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Mujeres

Acosada y amenazada por denunciar el machismo de los videojuegos

Por: | 17 de octubre de 2014

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Anita Sarkeesian en Minneapolis (EE UU), en enero de 2013. / Foto: Alex Lazara (AP)

Anita Sarkeesian se ha convertido en los últimos años en una de las voces más reconocibles de la comunidad gamer de Internet, la de los jugadores de videojuegos. La socióloga canadiense-estadounidense analiza los personajes femeninos y las tramas machistas de los juegos más conocidos en su canal de Youtube, Feminist Frequency, que tiene 168.000 suscriptores. Los vídeos están en inglés pero algunos tienen subtítulos en varios idiomas, incluido el castellano. Sus críticas ácidas y concienzudas le han granjeado enemistades tan severas que el pasado miércoles se vio obligada a cancelar una charla en la Universidad de Utah (EE UU) después de que el martes un anónimo amenazara por email a varios miembros de la facultad con perpetrar una masacre si el evento seguía adelante. "La Universidad actuó de forma irresponsable", declaró Sarkeesian en su Twitter el miércoles. "Ni siquiera me avisaron de la amenaza; me enteré por redes sociales".

Un diario de Utah, el Standard Examiner, publicó una captura del mensaje en el que un supuesto estudiante anuncia que tiene a su disposición "un rifle semiautomático, múltiples pistolas y una colección de bombas caseras" y que está dispuesto a usarlo "al estilo de la Masacre de Montreal" de 1989. El 6 de diciembre de aquel año, un hombre asesinó a 14 mujeres a tiros en la Escuela Politécnica de Montreal (Canadá) al grito de "Odio a las feministas". El anónimo que envió la amenaza el pasado miércoles utilizó un lenguaje similar. "Las feministas han arruinado mi vida, y tendré mi venganza", afirmaba, por lo que su intención era "perpetrar el tiroteo escolar más grande de la historia de EE UU". Sarkesian, aseguró, "va a morir como la puta cobarde que es".

No es, ni de lejos, la primera amenaza que Sarkeesian, gran aficionada a los videojuegos, recibe por su trabajo. Un anónimo envió una amenaza de bomba a los premios Game Developers Choice el pasado marzo, para intentar evitar que recibiera un premio que le habían concedido. Sarkeesian recogió el galardón, dio su discurso, y no pasó nada.

 

Discurso de Sarkeesian tras recibir el premio por su trabajo en Feminist Frequency (en inglés).

Del mismo modo, esta semana la socióloga había pensado seguir adelante con la charla, pero decidió cancelarla al no poder controlar quién llevaba armas en la sala. "Solicité que realizaran cacheos o pusieran detectores de metales tras recibir la amenaza de un tiroteo masivo, pero debido a las leyes de armas de Utah, la policía no realiza registros", explicó en un tuit. La versión de la Universidad confirma esta versión en su página web. Ese Estado emite permisos para llevar armas escondidas con relativa facilidad, e imposibilita a la policía realizar registros en casos como este.

Requested pat downs or metal detectors after mass shooting threat but because of Utah's open carry laws police wouldn’t do firearm searches.

— Feminist Frequency (@femfreq) octubre 15, 2014

Sarkeesian está acostumbrada a las amenazas vitriólicas. Fundó su canal de Youtube cuando todavía se estaba sacando el posgrado en estudios sociales, y comenzó a publicar vídeos en los que criticaba la imagen de los personajes femeninos de la cultura pop. El huracán se desató en 2012, cuando anunció una campaña de crowdfunding para montar su proyecto Tropes vs. Women in Video Games (Estereotipos contra las mujeres en los videojuegos). Grupos de aficionados, o gamers, emprendieron un bombardeo de mensajes en su web, emails y tuits, en los que la insultaban y amenazaban de muerte o con actos de violencia sexual (por ejemplo, "Deseo que te violen esta noche"). La campaña de acoso, que inundó las redes sociales durante varios días, abrió el debate del machismo extremo en el mundo del videojuego (tanto en el de los fans como dentro de la industria). Más mujeres dentro de la comunidad gamer comenzaron a denunciar el acoso y el ninguneo que sufren dentro de muchas comunidades de jugadores. Y tuvo otro efecto adicional: Sarkeesian consiguió en 24 horas los 6.000 dólares que pedía para comprar equipo y juegos, y finalmente superó los 158.000 dólares.

La Princesa Peach, eternamente raptada y necesitada de un héroe. / NINTENDO DS

La serie tendrá 12 partes. Hasta ahora se han publicado tres, divididas en seis vídeos. La primera entrega se titula La damisela en apuros, y examina los infinitos papeles femeninos que solo existen en la historia para ser rescatadas por el protagonista masculino y premiarlo con su amor. La más famosa, por supuesto, es la Princesa Peach de la saga Super Mario Bros de Nintendo, que desde su nacimiento en los ochenta ha sido raptada una infinidad de veces para que la rescate el héroe. Ella abre la secuencia del primer vídeo del proyecto:

 

Primera entrega de la serie sobre videojuegos de Anita Sarkeesian, subtitulado en castellano.

 Otros estereotipos analizados por Sarkeesian son la violencia sistemática contra las mujeres como parte de la trama y los personajes femeninos muertos, utilizados para añadir morbo a la historia o para darle una historia trágica que motive la aventura del protagonista. La socióloga también ha analizado el síndrome Pitufina, otra herramienta recurrente en la construcción de personajes de películas, libros, cómics o dibujos animados. Cada personaje masculino tiene una característica que lo hace especial y lo diferencia del resto. En el caso de Pitufina, su característica es... ser mujer (de hecho, para más inri, el malvado Gargamel crea a la primera Pitufina para que desestabilice la idílica comunidad de pitufos con sus encantos femeninos). Un patrón habitual en los productos culturales que no están dirigidos a niñas.

 

Mujeres en la nevera, un análisis del papel de las mujeres muertas en las tramas de la cultura pop.

En una entrevista concedida a la cadena canadiense Global News a finales de 2012 (en inglés), Sarkeesian explicó las amenazas que recibe, y su motivación. Los ataques que ella sufre, explicó, dejan claro que los fans consideran que los videojuegos están hechos por hombres, para hombres. De ahí que las mujeres como objeto sexual o víctimas de violencia sean un reclamo habitual en la industria. Sarkeesian ya se negó entonces a abandonar su proyecto, y este último tropiezo es otra oportunidad para protestar. "No volveré a dar una charla en ninguna institución de Utah hasta que se prohíban las armas en los centros educativos", anunció el miércoles.

Hay 27 Comentarios

La violencia debería de erradicarse en todos los campos.

No conozco estos videojuegos... pero este mundo rinde culto a la violencia y así nos va... las mujeres estamos en desventaja ante los violentos que nos visualizan como víctimas en potencia... pero todos estamos en peligro si se priorizan las armas y la violencia... debemos priorizar en los más jóvenes el pensamiento crítico, la solidaridad, y tantos valores... Debemos educar a ser personas y no dejar a nuestros jóvenes en poder de las máquinas...

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