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Mujeres

Marías Magdalenas en el siglo XXI

Por: | 28 de junio de 2011

Una mujer palestina en una manifestación en Gaza. / Mohammed Abed (AFP) 
 
Llegó con un niqab prestado en una bolsa para hacerse la foto sin que se le viera el rostro y aún así, se echó atrás un par de veces después de haber hecho la entrevista. Temía que alguien pudiera reconocerla. Tras largos años ejerciendo la prostitución, dos hijos fruto de violaciones y un pasado para olvidar en una sociedad compleja y rígida en lo que a moralidad se refiere, Randa, 38 años, palestina y musulmana, tuvo miedo. Terror a que sus vecinos, su jefe, su comunidad la señalen con el dedo. Su historia servía a Periodismo Humano hace unos días para ilustrar y poner rostro a los fríos (por duros, terribles, desconocidos…) datos publicados a principios de este mes por ONU Mujeres sobre el VIH y la prostitución en los Territorios Palestinos. Una encuesta en la que se recogen por primera vez los testimonios de 243 personas entre prostitutas, clientes y trabajadores de campo y que "ofrece una visión formativa de la prostitución en los Territorios Ocupados" que en opinión de la ONU servirá para "hacer frente a los retos que plantea el VIH" en la región. Una historia cuya autora, Carmen Rengel, intuía bíblica:

"Dicen los evangelios que Jesús sanó a María, la pecadora, de siete demonios que la atormentaban. Fue allá por Magdala, una villa al pie del lago Tiberíades, hace más de 2.000 años. A una hora larga del pueblo de la Magdalena (que ahora dicen los mapas que se llama Migdal y es suelo de Israel), reside hoy Randa (…). En ella aún viven sus siete demonios: pobreza, analfabetismo, violencia doméstica, abusos sexuales, trata de personas, repudio familiar, enfermedades venéreas… Por poner siete".

Podrían haber sido más, aunque estos pueden ser un buen referente, como el pico de un iceberg mucho más profundo. En el mundo, según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) una de cada cinco mujeres sufrirá una violación o un intento de violación en algún momento de su vida. Además, dependiendo del país en el que se encuentren, entre una y tres de cada cuatro, son maltratadas físicamente en sus hogares sistemáticamente. En 53 estados del mundo es legal la violación dentro del matrimonio. Y todos los años dos millones de niñas de entre 5 y 15 años son introducidas en la prostitución o la pornografía. Casi 130 millones han padecido ablación del clítoris. 

En Palestina también ocurren todas estas cosas, aunque casi siempre la política, el drama social que viven sus habitantes o el conflicto entre facciones o Gobiernos atraen el foco informativo. Acuerdos de paz, negociaciones sobre y bajo cuerda… cosas importantes. Ahora, por primera vez las menudencias del día a día de muchas mujeres salen a la luz. Mientras elaboraba el primer informe sobre prostitución y sida en los Territorios Palestinos y Jerusalén Este, con 250 testimonios de prostitutas, proxenetas, clientes y personal sanitario, ONU Mujeres (la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres), ha sacado a la luz el drama de las nuevas Magdalenas de Palestina. Pero también una realidad enmudecida que dibuja un panorama sombrío en el que la dominación y la pobreza se unen a la enfermedad para pauperizar la situación de las mujeres en los Territorios Ocupados. Sueldos ínfimos (apenas 180 euros al mes), alta tasa de paro y otros problemas subyacentes: matrimonios tempranos (con menos de 14 años), abusos en la familia, drogas…A Carmen Rengel le impresionó sobre todo una frase que le dijeron en la ONG palestina SAWA (All the women together today and tomorrow): “La necesidad es el mejor afrodisíaco y Palestina, con niveles de pobreza superiores al 20% en el mejor de los casos, no es una excepción”.

No hay trabajo para ellas. En 2010 apenas el 15,5% de las palestinas en edad de trabajar tenían empleo,  frente al 67% de los hombres, según datos de la Oficina Central palestina de Estadísticas. Así que la pobreza y la situación extrema en la que viven los palestinos son, según el informe de ONU Mujeres, las que, a falta de unos ingresos regulares, hacen que las familias se sientan seducidas por la idea de vender a sus propias hijas, a pesar de conocer el negro futuro que les espera. Es lo que le ocurrió a Randa, que tuvo que salir de su casa con 15 años, directa al burdel después de que su padre la vendiera. Además, en muchos casos es en el propio núcleo familiar donde comienzan los abusos. En el caso de Randa, Carmen cuenta que fue su tío quien “intentó abusar de ella varias veces”.

Estas son algunas de las cifras que aporta el informe de ONU Mujeres:

- un 64,3 %de las mujeres que ejercen como prostitutas fueron forzadas a ello.

- el 96,3 %de las mujeres entrevistadas habían sido víctimas de violencia de género antes de incorporarse a la prostitución y el 76% sufrió violencia sexual previa.

- el 43%de las prostitutas casadas contrajeron matrimonio cuando tenían menos de 14 años y para el 58,3%,su primera vez no fue consentida.

-un 18%de las meretrices creían que eran vulnerables al VIH. 

- el 81,2%de los clientes no se consideran a sí mismos como vulnerables al VIH.

- un 81,5% de las mujeres no se han hecho las pruebas del VIH. 

Cifras. A veces es difícil acotar y dos y dos suman siete o más. Carmen me contaba por videoconferencia que le impresionó la del “millar” de prostitutas que tímidamente se atrevían a dar las organizaciones no gubernamentales, aunque en realidad “intuyen que el número está muy por encima de esas mil”. Es difícil contabilizar un tabú. Las cuestiones de honor no se airean en público. Si un familiar viola a una menor (el informe cita algunos testimonios), se echa tierra sobre el asunto para salvaguardar el buen nombre de la casa. Tampoco ayuda que los clientes consideren que las mujeres se encuentran en los prostíbulos por voluntad propia. Que lo vean como la forma normal de conseguir sexo si no se está casado o como una experiencia previa o posterior al matrimonio. La desinformación y la nula formación sexual convierten a clientes y prostitutas en una comunidad de alto riesgo para contraer el VIH. Sin embargo, las cifras otra vezdudosamente reflejan la realidad: "El Ministerio de Salud de la Autoridad Nacional Palestina tiene registrados desde 1986 unos 19 casos de VIH asintomático (portadores) y 47 de sida desarrollado, la mayoría de hombres jóvenes contagiados por relaciones heterosexuales. La OMS sostiene que esta estadística es muy cuestionable". El preservativo no pasa por las cabezas de los que acuden a los burdeles.

Pobreza, maltrato, abuso, prostitución, ignorancia, sida. Un círculo vicioso difícil de romper. Menos con la ausencia de legislación que constata el informe y que Carmen Rengel subraya como una de las principales trabas para acabar con el problema: “Hay algunos restos de normativas de Egipto y Jordania, las potencias que controlaban algunos territorios antes de la guerra de 1967, y en Jerusalén Este se aplican las leyes de Israel, pero las dudas ante qué texto es válido hacen que, al final, todo quede en papel mojado. Varias leyes están ya revisándose (malos tratos, crímenes de honor, divorcio…) pero la rémora sigue: por ejemplo, en los casos de violación, se distingue entre víctimas vírgenes y no vírgenes, y si el delito es sobre las segundas, la pena es mínima (dos meses a dos años de cárcel); no hay condena ni multa si el violador accede a casarse con su víctima y tampoco existen referencias legales a las violaciones dentro del matrimonio, como indica la legislación jordana de 1960”. Aún queda mucho por hacer. 

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Hay 77 Comentarios

Carmen: he trabajado con niños soldados, con niños varones vendidos por sus padres y madres a las milicias y a los burdeles de Rangun, he trabajado con mujeres quemadas por sus suegras en Bangladesh, ¡sus suegras, no sus suegros!, Ha visto a mujeres en Ramala clamar por el apedreamiento de las prostitutas y arrojar piedras a los camiones en las que las evacuaban los miliciatos de Fatah, He acompañado a milicianos de Hezbola a depositar en siria a una de sus compañeras que había cometido el horroroso delito de enamorarse de un cristiano druso libanés mientras su propia madre corría a denunciarla ante los isrealies para que cerraran el puesto fronterizo de Herz y así pagara por su pecado, he trabajado con niñas turcas a las que habían practicado la ablación sus abuelas en conbtra de la opinión de todos los hombres de su familia porque la tradición les daba esa potestad, he trabajado con enfermos de sida a losque había infectado una protistuta de lujo que lo ocultaba. Después de leer tu comentario solamente me queda por decir que es precisamente mi ateismo el que me permite desear que tú nunca pases ni por el más mínimo dolor del que sufrieron esos varones y esas mujeres ni del que provocaron esas mujeres. El sufrimiento no es exclusivo de las mujeres y la crueldad no es exclusiva de los hombres. Sal de tu burbuja ideológica y te darás cuenta.

¿Abelardo no era un cura, mayor que Eloisa y la dejó por escalar? Lo de castrato no es el que cantaba ?

Sí. Ya sé que antaño también había amor. Pero también había riesgo. Y si no que se lo pregunten a (el castrado) Abelardo y a Eloísa

http://mitosyleyendas.idoneos.com/index.php/Mitolog%C3%ADa_Medieval/Abelardo_y_Elo%C3%ADsa

Los genes buscan el enriquecimiento a través de la mezcla; eso ha sucedido siempre. Pero las historias de amor puras sólo tienen posibilidades de durar en el tiempo si van acompañadas de algo de dinero. Para lo demás:

http://www.goear.com/listen/407d034/la-familia-la-propiedad-privada-y-el-amor-silvio-rodriguez
http://www.goear.com/listen/d554564/oleo-de-mujer-con-sombrero-silvio-rodriguez
http://www.goear.com/listen/5192a72/con-diez-anos-de-menos-silvio-rodriguez

que ver (corr.)

El capitalismo en su esplendor y el matrimonio burgués del XIX con sus códigos de familia patriarcales no tienen nada que ser con el feminismo. El gran capital no ha estado en manos de las mujeres precisamente. Eso se lo ha dicho el párroco !

La casa de la pradera era ficción

Y en el campo la mujer (que además paría) y los hijos trabajaban como burros para el padre, y sólo el mayor se quedaba con la tierra para no repartirla. Los otros a buscarse la vida ...

juntarse por amor, tener amantes (tanto señores como señoras y señores (trovadores), "casarse" y literatura amorosa la hay de toda época,incluso oral, en la árabe, tovadoresca-provcenzal. El mundo no lo creó la burguesía. Otra cosa es que ya matrimonios de conveniencia y cada uno se busque otro más convenientes y otra cosa el matrimonio burgués. Y los pobres no tendrán tantos líos, pero también se gustan unos a otros ... No exageremos. Lo demás, me parece muy bien

¿Feminismo? ¡No, gracias! | 30/06/2011 11:17:53 no lo he leído todo, pero hasta donde he llegado pienso que atribuye al feminismo el paso de una sociedad agraria a una industrial o, más sencillo, del campo a la ciudad.

Los matrimonios clásicos, en su inmensa mayoría, no eran por amor sino por interés. El interés por el amor comenzó, realmente, en el siglo XIX con una serie de novelistas que no tenían problemas económicos y disponían de tiempo para escribir.
El hecho de que en nuestro pequeño rincón del mundo la gente pueda casarse por algo más allá del interés patrimonial tiene un carácter excepcional. Antaño la gente se casaba y después, si había ocasión, surgía el amor. Ahora la gente se casa y después se da cuenta de que hay que llenar la olla y pagar las facturas. Por esa razón hay tantos divorcios: porque no calibraron bien los fundamentos del matrimonio. La necesidad de trabajar para mantener una familia cuesta mucho dinero. Los hijos cuestan mucho dinero también; y mucho tiempo y dedicación. No todo el mundo está dispuesto o preparado para el cambio de vida.
Hay hombres que quieren seguir, después de casados, teniendo su vida de solteros. Sus amiguitos, su gimnasio, sus fines de semana, su cine... seguro que conocen a alguno. Nunca lo de "el casado casa quiere" había sido tan falso.

Si leyésemos textos de autoras feministas de hace algunas décadas, poco o nada encontraríamos en ellos sobre eso que ahora llaman "violencia contra la mujer". Por el contrario, lo que sí encontraríamos sería alusiones a cosas como los concursos de misses (que eran vistos como "ferias de ganado" en los que la mujer era tratada como un "objeto"), el divorcio, y en el caso de las más radicales el aborto. Se trata en muchos casos de autoras feministas que están vivas, que hoy en día claman contra esa "violencia", pero que por aquel entonces no habían "descubierto" tal "problema". Para entender este cambio de mentalidad feminista habría que tener en cuenta el matrimonio de conveniencia entre éste y el gran capital, que ha dado lugar al surgimiento de una ideología de género cuya función es legitimar la acción política destinada a suprimir los antiguos modelos familiares por otros más adaptados a las necesidades de los nuevos sistemas productivos que vienen. Si las pequeñas tiendas de comestibles han quedado ya obsoletas frente a las modernas grandes superficies, con los modelos familires sucede algo parecido. Atrás quedó ya el tiempo de las familias amplias que funcionaban de forma solidaria, y donde los servicios dentro de ella no estaban comercializados. Esas familias eran un refugio frente al mundo exterior hostil, pero al mismo tiempo eran un obstáculo para la profundización de las relaciones capitalistas en las sociedades modernas. Un mundo compuesto por familias en su expresión mínima (una madre soltera con un hijo, si es posible) ofrece desde el punto de vista de los intereses del capitalismo más dinámico las mejores posibilidades para la movilidad de la mano de obra, y para el abaratamiento de los costes laborales merced a la introducción, aunque sea con calzador, de más y más mano de obra en el mercado laboral. Liberalizar el mercado laboral no sólo consiste en abaratar el despido, sino también en otras acciones que contribuyen a mejorar el flujo de los recursos humanos, libres ya de las trabas y compromisos que implican la existencia de la familia. Porque antiguamente vivir en colectividad era vital para la supervivencia, pero hoy en día, el desarrollo económico y la división del trabajo permite que una persona pueda vivir sola, sin el concurso de otras. Pero ¿qué pasa si las personas se resisten a vivir aisladamente, movidas por la existencia de los lazos amorosos? La solución no puede ser otra que introducir la cizaña entre los sexos, y legislar contra el amor. La llamada "violencia contra la mujer" es uno más de los frentes que el poder económico y político, en estrecha alianza con el feminismo, ha abierto en la guerra destinada a suprimir lo que ellos llaman el "patriarcado", y que no es otra cosa que las familias tradicionales ligadas por el amor. Reventemos las familias; incitemos al odio entre los sexos; destruyamos todo tipo de alianza entre personas donde sea el afecto lo que las une. Esa parece ser la consigna de quienes detentan el poder, con look de progresistas o de conservadores, y, claro está, con el pretexto de "liberar" a las mujeres, para convertirlas luego en sus criadas y camareras, claro...

Dedicarse a curar a los enfermos del cólera es practicar la caridad. Investigar el vibrio cholerae y cómo éste llega a enfermar a las personas es esforzarse por comprender las causas del problema. Hacer obras de saneamiento que separen las aguas fecales de las aguas de consumo humano dar una solución real al auténtico problema (que no es, como nuestros caritativos querrían pensar, que haya enfermos; sino, por el contrario, que la gente enferma).
Al anónimo afrancesado le recomendaría estas palabras, también en francés: libertad; igualdad; fraternidad. Son muy válidas tanto en España como en cualquier otro lugar del mundo. Y aunque, en su origen, tenían un inequívoco hedor a burguesía, hoy en día pueden considerarse patrimonio de la humanidad.

dégage

Rabano. Ud. está cometiendo dos errores: el primero es atribuirme cosas que no he dicho; el segundo, atribuirme cosas que no he dicho.

Creo que en ningún momento he dicho que haya que abandonar a las mujeres a su suerte. Eso es lo que ya en estos momentos está sucediendo y, como vemos, no es un modelo deseable.

Más bien lo que creo es que, si no hay un auténtico progreso económico, una auténtica mejora en la calidad de vida, no hay posibilidades de que comience el cambio en el modo de pensamiento que conduzca a la igualdad. No podemos presentarnos así como así ante una sociedad cuya estructura básica es la tribu o la familia amplia, en que la única seguridad social es la propia familia, en que los hijos son, antes que otra cosa, una fuerza de trabajo, en que las hijas son con frecuencia una carga, en que la estructura del Estado está corrompida hasta los últimos fundamentos, en que la religión extiende su influencia a lo público y a lo privado, en que los principios del derecho son el libro sagrado y las tradiciones. No podemos presentarnos, de buenas a primeras, con un discurso liberador para con las mujeres, y esperar que los hombres (con todo el peso de la tradición a sus espaldas) aplaudan con júbilo. Bien habrá que cambiar la mentalidad de éstos, y para ello habrá que convencerlos de que lo que les proponemos también es bueno para ellos y de que contamos con ellos para que las reformas sean más rápidas y profundas.

En Occidente somos unos hipócritas ... Eso lo dice todo el mundo y hasta en slogans. No ha descubierto nada. Arabia Saudita también hace mucha "hipocresía" .
Lo de dejemos lo de las mujeres y que suba el nivel ... es un clásico conservador para cazar adeptos y calmar a los que sacan prebendas incluso en las revoluciones. Tampoco ahí inventa nada.
Yo no creo en unos derechos humanos ni en mejoras que excluyen a la mitad de la población y los niños que suelen ir con ellas. Eso son pactos entre los que van de "guerreros" y que más que construir destruyen lo poco que queda, incluida su humanidad..

Rábano. Veo que va entendiendo. En Occidente somos unos hipócritas que, en lugar de poner los medios para que las sociedades atrasadas salgan de sus atrasos, les mandamos caridad al tiempo que a sus gobernantes les vendemos armas a muy buen precio (para nosotros, se entiende). Veo que va comprendiendo que lo que en el resto del mundo necesitan no es charlatanería ni demagogia sino una mejora en sus condiciones de vida. Pero todavía no ha comprendido que no puede mejorarse exclusivamente la condición de vida de las mujeres si no se mejora previamente la condición de vida de la sociedad a la que pertenecen. Y resulta que el mismo Islam que mantiene sumisas a las mujeres es el que ha puesto en marcha una auténtica obra social en Egipto o Palestina: la que sus gobernantes no han querido o podido efectuar. Y esos gobernantes eran amigos nuestros; o así les parece a sus súbditos.
Me reitero en mi opinión de que en estas bitácoras somos etnocentristas europeístas mesocráticos. Juzgamos las cosas desde nuestro punto de vista; y ello nos lleva a simplificar. O a creernos que cuando el bobo de Tejas invadió Irak porque Saddam Hussein había querido matar a su papá aquella guerra no era por petróleo ni por beneficios ni por contratos de reconstrucción.
Ayer mismo leía en un periódico de tirada nacional acerca de las saudíes que querían conducir. Todavía espero que alguien, en esta bitácora, me diga algo acerca de la situación de las esclavas de origen asiático que sirven en los Emiratos (corríjanme si me equivoco).
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/03/08/internacional/1236530407.html
http://medios.mugak.eu/noticias/noticia/285159
Pero es que, claro, esos "moros" son mucho "moro". Tienen "pretodólares" y en España los recibimos como a héroes cuando vienen a gastárselos.

Y si quiere ir contra unos de Tejas, me parece muy bien. Pero el tema no termina ahí.

Keyser Söze, para que haya cambio, y no caridad, han de cambiar las mentalidades en este tema. No hablamos de enviar tiritas. El tema de la igualdad entre la población y con la mitad de ella (mujeres) es clave. Decir que eso es etnocentrismo y han de aguantarse a la par que les enviamos consuelo, me parece la más enorme de las hipocresías. E igual que la de mantener a los tiranos por culpa de los talibanes. Pero una cosa no quita la otra.

Keyser Söze, para que haya cambio, y no caridad, han de cambiar las mentalidades en este tema. No hablamos de enviar tiritas. El tema de la igualdad entre la población y con la mitad de ella (mujeres) es clave. Decir que eso es etnocentrismo y han de aguantarse a la par que les enviamos consuelo, me parece la más enorme de las hipocresías. E igual que la de mantener a los tiranos por culpa de los talibanes. Pero una cosa no quita la otra.

al Keyser Söze

Dice la tal Carmen "Trabajo con enfermos de sida, prostitutas, víctimas de violencia doméstica y agresión sexual. "

Para la gente normal eso no es ser depravado.
Lo demás, no tiene nada que ver con lo que le decía Zoe.
Son palabras fuera de contexto.
A usted le gusta poner a la gente en cajas culturales, pero muchos no encajan en las mismas. Y no encajar significa algo más que poner frases y hacer debate ...

Pasemos a otro tema. Yo no creo en la geopolítica. Es precisamente ésta la que nos ha llevado al cataclismo actual, aunque haya pequeños oligofrénicos de Tejas que la practiquen. Además, como "ciencia" está ya completamente desprestigiada desde hace muchos años.
En lo que creo es en la planificación y en la organización. Se habla de pensar en términos mundiales y actuar en términos locales: veo mucho de lo segundo pero muy poco de lo primero. Y esta es la diferencia entre la caridad y el reformismo. Que la primera es un placebo o un paliativo para las conciencias doloridas; mientras que el segundo busca cambios permanentes en la estructura de las cosas que la hagan innecesaria.

Después de las "aportaciones" de Feministas ..... hay que corregir el texto:

En el mundo, según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) unO de cada cinco HOMBRES sufrirá una violación o un intento de violación en algún momento de su vida (le atacará la madre, la tía y otras mujeres externas a la familia). Además, dependiendo del país en el que se encuentren, entre UNO y tres de cada cuatro, son maltratadOs físicamente en sus hogares sistemáticamente. En 53 estados del mundo es legal la violación dentro del matrimonio (se entiende al marido). Y todos los años dos millones de niños de entre 5 y 15 años son introducidOs en la prostitución o la pornografía (PARA USO Y DISFRUTE DE LAS DAMAS). Casi 130 millones han padecido ablación del PENE.

Dejen de marear la perdiz hablando del franquismo o les contestaré como hizo Eduardo Haro Tecglen a los vascos victimistas cuando se quejaban de que los españoles les habían bombardeado:
http://www.elpais.com/articulo/Pantallas/Ser/ser/espanol/elpepirtv/20021109elpepirtv_2/Tes
La experiencia es un grado... según ¿Qué es mejor, un joven depravado o un viejo depravado? Según parece es mejor éste porque a su natural tendencia suma todo el conocimiento que ha ido acumulando a lo largo de una vida de experiencia en la materia. Hay experiencias y experiencias. ¿Sirve para curar un caballo enfermo toda una vida de experiencia como jurista?

Estoy de acuerdo con Zoe. En Europa mismo hay personas no-analfabetas más integristas que sus padres o madres y nunca pisaron más que de vacaciones el país de origen y estudiaron toda la revolución francesa que usted se quiera en el colegio.
Personas no-creyentes que por real-decreto multicultural se han convertido en musulmanas por su origen.
Las mil y una noches no tiene ese tufo ...
Hay poesía antigua que ensalza a las mujeres y cambia los roles ....
Mahoma al fin y al cabo era el empleado de su mujer que era la que dirigía la caravana ...
Política llamada religión o miedos aupados en sacras costumbres, no gracias.

Carmen: "Trabajo con enfermos de sida, prostitutas, víctimas de violencia doméstica y agresión sexual. Después de leer estos comentarios solo me queda desear públicamente (no rezo por si acaso, que soy atea) a todos los que ignoran o menosprecian la realidad de la violencia contra las mujeres, que tengan la oportunidad de experimentarlo en sus propias carnes. Luego hablamos, les hará falta terapia."


Perdón, Carmen, pero veo que comienzas hablando de "enfermos de SIDA" (¿usas "enfermos" con sentido neutro o lo haces desde la perspectiva del lenguaje no sexista que diferenciaría entre "enfermos" y "enfermas"?), y que terminas hablando de lo que llamas "la violencia contra las mujeres". ¿Supones, Carmen, que el SIDA, la prostitución, la violencia doméstica y las agresiones sexuales únicamente afectan a las mujeres? ¿No hay varones con SIDA? ¿No hay varones que practican la prostitución? ¿No hay varones que sufren violencia doméstica (tanto varones hetero como homosexuales)? ¿No hay varones que sufren agresiones sexuales? ¿No crees que si niegas todos estos supuestos o los minusvaloras estarías también tú cayendo en lo que condenas cuando censuras a aquellos que "ignoran o menosprecian la realidad de la violencia contra las mujeres", y con la única diferencia de que tú haces lo propio con la violencia que afecta a los varones?
¿Pretendes hacernos creer que existe una "violencia contra las mujeres? La realidad de los datos estadísticos nos dice que son varones los que sufren violencia en mayor grado. Por eso, si tuviésemos que desglosar tipos de violencia en función del sexo de los afectados, tendríamos que hablar en primer lugar de "violencia contra los varones", lo que nos llevaría a definir como violencia de género la que precisamente afecta a los varones, y por el mero hecho de ser varones.
Otra cosa es que el feminismo sólo ponga sus ojos en lo que desea ver, que son aquellos casos de violencia que pueden tener en estos momentos rentabilidad política (léase violencia que afecte a mujeres, y siempre y cuando provenga únicamente de varones, porque la violencia entre lesbianas, esa ni tocarla...). Carmen, no hay violencia contra las mujeres, sino violencia contra las personas. Negar esto es adoptar una perspectiva egoísta, propia del corporativismo feminista, y que denota toda falta de empatía para aquellos a los que en el fondo desprecias por el mero hecho de ser hombres.

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EL POSMACHO DESCONCERTADO

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“Como quien dice, acabamos de salir de la cueva. No se borran de un plumazo milenios de reparto rígido de papeles, de trogloditas que salían de caza mientras ellas recolectaban y cuidaban de niños y ancianos, de bravos guerreros y abnegadas esposas, de amas de casa confinadas al hogar y hombres que acaparan toda la vida pública, de burkas de todo tipo, de dotes, de pruebas del pañuelo”. Las reflexiones del autor sobre la relación entre los sexos en el siglo XXI publicadas en el blog Mujeres, recopiladas en un libro electrónico. Puedes comprarlo en Amazon y en Google

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