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Mujeres

La (ignorada) violencia en parejas del mismo sexo

Por: | 17 de octubre de 2011

Por Charo Nogueira


Una pareja gay. © Image Source / Cordon Press Casi como si no existiera, pero está ahí: pocos datos oficiales, escasos estudios y un manto de silencio. Es la violencia en parejas del mismo sexo. En lo que va de siglo el debate político y social se ha centrado en las agresiones machistas -las que sufren las mujeres a manos de sus compañeros o ex compañeros- y desde 2004 existe una ley integral para combatirlas. Ahora, el Gobierno considera que ha llegado el momento de abordar la violencia en las relaciones homosexuales.Un momento que es en realidad un suspiro. Solo habrá tiempo para poner el tema sobre la mesa: las urnas están a la vuelta de la esquina. Pero queda situado sobre el mantel. Y allí se dirigirá la mirada de muchos colectivos, a ver qué hace con la cuestión -y sobre todo, con el matrimonio entre personas del mismo sexo- el Ejecutivo que salga de los votos del 20-N. Ese que todas las encuestas otorgan al PP.

El paso consiste en crear un grupo de trabajo -formado por el Ministerio de Sanidad, Politica Social e Igualdad, la Federación de Gays, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales; la Coordinadora de Gays y Lesbianas de Cataluña, la Fundación Triángulo y Colegas- que diagnostique la situación, el alcance de la violencia de pareja cuando está formada por personas del mismo sexo. Ya esta encargado un estudio a fondo sobre la cuestión. Habrá que ver si dentro de unos meses acaba en un cajón o si de verdad se emplea para combatir el problema. Mientras, ¿por qué no recordar que las parejas del mismo sexo también pueden acceder a una orden judicial de protección contra su pareja violenta? El desconocimiento de que esta medida cautelar está al alcance de cualquier unión es amplio. 

No es una cuestión de peras o manzanas -¿recuerdan a Ana Botella, por cierto ahora más cerca que nunca de convertirse en alcaldesa de Madrid?-. La violencia de pareja suele llevar aparejada la relación de desigualdad entre sus miembros, el dominio que uno quiere ejercer sobre otro. Eso no es monopolio de una orientación sexual. Cuanto más se sepa sobre ello, más fácil debería ser combatirlo. Y denunciarlo.

 

Mujeres rurales... e iguales

Por: | 14 de octubre de 2011

Por CARMEN MORÁN

Una campesina mallorquina. TOLO RAMÓN

Las mujeres rurales están especialmente preocupadas por los recortes en el Estado de bienestar. El ya acusado éxodo femenino en los pueblos podría verse incrementado si desaparecen plazas de guardería, si disminuyen los transportes colectivos, los centros de día para atender a los ancianos o los
servicios sanitarios. “Aunque esto, en principio, parece afectar por igual a hombres y a mujeres, por experiencia sabemos que no es así. Son ellas las que tradicionalmente se vienen encargando de esas tareas, de cuidar ancianos, de llevar a los niños a la escuela”, dice la presidenta de la federación de
mujeres rurales Fademur, Teresa López.

Las mujeres en el campo no solo se encargan de esas actividades, también encuentran en ellas un importante nicho de empleo. Así que, por ambas razones pueden verse impelidas a tomar una decisión que no deja de ser frecuente: abandonar el pueblo y trasladar la vivienda a las cabeceras de comarca, mejor dotadas de servicios y de oportunidades. Fademur reúne hoy a más de 1.000 mujeres en La Rioja para celebrar su día internacional bajo un lema: sin igualdad no hay futuro en el mundo rural. No, desde luego, si ellas siguen viéndose obligadas a dejar los pueblos. Y eso ocurre porque tienen más estudios que sus compañeros, porque la tradición las atenaza con más fuerza para que sigan desempeñando las tareas domésticas que siempre se asignaron a las mujeres, sin pedir permiso ni perdón, y porque la explotación de las tierras siempre ha caído del lado de los herederos. “Por eso hoy vamos a celebrar que se ha aprobado en el Congreso de los Diputados el decreto de cotitularidad, conseguido recientemente, que permite a las mujeres figurar como titulares de las fincas agrícolas o las explotaciones ganaderas donde siempre han trabajado a pesar de que estaban exclusivamente a nombre de sus maridos”, dice Teresa López.

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Lisístrata y el Nobel de la paz

Por: | 13 de octubre de 2011

Por Miguel Ángel Villena

Paco León (en primer término), en el papel de Lisístrata en el Festival de Mérida. © Ceferino LópezComo definición de clásico, suele decirse que es algo que mantiene validez y sentido en todo tiempo y lugar. Hay gente, cada vez más numerosa, que confunde lo antiguo con lo clásico. Nada tienen que ver y podemos apreciar músicas, libros, costumbres, edificios, personajes o actitudes que atraviesan los siglos, los mares y las tierras y adquieren la categoría de universales. A propósito de clásicos, el teatro griego sería uno de los mejores ejemplos de argumentos que perviven en todo su esplendor y que más de 2.000 años después siguen emocionando, haciendo llorar, pensar o reír. Entre las enseñanzas de los clásicos griegos también sobresalen, por supuesto, métodos de lucha que no han perdido un ápice de su vigor. 

Viene todo esto a cuento de la concesión del Premio Nobel de la Paz a la activista liberiana Leymah Gbowee, que lanzó una iniciativa para frenar la guerra en su desdichado país de África que ya había ideado el comediógrafo Aristófanes nada menos que en el año 411 antes de Cristo, a orillas del Mediterráneo. Así las cosas, la consigna de que las mujeres griegas no mantuvieran relaciones sexuales con sus maridos, hasta que ellos no abandonasen la violencia, figuró como el tema central de Lisístrata, una de las piezas teatrales más representativas y representadas de la Grecia clásica. Aquel alegato pacifista y divertido de un Aristófanes conservador en lo político, pero liberal en usos y costumbres, debió servir de inspiración, sin duda, a Leymah Gbowee que, a sus 39 años, se ha convertido en un símbolo para todas las mujeres del mundo. El Comité del Nobel noruego destacó, la semana pasada, en la trayectoria de la trabajadora social Gbowee que “movilizó y organizó a las mujeres más allá de las divisiones étnicas y religiosas para ponerle fin a una larga guerra en Liberia y asegurar la participación de las mujeres en las elecciones”. En esencia, la táctica de la feminista liberiana fue idéntica a la de las protagonistas de Lisístrata, o sea, una huelga sexual para forzar al entonces presidente de Liberia, el déspota y sanguinario Charles Taylor, a incluir a las mujeres en las negociaciones de paz.

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Las diputadas turcas ya pueden llevar pantalón

Por: | 12 de octubre de 2011

Por Blanca López Arangüena

La diputada Safak Pavey en el Parlamento de Ankara. Burhan Ozbilici /APPoco a poco, las mujeres turcas acceden a los escaños del Parlamento. Tras las elecciones de junio son 78 en los 550 escaños de la Asamblea, el mayor número en la historia de la República. Y en menos de una semana ya han empezado a cambiar las cosas, comenzando por ellas mismas. Hasta la semana pasada, la normativa del Parlamento contemplaba al detalle su vestimenta: chaqueta, camisa y falda hasta la rodilla. Nunca pantalón. ¿Puede una diputada llevar esta prenda en el hemiciclo? Esta pregunta fue, junto a la incursión en las montañas de Irán, los dos temas con los que se abrió el otoño político turco.

La propuesta la lanzaron dos diputadas del AKP, partido conservador que gobierna Turquía. Pero la protagonista, la cara visible del asunto, se encontraba en las filas del partido socialdemócrata CHP. Su nombre es Safak Pavey, una joven política de 33 años que camina con una pierna ortopédica tras caer en las vías del tren de Zurich (Suiza), hace 14 años. Su paseo hasta el escaño durante la jura de la Constitución, dejó claro que el decoro de la Asamblea podía, en este caso, verse perjudicado por su falda. Puestos a aceptar cambios, sus señorías creyeron tambien conveniente remplazar el término “señoras” por el más moderno “mujeres”.

Las normas del Parlamento están codificadas de acuerdo a la idea que el fundador de la República, Mustafa Kemal Atarturk, tenía de un país moderno. Por eso la vestimenta -a la europea- con traje de chaqueta, es una de las obligaciones de los representantes públicos. El velo, por supuesto, está vetado y las mujeres deben ir con la cabeza descubierta en todas las instituciones públicas.

 

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Sexo a cambio de enchufe en Italia

Por: | 10 de octubre de 2011

Por Milena Fernández

El primer ministro italiano Silvio Berlusconi, en 2009. Alberto Pellaschiar / AP

“Si eres fea debes estar en casa, la belleza es un valor, debe ser pagado, como la gran capacidad de un médico. Todas las mujeres irían corriendo a casa de Berlusconi. Hay que estar dispuesta a todo para conseguir algo, si es necesario vender la madre”. La frase pertenece a la escort (palabra eufemística para encubrir el término prostituta), Terry De Nicoló, que conoce las noches romanas del dragón sediento de carne fresca. La joven, esbelta, piernas kilométricas y melena oscura, quedó prisionera, junto con otras dos chicas de compañía dentro del Palacio Grazioli, tras un encuentro nocturno con el primer ministro. Fuera un grupo de periodistas se pregutaban si  el bunga bunga se mudaba de Milán a Roma. Sus declaraciones, difundidas en la prensa italiana, forman parte del último capítulo del culebrón sobre los escándalos sexuales que implican a Silvio Berlusconi.

Durante los últimos dos años los titulares de los diarios del bel paese escupen noticias sobre los generosos regalos con que Berlusconi, de 75 años, premia a las invitadas (todas jovensísimas, algunas
menores de edad) a los encuentros de bunga bunga en Villa San Martino de Arcore, Milán. El mensaje es claro: con un buen cuerpo se puede alcanzar un alto cargo político, ser un popular personaje mediático; o por qué no, superar una prueba de admisión a la universidad. Un reciente sondeo, realizado entre 16.128 jóvenes de ambos sexos de toda Italia, señala que el 48% de los encuestados estaría dispuesto a conceder favores sexuales con tal de ingresar en la facultad. Hace dos años, el mismo estudio indicaba que solo el 12% usaría su cuerpo como arma para obtener un buen resultado. En 2010 el porcentaje era del 25%. La encuesta, realizada por el sitio UniversiNet.it, es anónima y através de Internet. Los resulados se acercan a un fenómeno “que se respira en el aire”, comenta Chiara Saraceno, la más prestigiosa socióloga italiana, filósofa y ex docente de Sociología de la Familia en la Universidad
de Turín.

El dato preocupante es el desinterés por el estudio, el esfuerzo y el sacrificio que implica preparse para un examen. El saber no es considerado el mejor camino para el éxito, porque los encuestados optarían por otras estrategias más rápidas y menos difíciles. En los últimos tres años (2009, 2010, 2011), la posibilidad de aferrarse a un enchufe ha crecido como la espuma, pasando del 75%, 85% y 86%, respectivamente. Y por enchufe leáse también prestaciones sexuales, la recomendación más frecuente entre los apirantes universitarios. A la pregunta, ¿qué estarías dispuesto para obtener una recomendación?, la respuesta indica un cambio de actitud entre los varones, que también optarían por la vía sexual para obtener un buen resultado academémico. Entre las mujeres, se pasa del 45% al 57%. Y entre los hombres, el aumento es considerable, sube del 14% al 39%.

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Solo un 5% de premios nobel para mujeres

Por: | 07 de octubre de 2011

Por Charo Nogueira

De izq. a dcha.: Ellen Johnson-Sirleaf, Leymah Gbowee y Tawakkul Karman.17982659

Lo suscribiría cualquier feminista, pero lo decía esta mañana el presidente del comité del premio Nobel de la Paz, Thorbjoern Jagland: “No podemos lograr la democracia y una paz duradera en el mundo a menos que las mujeres obtengan las mismas oportunidades que los hombres para influir en el desarrollo de la sociedad en todos los niveles”. El galardón acaba de distinguir a tres mujeres: la presidenta de Liberia y primera de África, Ellen Johnson-Sirleaf, que se hizo cargo de un país arruinado por la guerra; la activista de ese mismo país Leymah Gbowee, organizadora de una “huelga de sexo” contra la contienda civil, y la yemení Tawakkul Karman, luchadora por la democracia y una de las protagonistas de la “primavera árabe”. Con ellas, los Nobel atenúan su peso masculino: de los 909 galardonados desde 1901 en todas las categorías, 44 han ido a manos de mujeres, menos del 5%. El de la Paz es el más feminizado: 15 premiadas.

Una buena noticia para quienes defienden que el siglo XXI debe ser el siglo de las mujeres, la centuria en la que, por fin, ellas y ellos disfruten de una igualdad real en todos los aspectos y ámbitos, desde los consejos de administración hasta el caminar solas de noche sin riesgo. Desde el poder político al económico pasando por el derecho a decidir su destino. Esa igualdad, ese empoderamiento de las mujeres, es algo por lo que también luchó la que hasta ahora era la última ganadora del Nobel de la Paz, la keniana Wangari Maathai,  fallecida el mes pasado.

Un objetivo aún lejano y al que el comité del Nobel noruego se muestra sensible. Noticias como esta no cambian el día a día, pero contribuyen a impulsar el gran cambio: que ellas cuenten tanto como ellos en un camino que no admite marcha atrás. Lo han demostrado las mujeres árabes que también han salido a la calle a defender los cambios, aunque a menudo hayan tenido que sufrir una represión extra, como los test de virginidad. Lo han demostrado también las mujeres de Sierra Leona o de Ruanda, que rehacen sus países tras el arrase bélico.

¿Por qué el Nobel de la Paz es el que ha distinguido a más mujeres? Quizá porque para optar a él no es imprescindible haber ido a la universidad. Lo que cuenta es haber dado pasos para lograr un mundo mejor, una tarea que para muchas empieza en cómo mejorar la vida de sus familias, de su entorno más próximo. A veces el activismo empieza desde tan abajo.

Madame ou Madame?

Por: | 04 de octubre de 2011

Mademoiselle

“Madame ou Mademoiselle?” La pregunta sigue vigente en Francia. La fórmula que da a elegir entre señora y señorita, no es obligatoria por ley, pero está sin embargo presente en la vida diaria y también en los formularios oficiales. Dos asociaciones feministas galas, Chiennes de garde (Perras guardianas) y Osez le féminisme (Atreveos con el feminismo) han lanzado una campaña para eliminar esa casilla en los documentos de la Administración pública.

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Ángeles Santos, la pintora que se se acerca al siglo

Por: | 03 de octubre de 2011

Ángeles Santos (Foto: Uly Martin)

Contemplar el cuadro de Ángeles Santos Tertulia (1929), suscita algo más que una emoción estética. Es la evocación de un estilo de vida. Un emblema. Cuando lo miro, veo una ventana abierta al pasado y al futuro. Además de ser un cuadro, es un libro que invita a ser leído. Los ojos se van no solo a la pintura, sino a todo el mundo que recrea. Esta obra de Ángeles Santos (Portbou (Gerona), 1911) es una declaración de modernidad. Cada vez que lo observo no puedo dejar de pensar en su autora, esa joven surrealista que antes de alcanzar los 20 años ya había creado obras singulares.

TertuliaUna de las más representativas, Un mundo, se expuso en el IX Salón de Otoño de 1929. Por entonces, Ángeles Santos participaba ya en diversas tertulias y los mensajes de desasosiego y transgresión que transmitían sus obras no pasaban inadvertidos. Muy pronto se convierte en un icono vanguardista y Ramón Gómez de la Serna se desplaza a Valladolid, donde ella vivía con su familia, para conocerla, al tiempo que Federico García Lorca y otras figuras de la generación del 27 se sienten interpeladas por sus visiones pictóricas. No en vano los primeros cuadros de Santos tenían una marca poética y hasta profética. Juan Ramón Jiménez había influido poderosamente en ella. Todo era vértigo y poesía en aquellos años: artistas y escritores se retroalimentaban en aquella atmósfera creativa.

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EL POSMACHO DESCONCERTADO

EL POSMACHO DESCONCERTADO

Ricardo de Querol

“Como quien dice, acabamos de salir de la cueva. No se borran de un plumazo milenios de reparto rígido de papeles, de trogloditas que salían de caza mientras ellas recolectaban y cuidaban de niños y ancianos, de bravos guerreros y abnegadas esposas, de amas de casa confinadas al hogar y hombres que acaparan toda la vida pública, de burkas de todo tipo, de dotes, de pruebas del pañuelo”. Las reflexiones del autor sobre la relación entre los sexos en el siglo XXI publicadas en el blog Mujeres, recopiladas en un libro electrónico. Puedes comprarlo en Amazon y en Google

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