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Mujeres

Afganistán: liberación imposible

Por: | 24 de noviembre de 2011

Por DAVID ALANDETE

Dos mujeres caminan por un cementerio de Kabul. / PUNIT PARANJPE (AFP)

 

Una década de guerra después, aún es muy duro ser mujer en Afganistán. Las calles y carreteras del país así lo evidencian. El burka, aún omnipresente.  Las mujeres, siempre tapadas, caminando dos pasos detrás del marido, o dueño. El silencio, que se les impone. La violencia, que sigue intacta. Un ejemplo: una familia de Kandahar vendió a su hija de 15 años por unos 5.000 euros. Su nueva familia política consideraba el precio muy alto, y exigía que ella lo compensara. En febrero, diez años después del casamiento, la obligaron a mantener relaciones sexuales con tres huéspedes. Un mes después, la joven se prendió fuego, en lo que su madre asegura que fue un suicidio forzado por la familia. Un homicidio, más bien.

¿Qué hicieron las autoridades? Escucharon a la madre y cerraron el caso. Ni una investigación, a pesar de que hace dos años el gobierno afgano aprobó la Ley de Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, que penaliza expresamente los matrimonios impuestos a menores; el tráfico de mujeres; el suicidio forzado y otros 20 delitos. Pero como es tristemente común en Afganistán, las nuevas leyes sólo llegan adonde alcanza el gobierno. Y el gobierno no alcanza a todos los lugares. Esa mujer de 25 años vivía en Kandahar, bastión talibán. Y allí, la sharia, o ley islámica, es la norma que impera con más fuerza.

La sharia criminaliza a las mujeres y justifica las represalias de sus maridos. Tipifica toda una serie de crímenes morales. Entre ellos, principalmente, la zina, o sexo fuera del matrimonio. También la huída de la familia, por muchos abusos que la víctima sufra en el seno de ésta. En Bamiyan, por ejemplo, un fiscal acusó a tres hombres de haber violado en grupo a una mujer de 16 años. El juez, sin embargo, redefinió el caso: era, claramente, un adulterio por parte de ella. Así que añadió a la joven a la lista de acusados. A ellos les condenó a tres años de prisión y a ella, a uno, a cumplir en un centro de internamiento para menores.

“Mientras las mujeres y las niñas queden sujetas a esa violencia, que viola sus derechos humanos con impunidad, habrá pocos avances significativos en los derechos de las mujeres en Afganistán”, explica Georgette Gagnon, directora de Derechos Humanos de la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán, que acaba de publicar un informe que deja patente los continuos abusos que siguen sufriendo las mujeres en aquel país.

La Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán contabilizó, entre marzo de 2010 y marzo de 2011, 2.299 episodios de violencia contra las mujeres que deberían haber sido perseguidos y penalizados bajo la ley de 2009. Sólo 594, un 26%, llegó a los tribunales. Se presentaron cargos en sólo 155, un 7%. Y hubo condenas aplicadas de acuerdo con esa norma en sólo 101, un 4% del total


Hay un problema que disuade a muchas víctimas femeninas de acudir a la policía: el hecho de que no hay casi mujeres en las fuerzas de seguridad. Si una mujer tiene un problema grave, es casi seguro que deberá contárselo a un agente varón. Dada la cultura de represión contra las mujeres, tan arraigada después de tantos años de fundamentalismo, a muchas les cuesta tomar las medidas necesarias para incorporarse al mundo laboral. Más, cuando se trata de un trabajo en las fuerzas del orden.


El gobierno central, en Kabul, asegura que debería haber, como mínimo, 2.700 mujeres empleadas en la policía nacional. Sólo hay 1.195. Son el 0’78% del total de agentes, que son 151.281. La ONU denuncia, además, reiterados casos de acoso sexual en las filas policiales. Si existe un abuso semejante dentro de las fuerzas del orden, ¿qué no sucederá allá adónde los propios agentes no alcanzan?
 

Hay 35 Comentarios

1234, curioso nombre el tuyo, no sé por qué crees saber lo que me hace falta y lo que no, lo que me importa y lo que no. Yo te digo que he leído mucho sobre la situación de la mujer en Afganistán, un tremendo drama que las personas desinformadas no saben calibrar y algunos impresentables tienen la indecencia de, sin tener idea del dolor que se vive allí sólo por ser mujer y de los datos que respaldan este artículo, descalificar testimonios de víctimas de la violencia y la injusticia en situaciones de verdadero espanto. Siento mucho que las personas se quiten la vida por no poder soportarla de tan dura como es para ellas (las personas), sean mujeres u hombres.

A gente como tu, Ludovica, pues no le hace falta ni datos, ni información ni verosimilitud ni siquiera hechos... Basta con una fuerte convicción. A mi se me ocurre que muchos hombres se suicidan en España ante situaciones de tension extrema y desde este blog se dice que nadie les obligó a ello. A ti, por supuesto Ludovica, todos esos hombres te darán igual.

¿Para qué ha servido esta guerra y las otras? En Irak se acabó con el anteriormente aliado Sadam Hussein por egoismo petrolífero, genocida con los kurdos y los que no pensaban como él y que mantenía a raya a los fundamentalistas. En Afganistan está actualmente nuestro ejército y el de otros paises ¿para qué? desde luego no parece que para ayudar al pueblo de la tiranía taliban, se marcharán y dejarán a las mujeres más desamparadas que lo que estaban antes de ir.

Hola, buenos días. Pues yo puedo asegurar, en primera persona, que la sociedad afgana con o sin ayuda, tardará en olvidar sus tradiciones. Unas veces porque su carácter opresor no lo permite y otras, incluidas las mujeres, porque no quieren correr el riesgo de avanzar. Pongo el enlace de mi página web, donde podéis ver fotos de la situación de éstas y sus hijos e hijas.

¿Y para esto eran las guerra de nosotros los cruzados buenos, contra ellos los moros malos?
Anda queeee, entre el trio de las Azores y la madre que los parió....Y si no, los diplomáticos de carrera, los espias de pelicula, y los mercachifles del petroleo y las armas?
Eso es lo que estamos pagando ahora, nosotros y las mujeres musulmanas ¿no?

http://nelygarcia.wordpress.com. Artículos como este me llenan de tristeza rabia, e impotencia, ¿cómo el mundo puede quedarse tranquilo, ante semejantes abusos y crímenes?, Quizás sea por que la mayoría que lo gobiernan son hombres, o también por que el egocentrismo, nos domina.

Stímulax, no es en absoluto necesario en este caso que parezca que lo narrado es real para contentar a indocumentados como tú. Es suficiente con que lo sea, las personas que leemos y estamos informadas de lo que pasa en el mundo no necesitamos, en artículos como este, dato alguno. Los obtenemos de fuentes dedicadas a ello. Este artículo no pretende convencer de nada a nadie, menos a hombres a la defensiva como tú, que en relación a estos temas sois un caso perdido porque estáis empeñados en deformar la realidad por motivos de inseguridad e inferioridad respecto a la mujer. Este artículo se limita a constatar una realidad espantosa para miles de mujeres conocida desde hace años y muy difícil de solventar. las opiniones tontas como la tuya no sirven para nada.

Aunque no haya nombres es una realidad. Quien se atreve a denunciar cuando estás muerta de miedo y no sabes quién te puede ayudar? solamente la madre que tampoco pudo hacer nada para retenerla ante la venta de su hija de 15 años? como iba a darse cuenta si ella seguramente también lo padeció? hay que tener más tolerancia ante las víctimas en estos casos y no juzgar tanto. Sino ayudar, explicar, contener.

Estamos como con la noticia de ayer de la mujer supuestamente condenada por haber sufrido una violación que supuestamente opta por casarse con su agresor. Los pequeños detalles son los que le dan verosimilitud al relato. En este caso no tan pequeños: nombre de la víctima, de la familia, de los implicados, de las autoridades que escucharon el caso o del tribunal al que pertenecían dichas autoridades, de la sentencia o resolución que dimanare por escrito, de la fecha en que se produjo el suceso, etc, etc, etc... No entro a valorar si es cierta o no; pero tal y como está presentada podía ser sólo un chascarrillo o no más que un rumor. Las noticias deben documentarse un mínimo para que parezcan que lo narrado en ellas es real.

Mientras Irak va, gateando y trastabillando, avanzando hacia una forma de sociedad civilizada, Afganistán no ha dado ni un paso. La razón es clara: en Irak se quiso cambiar un gobierno de animales; en Afganistán, no. En Irak se luchó realmente contra el islamismo; en Afganistán, no.
De Irak, en suma, se quiso hacer un modelo de lo que puede ser el tránsito de una sociedad arcaica a algo parecido a una sociedad libre.

En Afganistán, no.

Curioso. ¿Nos acordamos de cuál era la guerra "mala" y cuál la "buena"? ¿La que contaba con la "bendición" de la ONU? ¿La que no provocó manifestaciones?
Casualidad, seguro.

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Tenemos diferentes puntos de vista, distintas edades, diversos perfiles. Somos un grupo de periodistas, especialistas y colaboradores coordinado por Isabel Valdés.

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EL POSMACHO DESCONCERTADO

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Ricardo de Querol

“Como quien dice, acabamos de salir de la cueva. No se borran de un plumazo milenios de reparto rígido de papeles, de trogloditas que salían de caza mientras ellas recolectaban y cuidaban de niños y ancianos, de bravos guerreros y abnegadas esposas, de amas de casa confinadas al hogar y hombres que acaparan toda la vida pública, de burkas de todo tipo, de dotes, de pruebas del pañuelo”. Las reflexiones del autor sobre la relación entre los sexos en el siglo XXI publicadas en el blog Mujeres, recopiladas en un libro electrónico. Puedes comprarlo en Amazon y en Google

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