Confesiones a Alá de una mujer árabe, pobre y oprimida

Por: | 27 de septiembre de 2013

La protagonista de 'Confesiones a Alá'

"Los pobres follamos como animales simplemente porque es gratis". El texto te abofetea la cara desde el inicio. "En mi pueblucho reina la ignorancia", sigue, descarnada, "de hecho, no he recibido educación alguna, pero sí gritos, golpes y prohibiciones. Sí, sobre todo prohibiciones. En mi casa, todo es haram [prohibido por el Islam]. Incluso yo soy haram". Quien habla es Jbara, la protagonista de Confesiones a Alá, pero su voz no es solo su voz, sino también la de todas aquellas mujeres árabes, pobres y oprimidas que no han conocido más patria que la misera. Su grito por la dignidad salta las cadenas montañosas de Marruecos y llega hasta las cuestas de Lavapiés, donde su drama cotidiano se representa cada lunes a las 20.30 en las tablas del Teatro del Arte.

Ala3Jbara (pronúnciese Eyybara) es una joven marroquí que vive en las montañas con sus padres y muchos hermanos. Su vida es dura, difícil, gastada por repetida. En su soledad, habla con Alá, su único compañero, y su relato se vuelve agrio para su confesor. "Solo digo que el yogurt Raïbi Jamila me deja un sabor dulce en la boca mientras que Alá, hasta ahora, no me ha dejado nada de nada", se queja la muchacha, en boca de la actriz María Hervás. Pero nunca deja de hablarle: Alá también es ella misma.


Confesiones a Alá

Sus palabras golpean fuerte. "La miseria huele a culo", dice, mientras relata los problemas de su familia, ignorante y sin recursos: "Mi madre pela cebolla todos los días para poder llorar en paz. ¿Tendré yo un día feliz en mi vida?". En la representación acompañamos a la protagonista desde que toma conciencia de su belleza ("me importa un comino si soy guapa o no, porque soy pobre") hasta su intento de escalar -o no descender- en la sociedad. Por el camino, la crítica desgarrada salpica a todas las clases sociales, con gente capaz de la miseria moral tanto desde las chabolas como desde los palacios.

Aunque el escenario recibe a los visitantes con  versos del Corán y una mujer cubierta por un niqab negro, el contraste llega pronto: el sexo es una constante en el monólogo. Del mito de la virginidad a las violaciones, de la prostitución al cariño, del placer al dolor, Jbara habla explícitamente con Alá sobra su sexualidad. "Todo gira alrededor de este agujero", dice, señalándose la vagina.

La obra, basada en la novela Confidences à Allah (Confesiones a Alá, traducida por P. Meseguer), se representa en Lavapiés, un barrio de Madrid con amplia presencia de árabes en sus calles, restaurantes y comercios, y donde es habitual encontrarse con carteles en la lengua del profeta Muhammad. Su autora, Saphia Azzeddine, nació en Agadir (Marruecos) pero ha vivido gran parte de su vida en Suiza y Francia, donde su texto se llevó a las tablas por primera vez. Ahora su grito se escucha también en Madrid.




Hay 26 Comentarios

Auténtico como la vida misma.
Y para llorar mucho por todo el presente, por el pasado y por el futuro.
Por todo el tiempo perdido y hecho perder a quienes con el freno echado y a la fuerza, han de caminar arrastrando siempre los pies.
Para cumplir fielmente en mediocridad.
Y tantas vidas desperdiciadas, y hundidas por dentro, y por fuera, aunque se lleve la cara tapada.
O se luzca el cuerpo desnudo en las playas.
Que para el caso es igual.
La persona avasallada.
Por la cerrazón insolente de la ignorancia, que agarrada desde la prepotencia y la avaricia solo permite ir respirando poco a poco.
No por prudencia social, sino por el rentable negocio.
De unos pocos.

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Miradas Árabes

Sobre el blog

Los árabes permanecieron ocho siglos en España y nos dejaron un legado que va desde los monumentos de Al Andalus a miles de palabras que utilizamos a diario. Más allá de esta herencia, ¿qué sabemos de ellos? La influencia de la cultura y la sociedad de los 280 millones de personas que comparten esta lengua traspasa sus fronteras con el dinamismo de las revueltas árabes.

Sobre el autor

Miguel Ángel Medina es un periodista de El País centrado en las redes sociales e interesado en el mundo árabe, de la cultura a los libros y desde los viajes a la lengua. Ha visitado Palestina, Túnez, Marruecos, Egipto y siempre piensa en el siguiente viaje.

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