Damo Suzuki y Ginferno, la belleza en lo efímero

Por: | 09 de junio de 2010

Damoginfernonasti























La imagen que acompaña a este texto se tomó el viernes por la noche en la Sala Nasti de Madrid. El guitarrista es Dani Fletcher, del grupo madrileño Ginferno. Y el señor que se aferra al micrófono es un japonés de 60 años llamado Damo Suzuki.

Hace ahora 40 años, Suzuki se convirtió, por casualidad, en vocalista de Can. Para no enrollarme con datos que se encuentran en la wikipedia, Can es el  gran grupo del krautrock, el nombre que se dio a la psicodelia progresiva que se hacía en Alemania a finales de los sesenta y la primera mitad de los setenta. Su influencia es todavía palpable en centenares de grupos (quizás el más famoso de ellos sea Radiohead). Suzuki es el principal vocalista en varios de sus discos más influyentes, entre ellos Ege Bamyasi (1972) la piedra angular de su discografía, (aunque seguro que alguno de los amables lectores de este blog discrepa de esta opinión).

En 1983, Suzuki puso en marcha lo que llama Damo Suzuki Network, una gira inacabable que le lleva de ciudad en ciudad alrededor del globo. La idea es contactar con bandas o músicos locales y actuar con ellos sin un plan previo. "La propuesta es que no hay ni ensayo ni nada. 'Que fluya', ese era el término que se usó. Nosotros le conocimos en la prueba de sonido, no hablamos con él ni de la formación ni de los instrumentos que íbamos a llevar", explica Dani Fletcher, líder de Ginferno, el grupo con el que actuó  en Madrid. Fletcher, en sus propias palabras: "ultrafanático de Can"  fue contactado desde Londres unas semanas antes del concierto por medio de amigos comunes vinculados con el interesante sello Improvica, que ejercieron de promotores. 

Económicamente el invento tuvo que ser un desastre. Apenas había medio centenar de personas en el Nasti, pero creativamente fue espectacular. Quizás porque Ginferno, con una formación de contrabajo, batería, guitarra y teclas a la que sumaron ocasionalmente percusiones varias y coros guturales eran conscientes del mayor problema que tiene esto de la improvisación: "Es muy entretenido para quien toca pero para el público puede ser un horror". Efectivamente, daba pánico lo que nos podíamos encontrar allí. Pero no fue eso. Más bien todo lo contrario. Nos quedamos boquiabiertos. La forma de cantar de Suzuki, largas letanías en algo que parecía inglés basadas en la repetición, encajaban como un guante en las percusivas improvisaciones de Ginferno, que atendían con cuidado a los cambios en la voz del japonés que por momentos parecía estar en trance. "Yo no sé lo que se veía fuera, a nosotros nos transmitía una energía bestial". Suzuki también estaba encantado. Después de terminar fue abrazando uno a uno a los espectadores de la primera fila. "Creo que vi a alguien grabando en vídeo", dice Fletcher. "Pero no, no hay una grabación oficial del concierto". En parte lo hermoso del proyecto es que sea efímero, que lo que pasa cada noche sea único, irrepetible y solo pertenezca a quienes allí estuvimos. Así fue y así se queda. 

Hay 7 Comentarios

Uyuyuyuy, madredios ¿eliges tú lo que se pincha en Guantánamo? ¡Qué persona más chunga! No sé si estuviste en el concierto, yo sí, y te puedo decir que nos quedamos todos impresionados. De dónde venga la gente o lo que haga me da igual, algunos eso lo tenemos ya superado. Prefiero darle valor a lo que me transmite un artista, y yo el pasado viernes salí del Nasti flotando.

Mi favorito es "Future Days". "Moonshake" se puede pinchar perfectamente -quiero decir, sin que el público abandone en masa el local- y es una canción adelantada a su tiempo.
Ya me gustaría haber recibido un abrazo de este japo legendario. Otra vez será.

Padrededios

Cuánto resquemor,no? "El Fede" te quitó una novia? tienes menos amigos que ellos y te da envidia? O es envidia de clase? ¿O las tres cosas al tiempo? Venga, dile al psiquiatra que te suba la dosis de litio que lo vas dejando todo pringado de mala baba. Tu hermano pequeño toca tan bien la batería por no aguantarte, supongo.

De verdad, es para alucinar. Por cierto, El Fede, debería aprender algo de técnica con la batería porque toca peor que mi hermano.

Lo que parece mentira es que este invento de niños pijos jugando a ser guays tenga algo de cobertura mediática cuando es un puro ruido que no vale ni para torturar en Guantánamo. Evidentemente, no se dedican a la música y alguno tiene las espaldas bien cubiertas. Pueden permitirse el lujo de hacer estos bodrios y tener un grupete de amigos que les siguen en sus tropelías.


Los mejores son "Monster movie", "Ege Bamyasi" y sobre todo, "Tago mago". En cualquier caso la obra maestra del krautrock (o del rock, a secas) es, en mi opinión, el primer disco de Faust. Y la mejor canción, "Negativland", de Neu!.

Discrepo, joseba, para mi es mejor Ege Bamyasi. El otro es doble pero para mi gusto meten mucha chicharra. Eso si, si quitaran esos temas de puro ruido, quedaría un disco sencillo igual de bueno que Ege...

Macho, Tago Mago es muuuucho mejor.
Y además es doble.

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Conciertos, festivales y discos. Auges y caídas. Y, con suerte, sexo, drogas y alguna televisión a través de la ventana de un hotel. Casi todo sobre el pop, el rock y sus aledaños, diseccionado por los especialistas de música de EL PAÍS.

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