lacrimógenos y pelotas de goma por la policía de Macedonia para impedir su ingreso a este país, que les posibilitaría llegar a la Unión Europea. Son los gases lacrimógenos en Macedonia, las vallas en Ceuta y Melilla, los mayores controles policiales en Calais, todas ellas medidas represivas que no se corresponden con la Europa fundada en los pilares de la solidaridad y la cooperación.

Las fuertes imágenes de los heridos sirios por parte de los antidisturbios de Macedonia produjo indignación en las redes sociales, donde algunos se preguntaban: “¿Dónde están nuestros sentimientos ante esta desgracia?”, “¿Cuándo hemos dejado de ser humanos?” mientras otros afirmaban: “La tragedia del siglo XXI en Europa, la Europa Insolidaria”.

Escenas de niños llorando y de padres y madres desesperados escapando de una guerra para ser recibidos en otra tierra con violencia han hecho que reflexionemos sobre nuestra condición humana, nuestros sentimientos, la ética y la moral. Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de las responsabilidades jurídicas y políticas que Europa tiene con las personas refugiadas, ya que existe un marco jurídico vinculante. Para ser más claros, la acogida de personas refugiadas es una obligación internacional al existir los marcos jurídicos del Derecho Internacional de los Refugiados y la Convención de Ginebra de 1951, entre otros.

Ante estas imágenes donde se ve el maltrato y violaciones de derechos que sufren hombres, mujeres, niños y niñas que escapan de guerras y hambre en sus países, me viene a la mente la imagen de aquellos miles de españoles que fueron recibidos con pancartas de bienvenida en tierras mexicanas durante el gobierno de Lázaro Cárdenas. Miles de exiliados que escapaban de la guerra civil y más tarde de la dictadura franquista buscando refugio.

Cuando los refugiados eran los nuestros

Tuve la suerte de conocer hace ya casi un año a José María, uno de esos miles de exiliados que escaparon del régimen franquista.

José María Rivera nació en 1933, con tres años iba a la escuela de párvulos con normalidad hasta que en 1936 se inició la Guerra Civil. “Fue terrible porque venían a bombardear italianos y alemanes a cualquier hora, teníamos que dormir vestidos para poder escapar. Cuando las fuerzas franquistas tomaron Madrid salimos a recibirles en contra de nuestra voluntad porque a través de las radios franquistas nos obligaban a hacerlo. Los días eran horribles, revisando las casas, torturando a la gente y llevándosela”, recuerda José María muy emocionado, con la voz rota por los años y los recuerdos.

Él salió de España al cumplir los 30 años, viviendo primero en Colombia e instalándose más tarde en Perú, donde trabajó como corrector tipográfico en el periódico El Comercio. En el Perú estuvo de 1962 a 1966, en ese año regresó a España porque sus padres estaban muy enfermos, luego volvió a dejar el país, en esta ocasión hacia Alemania, donde vivió hasta 1996 ya que él tenía muy claro que no quería vivir en un país dictatorial.

José María me invitó a acompañarle a la concentración que hace la Plataforma contra la Impunidad del Franquismo, cada jueves, para visibilizar y luchar contra el olvido de los crímenes cometidos durante la Guerra Civil y la posterior dictadura que se prolongó hasta 1975. “¡Fosas cerradas, heridas abiertas”! gritan las personas, la mayoría de ellas mujeres y hombres que vivieron la guerra y la dictadura.

Son las ocho de la noche y, como cada jueves desde hace cinco años y medio, Teresa Bielsa Martínez de 80 años junto a su esposo José Ajenjo Bielsa, de 86, se reúnen junto a otros compañeros en el centro de Madrid para reivindicar justicia y reparación por aquellas personas que fueron asesinadas y desaparecidas en el régimen de Franco.

“A mi padre y a mi madre los detuvieron, a mi padre lo fusilaron. Yo tenía seis años, mi hermano tres, estuvimos separados hasta que mi madre salió de la cárcel después de estar tres años recluida. Mi padre, fusilado en Ocaña donde hay 2.200 fusilados, fue asesinado en julio de 1940 después de ser torturado. A mi marido lo detuvieron en 1964, le encarcelaron tres años por militar en el Partido Comunista”, recuerda Teresa acongojada.

Teresa y José llevan fotografías de sus familiares asesinados, no saben dónde están. Uno de los que aparece en la fotografía es su tío que fue detenido tres días después de acabar la guerra a quien finalmente asesinaron. Teresa y José han buscado el cuerpo de su tío pero no figura como fusilado ni como detenido, por ello han acudido ante la justicia argentina para denunciar su desaparición.

José Ajenjo recuerda como le rompieron tres costillas durante un interrogatorio y reclama justicia ya que los crímenes de lesa humanidad no prescriben. Con los ojos llorosos y voz firme, junto a su mujer, afirma que mientras no se reconozca lo que él considera un genocidio, ni la lucha de los republicanos durante ese terrible periodo, no habrá una verdadera democracia. “Reivindicamos la dignidad de nuestra lucha”.

 

El mayor éxodo desde el final de la Segunda Guerra Mundial

 

En el último informe de CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado) sobre las personas refugiadas en España y Europa se señala que en 2014 Siria resulta ser el país con mayor desplazados, consecuencia de la guerra civil que atraviesa el país. De ellos, 3.977.211 refugiados sirios fueron acogidos por Turquía, Líbano, Iraq, Jordania y Egipto, es decir, que la mayoría de refugiados han sido recibidos por países con menos recursos que los europeos. Por tanto, decir que Europa no puede acoger a los refugiados es falso.

En 2014, los países de la Unión Europea otorgaron el estatuto de refugiados a 89.815 personas, facilitando España este status sólo a 384 personas. En este informe de 2015 también se sostiene que estamos en el mayor éxodo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, con 51,2 millones de personas que vivían fuera de sus hogares a finales de 2013, siendo de estas 16,7 millones las refugiadas.

Aquellas personas que están escapando de sus países esperan tener una protección internacional, sin embargo la Europa de la fortaleza responde con medidas coercitivas, que no respetan los marcos jurídicos internacionales, impidiendo que se haga efectivo el derecho de asilo que es un derecho humano. Esto agrava la precaria situación de los refugiados en la frontera, tal y como ha declarado ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados).

Ante este drama, la respuesta de la Comisión Europea fue destinar 90.000 euros a Macedonia para “proteger” sus fronteras, sin importar las prácticas utilizadas, violen o no los derechos humanos. Recordemos, además, que Macedonia se encuentra ante la atenta mirada de la Unión Europea, ya que es uno de los países candidatos a formar parte de ella. Más le vale a Macedonia intentar cumplir este mandato, teniendo en cuenta lo que se juega.

Ayer fueron miles los españoles que escaparon de la guerra, del hambre, de la pobreza, de la falta de libertades; hoy escapan sirios de una guerra que ya lleva más de cuatro años. Como empezaba este post, ya no se trata de recurrir al sentimiento de los hombres y mujeres, sino de hacerlo ante las instancias correspondientes para garantizar los derechos de estas personas, el derecho a tener una protección y hacer frente a una crisis humanitaria, como han propuesto diversas organizaciones, con la creación de un programa de reasentamiento europeo, entre otras iniciativas. Ello, sin una firme voluntad política y una coordinación entre los estados miembro, es inviable.

Ya se ha visto el fracaso de la política migratoria europea basada en el control de las fronteras y el blindaje de las mismas que llevan a las personas refugiadas y migrantes a coger rutas cada vez más peligrosas para llegar a territorio europeo. Como ocurrió en España y ahora en Siria, ante una guerra, lo que se intenta es escapar del horror y recibir protección. Desde la sociedad civil tenemos el deber de presionar e incidir políticamente para que nuestros gobernantes y responsables de las políticas migratorias cumplan con sus obligaciones. Después de ver el vídeo de este post no puedes ser indiferente, no les dejemos solos.

Hay 2 Comentarios

Acabo de crear una nueva petición que espero puedas firmar -- se llama: Al nuevo gobierno español: no más parálisis: un gran plan de immigración español para los refugiados

Este tema es tremendamente importante para mí, ¡y juntos podemos hacer algo al respecto!

Haz clic aquí para leer más acerca de ello y para firmar:
https://secure.avaaz.org/es/petition/Al_nuevo_gobierno_espanol_no_mas_paralisis_un_gran_plan_de_immigracion_espanol_para_los_refugiados/?eILxSab

Campañas como esta siempre empiezan de forma modesta, pero crecen cuando personas como nosotros se involucran. Tómate un momento ahora mismo para contribuir firmando y compartiendo esta petición.

Muchas gracias,
Sandra

Para editar tu petición en cualquier momento, haz clic aquí:

https://secure.avaaz.org/es/petition/Al_nuevo_gobierno_espanol_no_mas_paralisis_un_gran_plan_de_immigracion_espanol_para_los_refugiados/

Creo que estamos en plena caída de los valores humanos. Siglos y siglos de saqueos, guerras, y genocidios no han sido suficientes para alcanzar el verdadero camino del despertar de la Humanidad. La causa fundamental de ese desastre social reside en la sed insaciable de sexo, riqueza y poder que padece una parte de esa Humanidad. El uso de la energía nuclear es un arma de doble filo... sirve para lo bueno y también para lo malo. Los locos que rigen el mundo saben muy bien que su uso negativo desemboca en la auto-destrucción del Planeta, sin vencedores ni vencidos... ¡todos bajo tierra como meras calaveras¡

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Sobre el blog

España vista desde la mirada de quienes nacieron en otros países. Migrados es un blog de encuentros y desencuentros, de episodios cotidianos, de integración y de lucha por la supervivencia en un entorno extraño y, a veces, hostil. Es una ventana a las vidas de personas que se han quedado en una tierra donde la crisis ha convertido a sus propios ciudadanos en emigrantes. Coordinado por Lola Hierro.

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Lola HierroLola Hierro. Periodista y viajera, está convencida de que su oficio debe entenderse como un servicio público. Cree que una de las obligaciones de los de su gremio es dar voz a los olvidados y a los débiles y, ante la duda, ponerse siempre del lado de las víctimas. Con Migrados quiere llamar la atención sobre un fenómeno social que no siempre recibe la atención que merece a través de las experiencias de héroes y heroínas cotidianos.

Quan Zhou WuQuan Zhou Wu. China de cara, pero andaluza de corazón. Quan es diseñadora gráfica y dibujante del cómic Gazpacho Agridulce. Nacida en Algeciras en el seno de una familia profundamente tradicional, lleva 24 años intentando alcanzar el perfecto equilibrio entre sus raíces orientales y un estilo de vida muy occidental. @Gazpacho_Agri

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