Acercando el rock japonés

Por: | 18 de noviembre de 2011

Rokku_una historia del Rock Japonés

Hay que agradecerle a Jaime Moreno, autor de Rokku: una historia del Rock Japonés (Quarentena, 2011), su empeño en desmontar prejuicios y contrastar opiniones. A lo largo de más de doscientas páginas no encontrarán indicio alguno de proselitismo. De lo que aquí se trata es de abordar de manera personal y rigurosa un fenómeno que trasciende lo musical, apelando a la identidad cultural de una sociedad en permanente estado de transformación. Y si además se hace de un modo ameno y preciso, con la soltura de quien sabe muy bien de lo que escribe, el lector es el primero que sale ganando. No se trata pues de un análisis erudito ni excesivamente pormenorizado, sino del mejor acercamiento posible -y hasta donde yo sé, el primero disponible en castellano- para adentrarse en los apasionantes márgenes de la música nipona. El tono es ameno y cercano, sin aturullarnos con interminables notas a pie de página que entorpezcan la lectura; pero su orientación eminente didáctica no está exenta de crítica, lo que es muy de agradecer para aquellos más familiarizados con la materia.

Cae de cajón que para entender en su justa medida la evolución de la música rock japonesa (y eso incluye también al pop, el punk, el noise y hasta el indie) hay que remitirse a los cambios sociales que contribuyeron a su desarrollo. Para los que anden cortos de recursos, profundizar la historia de un país a través de su música es una forma de turismo como otra cualquiera. Y coincidirán conmigo en que conocer otras culturas no solo es enriquecedor; además es necesario.

Al finalizar la II Guerra Mundial, el pueblo japonés comienza a abrirse a los nuevos sonidos que traen consigo los soldados norteamericanos. Al igual que ocurriría en la Alemania ocupada, serán los jóvenes los primeros en dejarse seducir por las sensuales sonoridades del jazz y del boogie, ante la perpleja mirada de las autoridades locales que ven socavados los últimos vestigios del imperio de Hirohito. En paralelo al milagro económico con el que se sobreponen de una durísima posguerra, los hogares de todo el país se familiarizan con los modelos occidentales, primero a través de la radio y después gracias al cine y la televisión.

 

(Tokyo Boogie-woogie interpretada por Shizuko Kasagi)

Como bien apunta el propio Moreno en su libro, los japoneses enseguida se ven inmersos en una espiral de “consumo, ruído, velocidad, tecnología: los ingredientes de la modernidad, los mismos del rock’n’roll”. ElvisBill Haley calan de inmediato en la juventud y surge la icónica figura del idoru, autóctona respuesta al rebelde sin causa. Arrancaba la segunda mitad de los años cincuenta y tan solo era cuestión de tiempo que irrumpiera la primera guitarra eléctrica…

 

(Sukiyaki de Kyu Sakamoto, primer éxito internacional y Nº1 en USA)

El boom eléctrico del eleki se apoyó en las innovaciones técnicas de los amplificadores Fender de la época, mediante el abuso del característico reverb guitarrero. La pasión con la que fueron recibidos en Japón los instrumentales de The Shadows y The Ventures impulsó a bandas locales como The Blue Jeans, o The Bunnys a subirse a la cresta de la ola del efímero (pero intenso) surf-rock japonés. que enseguida quedarían relegados por el fenómeno pop por excelencia: The Beatles.

 

 (Takeshi Terauchi: eleki en estado puro)

El paso del cuarteto de Liverpool por el Budokan de Tokio supondría un antes y un después para la industria discográfica japonesa. En los sesenta, como en el resto del mundo, se impone el flequillo y todo aquello que huela a británico: The Animals, The Rolling Stones, The Who, The Kinks… Las réplicas se multiplican como hongos: The CatnabeatsThe Wild Ones, The Spiders, The Golden Cups...

 

(Comunication Breakdown de Led Zeppelin por The Carnabeats)

Mientras los más puristas comienzan a renegar del rock por considerarlo una consecuencia frívola del capitalismo, The Tigers inauguran la lucrativa corriente del group sound. Liderados por un afeminado Kenji “Julie” Sawada, el grupo abrió un nuevo mercado para las compañías de management, quienes no tardaron en encumbrar a una ristra de bandas prefabricadas como The Sherry's Sherry o el grueso de la factoría de Hiromu "Johnny" Kitagawa, de éxito tan fugaz como irrelevante. En su reflexión al respecto, Moreno asume su condición de precursores de la infame plaga de boy bands en el j-pop contemporáneo.

 

 (Kenji “Julie” Sawada y The Tigers en directo en Budokan, 1971)

Por su parte, las jovencitas más modernas se sumaban al enka-yeyé, revitalizando las melodías tradicionales de la era Meiji con el sonido de la Motown y el beat-pop afrancesado. Nombres propios como Mieko Hirota, Linda Yamamoto (la "Twiggy japonesa") y la nacionalizada Emy Jackson aportaron desparpajo, alegría y sexualidad a la lucha por la igualdad de derechos. Lentamente los arcaicos valores tradicionales dejaban paso a la joie de vivre adolescente. En un sentido más recatado, pero igualmente revolucionario para los cánones de la época, las pioneras The Peanuts obtienen un espectacular éxito con su Kawaii Hana e inician un periplo cinematográfico como las diminutas guardianas de la mariposa mutante Mothra.

 

(Poupeé De Cire, Poupée de Son al estilo oriental)

Llegados los años setenta, los albores de la psicodelia comienzan a hacerse notar. A medida que la frescura erótica a lo Birkin y Bardot se va asentando en el imaginario japonés gracias a hits incontestables como el Yellow Yellow de J-Girls, el pop se vuelve más canalla y cierra filas en torno a la tórrida escuela del pinku eiga cinematográfico. Entremedias la descocada Ike Reiko se demelena con un topless en portada y Akiko Wada se alía con The Mops para anunciar la inminente llegada del hard rock fumeta.

 

(Stray Cat Rock: Delinquent Girl Boss de Yasuharu Hasebe, 1970)

Inmersos en una vorágine lisérgica de activismo político como consecuencia de la intervención norteamericana en Vietnam, los estudiantes critican la estrecha relación de colaboración entre el gobierno japonés y los EEUU. Con el aumento de las tasas universitarias y el recuerdo de la Guerra de Corea todavía presente, se produce un brote de insurgencia underground de proporciones colosales. Los pesados riffs progresivos de Flowers Travellin' Band, Speed, Glue & Shinki, Flied Egg y Blues Creation invocan a Jimi Hendrix, Jeff Beck, Cream, The Stooges y Black Sabbath.

 

(Satori - Part II de Flower Travellin' Band; puro cuelgue estratosférico)

La era de Acuario apuntaba a su fin y el rock terrorista de Les Rallizes Denudés fue el encargado de constatarlo con su antológico Heavier Than A Death In The Family, monumento vanguardista a la desobediencia civil inspirado a partes iguales por The Velvet Underground y Charles Manson. En 1970, su bajista, Moriaki Wakabayashi, secuestró un avión a punta de katana junto a un grupo de camaradas del Ejército Rojo. Exigieron que el aparato tomase rumbo a Cuba, pero al tratarse de un vuelo interno la escasez de combustible les obligó a aterrizar en Corea del Norte, donde Wakabayashi todavía reside a día de hoy. Si argumentamos que Flowers Travellin' Band son los padres espirituales de Acid Mother's Temple, podríamos decir lo mismo de Les Rallizes y el gran Keiji Haino.

 

(Les Rallizes Denudés, favoritos de Julian Cope)

El clima de descontento generalizado alumbra propuestas encauzadas hacia el punk de raigambre glam: Benitokage acumulan citas a Sex Pistols y New York Dolls, travistiéndose definitivamente en Lizard, la respuesta nacional a la new wave de Talking Heads, B-52's y Devo. El CBGB particular de la escena de Shinyuku (Tokio) fue el LOFT, residencia de bandas tan representativas como Plastics, P Model o Mirrors (entre Wire y Gang of Four). Más experimentales resultan Friction, ejemplar combo de no wave abrasiva fundado por Reck y Chiko-Hige a su regreso de Nueva York, donde tomaron parte junto al mismísimo James Chance en las formaciones originales de Teenage Jesus & The Jerks y The Contortions.

 

(Friction, no wave con pedigrí)

Tonteando con el krautrock, el minimalismo marciano de Phew! supone una de las raras avis más interesantes de la historia del rock japonés. Su longeva trayectoria incluye colaboraciones con Holger Czukay y Jaki Liebezeit (miembros de Can), Ryuichi Sakamoto, Jah Wobble, Bill Laswell, Alexander Hacke o el mítico productor Conny Plank son representativas de su camaleónico talento. A día de hoy, su disco homónimo de 1981 es reivindicada pieza de culto por coleccionistas y fanáticos de medio mundo. 

 

(Phew!, vanguardia sin etiquetas) 

Pero seguramente junto a SS, el arquetipo esencial de punk japonés sea The Stalin, banda con un pie en Ramones y otro entre Black Flag y Fear. Excesivos, macarras y polémicos, representan en sí mismos el derroche de testosterona y rabia de toda una generación, magistralmente retratada por el cineasta Sogo Ishii en su flipe post-industrial Burst City (1982).

 

(The Stalin, punk mostrenco)

Internarse en la escena noise japonesa es un reto especialmente peliagudo del que Jaime Moreno sale nuevamente airoso. El apartado dedicado a glosar los experimentos ruidistas de creadores en el filo de lo extremo, como Hijokaidan, Merzbow, Keiji Haino, Fuyuki Yamakawa, Yoshihide Otomo, exige tener una mente abierta y el estómago a prueba de bombas. Pero también aceptar que parte de una serie de planteamientos estéticos e intelectuales lo suficientemente complejos y elaborados como para ser considerado ARTE (así, en mayúsculas).

 

(Masami Akita, "Merzbow", hurgando en la herida)

El comentario político y sociológico no está reñido con el salvajismo aural, el ritualismo sexual y la provocación violenta. Todo lo contrario: le otorga cuerpo y coherencia a un discurso personal e intransferible, difícilmente extrapolable a otras latitudes. Como el propio Moreno resume en su libro, "la maravillosa facultad de los japoneses para imitar a Occidente" a la que se refería un periodista americano anónimo a principios de los años veinte queda en evidencia ante el radical posicionamiento del movimiento noise de principios de los años 90. Con él nace el primer género intrínsicamente nipón: "si el rock'n'roll es ruido, el japanoise es su consumación, su más alta cima... y su destrucción".

 

(Yoshihide Otomo: etnomusicología aplicada al ruido)

La última parada de nuestro viaje incluye el fenómeno indie como atracción principal, tanto en su faceta más calculadamente retro (Pizzicato FiveCornelius, Cibo Matto) y revival (Guitar Wolf, The 5.6.7.8.'s, ), como en la sublimación de las modas del rock alternativo (X-Japan), el punk-pop (Shonen Knife), el grunge croosover (las malogradas Super Junky Monkey) o el college rock (The Pillows). Por supuerto, estamos conjugando ya en tiempo presente o como mucho "de antes de ayer". Por eso, de entre el amplio rango de grupos citados, merecen especial atención aquellos que puedan haber pasado despercibidos al oyente ocasional. Asi que pido disculpas si en apartados anteriores he obviado a bandas importantes como Melt Banana o Boredoms (y tantos, tantos otros) y permítanme la licencia de citar una de breve lista de recomendaciones finales extraídas del libro. 

Así que si todavía no conocen el homenaje al garage-pop de Lulu's Marble, prueben a darles una oportunidad. Y lo mismo vale para los veteranos Happy End o los Flipper's Guitar (cuarto y mitad de The Style Concil y brit-pop) y, sobre todo, las recientemente disueltas Afrirampo: una de las uniones más felices entre verbena noise, los ritmos tribales y el rock esquizofrénico. 

 

Hay 25 Comentarios

Y por aportar algo más, aqui van los grupos de Metal Extremo japoneses incluidos en mi libro.
Disfrutadlos!

-Abigail (Jap)

-Butcher ABC

-Catasexual Urge Motivation / CUM

-Clotted Symmetric Sexual Organ / CSSO

-Corrupted

-Doom

-Gallhammer

-Gore Beyond Necropsy

-Hellchild

-Infected Malignity

-Intestine Baalism

-Multiplex

-S.O.B

-Sigh

-Unholy Grave

Un saludo!!

Salva

Hola David!
Visto que reseñas Rokku, te mando la info de mi libro "Metal Extremo", el cual se presenta el jueves, por si te quieres pasar!
Es la obra de material original más grande del mundo escrita sobre Metal Extremo: pioneros, death, doom, black... hasta diez estilos en más de 600 páginas.
Vamos a llenar Casa del libro de Oscuridad!
Un abrazo y gracias!
Salva
Fotos, índice y datos en http://www.librometalextremo.com/blog/

Morimura, ¿qué tomabas en los '80 que llegaste a ver a Loudness en España? Ja, ja. Giraron por Europa pero no por aquí. Resaltar de la escena nipona la gran cantidad de chicas. Muchas al nivel de los chicos.
Y hay un montón de grupos de rock progresivo, metal (en todas sus variantes),... de los que "pasa" el escritor.
Estuve de vacaciones y es impresionante las tiendas de discos incluyendo la mayor del mundo. Si quieres, no hace ni falta mirar las estanterías. Tienen PCs para consultar el stock. Me vine con casi 100 discos, la mayoría de segunda mano y de grupos nipones.
Incluso pude ver en directo a Earthshaker en Shibuya. Aunque hubiese preferido a Akira & cía, Murasaki o Show-Ya.

Para aquellos interesados en comprobar la contundencia de su directo, Guitar Wolf tocan hoy, lunes 21 de Noviembre a las 21:30 h en la Sala La Boite (Madrid).


Un saludo.

jajaja que raro se me hace ver a los japos de esa guisa.
Todos los secretos para seducir mujeres clickando sobre mi nombre.

He leído la breve introducción sobre este blog y alude a las drogas como algo tan natural como podría ser el sexo. Creo que por sólo introducir esa palabra en el texto se hace una invitación al consumo de drogas, como algo normal. Mucha irresponsabilidad por parte del autor de dicha presentación. Lo suyo sería rectificar y eliminar la palabra "droga". Por el bien de nuestros jóvenes.
Un saludo

El propio Jaime Moreno se expresa al respecto desde su blog, http://akaneindie.com/:


"Han saltado los críticos y me parece lo correcto. Yo salto igual, por lo común en mi cabeza, cuando se habla de temas de los que sé algo, poco o incluso nada. Algunas de las bandas que sugieren no las conozco, la verdad. Otras sí y no aparecen en el libro por motivos de espacio. Además, la mayoría son grupos “indie” de las últimas dos décadas. Y, como apunto en Rokku, la escena es gigantesca y en la era digital crece en todas direcciones, de manera exponencial: cientos o miles de conjuntos son dignos de mención, por ello comencé este blog, aunque tengo la certeza de que lo ideal sería informar desde Japón. Rokku no es enciclopédico ni un mapa del pop-rock actual, se centra en la historia y trata de comulgar mis intereses y gustos con una visión más o menos objetiva del tema. Me apetecería, eso sí, haberle dedicado un capítulo al soul-folk de los setenta y más espacio al pop ochentero."

A quien interese, otras referencias irrefutables e internacionalmente famosas son Loudness (grandes que incluso giraron por Spain en los 80) y, con más maquillaje, los X-Japan. Si nos vamos al borde de lo peligroso, Animetal en el rock y Kishidan en el pop.

HIDETO MATSUMOTO.Tendria que tener capitulo aparte, es el artista mas importante de la historia del j-rock y algun dia va a tener su reconocimieto mundial.
Uno de los creadores del rock visual,de echo quien le puso el nombre a este genero , que no deberia ser menospreciado ya que es el que esta llevando la bandera de Japon por el mundo.
http://www.youtube.com/watch?v=pWscYOOWaK0

Luxor, no puedo estar más de acuerdo contigo. Propuestas como la de Jaime Moreno deben enjuiciarse en su justa medida, apreciando sus logros y agradeciendo que alguien haya tenido a bien sacar algo así en castellano.


El libro al que te refieres, J-Pop, está incluido en la bibliografía de Moreno, junto a varios otros. Por mi parte, solamente estoy familiarizado con el de Cope, que como ya he dicho antes me parece una maravilla.


Un saludo.

Bts, el libro no contiene entrevistas; es una vía de acceso a los no iniciados. Gar, el autor no aborda el "visual" por considerarlo un fenómeno más estético que musical.


En cuanto a David Kanspersky, me alegra comprobar que no al menos no hemos perdido el sentido del humor.


A todos, gracias por las aportaciones.

Señores, qué ganas de indignarse. Pues claro que faltan nombres. Recoge en un librito de estas dimensiones la historia del rock de un país de más de 200 millones de habitantes. Cómo no van a faltar, que no hablamos de la historia del rock de Burkina Faso. Es el problema, por otra parte, de libros tan ambiciosos como este en su planteamiento. Siempre será preferible, al menos para mí obras especializadas, como el mencionado Japrocksampler. Tengo por aquí un libro en inglés, cuyo autor no recuerdo, sobre pop japonés desde una perspectiva sociocultural, muy interesante también. Solo está en inglés y si no me equivoco se titula simplemente J-Pop. Finalmente, desde hace años hay un blog estupendo en español dedicado al pop-rock asiático en general y japonés en particular, http://jennyisinabadmood.blogspot.com que tocan desde lo más conocido a auténticos miserables del underground.

obviamente no ha hecho un repaso exhaustivo, se ha dejado nombres de grupos ilustres y de gran calidad como The Zandig Go Go's, Karisho Watanabe BigBand, Bliterwasabi, y The kokomawata Project, por no mencionar a los clásicos Kikiwanga & Supu Tamadre. Un desastre.

En Spotify está claro que japonés poco, en youtube suele estar todo si se busca bien, muchos vídeos son subidos por japoneses (obviamente) y por ello pueden estar en japonés los nombres (obviamente también), incluso aunque el grupo tenga su nombre en inglés ellos lo pueden poner en katakana (el silabario que usan para las palabras extranjeras), así que si se busca bien se encuentra casi todo.

Una pregunta, ¿el libro contiene enrevistas o simplemente es un repaso a la historia de la música japonesa?.

no se mirandolo un poco por encima parece q se limita a los grupos imitadores de occidente...ademas de TMGE, Envy o Mono echo en falta otros clasicos como The Blue Hearts, Anzen Chitai, Th erockers, Luna Sea, Coaltar of Deapers, Pierrot, The Mad Capsule Martkes o incluso a la propia Tokyo Ska Paradise Orchestra (sin hablar de grupos mas "nuevos" estilo Dir en Grey, Mucc, The Back Horn, Zigzo...). Lo dicho, una pena q con la cantidad, variedad y amplitud de estilos y grupos q hay, parece q el escritor se queda con la parte occidental), pero siempre se agradece el intento para atraer a la gente a esta escena musical tan desconocida.

Bts, otra cosa que hay que tener en cuenta es la dificultad de encontrar material de determinados grupos con los que ilustrar el texto, tanto en youtube como spotify por poner un ejemplo.


No, si lo entiendo, solo que me ha sorprendido no ver a dos grupos tan importantes en la escena rock japonesa. Tampoco veo en la entrada a grupos importantes para la escena japonesa como Anzen Chitai y The Alfee de los 70 o Boowy y Dead End en los 80, por decir algunos, pero vamos, supongo que el autor los habrá puesto en el libro.

Últimamente de japos estoy enganchado al funky de Sakerock, muy a lo James Brown jaja http://www.youtube.com/watch?v=1H14XFS1zVo&feature=related

Lo que me sorprende comprobar es que la mayoría de vosotros echa en falta nombres actuales, mucho más al alcance de cualquiera que cualquiera de las bandas clásicas que Moreno desgrana en el libro.


El recorrido histórico puede ser incompleto, como suele pasar con obras del estilo, pero aporta más de lo que omite. Sobre todo en materia de bandas de los 50, 60 y 70.


Saludos.

Bts, debido a la avalancha de nombres que incluye el artículo he omitido, entre muchos otros, a Thee Michelle Gun Elephant. De todas formas, repito que es una visión introductoria que repasa el contenido del libro.


Desde aquí os invito a profundizar más con su lectura; y a los que les sepa a poco, siempre están a tiempo de retomar "Japanrocksampler" de Julian Cope, enciclopédico y maravilloso.


Un saludo.

Hacer una entrada de ROCK japonés y no nombrar ni a Thee Michelle Gun Elephant (y los grupos posteriores de Chiba Yusuke) ni a Blankey Jet City (y los grupos posteriores de Kenichi Asai), dos de los máximos exponentes del rock japonés de los 90, es como... un poco pobre.

Lo que me gustaría es que si alguien tiene algo que aportar, lo haga mediante links (como ha hecho Moi, por otra parte). Así es cómo se enriquecen los posts, con el feedback de los lectores.


Mi disco favorito de Envy, por cierto, es el "A dead sinking story" que les editó Rock Action (el sello de Mogwai) a principios del dos mil y algo. Los pude ver en vivo en Madrid, en la sala Boite, hace un par de años.


Y Dj Krush es una bestia, sí. "Kakusei" y "The Message at the Depth" son la clase de discos que te dejan exhausto.


Saludos.

Ni están Envy, ni Boris, ni Mono, ni Dj Krush ni tantos otros, Moi. Como dice Jimmy (y ya apunto en el texto), me ciño a los contenidos del libro de Jaime Moreno que, repiro, es introductorio. Repasa el texto y lo verás.


Saludos a todos.

@Moi Está hablando de lo que cuenta el libro...Lamentable lector el que no puede decir nada más sobre la reseña.

Hola David,
(lease en tono muy cordial)
Más lamentable aún es olvidar a DjKrush el más grande pincha de la música!!!!
Felicidades por al entrada, si la haces un poco más completa le quitas ventas al libro ;)
Saludos

Bastante lamentable hacer una glosa del rock japones y no nombrar a los internacionalmente venerados Envy
http://www.sonzairecords.com/envy.html

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