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Mujeres

Violencia machista de baja intensidad

Por: | 17 de septiembre de 2013

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“Cuando tenía 15 años me dirigía a un centro comercial que está un poco alejado del centro de la ciudad. Eran como las seis de la tarde, y estaba esperando en un paso de cebra para cruzar. Pasó enfrente de mí un camión, el conductor estaba haciendo gestos obscenos con la boca mientras me miraba, yo solo le levanté el dedo corazón y le llamé cerdo. A esto el camionero reaccionó escupiéndome desde el camión. Me dio tanto asco y vergüenza que todavía no se lo he contado a nadie.”

Caminar por la calle, estar sentada en el metro, sentarse en un bar tranquila… Situaciones cotidianas que para muchas mujeres es una lacra incómoda que carece de crimen y castigo. Y es que un momento confortable puede verse tornado enseguida en algo desagradable para  ellas al ser objeto de una mirada lasciva, una mano masculina en una pierna femenina sin que haya habido consentimiento alguno o escuchar una ‘mamarrachada’ fuera de tono mientras toma un café. ¿No se puede hacer nada para denunciar eso? Ahora ya sí, gracias a la iniciativa The Every Day Sexism Project. Se trata de un espacio que (como dicen en su web) “existe para exponer y catalogar las instancias de sexismo que vivimos día a día. Puede tratarse de casos serios o menores, ofensivos e indignantes, o tan triviales y naturalizados que ni siquiera nos sentimos capaces de protestar.”

Situaciones como estas son una constante en la vida de muchas mujeres. Desde la página web de Sexismo Cotidiano (su traducción en español) o incluso en su muro de Twitter, cualquiera puede denunciar cada acto denigrante que haya sentido en su día a día. “Ser dueña de mi negocio y tener que aguantar que cientos de gilipollas me pregunten dónde está el jefe” o “Estoy cansada de ir por la calle y tener que aguantar que hombres que no conoces de nada te miren con cara de babosos y te digan cosas obscenas” son algunos de los cientos de ejemplos que mujeres de prácticamente todas las edades expresan para mostrar su crítica y condenar  situaciones “machistas” (como no dudan en calificarlo) que las denigran como personas.

El machismo todavía es fuente de disgustos para aquellas que solo quieren que ser tratadas como iguales. Pero echemos la vista atrás un momento, unos 40 ó 50 años (no son tantos aunque lo parezca). Estamos en medio de la denominada popularmente como España cañí. Las minifaldas se ponen de moda y el cine de comedia español comienza a mostrar a una mujer trabajadora que ya no solo es madre y ama de casa. Pero ¿cómo describen a esas mujeres? Pues según el recuerdo cinematográfico de films de, por ejemplo, Paco Martínez Soria (entreñable personaje, no obstante) o Pajares y Esteso, eran principalmente jóvenes y  muy atractivas cuya importancia en esas películas era mostrar escote y dejar que los protagonistas masculinos les tocasen y mirasen las piernas o los pechos sonriendo, mientras ellas debían coquetear por el gesto. Un machismo de carnes que pretendía ser una luz ante las sombras del franquismo y que marcó una década cultural en nuestro país. Pero esos gestos que fueron cotidianos en el ideario español ya no son admisibles ni tolerables.

 

Y aunque la ley no ampare casos “menores” (como dice la web The Every Day Sexism) esta página si matiza: “Al compartir tu historia estás mostrándole al mundo que el sexismo existe, que las mujeres lo vivimos todos los días y que es un problema válido que podemos y debemos discutir”.

Porque cualquier historia que incomode a una mujer puede y debe ser contada en este espacio: “No soporto que los hombres me miren. Sabemos de qué mirada hablo. Esa que les da derecho a desnudarte, esa que parece que te tocaran. Ayer tendía en mi casa y un hombre desde una ventana enfrente de la mía se paró de trabajar para mirarme fijamente. Y sientes de repente que debiste ponerte una bata o una camiseta más ancha y más gruesa. Aunque estemos a 30º a la sombra. Para protegerte de esa asquerosa mirada que te hace sentir culpable y sucia sin serlo”.

Lo destacable de Every Day Sexism, como dice la directora de la Fundación Mujeres, María Soleto, es poder manifestar “una molestia cotidiana y una violencia de bajo tono”. Soleto reconoce que tanto esta iniciativa, como muchas otras que han ido desarrollando diversas organizaciones feministas a lo largo de los años, han logrado ayudar a evolucionar a la sociedad. “El clásico piropo no se produce con la misma virulencia que hace unos años, pero sigue ahí. Los gestos de este tipo hacen daño al desarrollo normal de la mujer”, señala. Para María Jesús Girano, presidenta de la Federación Mujeres Jóvenes “es un proyecto interesante donde exponer una realidad que es invisible para la sociedad y que esa sociedad cree que es normal”.

Girano destaca que la importancia de esta iniciativa reside en la fuerza de una voz colectiva y solidaria que ayuda, sobre todo, a las “menos fuertes”. “Las mujeres que tienen la autoestima más baja sufren más y pasan miedo por si al decir algo, ante un acoso claro en el trabajo, por ejemplo, son despedidas o criticadas. Este movimiento permite que expresen su problema en voz alta. Y una vez que se ha reconocido ya es más fácil luchar contra esa injusticia”, afirma.

Y es que la unión es la base de todo este tipo de movimientos y la mejor forma de conseguir que una iniciativa se vuelva un hecho es colectivizarla. Algo que Every Day Sexism tiene muy claro, porque del mismo que las mujeres españolas pueden denunciar en Sexo cotidiano los acosos que reciben, la iniciativa también está presente en otros 16 países (Francia, Alemania, Holanda, Países Bajos, Portugal, Rusia, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Austria, Argentina, Italia, Australia, Brasil, Sudáfrica y Dinamarca), siempre desde su página web o Twitter. Es por ello que este es un movimiento que se está globalizando para poder dar una voz común a un problema para miles de mujeres en todo el mundo. Y es que, como dicen desde la Federación de Mujeres Jóvenes, “cuando das un paso, todas van contigo”.

Hay 168 Comentarios

"Por eso, si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecado, arráncatelo y tíralo lejos, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo." san Mateo: 5, 27-32. En fin, el feminismo se está poniendo un poco bíblico. Entiendo que puede ser incómodo la mirada fija, pero también entiendo que es ley de vida. Los árabes las obligan a ir tapadas. Quizá sea una solución.

¿Cómo es posible que tenga que leer que @Elena valide el comentario de @Angel? Los ojos están para mirar y la belleza para ser admirada, todo dentro del límite del respeto. Por mirar lascivamente a alguien no estas faltando el respeto PARA NADA, otra cosa es empezar a hacer insinuaciones gestuales o agresiones verbales con palabras bruscas y soeces. No se debe atentar contra la integridad de NADIE. A pesar de todo esto, atención: caballeros que lean esto, ser hombre no es malo, debemos recuperar nuestro orgullo. Estamos acomplejados por el sentimiento de culpa que arrastramos en el proceso de igualdad entre sexos. Es cierto que la historia nos puede hacer sentirnos culpables, pero una discriminación positiva puede ser igual de mala que una negativa.

@Angel Por favor, todo ese párrafo de dudas ante una mujer que te llame la atención es muy preocupante. Si te pasa eso, ve. Habla con ella. No importa de qué. Con respeto y educación se va a todas partes y, ante todo, 'es mejor pedir perdón que pedir permiso' !!

Yo tengo dos hijas y es inadmisible que algun dia les puedan decir o hacer algo que hiera su sensibilidad o libertad sexual.
Ahora bien, yo me he sentido igualmente perjudicado cuando he ido corriendo por un parque y un grupo de mujeres me han dicho verdaderas salvajadas (no es que yo este de muy buen ver la verdad).Lo chungo de todo esto es lo tipico que se dice: que todo lo malo se pega, y algo que se deberia erradicar de los hombres de nuestra sociedad va haciendo apego en nuestras mujeres por aquello de la mal entendida "igualdad".

¡Pero que manera de simplificar! Que no es cuestión de ir mirando al suelo ni nada de eso, yo también miro a los hombre que veo guapos, pero procuro que no se note para que no se sienta molesto, de la misma manera que tampoco miras fijamente a alquien que tenga algún defecto físico aparente, y apartas la mirada si te ven mirando. Es cuestión de educación, de intentar no molestar al vecino si puedes evitarlo, el problema es que a muchos parece que les da igual molestar a quien sea, lo que importa es que "si quiero mirar miro", ""si me apetece decirle algo se lo digo" y si con eso al otro le estoy amargando el día "que no salga a la calle" ¿no?

Hace años, siendo estudiante, tenia que ir a diario a otra ciudad en tren, y cuando se sentaba delante una mujer era agobiante, pues constantemente se bajaba las faldas para taparse las rodillas a la vez que me lanzaba miradas furibundas, y yo miraba hacia el techo o por la ventana, no miraba de frente, para no ofenderla. Pasados los años he vuelto a coger el tren diariamente, y me encuentro que ahora las mujeres usan unas ropas que no solamente no les tapan bien las rodillas sino que no les tapan bien las ingles. Y la misma historia, yo torciendo la cabeza a mirar por la ventana para que no se ofendan. Eso sí : no entiendo que juego se traen. Yo, particularmente, me sentiría violento llevando unos pantalones que solo me llegasen hasta las ingles.

@Cali: Lo vuestro es sufrimiento y no lo de la población civil siria o los inmigrantes que se ahogan en el estrecho. Para retrato, el tuyo, guapa. Los hombres no estamos para hacer lo que os haga sentir cómodas. Los cuentos de princesitas, para Disney.

@Manuel, lea todo el comentario de Angel , si es que sabe leer y a ver si entiende lo que él quiere transmitir. Suerte!
@Joss, es usted un encanto de hombre, estoy segura de que hay muchos como usted pero no comentan mucho por aquí.

Menudos comentarios hay por aquí. Os estáis retratando bien, machotes. Está claro que pensáis que las mujeres estamos para que vosotros babeeis. Los comentarios os los callais.
.
Leed e informaos de lo que sufrimos. Escuchad. Pero eso os mostraría los comportamientos tan asquerosos que realizais y no os gusta.
.
Y por cierto, usad párrafos.

@Elena ¿Ese es un hombre senasato? ¿Uno que quiere romperle los dientes a la gente por la calle? Un poco violento, ¿no? Que tenga cuidado, no sea que se los rompan aél.

@Joss, vive usted en un mundo de fantasía, fabricado a través de sus lecturas feministas. Un hombre nunca debe de comunicar sus sentimientos a una mujer ya que se muestra vulnerable y ella aprovechará para atacarle dónde más le duela. Grábeselo en piedra.

@fer, la diferencia es que a las mujeres se les va la fuerza por la boca. Mucho hablar, para dárselas de modernas y listas, pero luego poco hacer. En España, en concreto, el nivel de mojigatería femenina es verdaderamente asfixiante.

@Elena, yo denuncio que usted me está agrediendo con su estulticia.

@Angel, por fin la opinión de un hombre sensato por aquí.

Los prejuicios son difíciles de vencer. Pero ni hombres ni mujeres están libres de ellos. En mi entorno predominan los varones si ya no concienciados, al menos educados, que respetan el derecho a la tranquilidad, la libertad vestimentaria y que en la duda, se abstienen de piropos y comentarios. Tengo edad suficiente para saber de primera mano que, aunque a algun@s no se lo parezca, nuestra sociedad ha cambiado mucho desde Esteso y Pajares. Tal vez no lo bastante ni lo bastante rápido. Pero si significativamente.
Denunciar esta presión de los reductos del imaginario cavernícola me parece de lo más legítimo.
Sólo me planteo dos cosas:
La primera, si no es más eficaz algo menos victimista y más directo:
Las pocas veces que he visto a una mujer, en vez de agachar la cabeza o cabrearse (ambas respestas comprensibles, pero poco productivas), plantear clara y explicar serenamente que esas cosas no le gustan y la hacen sentirse incómoda, el resultado me ha sorprendido. La serenidad es a veces el arma más afilada. Y que hermoso cuando una mujer supera de verdad ese nefasto condicionamiento que parece condenarla a consegir sus objetivos mediante la seducción o mediante la vulnerabilidad, y pasa a CONVENCER serenamente.
Es tan hermoso como cuando un varón pierde el miedo a expresar sus sentimientos...
Lo he visto fucnionar admirablemente.
Sobre todo en entornos como el trabajo o la escuela. Una panda de borrachos trasnochadores probablemente no sea receptiva.
Con bastante seguridad, el pobre desgraciado que se maneja de una manera agresiva lo hace porque o bien no tiene bastantes luces para entender que tiene la negativa asegurada, o bien porque es otra victima (Si, victima, he escrito eso) del Patriarcado, que necesita molestar al otro sexo para sentir que existe. Para el primero, quien calla otorga, y para el segundo el miedo es una (Baldía y triste)victoria.
Cada vez que evitamos que el conflicto sea entre el "Cerdo" y la "Chatirrina" y tratamos de llevarlo a un dialogo entre personas, abrimos puertas.
Cada vez que, en aras de la justa indignación, cargamos las tintas, metemos a todos los hombres o mujeres en el mismo saco, clamamos por represión o por venganza, en vez de por educación y conciencia, cada vez que dejamos de reconocer el esfuerzo de mujeres Y HOMBRES por salir de la alienación patriarcal, aumentamos una brecha innecesaria y debilitadora.
La lucha por la dignidad personal es el objetivo.
Pero claro, soy hombre... Y por lo tanto (Que agotador) eternamente bajo sospecha. Años de lecturas sobre el feminismo no me librarán de que se sospeche que no he entendido nada, o de que no tengo inteligencia y capacidad empática como para represntarme bien las molestias y sinsabores de cualquier mujer. Miles de horas de conversación. Y atenta escucha es posible que no me den, en opinión de algunas, derecho a matizar o a disentir. Siempre habrá quien esté más atento a las diferencias que a las similitudes, a lo que nos separa que a lo que nos une.
Saludos a tod@s, y perdón por intentarlo...XD

@fer, no sé por qué pero no te creo...

@Elena Mi bañador es un modelo normal de Calvin Klein que llega un poco más arriba de la rodilla. Mi neopreno me tapa enteramente desde los tobillos hasta las muñecas salvo mi cabeza, bajo con él puesto hasta la cintura y en la orilla del mar lo termino de poner. Los comentarios que oigo en la playa, en algunos casos, no se podrían poner en horario infantil y mi hija de 19 años un día que me siguió a unos metros de distancia mientras bajábamos al mar para hacer una travesía nadando confesó a la hora de la cena que no sabía si estaba orgullosa de su padre por lo que había oído o asustada de las barbaridades que escuchaba de algunas señoras. En todas partes hay personas que tienen (por vaya usted a saber qué) las hormonas disparadas y no lo manejan bien. Por tanto, hay hombres (y nuestras familias también) que sabemos lo que es que nos chisten y nos digan todo tipo de barbaridades.

@ATENCION dice "peor seria que no la miraran por ser fea"
Siento pena de tu novia.

Este tipo de agresiones, por mucho que "unos pocos" se empeñen en no considerar agresiones, se han de denunciar de una forma u otra, siempre.
Hombres y mujeres con dos dedos de frente, no dejéis de hacerlo!

En mi opinión, la mujer igual que el hombre es libre de manifestar su opinión respecto a cualquier tipo de agravio personal que le suponga el comportamiento de otra persona. El continuo pisoteo masculino de la autoestima femenina no es ninguna novedad ni ningún monopolio, la gran mayoría de nosotros hemos sido literalmente acosados en el instituto (hombres y mujeres por igual) y creo que precisamente ese sentimiento nos puede ayudar a empezar a empatizar con la sensación de agobio y la presión casi constante con la que viven las mujeres. Es obvio que todos tenemos ojos en la cara y es obvio que nadie saca brillo de los escaparates de las pastelerías con la lengua. Sé que esta última frase habla en términos de objeto pero a lo que me estoy refiriendo es al deseo. Creo que somos también todos muy conscientes de que en nuestra cultura occidental la visión sobre la idea de "respeto" que tenemos es en gran medida un resultado de lo que hemos mamado en la TV, el cine y la publicidad que desgraciadamente han aprovechado todas las oportunidades para convertir el deseo en fijación, obsesión y persecución. Soy un hombre si, y si veo una mujer atractiva por la calle me doy cuenta y me fijo, me gusta mirar a los ojos, disfruto del placer estético de ver un cuerpo armonioso y proporcionado pero igual que miro una mujer miro también a un hombre. Me gusta mirar a los ojos porque creo que es una forma no verbal de decir "hey, hola, me gustas" sin ser obsceno o desagradable pero también sé ver cuando la otra persona tiene puesto el cartel de "no molestar", las señales están ahí para interpretarlas que dijo alguien. Otra cosa muy curiosa es el concepto que tenemos los hombres sobre el porqué las mujeres visten de tal forma. Es cierto señores, la mujer se viste para sentirse bien con ella misma, se la sopla (mentira) lo que opinen los demás pero su autoestima se construye a partir de su propio YO no de los impulsos biológicos masculinos. Por otro lado a los hombres se nos educa de forma subversiva que nuestra autoestima se construye con el éxito, la aceptación social y el respeto en un sentido de temor, de ahí que la mayor parte del tiempo nos comportemos como inquisidores y dominadores del espacio que nos rodea, nos creemos Dios sólo porque no entendemos que la libertad de uno termina donde empieza la del otro. También es cierto que por la calle se ven (hombres y mujeres) que visten de forma exagerada, desmesuradamente llamativa, provocativa e incluso lasciva, cada uno tendrá su filtro para identificarlos y estará más o menos de acuerdo pero creo que todos compartimos que frente a esos susodichos y aunque la primera reacción pueda ser positiva, en el fondo nos sentimos pesados, eliminan la magia de la insinuación, el poder del juego y además añaden baza a la objetización del cuerpo humano. Y por último, mi respuesta a todos estos hombres que están diciendo cosas como "ahora no podemos mirar? yo miro lo que me da la gana en la calle, la que no quiera ser mirada que se quede en casa" estoy seguro que son este tipo de hombres autoproclamados dioses, que controlan todo lo que quieren y se sienten depredadores, la próxima vez que me cruce uno por la calle le romperé los dientes y le diré "si no querías que te pegasen no haber salido a la calle". ¡Ah! Y otra cosa, esta vez para las mujeres, nos dais miedo. No todas las miradas son lascivas y a menudo las que no lo son, intentan sencillamente ser una forma de comunicación. Si os miramos fijamente es porque ilusoriamente pensamos que no nos veis, que literalmente no os dais cuenta que estamos ahí y lo único que pretendemos con eso es entrar en vuestro campo de visión, en vuestra zona de interés. Cuantos de nosotros no hemos ido en el autobús, en el metro, incluso en la cola del supermercado y hemos mirado una mujer pensando, "vaya, me encantaría poder hablar con ella…, es atractiva y tiene unos ojos bonitos, qué lástima que no vaya a fijarse en mi, ni siquiera sé qué puedo decirle para acercarme a ella y que no piense que soy idiota o un baboso", sois vosotras conscientes de ello? porque sinceramente, lo dudo bastante. Actualmente estamos en un periodo de egocentrismo y hedonismo que potencia el culto a la belleza y el amor propio pero que por otro lado perjudica a la mujer que quiere dejar de ser víctima para convertirla en depredadora y devalúa al hombre pasivo y complaciente que se convierte en invisible frente a los ojos de los demás. Está muy bien poner sobre la mesa una iniciativa como "The Every Day Sexism Project" pero que a nadie le pase por la cabeza que esto es un problema únicamente del género femenino (y no me refiero a que a los hombres también se les pueda acosar) ni tampoco que la mujer está exenta de responsabilidad, ambas partes debemos aprender a manifestar de forma abierta y respetuosa nuestro interés del mismo modo que lo hacíamos en la guardería cuando queríamos jugar con alguien a quién no conocíamos.

Yo tengo novia y cuando voy con mi novia por la calle veo que cuando va vestida algo sexy los ojos de los tios no paran de mirarla, y que conste que eso no me cae mal al contrario peor seria que no la miraran por ser fea. Pero luego lo que no me llega a convencer es cuando tus mis mos amigos cuando hablan contigo estan mirando los pechos de tu novia...culpa del que mira o de la que enseña??..Falta de respeto del que mira o de la que enseña? yo si fuese el caso contrario tambien mirariria los pechos de la novia de mi amigo...pero creo que de forma descarada nunca..y si los hombres vamos sexy y enseñando, les gusta a nuestras parejas?? yo creo que no les gustaria tampoco, culpa del que mira o de del que enseña?..yo creo que es del que enseña!!! si no quieres que te miren no enseñes..

@Rubic, es usted un cretino.

A ver chicos!
Contaré dos cosas,
1º. Trabajo en un restaurante del que salgo a menudo a las 2 de la mañana; vivo a menos de diez minutos a pie, por lo tanto voy andando, yo diría casi corriendo sin mirar a nadie. Pues bien, el otro día un chico intentó bloquear mi camino y entonces yo lo esquivé sin decir absolutamente nada, el se enfadó, me cogió e intentó tirarme a la carretera mientras pasaban coches, sólo cuando empecé a gritar el paró, en ningún momento le insulté.
2º Datos, ese día llevaba una camiseta con escote ( oh claro es que si vas enseñando), la verdad es que no tengo mucho que enseñar y además, me puse la mochila por delante para taparme y no llamar la atención, precisamente porque se que muchas personas "defienden" el acoso porque las chicas lo van enseñando todo. Vamos a ver que son unas tetas, vosotros también las tenéis, vamos a empezar a ser un poco más maduros en cuanto a la sexualidad! que es un cuerpo, que parece que estáis reprimidos, y es que ese es el verdadero problema, la sexualidad es un tabú enorme en esta sociedad que a la larga provoca todo este tipo de situaciones o peores.
A ver si es justo que yo ahora tenga que coger el metro o el autobus porque tengo miedo. NO ES JUSTO

Yo pienso seguir mirando a las mujeres no sé, si mi mirada es lasciva o babosa, lo que sí sé, es que si van enseñando carnes y encima es joven y bonita la pienso mirar. Además pienso que si una mujer se arregla mucho y va muy ceñida con ropa provocativa y con tacones altos o deportivas me da igual, no solo se ha arreglado para ella misma o para su pareja, sino para que la miren y la admiran, veo a muchas mujeres paseando su belleza y sabiendo que, son muy bellas, ellas mismas se molestan si uno pasa y no las mira, cuantas veces entre nosotros no hemos dicho, mira sabe que está muy bien y nos provoca para que la miremos. Así que menos tonterías.

Crudo, eso que dices de que cada uno vista como quiera y que asuma las consecuencias... ¿qué consecuencias puedo tener si decido salir desnudo a la calle? ¿Una mirada lasciva? ¿Un silvido piropero? ¿Un insulto? ¿Una agresión? ¿Una violación? ¿La lapidación...?
Creo que te equivocas al afirmar eso ya que un acto como vestir provocativamente no puede ser contestado de cualquier forma. Para mi que una mujer vista de manera sexy y provocativa no significa que tendrá que aguantar cualquier cosa que le pase. Eso sí, ha de ser consciente de que se ha vestido de manera sexy y provocativa, es decir, no puede hacerse la tonta ni la ofendida cuando esa manera de vestir provoque reacciones sexuales y lascivas sobre quienes le miran. El asunto está en dejar claro cuando esas reacciones pasan de ser meras acciones naturales e inofensivas y cuando pasan a ser otra cosa. Mirar lascivamente puede que no guste a quien recibe la mirada pero no deja de ser parecido a que no te guste la colonia que lleva el que viaja al lado tuya en el metro, lo sientes, no te gusta pero te vas a tener que aguantar. De eso a justificar cualquier cosa, como pretender que use la colonia que me gusta a mi... como que no.

Cuando la tecnologia consiga que lean nuestros pensamientos , muchos de nosotros recibiremos denuncias de todo tipo ......

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Tenemos diferentes puntos de vista, distintas edades, diversos perfiles. Somos un grupo de periodistas, especialistas y colaboradores coordinado por Isabel Valdés.

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EL POSMACHO DESCONCERTADO

EL POSMACHO DESCONCERTADO

Ricardo de Querol

“Como quien dice, acabamos de salir de la cueva. No se borran de un plumazo milenios de reparto rígido de papeles, de trogloditas que salían de caza mientras ellas recolectaban y cuidaban de niños y ancianos, de bravos guerreros y abnegadas esposas, de amas de casa confinadas al hogar y hombres que acaparan toda la vida pública, de burkas de todo tipo, de dotes, de pruebas del pañuelo”. Las reflexiones del autor sobre la relación entre los sexos en el siglo XXI publicadas en el blog Mujeres, recopiladas en un libro electrónico. Puedes comprarlo en Amazon y en Google

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