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Mujeres

Hagan caso al ministro superpadre

Por: | 28 de febrero de 2011

Doloresdecospedal

Foto: Gorka Lejarcegi

-Señor ministro (o señor empresario, o señor juez estrella, o señor intelectual): ¿cambia usted los pañales a su bebé, acude a las obras de teatro de su hija, suele llevar al médico a su hijo, hace los deberes con ellos, visita a su madre, se preocupa de sus mayores?

No se esperaría el entrevistado esas preguntas, pese a que todas las mujeres que ocupan altos cargos están hartas de que los periodistas les interroguemos sobre cómo les da la vida para ocuparse de trabajo y familia. Más vale que den explicaciones si no quieren quedar retratadas como madres irresponsables. Hasta que Dolores de Cospedal, en lo que parece un arrebato de sinceridad, ha respondido: “La conciliación es la mayor mentira del siglo XXI”. Y, como confirmando la teoría, el presidenciable Mariano Rajoy no tenía problemas en confesar a preguntas de unos niños: “Yo en casa no hago prácticamente nada”. Desde el mundo escandinavo nos viene otro modelo: el ministro superpadre. Se llama Erik Ullenhag, es ministro sueco de Integración (en un Gobierno de derechas) y a la vez cuida en solitario de sus dos niños pequeños de seis y dos años porque su esposa encontró un buen empleo por una temporada en Jerusalén. Y no se corta en decir: "Puedo organizar mi rutina más o menos como quiero para pasar el máximo tiempo posible con ellos".  Ha ocurrido en Suecia, ese país que muchos creían el paraíso hasta que leyeron a Larsson, y es noticia porque no hemos encontrado ejemplos más cercanos a ese nivel.

¿Mucho contraste? En descargo de Rajoy y Cospedal constataremos que los políticos españoles no son los vividores que ha dibujado alguna vez la caricatura popular: tienen agendas saturadas, están colgados del móvil a las once de la noche, pasan los sábados en comidas con militantes de agrupaciones locales, los domingos en mítines en plazas de toros. Se sienten obligados a salir cada día en el telediario. No, no debe ser fácil conciliar y aspirar a gobernar España en vez de Suecia. Los jefes del PP cuentan, por supuesto, con apoyo de sus familias y con servicio doméstico. Para que no nos digan que somos tendenciosos, estamos seguros de que en las filas del lado izquierdo de la Cámara, y también en los bancos azules, abundarán los que tampoco se hacen nunca la cama. 

La confesión de Rajoy, casado y con dos hijos de 11 y 5 años, sugiere una relación familiar clásica, de esas en que los hombres se quedan sentados mientras ellas recogen la mesa, pero eso no escandaliza a nadie en este país, porque es de lo más habitual. A Cospedal, sin embargo, se la considera buen ejemplo de la mujer actual, activa e independiente, que pisa fuerte en su carrera profesional después de ser madre soltera, decisión todavía incomprendida por ciertos sectores que la rodean (y que le causó tensiones con el obispo Cañizares). Lo que Cospedal parecía estar gritando es que le gustaría conciliar pero lo ve imposible, mientras la actitud de Rajoy sitúa este asunto fuera de sus preocupaciones.

Ministrosueco Ciertos medios de la derecha caricaturizaron a un Zapatero presionado por su pareja para reservar tiempo a los suyos, algo que se presentaba como ridículo. Ah, el viejo mito hispano del calzonazos, etiqueta que en Suecia no han puesto a Ullenhag. "Es todo más fácil si eres hombre. La gente te ve como un buen tipo, y te ayuda más. Si me olvido de que mis hijos lleven alguna prenda extra en invierno, en el colegio me ayudarán a solucionarlo, sin más, de forma positiva. A las mujeres les recordarían el descuido", comenta el sueco, entrevistado por Antía Castedo

 Admitámoslo: en España, cuando se habla de conciliación, en realidad estamos hablando de que concilien ellas. Mantenemos métodos de trabajo obsoletos, jornadas laborales larguísimas de baja productividad, propias de los tiempos en que tras todo gran profesional había una gran ama de casa. La llegada de la mujer al mundo laboral ha convertido la conciliación en una de las reformas más demandas por la sociedad, pero la red familiar también está taponando este agujero de nuestro Estado del bienestar. Que se lo digan a la legión de abuelos que recoge a los niños del colegio cualquier tarde. La conciliación de lo laboral y lo personal, además, no debería limitarse a lo familiar. Habrá quien quiera conciliar con el montañismo, con cursos de cocina, con el gimnasio o con la literatura. Disponer de tiempo para uno mismo es un nuevo derecho que se va abriendo paso.

El IESE ha constatado en un estudio que los jefes que concilian son los que dejan conciliar, y la experiencia demuestra que concentrar la jornada laboral no solo es bueno para el empleado, sino para la productividad y el ahorro de costes. Pero el planteamiento no puede quedarse en ofrecer prioritariamente a la mujer flexibilidad horaria, teletrabajo, excedencias o jornadas a tiempo parcial, lo que ocurre hasta en Alemania u Holanda. En la Unión Europea trabajan a tiempo parcial un 30% de las mujeres y solo un 7% de los hombres. A lo mejor es utópico plantear una conciliación al 50%. Quizás haya algo insalvable en la forma en que se vive la maternidad y la de la paternidad. Pero el intento de avanzar hacia un modelo familiar más equitativo choca con una cultura laboral que requiere pasar muchas horas, mal repartidas, en la oficina a pesar de que vivimos en comunicación permanente. El teletrabajo apenas se está ensayando cuando hace tiempo que disponemos de los medios para ello.

Losblair Y en esto aparece el ministro superpapá. Se puede ocupar un puesto de responsabilidad en el Gobierno y en el hogar a la vez sin que sufra su prestigio y su popularidad. El Reino Unido debatió a fondo este asunto hace una década, cuando su primer ministro Tony Blair tuvo su cuarto hijo instalado ya en Downing Street, algo chocante porque en el último siglo en esa casa solo habían entrado nietos. La esposa de Blair, la abogada Cherie Booth, había peleado en los tribunales por los sindicatos y contra el Gobierno en favor de un permiso de paternidad más generoso que las 13 semanas sin sueldo que se ofrecen a los británicos. Su postura, que seguía defendiendo en avanzada gestación, fue muy popular: el 80% de los hombres entrevistados por Ipsos apoyaba que Blair hiciera una pausa laboral por su hijo recién nacido, pero el primer ministro finalmente los defraudó y se limitó a recortar en lo posible su agenda unos días. "No sería realista pensar que puedo abandonar todas mis ocupaciones", dijo. Pero el debate no fue estéril: finalmente el Gobierno de Blair  estableció 15 días de permiso retribuido de paternidad, los mismos que el Gabinete de Zapatero fijó en España. David Cameron también ha sido padre en el poder y se cogió unos días (sin especificar) con mucha menos polémica. Algo habremos avanzado en esta década. Pero si alguien piensa que la implicación de un padre se agota en dos semanas pagadas, o en 13 sin pagar, está equivocado. Lo que hace más falta es que el día a día laboral sea soportable.

La clave la da el superpadre sueco: "Los hombres tendemos a pensar que somos insustituibles". Y, sí, también el cementerio está lleno de imprescindibles. No se detendrá el mundo, entonces, porque unos cuantos imprescindibles se dediquen por un tiempo a cambiar pañales. Aunque dejen de demostrar lo importantes que son.

Hay 26 Comentarios

A esta señora de la fotografía nadie le ha aconsejado, que en nombre del buen gusto, oculte esos horribles pies en lugar de lucirlos, como si de alhajas se tratase.

Alguien está jugando al despiste en este tema de la conciliación y la igualdad. Las madres perciben que la baja para el cuidado de los bebés es su suya. Aunque ésta se pueda compartir si ellas quieren, una vez pasado un plazo para recuperarse del parto. Eso sí, díle a tu mujer que vuelva a trabajar en vez de cuidar a su peke. NO QUIEREN. Va en contra de la natura y además NO QUIEREN. El hombre está considerado de segunda en este punto, ¿qué le queda?, Trabajar más duro para que no pase nada malo y asegurar unos ingresos. Señoras del feminismo en el poder, LEGISLEN EN VEZ DE QUEJARSE DE IMPOSIBLES. La igualdad está ahí, sólo hay que quererla y buscarla y el feminismo en el poder NO ESTÁ POR LA LABOR. Propongo: PERMISOS LARGOS OBLIGATORIOS, MEDIAS JORNADAS BONIFICADAS PARA AMBOS PADRES, CUSTODIA COMPARTIDA EN CASO DE SEPARACIÓN. Vamos que hay unas cuantas cosas que se pueden legislar para mejorar esta situación...

Saludos

Alguien está jugando al despiste en este tema de la conciliación y la igualdad. Las madres perciben que la baja para el cuidado de los bebés es su suya. Aunque ésta se pueda compartir si ellas quieren, una vez pasado un plazo para recuperarse del parto. Eso sí, díle a tu mujer que vuelva a trabajar en vez de cuidar a su peke. NO QUIEREN. Va en contra de la natura y además NO QUIEREN. El hombre está considerado de segunda en este punto, ¿qué le queda?, Trabajar más duro para que no pase nada malo y asegurar unos ingresos. Señoras del feminismo en el poder, LEGISLEN EN VEZ DE QUEJARSE DE IMPOSIBLES. La igualdad está ahí, sólo hay que quererla y buscarla y el feminismo en el poder NO ESTÁ POR LA LABOR. Propongo: PERMISOS LARGOS OBLIGATORIOS, MEDIAS JORNADAS BONIFICADAS PARA AMBOS PADRES, CUSTODIA COMPARTIDA EN CASO DE SEPARACIÓN. Vamos que hay unas cuantas cosas que se pueden legislar para mejorar esta situación...

Saludos

Crudo: alucinante, te apoyo totalmente. Este sigue siendo el problema carpetovetónico del país: que me matenga el maridito. Yo me niego a que mi marido haga horas extras. Ya trabajo yo para compensar. En casa conciliamos bien, uno va y otro viene, "nos cruzamos" pero a nuestros hijos les hemos cuidado entre los dos. Eso sí, implica que yo, en este caso, curro todos los fines de semana y festivos. Aún así, les hemos cuidado entre los dos igual, y ahora que crecen, tenemos tiempo para estudiar idiomas y hacer deporte, los dos por igual. Él sólo se ve presionado a una hora extra si cree que le reporta algo a nivel de imagen para la empresa o posibles ascensos. Pero hemos habaldo que está prohibido cobrarlo en dinero. Se lo "apunta" en horas que luego disfrutamos en vacaciones a las que vamos a un hotel para descansar los dos de las tareas domésticas que compartimos.
Conozco a montones de amas de casa que además de exigirle a su marido un nivel económico, el fin de semana le tiene reservado su 50% de tareas que ellas no han hecho cuando van al café y al aerobic, para que se deslome también el fin de semana. Esas sí concilian!!!

La paternidad se vive de manera diferente a la maternidad por una cuestion fisiologica (amamantar al bebe) y por comportamientos aprendidos.

El comportamiento aprendido de hombres y mujeres se aprende de la sociedad (y de sus madres), y se ve como normal que el hombre se vaya de juerga a celebrar el nacimiento del bebe mientras que la mujer se queda en casa a cuidarlo. La igualdad debe llegar a traves de comportamientos aprendidos y el estado debe dar ejemplo, los primeros meses el bebe necesita a sus padres, a los dos!

Cuando tuve a mi bebe no dejaron que mi marido se quedase conmigo en el hospital, claramente lo veian como un accesorio o una 'ayuda'. Ahora yo concilio trabajando de martes a jueves y mi marido trabaja para una madre que tambien concilia. Mi marido le ha pedido si puede alternar lunes conmigo, asi trabajariamos 9 de cada 10 dias... ella ha dicho que NO, que no puede controlarlo... asi que, claramente, tampoco lo ve necesario!

Los padres son necesarios!! Igualdad!!!

Que la mujer es insustituible para un hijo por supuesto, que un padre también lo es por supuesto. Para empezar diré que creo al 100% en la igualdad y eso quiere decir al 100%.
Objetividad pura y dura al repartir bienes y decir quien se queda con los hijos en casos de separación, los mismos días de maternidad/paternidad, igualdad ante la ley (situaciones de mi alrededor me dan que pensar de la objetividad y respeto de ciertas leyes ante hombres cuyas mujeres decidieron arruinar sus vidas con denuncias falsas, por supuesto todo demostrado con el tiempo pero quien le paga la pasado a esos chavales....), etc...

Cómo queréis que un empresario no os vea como recipientes de niños que perderá durante 4 meses si puede contratar a un hombre que tan sólo se da de baja unos días. Y no son vacaciones ni nada por el estilo, ni para amamantar al niño como es evidente, excusas y argumentos baratos que me han dicho por ahí más de una mujer... Es para cuidar, lavar y dar todo lo necesario a la mujer y al niño.
Un saludo.

María Casi Quesi, ¿tú en qué mundo vives?

Mi hermano acaba de tener un hijo y se desenvuelve perfectamente sin la ayuda de nadie. Tiene a su mujer, pero te puedo asegurar que poca falta le hace.

Y por la otra parte de la familia, mio tío lleva prácticamente de todo, incluso de planchar y encargarse del niño. Y no se hace el héroe ni el "superhombre". No he visto a ningún hombre que en estas situaciones, se deje llevar por ese chauvinismo sexista que tanto os gastáis algunas.

Y creo que tanto tú como otras como tú, os encanta mantener esa visión sobre los hombres, porque en caso contrario ¿ante quién os ibais a sacudir vuestros tristes complejos feministas?

Relajaos, bonitas, que de tanto deciros las verdades a la cara os estáis volviendo un poco histéricas.

Un saludo.

María Casi Quesi, ¿tú en qué mundo vives?

Mi hermano acaba de tener un hijo y se desenvuelve perfectamente sin la ayuda de nadie. Tiene a su mujer, pero te puedo asegurar que poca falta le hace.

Y por la otra parte de la familia, mio tío lleva prácticamente de todo, incluso de planchar y encargarse del niño. Y no se hace el héroe ni el "superhombre". No he visto a ningún hombre que en estas situaciones, se deje llevar por ese chauvinismo sexista que tanto os gastáis algunas.

Y creo que tanto tú como otras como tú, os encanta mantener esa visión sobre los hombres, porque en caso contrario ¿ante quién os ibais a sacudir vuestros tristes complejos feministas?

Relajaos, bonitas, que de tanto deciros las verdades a la cara os estáis volviendo un poco histéricas.

Un saludo.

Es cierto que un hombre que por circunstancias queda a cargo de sus hijos ( independientemente del trabajo que tenga) genera en muchas de las mujeres cercanas a él una especie de ternura protectora que justifica cualquier olvido que pueda tener ...y que a la inversa seria criticado por el sexo femenino. En algunas ocasiones me he preguntado el porque de esta reacción, muchas de nosotras sabemos lo duro que es el papel de madre trabajadora y educadora en solitario. Es por eso que me cuestiono nuestra aptitud tolerante e idealista cuando nos topamos con estos casos . ¿Pudiera se por una educación machista ,por nuestra capacidad de amar? o simplemente somos más tolerantes...

Vaya paridas de alienadas-os.

Ellos se cogen ahora el permiso de maternidad-paternidad repartido. Consecuencia: ocho semanas después de parir, ella arrastra los pies y el sueño por la calle para ir a trabajar. Él queda en casa con el niño un rato. Luego viene la abuela, el abuelo, la chica y quien haga falta a echarle una mano porque pobrecito, que vaya a tomar un café y a dar una vueltecita, al gimnasio, con la bici, a correr o lo que haga falta... Y por la tarde, si acaso, ya se comparten las tareas. Él suele estar ya cansado. Qué mañana ha pasado... Y pensar en la noche... que tenga que despertarse alguna vez y enchufar el biberón... ohhh. Conciliar significa trabajar fuera de casa y en ella. Encargarse de todo. Responsabilizarse. Atender las necesidades de los demás. Y eso, todavía no lo han entendido

La conciliación familiar no se reduce solo a la baja por paternidad y si no que se lo pregunten a los suecos: pais con el mayor indice de igualda del mundo.
Lo que es insustituible es una madre en los primeros meses de vida de un bebé ya que ellos no tienen tetas y cualquier otra opción para mi gusto no es igualdad ya que deja de pensar en el bienestar del bebé. Tener hijos es una responsabilidad y hay que hacerlo de manera consciente.
Ellos tienen su responsabilidad de padres y tienen el deber y el derecho de pasar más tiempo con sus hijos y ayudar en la vida familiar, que es el cimiento de la sociedad (cualquier tipo de familia, eh?). Tienen que implicarse más y mejor . Adaptarse a las circunstancias actuales donde nosotras también trabajamos.
La conciliación familiar simplemente nos daría familias más sanas psicológicamente y una sociedad mejor para todos.
No se puede comparar la conciliación familiar con la conciliación de mis intereses fuera del trabajo. Un hijo es una responsabilidad, una vida que depende de ti por muchos años no lo comparemos con hacer montañismo o dar clases de pintura, por favor...
Todo comienza con la educación desde niños, eso es lo que hay que cambiar.

(Qué linda la foto de Cospedal). Yo creo que las personas de “a pie” están cambiando, poco a poco se ven mas hombres involucrados en todos los cuidados de los pequeños y más mujeres que exigen esta implicación, sin embargo pareciera que nuestros marcos culturales y legales tardan más en adaptarse: mi pareja y yo seremos padres dentro de poco y me ha costado un montón conseguir libros y juguetes que hablasen de/para “papá”, o que estuviesen dirigidos al padre desde un punto de vista “normal”, los 3 o 4 que hay en el mercado empiezan como disculpándose de ser “para papás” “porque no es lo normal”. Pues yo digo que sí que lo es, y mi esposo será un papá tan empeñado como yo en limpiar pañales, lavar biberones y elegir juguetes no sexistas. Ambos distribuiremos los sacrificios profesionales que tengamos que hacer para cuidar de nuestro retoño.

Llevo tres años de divorciado y tengo una hija maravillosa de nueve años. Lo más difícil para mi ha sido el empleo y he tratado de levantar una empresa propia que me permita ganar lo suficiente para dedicarle tiempo a mi hija porque sé que un empleo no me dará ese tiempo ni la empresa tendrá el interés de que sea un papá preocupado por mi hija. Cuando digo, "debo salir para ver a mi hija antes de que duerma y poder contarle un cuento", los jefes no dejan de verme más que indignados y preocupados por mi "trivialidad" al trabajo. Mi empresa, muy pequeña, despegó en el 2009 y ese año fue bueno, pero 2010 me llevó a una crisis en la que prácticamente no tenía ni para comprar agua. Tuve que separarme de mi hija por un tiempo porque la crisis pero estoy de vuelta otra vez con algunos contratos, y ella se quedó con su mamá que trabaja todo el día y la deja con una tía en casa. Mi hija está feliz, y yo, porque otra vez podremos vernos jueves y viernes (sábados y domingos alternados), y llevarla a la escuela, recogerla, hacer la tarea e irnos a jugar beisbol, patinar o gritar en algún parque. No es fácil, porque hay que lavar, planchar, hacer de comer, recoger y trabajar. No es fácil, por supuesto, pero nunca podría hacer otra cosa. Espero que todo vaya bien y me he preparado para que así sea. El problema de los papás con hijos comienza desde la falta de cambiadores de pañales en los baños de hombres; recuerdo como batallaba de cambiar a mi hija en un baño de hombres en su clase de natación porque sólo había para mamás con hijos. La sociedad no ve a los papás con sus hijos o hijas. Esto debe cambiar, pero por lo pronto a mi me toca sortear inconvenientes, que son muchos, para carcajearnos mi hija y yo todos los días cuando estamos juntos. Y esto, jamás, lo cambiaría por otras cosas a menos eso me dije cuando ella nació. Ya llegará el tiempo en que volará sola, pero por lo pronto no estoy de acuerdo con la actual sociedad que produce hijos sin figura paterna y materna.

Es que también es una cuestión de mentalidad. En España además de todo lo dicho en el artículo y los comentarios, está la mentalidad de que para que la empresa "vea" que trabajas mucho tienes que estar muchas horas en la oficina, aunque así hay muuuucha gente que no hace nada todo el día pero ah! trabaja mucho porque se la vive en la oficina. Claro que hay quienes sí trabajan mucho y muchas horas, pero en este país todavía se cree que sólo quienes están muchas horas en la oficina trabajan duro, y el día que no te miren raro por irte a casa a las 5pm porque tienes que ir por los niños a la escuela, estaremos más cerca de Suecia donde después de las 5pm ya no hay ni un alma en las oficinas, pero eso sí, cuando trabajan no pierden tiempo ir a desayunar a las 10 de la mañana ni tirarse medio dia en la maquina del café, se llama productividad y eso en España falta mucho. Aunque sé que hay excepciones ...

@Ali: Nada más fácil que "conciliar" cuando no tienes hijos. Si tienes poco tiempo para ti mismo porque trabajas mucho, cambia de trabajo. O trabaja menos. Lo que veo en todo este debate es que la gente quiere conciliar y que le salga GRATIS. Es necesario que nos demos cuenta de que las cosas tienen un precio. Todo en esta vida tiene un precio y todo depende de los compromisos que estemos dispuestos a aceptar. Si quieres tiempo para ti mismo al margen del trabajo, tendrás que renunciar a ascender en tu empleo, porque la persona que trabaje más tiempo que tú pasará por delante. Y eso no va a cambiar. ¿Que concilien los dos? Se puede dar a nivel particular, pero a nivel general es bastante difícil. Digamos, por ejemplo, que reduces tu jornada para atender a tu hijo: Automáticamente dejas de contar para ciertos puestos y especialmente para ciertos ascensos. No por venganza hacia ti, sino porque el perfil de los puestos bien pagados requiere personas comprometidas, flexibles, que echen muchas horas… Y una persona que "concilia" no da este perfil. Es decir, estás poniendo en juego tu futuro profesional. Ese es el precio a pagar por conciliar. Ahora piensa que las dos personas en la pareja "concilian" y, por lo tanto, limitan su futuro. Con un hijo quizás les vaya bien, pero con dos o tres hijos puede que comiencen a tener serios problemas. Ya no podrán darles la educación que soñaban, vivir en una casa suficientemente grande, … En fin, es bastante más sensato que uno de ellos mantenga una dinámica normal "por si acaso".

No lo centremos sólo en el cuidado de hijos! Yo no soy madre y también quiero conciliar pues mi vida no se reduce a trabajar todo el día...el problema es que la adicción al trabajo está muy bien vista, y claro al final pagamos todos el pato!

Respecto a los que se quejan porque las mujeres concilian y ellos no...una cuestión, ¿por qué no reducen ambos su jornada laboral? Así podrían conciliar sin echarse nada en cara

@JP: Te doy un dato que puede contestar a tu pregunta: Estudio SARIEGO-MORILLO: "Las mujeres que más se oponen a las custodias compartidas son las que tienen estudios universitarios, pues son conscientes "de la renuncia a los privilegios que le otorga la ley de divorcio, tanto la de 1981 como la del año 2005." Por tanto, las madres con menos nivel de formación estaban (estadísticamente hablando) más abiertas a la custodia compartida. La conclusión es que a mayor formación mayor es la influencia del rol tradicional de esposa y madre a la hora de afrontar el conflicto." En cualquier caso, dejemos este debate para el día en que se plantee en este blog POR LA IGUALDAD el tema de la Custodia Compartida. Ya está tardando, ¿no?

A mi, como hombre divorciado, con una niña de 3 años, lo que me gustaría saber es, que si queremos cambiar la educación de esos hombres que no ayudan a la educación de los hijos, si queremos que la igualdad entre hombres y mujeres sea cada vez mayor, si queremos una sociedad con más "superpapás", ¿por qué es tan dificil a un hombre divorciado que quiere ejercer de padre conseguir mayor tiempo que compartir con su hija y lo "normal" es sólo verla un fin de semana cada 2 semanas?. ¿Con estos ejemplos son con los que vamos a educar a nuestros hijos en el concepto de igualdad?. Si tienes hijos, seas padre o madre, visita: www.tequieromuchopapa.com
Gracias y un saludo

Que una persona sacrifique su carrera por cuidar a sus hijos significa que otra persona - su pareja - se tiene que implicar más en la suya. Simples matemáticas. Es decir, por cada mujer que "sacrifica" su carrera hay un hombre, por decirlo en plata, "más cogido por los huevos". Idem en el caso contrario. Aumenta el compromiso con la empresa, pierdes libertad de acción (ya no puedes mandar al jefe a freir espárragos porque ahora el futuro de tu familia podría depender de ti) y estás dispuesto a hacer más sacrificios no por ti mismo, sino por tu familia. El dinero que deja de ganar tu pareja, ahora tienes que ganarlo tú, por lo tanto, toca hacer trabajos más serios, trabajar más horas, viajar más… es decir, toca estar menos con la familia. ¿No será quizás que no hay muchas mujeres dispuestas a hacer estos sacrificios y, por lo tanto, prefieren que lo hagan los hombres? No sólo eso, dejan a los hombres hacer esos sacrificios y encima les hacen creer que son ellas las que se sacrifican. Hábil jugada. En todo caso, no diré tanto, pero sí diré que los hombres tienen más facilidad para llevar a cabo este tipo de sacrificio, puesto que ese ha sido su rol desde siempre. Sería pues un detalle que al hablar de los "sacrificios" que hacéis las mujeres por vuestras carreras en pro de vuestros hijos, habláseis también del sacrificio de la pareja que tiene que trabajar más duro, en peores condiciones, y con menos tiempo para ver a su familia.

Allá va una historieta: Un hombre le pregunta a su jefa, "desde que me casé, mi mujer ha sentido la presión habitual por tenerlo todo, o al menos, casi todo. Le encantaría saber cómo haces para llevarlo todo al mismo tiempo, cómo consigues conciliar una carrera exigente, una familia y una vida social activa sin perder la cabeza." "Fácil", le contesta la jefa, "tengo insomnio, no tengo amigos, unos hijos a los que apenas conozco y un marido que está a punto de pedirme el divorcio." Pues eso.

Con el misero permiso que hay en España tan solo 4 meses, no se puede compartir, entre otras cosas los hombres no podemos dar de mamar y si la leche materna es la mejor, no tiene sentido que un bebé solo la tome dos meses y los otros dos a biberón, si el permiso fuera mas amplio si se podria dividir, los primeros 6 meses la madre para poderle dar de mamar y el resto el padre.

Estoy a punto de parir y, como hicimos con nuestro primer bebé, compartiremos el permiso maternal. Recomiendo a las parejas que lo hagan: nuestros hijos lo agradecen, nuestros maridos espabilan, nuestros trabajos no se resienten tanto...Y aún así, por una vez estoy de acuerdo con Cospedal: la conciliación es una mentira. No hay conciliación, sinó elección: o trabajo, o hijos. Uno de los dos tiene que sacrificarse, y en nuestro caso hemos decidido sacrificarnos los dos (y ojo, cuando hablo de "sacrificio" me refiero a volver a trabajar sin poder estar más tiempo con los hijos, y no al revés, porque a los dos nos encanta estar con ellos).

A los comentarios que hay, varias cuestiones...

Que yo sepa, en España cualquier hombre puede cogerse parte de la baja remunerada de su mujer (de los 4 meses) sin mas que pedirlo.

Por otro lado, hay muchos hombres que ya no son el sustento de la familia, como lo pinta Crudo. Cada vez son mas las mujeres que ganan mas o lo mismo que ellos, y sin embargo no se equipara el numero de hombres dispuestos a sacrificar sus carreras por los hijos y su educación.

Lo que faltan son padres valientes y responsables, que primen estar con sus hijos en lugar de sus triunfos profesionales. Ante esto, muchas nos planteamos que realmente eres "madre soltera" y de ahí las reticencias a tener hijos si tienes por delante un buen futuro profesional ¿porqué somos nosotras las que debemos sacrificarlo por los hijos, si realmente son cosa de dos?

Y comparto la opinión de Cospedal en este caso, aunque no en otras muchas cosas, la conciliación en el SXX ha sido una gran mentira. A ver si espabilamos en el SXIX, que los hijos son para quererlos, educarlos y disfrutarlos. Mas valentía, que ningún tío es un calzonazos por cambiar pañales ni cuidar a sus hijos, por favor....

Claro que las desiguales bajas de maternidad-paternidad influyen, pero en cuanto a las opciones que dice Crudo, la cosa no está tan clara. En muchas comunidades autónomas se incentiva económicamente a los hombres para que tomen excedencias o reducciones de jornada para cuidar a sus hijos (el doble de subvenciones para ellos que para ellas o eliminar las ayudas a las mujeres directamente) y ni así se ha conseguido pasar del 10% de padres trabajadores que se acogen a estas posibilidades.

Las mentalidades son mucho más lentas de cambiar que las legislaciones y así seguiremos mientras para las madres renunicar al trabajo remunerado sea "lo normal" y para ellos signifique socialmente "ser un calzonazos"

No se puede acabar un artículo de este corte sin meterles caña a los hombres. Claro, somos nosotros los únicos que deben cambiar. Las mujeres ya han hecho todo lo que tenían que hacer. ¿Es así? NO. Las mujeres han hecho poco más que culpar a los hombres de su desgracia. Eso es victimismo. Señoras mías: Los hombres no concilian más porque siguen siendo, en su mayoría, el sostén de su hogar. Conviertanse ustedes en el soporte de su hogar, denles opciones a sus maridos o parejas para elegir y verán, por arte de magia, que los hombres comienzan a reducir sus jornadas. ¡Menudo ejemplo de superpadre! Por muy ministro que sea, lo que tiene detrás es una mujer que ha aceptado un superempleo en Jerusalén por el que estará cobrando un pastón. El puede permitirse el lujo de conciliar porque si le echan, tiene detrás a una mujer que garantiza el futuro de su familia. ¿Son ustedes de esas? En esas condiciones, yo también concilio y me juego el puesto...

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Tenemos diferentes puntos de vista, distintas edades, diversos perfiles. Somos un grupo de periodistas, especialistas y colaboradores coordinado por Isabel Valdés.

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EL POSMACHO DESCONCERTADO

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Ricardo de Querol

“Como quien dice, acabamos de salir de la cueva. No se borran de un plumazo milenios de reparto rígido de papeles, de trogloditas que salían de caza mientras ellas recolectaban y cuidaban de niños y ancianos, de bravos guerreros y abnegadas esposas, de amas de casa confinadas al hogar y hombres que acaparan toda la vida pública, de burkas de todo tipo, de dotes, de pruebas del pañuelo”. Las reflexiones del autor sobre la relación entre los sexos en el siglo XXI publicadas en el blog Mujeres, recopiladas en un libro electrónico. Puedes comprarlo en Amazon y en Google

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