Peligrosos invasores en pañales

Por: | 20 de agosto de 2015

Efe-fotos-espana.10110913Un niño sonríe a la cámara mientras espera para ser registrado en un campo de inmigrantes en el puerto de Mytilini, en la isla griega de Lesbos. Tolga Bozoglu / EFE

La semana pasada analizamos en este blog las reacciones que provocó en los usuarios de redes sociales la muerte en Salou de Mor, un senegalés que se precipitó por el balcón durante una redada contra el top manta de los Mossos d Esquadra y los altercados que este suceso provocó. El post mostraba cómo algunas personas utilizaron Twitter para mostrar sus condolencias y su solidaridad con el fallecido. Otros lanzaron a la red todo tipo de teorías sobre lo que realmente ocurrió, si le tiraron o se tiró él. Otros aprovecharon la coyuntura para airear vergonzosos sentimientos de odio y racismo hacia la comunidad senegalesa de Salou y de paso hacia todos los africanos/musulmanes/inmigrantes/cualquier persona que no fuera de su gusto.

El ejercicio fue interesante para ver cómo fue el sentir colectivo acerca de un suceso tan mediático, así que hoy lo vamos a repetir con otra noticia de actualidad que ha copado titulares durante las últimas semanas: la llegada de miles de migrantes y solicitantes de asilo a las costas griegas.

El miércoles de la semana pasada tuitée desde mi cuenta personal una imagen de la periodista Natalia Sancha publicada en El País que muestra a dos hombres saliendo del mar, empapados, con un bebé entre los brazos. Son migrantes sirios recién llegados a las costas de la isla griegas de Lesbos que habían huido de su país. Un país, recordemos, que sufre desde 2011 una guerra que se ha cobrado más de 250.000 víctimas y ha provocado el desplazamiento de dos millones de personas. Aquí está el tuit:

 

Este mensaje en seguida empezó a ser compartido por los usuarios de Twitter. Tan solo cuatro días después, ya había tenido 377 retuits y había sido marcado como favorito 182 veces. Teniendo en cuenta que ni yo ni mi cuenta somos famosas en esta red social (cuento con poco más de 3.000 seguidores), la acogida ha sido muy alta, como así lo revelan las estadísticas:

 
Impresiones 24.202
Interacciones totales   3.185
Clics en foto o vídeo   1.436
Abrir el detalle   630
Retweets   377
Clics en el perfil   281
Clics en el enlace   263
Favoritos   182
Respuestas   14
Seguimientos   2

 

Pero lo que más me ha interesado y me ha dado una idea del sentir general, son los comentarios y respuestas que me han llegado de algunas de las personas que han visto el tuit. Como de costumbre, hay de todo tipo y, no voy a mentir, algunas me han decepcionado profundamente porque yo no concibo cómo puede salirle a alguien un solo sentimiento negativo cuando están viendo una foto como la que yo difundí. También he encontrado que se cumple aquello que dicen de "No atribuyas a la maldad lo que puedas atribuir a la ignorancia". Esto pensaba al leer a una usuaria a quien le parece una irresponsabilidad terrible qeu unos padres metan a un bebé en una patera a riesgo de morir ahogado. ¿Pero es que a estas alturas no sabemos lo que hacen a los niños en lugares como Alepo? No quiero verme obligada a publicar las fotografías que me llegan de colegiales amputados o directamente descuartizados después de un bombardeo, les harían vomitar. ¿Tampoco sabemos aún que el Estado Islámico crucifica a los niños yazidíes (cristianos. Sí, cristianos. Vivir en Oriente medio/Extremo Oriente/África/cualquier lugar del mundo que no sea Europa no te convierte en musulmán porque sí) en Irak? De esto hay fotografías publicadas en todos los periódicos, lo pueden buscar si quieren.

Y, sin embargo, aquí unas muestras de que estamos rodeado de lo bueno, lo malo y lo peor de cada casa:

 

Este ha sido el feedback que obtuve con la publicación de esta fotografía. No obstante, no he sido la única que ha movido imágenes en Twitter que dan que pensar acerca de la cara más humana de la crisis migratoria. Son fotografías que, al menos, deberían hacernos pensar dos veces nuestras palabras antes de exigir a los recién llegados que se den media vuelta, que se les expulse, que se queden en su casa... En fin, en el caso de los migrantes y solicitantes de asilo que llegan a Europa, creo que se cumple eso que dicen de que una imagen vale más que mil palabras. Juzguen ustedes y, si no se les remueven las tripas ante las dificultades que arrastran estos hombres, mujeres y niños, es que no son humanos.

 

 

Hay 2 Comentarios

Totalmente de acuerdo en todo. Sean niños o señores de 50 años, esa gente huye del puro mal, y sólo quieren poder vivir.

P.D.: por cierto, los yazidíes no son cristianos. Son yazidíes.

Infligir miedo entre la población de un Estado acomodado es tan sencillo como expandir un mensaje sin sustancia, y aderezarlo con las salsas de la ignorancia y la sinrazón. Lobos entre lobos, siempre así.

http://casaquerida.com/2015/08/20/si-lo-se-no-pienso/

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Migrados

Sobre el blog

España vista desde la mirada de quienes nacieron en otros países. Migrados es un blog de encuentros y desencuentros, de episodios cotidianos, de integración y de lucha por la supervivencia en un entorno extraño y, a veces, hostil. Es una ventana a las vidas de personas que se han quedado en una tierra donde la crisis ha convertido a sus propios ciudadanos en emigrantes. Coordinado por Lola Hierro.

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Lola HierroLola Hierro. Periodista y viajera, está convencida de que su oficio debe entenderse como un servicio público. Cree que una de las obligaciones de los de su gremio es dar voz a los olvidados y a los débiles y, ante la duda, ponerse siempre del lado de las víctimas. Con Migrados quiere llamar la atención sobre un fenómeno social que no siempre recibe la atención que merece a través de las experiencias de héroes y heroínas cotidianos.

Quan Zhou WuQuan Zhou Wu. China de cara, pero andaluza de corazón. Quan es diseñadora gráfica y dibujante del cómic Gazpacho Agridulce. Nacida en Algeciras en el seno de una familia profundamente tradicional, lleva 24 años intentando alcanzar el perfecto equilibrio entre sus raíces orientales y un estilo de vida muy occidental. @Gazpacho_Agri

Abdel Abdelouahed BelattarAbdelouahed Belattar, Abdel. Es educador social y especialista en migraciones. Español de origen marroquí, él se ve de aquí de allá, o de los dos sitios a la vez. Su pasado le ha hecho tener una perspectiva diferente de las migraciones hasta el punto de estar decidido a investigar y demostrar que quienes emigran aportan mucho a la economía, a la política, a la cultura y a la sociedad, y que por ello tienen la llave para lograr un cambio social real.

Jean-Arsène YaoJean-Arsène Yao. Originario de Costa de Marfil, es Doctor en Historia de América por la Universidad de Alcalá (España), y titular de un Master en periodismo de agencia por la Universidad Rey Juan Carlos (España). En la actualidad combina su labor docente con actividades periodísticas.

Ernesto G. MachínErnesto G. Machín. Cubano de corazón y con raíces españolas, profesor, periodista y escritor. Proviene de una familia trabajadora, vivió la época dorada de la revolución cubana y un día se convirtió en aprendiz de viajero. Un día decidió contar su largo viaje por el mundo convencido de que sus crónicas ilustraran el dulce amargo de la emigración.

Julissa JáureguiJulissa Jáuregui. Madrileña de origen peruano, ha vivido más años en esta ciudad que en su natal Lima. Politóloga cuyo activismo le llevó a especializarse en cooperación internacional y migraciones. Escribir reportajes y crónicas narrando las historias de vida de los migrantes se ha convertido en una herramienta más de su reivindicación.

Sagar Prakash KhatnaniSagar Prakash Khatnani. Escritor español de origen indio, y autor del bestseller internacional “Amagi”. Ciudadano del mundo y convencido acérrimo de que la cultura ha de servir para derribar fronteras, diferencias y dogmas.

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