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Mujeres

Cuando la falta de varón sí es un problema para ser madre

Por: | 24 de julio de 2013

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Protesta ante el Ministerio de Sanidad. / SAMUEL SÁNCHEZ
 

¿Por qué una pareja de hombre y mujer con problemas de fertilidad tiene más derecho que una pareja de lesbianas o una mujer soltera a que se pague su tratamiento de reproducción asistida con fondos públicos?  ¿Por qué el modelo de familia tradicional debe estar por encima de otras opciones? No encontrarán una respuesta a estas dos preguntas básicas -formuladas tras conocerse que el Ministerio de Sanidad planea restringir los tratamientos de reproducción artificial a los casos de esterilidad- en el ordenamiento jurídico español: todos pagamos impuestos, todos tenemos derecho a que nos cubra la medicina pública. La justificacion solo existe en un plano ideológico, aunque la ministra Ana Mato (PP) nos quiera convencer de que hay razones económicas y, sobre todo, científicas. 

"No creo que la falta de varón sea un problema médico", fue la inquietante respuesta que la ministra ofreció a los medios tras la reunión de este martes del Consejo Interterritorial de Salud. “La financiación pública debe ser para la curación”, insistió. 

En el concepto mercantilista de la sanidad que maneja la ministra, no cabe por lo visto que los fondos públicos se dediquen a otra cosa que no sea curar a las personas. Ahora debería explicar públicamente por qué se siguen sufragando las vacunas de los niños -que podrían asumir sus padres, si es que pueden, debe pensar la ministra si es consecuente con sus afirmaciones- o por qué se contempla la cirugía reparadora tras un cáncer, una quemadura grave o un accidente de tráfico (total, si las víctimas ya no están enfermas, para qué mejorarles la vida). Por no hablar de que tampoco están enfermas las mujeres que dan a luz y, sin embargo, se les presta ayuda en el parto. Y no sigo por no dar ideas.

Pero sí quiero pedirle a la ministra que nos explique por qué, si solo se van a contemplar razones médicas, sí tendrán derecho al tratamiento aquellas parejas de hombre y mujer en las que ambos son fértiles pero, por diferentes motivos, son incompatibles y tienen dificultades para tener un hijo juntos. Me atrevo a aventurar que se me dirá que esta es la excepción que confirma la regla.

A nadie se le escapa que las excusas de Ana Mato son meramente ideológicas, aunque ella se empeñe en negarlo. Las prestaciones sanitarias tienen necesariamente que abarcar más cuestiones que la mera cura médica. Y es bien triste que a estas alturas de la democracia aún tengamos que subrayarlo. También que este Gobierno siga trabajando como si los departamentos ministeriales fueran compartimentos estancos: en un país donde la demografía baja de forma disparada, debería ser una obligación de los ministerios fomentar la natalidad. En todas las capas sociales y, sí, a cualquier precio. Entonces, a muy largo plazo, los problemas del Ministerio de Empleo para sufragar las pensiones igual encuentran una solución. O aumentan los españoles susceptibles de pagar impuestos y, por tanto, mejora la Hacienda pública. Como ve, señora Mato, gananamos todos. 

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La ministra de Sanidad, Ana Mato, en el Congreso. / ULY MARTÍN
 

No valen tampoco las justificaciones económicas, ni los eufemismos pseudocientíficos. Sencillamente, no es creíble que el ministerio justifique esta decisión puramente ideológica -excluir de la maternidad a las familias que, sencillamente, no les gustan- en un ahorro económico. Son muy pocas las mujeres lesbianas o sin pareja que acuden a la sanidad pública para solicitar la reproducción asistida. Las restricciones metodológicas que impone la sanidad pública ya expulsan a muchas mujeres: solo se sufraga un intento y si hay un hijo, la mujer queda excluida. Pero hay otra razones de peso: preservar la intimidad o, simplemente, acelerar el proceso si se está al final de la vida fértil son razones para acudir a la sanidad privada, siempre que se pueda pagar. Por eso, la gran mayoría de las personas acude a la opción de pago: en 2010 el 80% de la fecundación asistida se hizo en centros privados, según la Sociedad Española de Fertilidad.

Mientras, quienes acuden a la sanidad pública para ser madres es porque realmente no tienen medios para pagar un tratamiento privado. Son personas con dificultades para las que, señora Mato, "la falta de varón" sí es un problema. Pero la respuesta de la Administración no puede ser la que sugieren sus palabras: "Vaya a buscarse un varón y, si no quiere, aguántese, que usted lo ha elegido". Porque si eso es todo lo que usted como ministra puede ofrecer, debería darle la misma respuesta a las parejas con problemas de esterilidad: "Vaya a buscarse un hombre (o una mujer) que no tenga estos problemas".

Lo peor de su decisión no es que sea ideológica. Al fin y al cabo, usted es política y es su derecho. Lo peor es que nos quiera convencer de que hay familias mejores que otras. Y con más derechos. La ministra Mato, una vez más, se olvida que no es solo ministra de Sanidad, también debería ejercer la otra cartera de la que es responsable: la igualdad. Ese es también nuestro derecho.

Hay 62 Comentarios

Yo creo que la inseminación artificial no se debería hacer nunca, por lo menos en la sanidad pública, porque tener hijos no es ninguna necesidad ni los niños han de ser un juguete para madres y padres, los hijos no se pueden tener como un capricho "porque hace ilusión". Esto por una parte.

Por otra parte, lo que no puede ser es que esa inseminación artificial se haga de manera discriminada. Si se comete el -en mi opinión- error de hacérsela a las mujeres casadas o en pareja con un hombre, hay que hacérsela también a mujeres homosexuales o a mujeres que vivan solas porque no han encontrado una pareja de su gusto o simplemente porque quieren vivir solas. O se hace con todas o con ninguna, que el estar viviendo en pareja heterosexual tampoco es razón para empeñarse en tener un hijo y que eso lo paguemos todos.

Alguien me puede explicar cómo es posible que una Seguridad Social que 50 años después de su fundación legislativa (Ley de Bases de la Seguridad Social-1963) todavía no presta ninguna atención en la esfera buco-dental (excepto extracciones dentarias) ni opera de ninguna deficiencia visual por avanzada que esté (excepto las patologías degenerativas más comunes) tiene que efectuar terapias únicamente derivadas de opciones personales de vida? En cuanto a la bestialidad de alguna exaltada bolchevique de que prestar asistencia al parto no debería hacerse bajo la premisa de curar enfermedades... vamos!!!, va a resultar que uno de los logros más insignes de la asistencia médica en cualquier país mínimamente desarrollado que es que los niños nazcan sanos y las madres hayan dejado de morir en los partos, vamos a tener que ponerlo bajo el punto de vista ideológico...!!!

"Cuando la falta de varón sí es un problema para ser madre"

hilarente obviedad donde las haya, nadie les explico que biologicamente la descendencia se consigue con la unico de un macho y una hembra, la falta de cualqueira de esos dos actores es por fuerza un problema(solo resuelto parecialmente gracias a la ciencia hace 2 telediarios como quien dice). A lo mejor con un titulo alternativo la obviedad se hace aun mas patente:
"Cuando la falta de hembre si es un problema para ser padre"

Si bien para las lesbianas puede ser comprensible que se les paguen los tratamientos en la sanidad publica pues al no poder quedarse embarazadas de manera natural se puede entender como problema de fecundidad.......PERO A SANTO DE QUE SE LE HA DE PAGAR A MUJERES SOLAS Y SANAS??? estan en su perfecto derecho de tener un hijo sin la injerencia de un varon......pero pretender que el capricho se lo paguemos entre todos es de coña marinera

Habría que demandar a Dios que al fin y al cabo es el culpable de la opción sexual de cada persona.
Si a una mujer no le atraen los hombres debido a su naturaleza, que fue voluntad de Dios, no se la puede prohibir su derecho a la maternidad.
Siempre me he preguntado porque la iglesia católica está obsesionada con el sexto mandamiento (no cometarás actos impuros) y no con otros, el quinto (no matarás) o el octavo (no dirás falso testimonio ni mentirás).
Es el sexto el caballo de batalla de la iglesia desde tiempo inmemorial ¿Porqué?. Cuanta infelicidad por culpa de la iglesia han sufrido millones de seres humandos por esa obsesión por el sexo.
Es inmoral y me quedo muy corto el derecho que la iglesia y sus seguidores se arrogan para meterse en la vida de los demás.

A estas alturas las polémicas ideológicas en relación con el sexo no parecen tener fin. Es un continuo bla bla, En el reino animal, del que forma parte el ser humano, lo único que diferencia a un macho de una hembra es el órgano reproductor. En lo demás todos son iguales... piensan, sienten, desean, ya sea en lo positivo (el bien: amor, cariño, etc.) como en lo negativo (el mal: odio, avaricia, etc.). Lo que corroe cualquier relación social es la sed insaciable de riqueza, de sexo y de poder. Y desgraciadamente es lo que rige a la especie humana.

Me avergüenzan vuestros comentarios...El dinero público sólo para un modelo de sociedad, de persona, para el estereotipo...

Yo apoyo totalmente lo que se expone en esta entrada y no, no soy ni mujer sin pareja ni lesbiana.

Si una persona no puede alimentarse normalmente, es justo que la seguridad social cubra el coste de la alimentación naso-gástrica. Si no quiere alimentarse de modo fisiológico tiene todo el derecho del mundo a usar la vía naso-gástrica, pero no parece razonable que lo paguemos de nuestros impuestos. Del mismo modo, en el caso de la inseminación, el uso que pretenden hacer lesbianas y mujeres solas es una substitución del método natural y fisiológico por un método que fué originalmente concebido para ayudar a enfermos, personas estériles incapaces de concebir sin ayuda. Personalmente no me parece una prioridad que debamos financiar con la situación actual de la sanidad.

CAPRICHO!! Quien puede considerara que tener un hijo es un capricho?

Estoy de acuerdo con la manifestante del cartel. Tu eliges, pero con tu dinero o con el hombre que elijas. Yo no quiero pagar tu capricho.

Qué de energías utilizan las feministas para demostrar a los demás y a si mismas que no necesitan a un hombre. Debe ser una respuesta a la frustración de no ser queridas (sí, por un Hombre). ¡Que alguno les haga caso a ver si así se relajan y dejan de malmeter!

La falta de varón no es un problema.
Médico.

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Tenemos diferentes puntos de vista, distintas edades, diversos perfiles. Somos un grupo de periodistas, especialistas y colaboradores coordinado por Isabel Valdés.

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Ricardo de Querol

“Como quien dice, acabamos de salir de la cueva. No se borran de un plumazo milenios de reparto rígido de papeles, de trogloditas que salían de caza mientras ellas recolectaban y cuidaban de niños y ancianos, de bravos guerreros y abnegadas esposas, de amas de casa confinadas al hogar y hombres que acaparan toda la vida pública, de burkas de todo tipo, de dotes, de pruebas del pañuelo”. Las reflexiones del autor sobre la relación entre los sexos en el siglo XXI publicadas en el blog Mujeres, recopiladas en un libro electrónico. Puedes comprarlo en Amazon y en Google

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