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Mujeres

La primera ministra a la que tiran sándwiches y llaman codorniz

Por: | 17 de junio de 2013

Julia1
El pasado mes de marzo, en una cena para recaudar fondos de cara a la campaña del partido Liberal de Australia el menú ofrecía como plato estrella ‘codorniz a la Julia Gillard: pechos pequeños, grandes muslos y un gran agujero de color rojo’, referido a la primera ministra del país. Una broma muy elaborada y llena de argumentos para convencer a los votantes, según parece.

Lejos queda la polémica que se está desarrollando en la isla sobre si el menú llegó a presentarse a los invitados o fue una broma interna entre el personal del restaurante y los miembros del partido. La cuestión es que el menú se filtró a la prensa y ha conseguido centrar la precampaña electoral del país, que celebra comicios en el mes de septiembre.

Gillard podría haberse erigido como víctima del machismo, limitarse a provocar palmaditas en la espalda como mujer ofendida, pero ha decidido revertir la situación y tratar de buscar beneficios al ataque sexista. Los pechos los tendrá pequeños, pero su visión política es extraordinaria. En sus primeras declaraciones tras la polémica, la primera ministra hizo un llamamiento a las mujeres para que no votaran al Partido Liberal, actualmente en la oposición, porque “las mujeres serán expulsadas del centro de la política de Australia”.

Gillard y su partido han hecho también referencias al tema del aborto, alegando que la llegada de los conservadores al poder supondrá un cambio en la ley del aborto del país, ampliada en 2010 por su ejecutivo. El argumento es la libertad de elegir de las mujeres. Las elecciones se están convirtiendo en una guerra abierta de sexos. La propia Gillard se está encargando de señalar la larga trayectoria misógina y homofófica de su rival, Tony Abbott.

La carrera política de Gillard está salpicada de episodios en los que se ha puesto en duda su valía por el hecho de ser mujer. En 2007, cuando era viceprimera ministra, un diputado conservador expresó sus dudas de que una mujer soltera y sin hijos pudiera hacerse cargo de los asuntos de un país. Ya como líder del país, se la ha visto llorar en dos ocasiones, una en 2011 al recordar a las víctimas de las inundaciones más terribles del país en 50 años y hace algunos meses al anunciar el fin de las ayudas para las personas con discapacidad. Y para algunos llorar en política es un signo inequívoco de debilidad. La semana pasada le llegaron incluso a preguntar en un programa de radio si su actual pareja es gay, por el hecho de que sea peluquero.

A pesar de que Gillard se convirtió en la jefa del gobierno con un 50% de los votos de su electorado, las medidas de austeridad le están provocando un desgaste evidente. Como Esperanza Aguirre, sufrió el ataque no de una, sino de dos madres indignadas en una visita al colegio. Pero en vez de tuppers le tiraron sándwiches. El ambiente social australiano no es tan diferente del de estas latitudes. El partido laborista gobierna en minoría en esta legislatura, por lo que cada sufragio, femenino o masculino, se convierte en fundamental para mantener el poder.

Está por ver si la estrategia femenina y feminista de la primera ministra fructifica en intención de voto. Pero esta polémica, que llega desde la otra punta del mundo, nos recuerda que los “chochitos de oro” no son solo un fenómeno español. A pesar de que son muchos países los que ya son o han sido liderados por mujeres, siempre subyace tras ellas ese halo machista. Dilma Rousseff en Brasil, Michelle Bachelet en Chile, Angela Merkel en Alemania o una de las pioneras, Margaret Thatcher… todas ellas han sido vistas, inevitablemente desde un doble punto de vista, como políticas y como mujeres. Incluso los ataques ocurren entre mujeres, como la de la política italiana Dolores Valandro, que se preguntó hace unos días en Facebook si nadie iba a violar a la ministra negra.  Claro, que la ministra de Integración, Cécile Kyenge, recibe dardos desde varios frentes: por ser mujer, por ser negra y por ser inmigrante.

Poco se comenta la calva de tal político o la barriga del otro, pero unas fotos de Merkel en bañador revientan los quioscos. Si no cambian (mucho) las cosas, una buena forma de vencer al machismo en la política va a ser aprovecharse de él y hacer de un plato de codorniz un reclamo electoral.

Hay 30 Comentarios

En el articulo se omite que a la Señora Gillard la 'colocarón' en el poder las facciones sindicalistas dentro del partido laborista. El señor Rudd fue el que ganó, por descalabro total de los conservadores, en 2007. En 2010 le metieron la puñalada sus propios compañeros laboristas - la Señora Gillard era en aquel entonces vice-primer minstra y fue la que se encaró ael para decirle que le hiban a hechar. Eso fue una fecha nefasta para la politica Australiana y particularmente para los laboristas. Gillard ganó la elección de 2011 pero sin mayoria y teniendo que hacer tratos con otros parlamentarios que efectivamente no tienen alineación politica (aqui son referidos como independentistas) - una victoria pírrica que le ha costado mucho caché politico tanto a ella como al partido.

La otra ecuación es el partido conservador (Liberales), que son unos demagogos y reaccionistas sin plataforma politica - un poco como el PP en España. Se forran de donaciones de los grandes negocios y luego les dan amplia libertad fiscal y legal para someter a los trabajadores, estudiantes y jubilados. El señor Abbot, lider de los Liberales, a sido quien más a pecado de machista; la señora Gillard ya lo tachó de misógeno en una sesión del parlamento. Pero ese no es su peor defecto; el hombre es un inutil de pies a cabeza y rodeado de otros tantos incompetentes privilegiados.

De ahí que los laboristas, viendo una aplastante derrota en los siguientes comicios, vuelven a las andadas y cometen el mismo error - cargandose al primer ministro/a para levantar el porcentage de votos. Rudd es un politico excepcional en el paisaje Australiano, capaz, sincero y devoto a la causa de que este pais no se vuelva una mala copia de los EEUU. Gillard tambien a demostrado ser una lider excepcional, pero las circunstancias - y no su genero - le han sido excesicamente exigentes y crueles.

Soy australiano nativo, así que os pido perdón por mi español malo.
Diría que todo esto en artículo es correcto, y personalmente me da mucho horror y vergüenza. Pero esto no pasa así por todo de Australia- recuerda que somos una población de 24 millones en tierra más grande que Europa (sin Rusia). Donde vivo en Melbourne, todo el mundo ve lo que ha pasado aquí con horror y vergüenza, por el mano del líder de la oposición. Usa la política muy fea, muy sucio y usa para crear el miedo. Por favor no piensa tan mal de todo Australia- la mayoría de nosotros no nos gusta el sexismo que se ve aquí ni un pelo.

Un recurso clásico y estéril de cualquier machista donde los haya. Si discrepan con alguien de sexo masculino, rara vez harán alguna referencia al respecto (a no ser que se trate de un homosexual), pero si quieren atacar a un adversario femenino, lo primero a lo que recurren es a insultos machistas, apreciaciones sobre su físico y comentarios soeces. Y es que en el fondo son seres tan primarios y tan básicos que no merecen ser tenidos en cuenta, al menos no en serio.

Estos anglos avanzaron mucho con las sufragistas pero se quedaron ahí

Margaret Thatcher ... feminista.!!!

Yolanda Díaz diputada de AGE una agrupación de izquierda y nacionalista, en el Parlamento de Galicia, llamó recientemente macarra y chulo de barra americana a Alberto Núñez Feijoo. Sus palabras no gustaron a mucha gente, hubo cierta reprobación.
Denle la vuelta al asunto, piensen en un diputado autonómico llamando a la Presidenta zorra o puta y pregúntense qué habría pasado.
Lo primero fue catalogado como uno de los muchos momentos feos de la política, quizá un poco más feo que los habituales, pero lo segundo hubiera sido un atentando machista algo que revelaría el profundo odio que la sociedad patriarcal es capaz de generar contra la mujer.
Deberíamos reflexionar sobre el porqué de una tan diferente consideración.
Cuando se habla de la tableta de Aznar o las alzas de Sarkozy, cuando en la prensa rosa los hombres solo aparecen como personajes subalternos, cuando tanta mujer habló en su momento de los morros de González sin mayor reproche... ¿hemos de interpretar que sucede lo normal? ¿los mismos hechos con personaje femenino deben dar un resultado tan distinto como el que aquí se pretende?

Yo vivo en Australia. En este momento hay mucha expectacion debido a la incertidumbre que esta causando el colapso economico mundial. Ya han habido muchos despidos en la industria minera, que es el motor economico de este pais.. asi que si va bien, lo va por ahora pero no necesariamente se mantenga bien. Yo personalmente ya estoy buscando como emigrar a Canada o Chile por cuestiones de trabajo.

1. Box en ingles se puede traducir por caja o por "c h o c h o" (no se si puedo decir esta palabra en el comentario). Asi que la traduccion es correcta.

2. Julia Gillard ha sido victima de ataques machistas durante todo su mandato.

3. A mi personalmente me cae fatal pero no entiendo las criticas del partido liberal... al fin y al cabo esta haciendo una politica muy liberal.

4. la economia australiana va bien, casi no hay desempleo, es un pais seguro... sera que no tienen por donde agarrar?

5. Julia Gillard no se defiende con palabras (casi nunca). Normalmente baja la cabeza y sigue currando. En mi opinion deberia anunciar sus triunfos mas... pero a las mujeres no nos va demasiado la autopromocion.

6. llevo 8 anios en Australia.

"Poco se comenta la calva de tal político o la barriga del otro, pero unas fotos de Merkel en bañador revientan los quioscos".

Semejante afirmación es, sencillamente, falsa. No hace falta recordar las fotos de J.M. Aznar en bañador, mostrando la "tableta". Pues sí, también "reventaron los quioscos". Y dudo que lo hiciera por causas intrínsecamente sexistas, por ser hombre. Una cosa es ser feminista y la otra es tener que recurrir a la mentira para defender algo que, por otra parte, es muy legítimo.

Javier: En slang (inglés vulgar) "box" no significa "caja"...

19. (Vulgar Slang) The vulva and the vagina.

...digamos que "agujero" es una traducción supongo que deliberadamente suave por parte del redactor.

Esta claro que si se meten con ella por ser mujer, porque lo hace bien y le tienen miedo, esos pobres hombres que todavía tienen ese complejo de inferioridad!! a ver si evolucionan un poco.

¿Eso de "gran agujero rojo" de dónde lo habéis sacado?
Creo que es "gran caja roja". Consultadlo con vuestros traductores, anda.

Yo diría que estamos en el sempiterno victimismo que ve siempre la paja en el otro pero no la viga propia. En mi opinión las mujeres juegan con ventaja en política.

Si Bibiana Aído no fuese mujer seguramente nunca llegaría a tener cartera ministerial. Pero ¿quién se acuerda de la ministra a la que tocó gestionar los primeros años de la crisis, quien sabe que fue bajo su mandato cuando nació la brillante idea de las preferentes? ¿Quién se cree que si el primer ministro alemán no fuera Angela Merkel sino un hombre se convocaría una jornada de protesta contra la Troika?

¿Quién sabe algo de lo política exterior europea? ¿Quién conoce el nombre de quien la pilota? Qué pasaría si los devaneos de Cristina Fernández, también con sus subordinados, fuesen protagonizados por un hombre. Si quien exclamase lo de la violación de la negra fuese un hombre hasta cuando se recordaría un día sí y otro también tamaña afrenta.

En relación con que aparezca Esperanza Aguirre por medio sólo decir que ella y muchos otros se hartaron de llamar a José Blanco: Pepiño, y todavía se hace. Cuando él se revolvió y le llamó Esperanzita la cosa duró esa vez y nunca más porque el revuelo a todos los niveles fue mayúsculo. En este mismo periódico hay por lo visto un señor que se llama El bigotes. Y en la televisión pública yo mismo presencié la chirigota que se armó a cuenta de que Sarkozy llevase alzas.

Claro que mientras hablamos de esto instituciones públicas financian charlas con un título tan expresivo como: Custodia compartida, otra forma de violencia de género

El problema de tu argumento, Tablas Longboard , es que las acciones de muchos políticos reflejan lo que dicen e intentan aparentar, lo mismo que sus votantes. De ahí que te encuentres con que digan que la PAH es ETA, que la emigración es movilidad laboral, o que una estadísitica laboral no catastrófica o ligeramente positiva es un brote verde y/o la señal de que se hacen las cosas bien.

Si la gente se preocupase mas por lo que hacen los politicos que por lo que dicen e intentan aparentar, seria todo mucho mas normal

"pechos pequeños, grandes muslos y un gran agujero de color rojo". Yo no sé quién les ha facilitado esa traducción, pero desde luego es tendenciosa. Puesto que se trataba del menú de una cena, lo correcto sería "pechugas", no 'pechos' ('breast' en inglés puede traducirse indistintamente). Y traducir 'box' por 'agujero', pues qué quieren que les diga. No es que sea incorrecto, pero otras alternativas más idiomáticas existían. Para quien no conoce la realidad política australiana (es decir, el 99,99% de quienes lean este blog), solamente cabe hacer una observación. A Gillard se la tienen jurada por ser la primera mujer que ocupa el puesto de Primera Ministra, en un país mayoritariamente conservador, rancio y machista que se resiste a olvidar su pasado británico.

Si se dejasen de tontunas y la gente se preocupase por lo que los políticos hacen, no por su aspecto, sexo, etc, el mundo sería un poco mejor. Está mal tanto en hombres como en mujeres. Ni machismo ni feminismo. Descalificar o discriminar es algo que no se debería consentir. Dudar de las capacidades de alguien por el hecho de ser mujer me parece tristísimo e injusto.

El hecho de que haya llorado en público en dos ocasiones, cuando algo grave y perjudicial para su pueblo ha ocurrido, me parece bueno.

Mostrar la sensibilidad y expresar las emociones en política, haría que fuesen más cercanos y creíbles. Y no tanto sociópata que hay metido en política, cuyas únicas aspiraciones son su propio beneficio.

Victimismo feminista puro y duro. La cojera de Fraga, las adominales, el bigote y la estatura de Aznar, el acento andaluz de Felipe González, el implante de pelo de Bono,.. son sólo unas pinceladas,... por no hablar de los dimes y diretes de la orientación sexual de más de un político. Lo que ocurre es que a los hombres les resbala este tipo de críticas y las mujeres no las encajan de ningún modo.

Eso no es nada. En España no es tan explícito, pero a las políticas se les desprecia muchísimo. Y si son andaluzas, desde la prensa nacional además se les ridiculiza constantemente.

http://nelygarcia.wordpress.com. Creo que mezclar política y sexo, es un error utilizado frecuentemente, la mujer debe de ignorarlos y concentrarse en su tarea: los que las provocan son cobardes, e incapaces y no merecen ninguna atención.

Tópicos y más tópicos... nada nuevo. Pero ella sigue en su puesto porque lo que le ha llevado donde está no tiene que ver con si tiene vagina o pene... o con que si los pechos son más o menos generosos. Las diferencias existen, no somos iguales, nunca lo hemos sido y nunca lo seremos, afortunadamente. Una cosa es iguales ante la Ley (mismos derechos) y otra bien distinta es la igualdad sexual. Hay que reivindicar la diferencia sexual, el ser mujer (y el ser hombre), porque conlleva una manera de ser bien distinta, una manera de entender el mundo desde lo femenino, desde la relación y desde el amor materno. Porque todavía hoy el final del patriarcado impone normas caducas y visiones machistas (tanto de hombres como de mujeres) sobre lo público y la Política. La diferencia sexual existe, es buena, enriquece y marca el futuro más inmediato. Porque por mucho que Margaret Thatcher fuera una mujer, se comportó como un hombre, con todos los patrones machistas al uso. Ser mujer no es garantía de no ser machista, hay muchas mujeres que se comportan con auténtico machismo porque así entienden la Política y el Poder, olvidando su ser mujer y su propia sexualidad.

Será la primera ministra, ¿no?

Interesante articulo. También habría que distinguir entre los comentarios simplemente machistas y los que son hechos para obtener réditos entre los votantes. Acá en Alemania están prohibidos los comentarios racistas y son penados por la ley. ¿Por qué no hacer lo mismo con los machistas, especialmente si provienen de figuras públicas que implican mayor responsabilidad -justamente- pública? Por otra parte, lo que dijo nadie menos que una mujer a la ministra afroitaliana apenas ha sido comentado como una anécdota en Europa. ¿Por vergüenza? ¿Por consciencia del amplio racismo existente? ¿Por impotencia? Curioso, y no por eso menos grave, que se haya mezclado el racismo con el machismo en la boca de una mujer en este caso. Ese es el poder del machismo: muchas mujeres han terminado asumiendo un punto de vista que las denigra, acaso sin darse cuenta.

El ser objeto de valoraciones sexistas no convierte a esta mujer en buena política, no se nos olvide, hay que defenderla contra la discriminación, pero no como política válida para el puesto a causa de la discriminación.

"Poco se comenta la calva de tal político o la barriga del otro, pero unas fotos de Merkel en bañador revientan los quioscos." LOL revientan los quioskos efectivamente....pero no precisamente porque las compren esos seres malignos llamados hombres. Los cuales, en su version politica tambien son objeto de burlas e insultos constantemente

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“Como quien dice, acabamos de salir de la cueva. No se borran de un plumazo milenios de reparto rígido de papeles, de trogloditas que salían de caza mientras ellas recolectaban y cuidaban de niños y ancianos, de bravos guerreros y abnegadas esposas, de amas de casa confinadas al hogar y hombres que acaparan toda la vida pública, de burkas de todo tipo, de dotes, de pruebas del pañuelo”. Las reflexiones del autor sobre la relación entre los sexos en el siglo XXI publicadas en el blog Mujeres, recopiladas en un libro electrónico. Puedes comprarlo en Amazon y en Google

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