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Mujeres

Conciliación: ¿el gran imposible? (para las mujeres)

Por: | 19 de julio de 2011

 Concilia
Hay quien dice que la conciliación laboral y familiar es una gran mentira. O quizás una ficción. Como mucho un laboratorio de ideas que solo practican unas cuantas empresas modélicas y algunos pocos trabajadores privilegiados. Con las cifras en la mano, así parece. Pero tengo una amiga que se mueve entre la ficción y el pragmatismo. Se ha empeñado en conciliar y de algún modo concilia. No trabaja en IBM ni en ninguna de esas empresas ejemplares que están abriendo caminos ni es una alta ejecutiva con capacidad para vetar reuniones a partir de las seis de la tarde. Tampoco trabaja en la Administración ni cuenta con el paraguas del Plan Concilia. Mi amiga está al final de la treintena, tiene dos hijos menores de diez años y un marido que se responsabiliza de la crianza y atención de los chavales casi al 50%. Ella concilia porque él concilia. Si su marido no se esforzara al menos dos o tres días en salir antes del trabajo y si no se repartieran las tareas con los niños, no habría podido tener el segundo, debería pagar el doble de horas a la cuidadora y quizás plantearse una reducción de jornada. Aunque tiene pactado con su marido que cualquiera de los dos podría pedir la reducción de horarios en caso de apuro. De momento lo que hacen es conciliar entre ellos. Son conscientes de que el 27% de las españolas que están en el mercado laboral solo tiene un hijo. Sin contar con que el 48% no tiene ninguno.

Otro amigo, sin embargo, reconoce que no concilia y que mientras que sus dos hijos, ahora entre 15 y 20 años, fueron pequeños, su mujer asumió la doble carga familiar y laboral. Como coartada esgrime que siempre se ha ocupado de que no faltara en casa ayuda externa para estar más liberado. Tiene cerca de cincuenta años y asegura que ni él ni su empresa saben nada de conciliación. Hace tiempo su mujer probó durante un año a reducir jornada, como acaba haciendo un 23% de las trabajadoras. Pero no le compensó, porque, además de perder derechos laborales, no siempre podía tener las tardes libres. “Ella misma, por acabar un proyecto o algo pendiente, renunciaba a irse a las tres, por lo que no pudimos  prescindir de la chica fija. Aunque mi mujer estaba más disponible para los chicos y tenía menos presión en el trabajo, porque dejó de ser competitiva, tampoco podía compaginar siempre sus horarios con los de los dentistas, o las charlas con los tutores del colegio, tareas que recaían en ella”, afirma. Mi amigo se siente algo culpable, pero su mujer, que tiene mejor currículo académico que él, acabó remontando su situación profesional, ha recuperado el terreno, y profesionalmente están ahora a la par. Admite que en su casa nunca se ha dado un reparto equitativo de tareas, aunque ahora que sus hijos son mayores, todos “cooperan”, incluido él. “Mientras el mercado laboral sea como es, la solución es que los chicos crezcan y que la casa funcione entre tanto más o menos bien con ayuda externa”, declara este ejemplar masculino a la vieja usanza.

Mi amigo forma parte de esa mayoría que piensa que la conciliación incumbe solo a las mujeres. Y en efecto, dado que muchas se encuentran solas en el empeño, les atañe de forma crucial. De hecho, se hallan en la encrucijada. La conciliación solo puede funcionar si compromete por igual a hombres y mujeres. Y si abarca a todos los sectores productivos. La  catedrática de Sociología María Ángeles Durán estima que la maternidad, desde el punto de vista fisiológico y de la inmediata crianza, sólo representa un 3% en la vida de una mujer. El cálculo lo hace basándose en la tasa de natalidad actual en España, de 1,4 (últimamente 1,38) hijos por mujer. Desde un punto de vista racional así sería si se compartiera al 50% la educación de los hijos y si el padre y la madre pudieran conciliar su vida familiar y laboral. Pero no solo entre ellos…Ese objetivo choca contra el caos de horarios al que tienen que hacer frente en el colegio, los servicios médicos y administrativos, los comercios, los bancos… El coste es alto: por un lado, mujeres con estudios superiores y altas calificaciones solo pueden mantener el mismo ritmo profesional de sus compañeros hasta que tienen el primer hijo (cada vez más tardío). Ahí empieza el naufragio de buena parte de ellas en un país que carece de una política de apoyo a la familia y de solidaridad intergeneracional adecuadas. Por otro: una generación de hijos muy deseados (quizá los más queridos y mejor cuidados de toda la historia), son atendidos de forma fragmentaria por abuelos, madres y canguros, cuando no por la televisión.

No sorprende que las mujeres que tienen tres o más hijos y que trabajan fuera del hogar solo representen el 4% de todas las trabajadoras. Y que un 85% diga en las encuestas que quisiera tener más hijos. Es posible que quizá sea esta la última generación de mujeres que asuma la doble o triple jornada: o las cosas cambian para la siguiente, o los hijos se convertirán en objetos de deseo solo aptos para parejas con tiempo y estabilidad laboral asegurada.  

Foto: SUSANNE KRONHOLM (CORBIS)

Hay 77 Comentarios

Ciruelo, no digas que no ofendes, porque el último párrafo es de tu cosecha personal y nos pones a las mujeres como si el paraiso para nosotras fuese el sexo...además de adoptar los consejos del fundamentalista de turno...
Aquí se habla de compartir las tareas domésticas, de conciliar la vida laboral y la familiar, y te aseguro que nos importa más un compañero que un macho. Un compañero es un amigo, un amante , una persona con la que compartir lo bueno y lo malo de la vida alguien que te libra de la soledad,( que es lo que más daño nos hace a los seres humanos) y que está contigo con o sin sexo.
Por el contrario un macho como tal puede ser de usar y tirar... para satisfacer una necesidad primaria.
Y esto no son los mundos de Yupi, esto es algo que pueden conseguir dos personas que se creen iguales; no es fácil pero merece la pena porque quienes lo intentan estan más unidos e incluso si se rompe la pareja sigue la amistad.
DISCULPA, si te has sentido ofendido "perdona nuestras ofensas, así como nosotros y nosotras perdonamos a quienes nos ofenden"

Ciruelo, que más que ciruelo pareces un alcornoque...

Yo no he insultado a nadie, mas que nada por respeto a mi mismo. La realidad es la que es insultante, más bien amenazante para los creen, o hacen creer a los incautos, en los mundos de Yupi. Hala, quede Ud con Dios, faltona.

Ciruelo, que más que ciruelo pareces un alcornoque... búscate tú una mujer de esas que dices ;que vamos la iglesia católica dice lo mismo con respecto a las virtudes de la mujer... lo que pasa machito es que eso de enfrentarse con una mujer, tan o más fuerte que tú, desinhibida y exigente te da a tí un montón de miedo; y en cuanto a los hijos e hijas hasta ahora es cosa de mujer y hombre... y no te rias del Islam que eso te puede traer más problemas que satisfacciones...En principio todas las religiones se fundan en lo mismo, hacer el BIEN y evitar el MAL, pero después los hombres las han convertido en instrumentos de poder; igual que tú que quieres mujeres sometidas a tu pobre virilidad que poco tiene que ver con tener o no tener descendencia... y deja en paz a los homoxesuales "no juzgues y no serás juzgado"

Incluyo algunos consejos de Aid Al Qarni que pueden ser de ayuda a las feministas para tratar a los hombres dentro de poco tiempo
- "La mujer virtuosa trata a su marido amablemente y le obedece. El mensajero de Allah alabó a tales mujeres y las consideró como las mujeres ideales que los hombres deben apreciar... Sé esa mujer y serás feliz".

- "Hazle caso [al marido] y obedécele pues la complacencia trae tranquilidad y la obediencia al marido complace a Allah; asegúrate de lucir y oler bien, no debe ver ni oler nada feo en ti; prepárale la comida a tiempo y mantén silencio cuando duerma pues el hambre es como las llamas que arden y si lo molestas en su sueño harás que se enfade".

- "El sistema familiar islámico es lo mejor para la mujer porque por naturaleza permanece en el hogar cuidando y educando a sus hijos [...]. Permanece en el hogar y no lo dejes excepto por razones serias y necesarias [...]. No gastes tu tiempo escuchando canciones o mirando novelas"

- "Ten cuidado de imitar a las mujeres inmorales. Un Hadiz dice: 'Allah maldice a los hombres que imitan a las mujeres y a las mujeres que imitan a los hombres. Ten cuidado de estar a solas con un hombre no familiar, viajar sin hombre familiar, perder la modestia y el pudor, no vestir correctamente... ¿Puede ser feliz la mujer que muestra su belleza a los perros salvajes y ostenta sus encantos a los lobos?"

- "No te dejes engañar por Occidente y sus ideas y modas. Todo es un truco que solo pretende alejarnos de nuestra religión gradualmente para quitarnos nuestra riqueza".

- "Las mujeres occidentales que salen a trabajar sin necesidad son responsables de la inestabilidad que sufre la institución familiar".

Estoy seguro que muchas de las que escriben comentarios y artículos en este blog comienzan a notar algo de humedad al pensar en una sociedad tan viril. No preocuparos, porque con la cantidad de hijos de Allah que hay en este pais, la baja natalidad de la hembra hispana y el aumento del número de homosexuales, disfrutareis mas pronto que tarde de ese Reino de Allah en la tierra.

De verdad que quien se lanza con esa verborrea desaforada contra el feminismo, debe tener serios poblemas en torno al tema, su intolerancia es demencial.
... y a las feministas nos gustan naturalmente los hombres y las mujeres que nos apoyan... lo contrario sería de tontas.
Valores de mi grupo, son: la solidaridad, la empatía,la humildad,el cuidado del medio ambiente; somos anticapitalistas y no entendemos que nadie tenga horas suficientes de trabajo en un día para ganar 250.000€ al año... y quienes ejercen la política con más honradez en la zona en que vivo, son de Izquierda unida(yo no milito en ningún partido ni sindicato) y el FEMINISMO es una forma de entender el mundo repartido con los mismos derechos y deberes para mujeres y hombres.
Victoria Camps en su libro, EL SIGLO DE LAS MUJERES, dice" Ya nadie va a detener la mayor revolución del siglo que acaba que es la PARIDAD entre hombres y mujeres hecha realidad en muchos ámbitos...pero aún hay obstáculos para una igualdad aceptable:
1-En la vida privada, se sigue discriminando a la mujer y se mantiene una división del trabajo muy tradicional, con pocos cambios.
2-El acceso de la mujer a cargos y puestos de mayor responsabilidad avanza con excesiva lentitud.

El problema está por tanto en el nivel más bajo y en el nivel más alto.
El nuevo feminismo debería tener como objetivos: la educación, el empleo,la política y los valores éticos porque tanto la vida pública como privada necesitan contravalores que detengan la presencia absoluta de los valores económicos y consumistas.
Así es que en el siglo XXI el feminismo debe caminar hacia su propia extinción, pues no hay mejor pueba de haber ganado una causa que librarse del fastidio de tener que hablar de ella porque ya no es necesario hacerlo."

todos los extremos son malos...tanto el machismo como el feminismo ...

Si hubieras leído la primera línea, te hubieras ahorrado el post que por demencial no merece ni lectura completa ni respuesta.
Te podrías llamar "al sofista de turno" (el que hace trampa con verborrea) porque tu te inventas el problema y lo criticas. O Don Juan Palomo. Por cierto, el que escribió Don Juan era homosexual. Ningún problema con eso, pero más que señoras eran hombres a los que le apetecía seducir.

Me escribe ilecara, y en el texto en el que me cuenta la epopeya de su vida dice: "y ademas de leer el vogue y el cosmopolitan nos da tambien tiempo a leer libros y novelas, el periodico y el HOROSCOPO si se tercia." (las mayúsculas son mías)


En cierta ocasión trabé conversación con una veterana militante de Izquierda Unida, auténtico fósil viviente de la izquierda española en su edad de oro de los años 70 y 80 del siglo pasado. Era una típica mujer con estudios universitarios y valores feministas que tanto abunda entre los profesionales de la docencia en este país. En un momento dado hablamos sobre las diferencias ideológicas intergeneracionales, y coincidimos en que los jóvenes de hoy en día son más "conservadores" que los de hace 30 años. Le pregunté que a qué se debía según ella ese cambio de mentalidad, y me respondió:
.- La culpa la tiene Urano.
.- Yo, perplejo, pregunté: ¿Urano?
.- Sí, sí, me contestó ella, el planeta Urano, porque Urano es un planeta "generacional", cuya posición en el espacio respecto a la Tierra influye en la mentalidad colectiva de generaciones completas de humanos...
Naturalmente que no supe qué responder, porque a un niño se le puede explicar recurriendo a objetos físicos que 2 y 2 son 4, y no 5. Pero el proceder lógico nada tiene que hacer cuando hace su aparición el fanatismo basado en los dogmas de fe, y donde todo diálogo está condenado al resultado que cabría esperar de un debate con un testigo de Jehová.
Susceptibilidades de género aparte, siempre me he preguntado qué lleva a tantas mujeres a creer con fervor en las supercherías de todos los tiempos y culturas. Alguien me puede explicar ¿por qué son las mujeres la principal clientela de sacerdotes, chamanes, videntes, gurús y demás charlatanes (que curiosamente suelen ser varones)? ¿O es que precisamente por eso, porque los que viven del embuste de lo que está más allá de la experiencia, al ser hombres, tienen su nicho de mercado garantizado entre la clientela femenina?
Lo cierto es que nuestras abuelas constituyen la gran mayoría de los fieles de las iglesias tradicionales. Pero sus nietas, libres ya de las cadenas patriarcalistas vaticanas, han mandado al baúl de la historia a los católicos rosarios, y en su lugar lucen ahora en sus muñecas las "made in China" pulseras "Power Balance"; asumen a pies juntillas la existencia de misteriosas energías cósmicas que todo lo rigen; llevan en sus bolsos piedras de colores con extraños poderes, a modo de amuletos occidentalizados, y que las librarán de todo mal; han dejado de leer historias piadosas, y en su lugar han pasado a empaparse de cultos lunares, lecturas del zodiaco, New Age y demás patrañas y sandeces metafísicas. Y es que la mujer feminista es atea por definición, pero esotérica por sustitución. Y claro, si las mujeres feministas no tienen problema alguno en compaginar verdades científicas con memeces sobrenaturales, no es extraño que puedan también asimilar el inmenso caudal de mitos, mentiras y medias verdades que constituye la base doctrinal de la ideología de género. Porque como todas las religiones (y el feminismo no es otra cosa que una religión laica) el feminismo tiene su calendario de festividades (7 de marzo, 25 de noviembre); tiene una liturgia y gramática propia, que lo sublima a una fase superior de la conciencia por encima del habla mundana (recurriendo al uso del -as/-os y de la arroba, que nadie usa en la calle, salvo los políticos y los pseudocultos); cuenta con mantras que, a modo de Hare Krishna, repite una y otra vez ("aún queda mucho por hacer", "aún queda mucho por hacer", "aún queda mucho por hacer"); al igual que a los cardenales, le encanta el color morado, y al igual que éstos, que vetan el acceso de las mujeres al papado, ellas impiden la presencia de varones en sus organizaciones y asambleas; cuenta con su mito de origen (en un principio fue el matriarcado, y luego vinieron los bárbaros a imponer el patriarcado); sustituye los sosos salmos de las iglesias por el sonsonete de las cheerleaders de género ("ista, ista, ista, Zapatero feminista"); posee fórmulas rituales que le permiten realizar exorcismos cuando detecta la presencia del maligno, para lo cual conjuga las palabras mágicas de rigor: ¡machista! ¡misógino! (consiguiendo así que el enemigo huya con el rabo entre las piernas); y, por supuesto, no se casa con Dios, pero sí con su líder espiritual, que, casualidades de la vida, suele ser un varón dominante. Las figuras de Don Juan o Casanova pertenecen a un tiempo donde el varón conseguía de las mujeres el regalo de sus encantos físicos. El moderno seductor busca más otro tipo de rentabilidad, ya que ni el más fogoso de los sementales podría satisfacer al millón extra de votos femeninos que obtuvo ZP en las últimas elecciones generales. A diferencia del proxeneta tradicional, el precio exigido a cambio de la "protección" no es ahora carnal ni monetario, sino electoral: "tú me votas, y yo te defiendo". Y si eso no funciona siempre te queda el recurso, a falta de príncipe azul, de comprarte el cupón de la ONCE, o de leer el horóscopo...

Gracias Inmaculada por el artículo; entré aqui por casualidad... y a la otra feminista, te digo que gracias por acompañarme en tan difícil tarea; en realidad cuando tanto se ataca al feminismo es porque se nos teme, de lo contrario pasarían de nosotras. Digamos por tanto como D. Quijote a Sancho... "LADRAN, ENTONCES ES QUE CABALGAMOS"

Pues leyéndote, feminista, me doy cuenta de que yo también debo serlo.

Cuanto desconocimiento de lo que es el feminismo " SIMPLEMENTE LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES ENTRE MUJERES Y HOMBRES", curioso, una dice que las feministas estamos todo el día corriendo, y a mi me da agobio lo que dice que hace ILECARA , la veo como a una muñeca moviéndose mecánicamente todo el día... y hay que ver el lío de voabulario, HEMBRISMO,REFERIDO A MUJERES, es EL EQUIVALENTE DE MACHISMO EN HOMBRES, nada que ver con feminista que se puede aplicar a los dos géneros.
Me asombra que habléis con tanto desconocimiento e ignorancia de las teorías en que se funda el feminismo... somos muchas las mujeres sencillas y de las zonas rurales que gracias al trabajo de las asociaciones de mujeres, han elevado su autoestima y no se dejan pisotear, se defienden de la violencia hacia la mujer, se forman, aprenden NNTT, conviven y comparten con otras muchas compañeras, pierden los complejos y se presentan para alcaldesa de su pueblo, se implican con sus vecinos y vecinas, reivindicamos y logramos ser escuchadas porque hablamos de NOSOTRAS. El gran mal de esta sociedad y el de las personas es el individualismo; lo de una mujer LIBERADA ,puede no tener nada que ver con una mujer FEMINISTA QUE ES UNA MUJER COMPROMETIDA CON LA IGUALDAD, y por coherencia no me siento ni más ni menos que un hombre. Mi marido se queda viendo su partido de fútbol y no tiene porqué acompañarme en mis compromisos personales, compartimos lo que consideramos común... y tengo algo muy claro, que si nosotras las feministas, nos lo proponemos conseguiremos mejorar este pais, más que nada porque los hombres van camino de interesarse sobretodo por dos partidos: EL MADRID O EL BARCELONA, según dice mi padre en la dictadura esos eran los dos partidos entre los que se podía elegir.

todos los extremos son malos...tanto el machismo como el feminismo como único modo de vida y criterio.
Me considero una persona feliz....¿liberada?...¿liberada de que?...no he sentido en ningun momento amarre suficiente como para despues saborear la liberación feminista de la que se acusa a todas las mujeres....miles de mujeres trabajamos, llevamos la casa, los niños, vamos a la peluqueria, al gimnasio, quedamos con las amigas a tomar café,miramos escaparates, salimos con nuestros maridos a cenar y estamos estupendas de la muerte....eso ademas sin tener contratada a nadie del servicio domestico...y ademas de leer el vogue y el cosmopolitan nos da tambien tiempo a leer libros y novelas, el periodico y el horoscopo si se tercia.Conciliamos lo que se puede y no consideramos a nuestros hijos como una carga...y ademas mantenemos a nuestros maridos tan felices como ellos nos mantienen a nosotras porque gracias a que consideran a la familia como prioritario podemos llegar a todo lo que queremos....Nuestros maridos van al futbol, al gimnasio, a tomar una cerveza con los amigos, a cenar con sus mujeres, a los partidos de sus hijos, a buscarlos al colegio cuando toca o a la visita del médico si se tercia....saben poner la mesa o cocinar y no se les caen los anillos por hacerlo....ni son menos hombres por ello.
Le puedo asegurar señor feminismo no gracias que somos muchisimas mas mujeres como las que yo describo que las mujeres que usted me describe, que tambien es mala suerte que se tropiece usted con ese tipo de mujer que tan poco le gusta!!!!!...suerte la proxima vez.

Tienes razón en esto, agradezco tu corrección y pido perdón a los lectores por el desliz. También hay razón en lo que cuenta ¿Feminismo? ¡No, gracias! , simplemente se la reconozco al que la tiene.

El nuevo nick no se escribe así. Es: ¿por qué molesta?

Pues yo tengo que reconocer que una de las pocas razones por las que entro a este blog sexista es a leer los comentarios de ¿Feminismo? ¡No, gracias! . Yo te recomedaría que utilices argumentos para rebatir y no acudas al pobretón recurso del insulto. Lo que a ti te parecen memeces, a mi me parece la descripción de la realidad vigente.

Pues ya que tu mismo eres tan masoka para desmontar tus memeces y quedar como un tonto que no dice más que para fastidiar, pues mejor no llenes espacio que no dejas ver los comentarios ni los agradeces

Una señora o señorita que firma con el pseudónimo de "siempre habla el que no debiera" me comenta: "¿Feminismo? ¡No, gracias! Pues tu que siempre estás aquí no sólo debes tener un papá y una mama dque te lo dan todo hecho sino que tienes aires de pijín."


Me resulta muy grato comprobar que tengo lectoras que no se pierden mis comentarios. Sabía que las tendencias masoquistas se dan más entre las féminas que entre los hombres. Sabía también que el BDSM es tabú en el ideal de la sexualidad feminista. Por eso no me sorprende que, a falta de poder llevar a la práctica sus lado más oscuro, una feminista opte por leerse mis comentarios, que de seguro, no dejarán marcas en su piel, aunque sí úlceras de estómago...

me refiero al Feministo

¿Feminismo? ¡No, gracias! Pues tu que siempre estás aquí no sólo debes tener un papá y una mama dque te lo dan todo hecho sino que tienes aires de pijín.

El tema es que en una casa vive una familia y todos hacen platos sucios y ensucian ..... El lavarlos no es ni un trabajo siquiera (no da nómina ni pensión). Cuando el que lo hace trabaja, también, la conciliación, además, se le hace imposible. Cuando lo asume la familia se concilia. No es tan difícil !!!! Y lo mismo el cuidado de los hijos.
El problema viene de que las que concilian son a veces la madre y la abuela o la madre y una señora que, al menos, recibe paga por ese trabajo de horas.
El tema es qué pasa con los otros miembros de la familia ... MISSING ... y lo mismo hacen ustedes.
Así que el burgués es el que sólo se preocupa de si trabajo y pasa del resto de la familia. Ese si es un caradura.

A demagogia,
Mucha, pero que mucha demagogia hay en este blog. A mi lo que haga Biguel Bosé o Rita la Cantaora me la trae el fresco porque son gente con circunstancias (nivel adquisitivo) muy distintas a las mias (y a las de la mayoría). A mi me interesa por ejemplo mi vecina del quinto (o mi prima la del pueblo, o la señora que limpia la casa a la otra señora del texto, es un decir...) que con o sin pareja no se puede pagar una empleada de hogar, igual que yo, igual que la mayoria. Siendo mujeres, se parecen mas a mi que Miguel Bosé, por ejemplo.
Que no hay niñatas quejandose de que cobran menos sin dar pruebas de ello? De que tienen doble o triple jornada laboral sin cantar las cuarenta a su pareja (que por cierto, como te organices con tu pareja es problema tuyo y de nadie mas. Habrá quien diga que es que gustan mucho los "machotes")?? De que les discriminan por ser mujeres en circunstancias en las que un hombre solo puede escuchar un "te jodes"?? De que quieren cuotas porque sus abuelas estubieron discriminadas? De que quieren leyes abusibas porque "los hombres matamos a las mujeres"?? De que puesto que paren, todos los hombres debemos cantarles alabanzas sin reconocer el mas minimo logro masculino?. De que quieren ser madres, esposas, amantes trabajadoras, blogueras, cooperantes en ONG's, todo a la vez, todo bien y ademas sin estrés y monísimas en todo momento?? Como decian The Rolling Stones, "You can't always get what you want", pero claro, para asumir eso si que hay que ser madur@....
En una cosa si estoy de acuerdo (pero no pensaba que hubiera que explicarlo a estas alturas). Dos padres, como dos madres, como dos compañeros de piso deben repartirse las tareas por igual, faltaria mas. Otra cosa es que haya disparidad de criterios, asunto más que personal, creo yo.

Yo no he tachado de burguesa a nadie. Pero ahora que lo dices, no te quejes de conciliación cuando tienes a una persona solucionandote los problemas en casa. El problema de la conciliacion es precisamente de quien no puede pagarselo.

Lo del odio, es un sentimiento que se nos atribuye desde fuera presuponiendo que estamos dolidos por la perdida de nuestros privilegios patriarcales (que yo tambien ignoro cuales son!!), mientras que yo lo veo mas bien como cierta indignacion (tan de moda que está la palabra) ante la catadura moral de cierta gente.

Salud

No creo que sea para tanto. Ese perfil, bastante caricaturesco, no es tanto el de una feminista como el de una de esas mujeres "liberadas" que tanto encabezan las listas de los partidos políticos y que tanto llenan de orgullo a los hembristas.

Pero sí que es verdad que la "liberación" a que muchas mujeres aspiran es el aburguesamiento. Y, sabido es, no toda la población puede aburguesarse. Puede, como mucho, soñar que lo hace. Siempre habrá alguien que tendrá que hacer los trabajos sucios.

Mi amiga ilecara me sermonea lo siguiente: "la 'empleada de hogar' que ha contratado 'la señora' de la casa está ganando un dinero por su trabajo...un dinero y un trabajo tan digno como el que gana o hace una señora con trabajos de alta dirección (por poner un ejemplo) y usted pretende meter en la lucha feminista la desaparición de ese trabajo y por tanto de la nómina que se gana por ese trabajo"


¡Conmovedor! Se me han humedecido los ojos, y hasta alguna lagrimita se ha deslizado por mi cara cuando he constatado el lado social del feminismo. Nada menos que una invocación a "la nómina que se gana por ese trabajo". Porque debe ser más que evidente que nuestras funcionarias-feministas contratan criadas pensando en crear puestos de trabajo... Pero no es sólo que nuestras feministas piensen en qué sería de esas bolivianas y ecuatorianas sin el fraternal sueldo de género que les entregan por limpiar lo que a las primeras no les apetece hacer. Es que además nuestras feministas quieren dignificar una actividad, como el servicio doméstico, "un trabajo tan digno como el que gana o hace una señora con trabajos de alta dirección". Y en principio podría hasta creerme y compartir la frase precedente, pero mis dudas comienzan cuando me doy cuenta que las mismas que pretenden dignificar el servicio doméstico, son las mismas que pretenden todo lo contrario respecto a aquellas otras actividades que, según dicen, supone denigrar a las mujeres. Son las mismas que afean que unas chicas posen en bikini para un almanaque, porque dicen que eso es degradante y las convierte en objetos (¿y vestir uniforme y cofia de criada no?). Son las mismas que se escandalizarían si una chica decide cambiar servicios sexuales por dinero. Son las mismas que critican a las modelos anoréxicas porque dicen que ello va contra su salud (¿y los gases tóxicos de los productos de limpieza no?).
No es extraño que nuestras feministas pretendan dignificar el trabajo doméstico, pues siendo inteligentes se imaginan lo difícil que se les haría la vida sin dicha institución. La agenda de una feminista es la agenda de una mujer moderna, europea, actual, del siglo XXI. Una mujer que siempre está "corre, corre", que tiene múltiples compromisos y obligaciones. Una mujer que se ha liberado del oneroso y servil trabajo doméstico (gracias a la criada), pero que no por ello ha dejado de realizar aquellas otras funciones más gratas que la sociedad machista de todos los tiempos había diseñado para ellas. Porque mientras la colombiana le limpia el retrete, nuestra feminista tiene el tiempo suficiente para descubrir la cantidad de cosas que se puede hacer libre ya del yugo patriarcal, tal como leer el Cosmopolitan y el Vogue; ir a tal o cual boutique, a la peluquería; hacerse la pedicura; realizar los ejercicios de Pilates; probarse más modelitos que María Fernández Teresa de la Vega; pedir la baja por depresión; cobrar la pensión compensatoria del ex; fumarse una cajetilla de Marlboro lights; mandar y recibir 30 ó 40 SMS al día; mirar los escaparates de Marypaz, porque los zapatos son los zapatos; ir al gimnasio; ir a clases de flamenco; y hasta quedar con las amigas para hablar de lo cabrones que son los hombres.
Moraleja, una feminista puede vivir sin marido, pero no sin criada...

En la web de CUSTODIA, a la que se refiere ASMODEO, se habla por ejemplo de las madres de alquiler. Puede ser una familia con dos padres (no necesariamente ha de ser monoparental) . En ese caso el que deban repartirse el trabajo no creo que a nadie le represente un problema, pues es lo mismo.
Por cierto en caso del artista citado por ese post, Asmodeo, es un burgués o un proletario. Mucha demagogia ¿no te parece? Cuando habla Gertrudis que gana 1000 euros la tacháis de burguesa y cuando alguien habla de un artista que gana para tener todo el servicio y niñeras que quiera ... todos calladitos ... Como decía alguien antes ... se os ve el plumero.

En la web de CUSTODIA, a la que se refiere ASMODEO, se habla por ejemplo de las madres de alquiler. Puede ser una familia con dos padres (no necesariamente ha de ser monoparental) . En ese caso el que deban repartirse el trabajo no creo que a nadie le represente un problema, pues es lo mismo.
Por cierto en caso del artista citado por ese post, Asmodeo, es un burgués o un proletario. Mucha demagogia ¿no te parece? Cuando habla Gertrudis que gana 1000 euros la tacháis de burguesa y cuando alguien habla de un artista que gana para tener todo el servicio y niñeras que quiera ... todos calladitos ... Como decía alguien antes ... se os ve el plumero.

A ver, no creo que ninguna mujer esté diciendo que haya que conciliar con otra mujer en una casa. Eso es otro tema y dependerá de las posibilidades o de la organización de la familia. De lo que se habla al conciliar no es de la ayuda a la familia por parte de una mujer o un señor de la limpieza (si lo hubiere o del mayordomo). De lo que se habla es de que la casa y los hijos son de los que la disfrutan y corresponde a todos los que la habitan, y en mayor medida a los progenitores que a los hijos. Conciliar la vida laboral y familiar no es hacerlo con la señora de la limpieza. Ese debate no es el debate. Ninguna mujer habla de esa solución ni el artículo.
¿Verdad que todos ensucian en una casa y los hijos son de la pareja (sea de hombre y mujer, dos hombres, dos mujeres ? pues a todos les corresponde. Si los dos trabajan es evidente, pues nadie ha de ser esclavo de nadie. Por esa línea va Enrique, por ejemplo.

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Tenemos diferentes puntos de vista, distintas edades, diversos perfiles. Somos un grupo de periodistas, especialistas y colaboradores coordinado por Isabel Valdés.

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EL POSMACHO DESCONCERTADO

EL POSMACHO DESCONCERTADO

Ricardo de Querol

“Como quien dice, acabamos de salir de la cueva. No se borran de un plumazo milenios de reparto rígido de papeles, de trogloditas que salían de caza mientras ellas recolectaban y cuidaban de niños y ancianos, de bravos guerreros y abnegadas esposas, de amas de casa confinadas al hogar y hombres que acaparan toda la vida pública, de burkas de todo tipo, de dotes, de pruebas del pañuelo”. Las reflexiones del autor sobre la relación entre los sexos en el siglo XXI publicadas en el blog Mujeres, recopiladas en un libro electrónico. Puedes comprarlo en Amazon y en Google

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