La imposibilidad de un revival

Por: | 30 de diciembre de 2011

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Una de las máximas que podemos aplicar al pop desde hace prácticamente dos décadas es que cualquier cosa puede volver. De hecho, se recomienda a los grupos cuyos años de gloria ya pasaron quedarse quietos, pues si tienen suficiente paciencia, la moda, cual coche escoba, volverá a pasar por dónde ellos se quedaron para depositarlos en el cartel de algún festival que los anunciará como un gran nombre. Especialmente en los últimos años -cuando la velocidad de la tendencia y la voracidad del público hipster han requerido de nuevos viejos impulsos cada ciertos meses- parece que a cualquier cosa se le puede organizar un revival. Cualquier música, central, tangencial o desterrada de los libros de historia del rock, puede ser reivindicada. ¿Cualquiera? No exactamente. Existen movimientos que parece que jamás serán recuperados. Y es que hay cosas que ni siquiera la ironía posmoderna o las marcas de moda se atreven a reivindicar. La más obvia: el hair rock.

Fargo

Leyendo Fargo Rock City, esa odisea metalera por la adolescencia de Chuck Klosterman en el Medio Oeste, uno no puede evitar retrotraerse al Sunset Strip de la segunda mitad de la década de los 80, cuando Mötley Crüe o Guns n’Roses dominaban el planeta adolescente antes de que todo el mundo decidiera que pasarse de cool era preferible a pasárselo bien. Klosterman, que posee el raro talento de fascinarte con su lectura del mismo modo que puede irritarte con sus posicionamientos musicales, realiza un recorrido confesional, hilarante y a la vez profundamente analítico por una de las escenas más vilipendiadas por al crítica musical. En un momento del libro, el tipo habla con Barney Hoskyns, corresponsal de Mojo en EEUU. Estamos en 1998 y Klosterman trata de discernir si el hecho de que Marilyn Manson se haya apuntado al carro del Glam con su disco Mechanical Animals puede significar un revival del género. El escritor, cándido él, cree que esto puede hacer que Faster Pussycat o Poison vuelvan a ponerse moda. Hoskyns le confirma que eso jamás pasará. La línea roja se coloca justo delante de Kiss. Una cosa es reivindicar a Bowie, otra muy distinta a Skid Row, claro.

 

Así, el hair rock encaja perfectamente en el campo de estilo musical y de vida que jamás será reclamado por nadie que no quiera perder amigos, familia y trabajo. El estilo es sexista, bombástico y primitivo, y ha quedado atrás, no por los vaivenes de la moda, sino por puro darwinismo. Propulsado por las ambiciones económicas y sexuales de la generación que creció bajo los postulados reaganianos ( Gordon Gekko y Nikki Sixx son dos caras de la misma moneda), el hair rock es, tal vez, el último movimiento que reivindica abiertamente la estupidez en el rock, el último en ser patrimonio exclusivo de los chicos blancos de clase media-baja, el último en sacar partido del ridículo. Tras su colapso a manos del grunge, su vocación extrema por el entretenimiento solo fue reivindicada desde la ironía -de ahí la media hora de fama de The Darkness- y sus posicionamientos estéticos pasaron a ser bromas para hipsters, como cuado se pusieron de moda las camisetas de grupos de Glam metal entre la facción más jocosa de la modernidad. Así pues, ¿existe alguna forma de convertir a AXL Rose en moda? Imposible. La juventud blanca y hetero norteamericana aprendió en los 80 a no decir la palabra nigger, y en los noventa a no utilizar faggot. AXL se ha quedado sin argumentos para seducir a nadie de menos de 40 años.

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Y esto no sucede porque seamos todo más espabilados. Hoy tenemos el mismo porcentaje de gente estúpida en bandas de rock que entonces. La diferencia es que casi todos hemos aprendido a parecer listos. La historia del rock es como la de Gran Hermano. Los participantes de la primera edición hicieron de cobayas y mostraron el camino a los siguientes, que llegaron a aprender que la mejor forma de hacerse unos platós no era ganar el concurso, sino ser el primero en sufrir la expulsión. Johnny Cash poniendo de moda el cuello Nerhu en su aparición en el Today Show no es más que la base con la que Converse trabajó con The Strokes para recuperar el modelo Chuck Taylor en 2001. El mismo perro, pero con un collar fabricado en Taiwán. Hoy las bandas ya saben todo lo que tienen que hacer para funcionar, aunque, de vez en cuando, se siguen cometiendo algunos errores de cálculo. Por ejemplo, Bebe va y la lía con la prensa, algo que siempre da pedigrí (a los Sex Pistols les funcionó con Bill Grundy), pero luego edita un single cuyo título es un coñazo de teclear en la búsqueda de torrents. Lo pagará caro.

Pete-Doherty

La radiofórmula está plagada de canciones de chicas que dicen ser malas o traviesas, pero su público, las casas de moda que las visten y las marcas de refrescos que les pagan el alquiler jamás va a permitir que lo sean de verdad. La relación de Jim Morrison con las drogas en su momento pudo parecer rock and roll. Hoy se valora como un error de cálculo. Nada es suficientemente importante como para perder la vida. Ni siquiera, o ni mucho menos, el rock. Ya lo dijo Noel Gallagher: "No pongas tu vida en manos de una banda de rock, la desperdiciará". Por eso lo que hicieron más tarde Pete Doherty o Amy Winehouse, no solo escandalizó al segmento más escandalizable de la sociedad, sino que molestó incluso a sus fans. Eso jamás sucedió con Mötley Crüe. Aunque fueras un adolescente para el que el sexo era un canal de la televisión y lo más cerca de las drogas que habías estado fue cuando se rompió un Gelocatil y te lo comiste granulado, jamás hubieses descartado la música de la banda por ser unos viciosos y un mal ejemplo para tu hermana pequeña.

Con el hair rock se acabó la bula para ciertos tics roqueros. Se acabó el sueño de la lycra. Fin a los delirios de grandeza del estilo de vida roquero. Hoy puedes grabar un disco doble indulgente y conceptual, pero no puedes trasladar eso a tu realidad. En resumen, adiós a las putas y la cocaína. Hoy, las bandas, cuando van de gira mandan tuits sobre sus restaurantes preferidos. Les envidias porque pueden permitirse comer en un restaurante con tres estrellas Michelin, no porque esnifen sobre el culo de una stripper. Esto se llama progreso, y aquel producto rebajado que ven allá al fondo: rock.

 

En el contexto de 1998, cuando la teoría del revival aún no había sido explicitada por las aproximaciones científicas de la revista Wired, el universo retro era como el primer día de rebajas, cuando entras en la tienda y, apartando a las viejas a codazos, aún logras llevarte ese jersey al que le habías echado el ojo. Volvían los grandes, desde el glam de Bowie hasta el pop de los Kinks, pasando por el techno de Detroit o el hip hop old school. Hoy, cuando incluso se ha elevado a rango de estilo musical las bandas sonoras de las películas de John Hugues, la casquería es comida gourmet y los leggings son moda, rebuscar entre lo retro para encontrar algo que ponerse es como llegar a una tienda a finales de agosto y preguntar si les quedan bañadores. No, lo sentimos, solo tenemos triquinis. Exacto, esa prenda que los diseñadores de moda trataron de imponer durante casi un lustro de la pasada década y que hoy es, como el segundo disco de Stone Roses o el DVD de Waterworld, eterno inquilino del noveno círculo del infierno capitalista, o sea, de la zona de saldos en las tiendas de segunda mano. El revival tal vez haya perdido fuentes nobles de inspiración, pero, sin duda, requiere un esfuerzo de interpretación mucho mayor. Copiar a los Beatles y triunfar no tiene mérito. Canibalizar a June Brides y lograr, no solo ponerte tú en el ojo de la tendencia, sino poner a la banda de moda, posee un mérito enorme. Eso sí, como en el ciclismo, en el mundo del revival contemporáneo el doping ha adulterado la competición.

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El universo de la música posee, como prácticamente ningún otro, una fascinante capacidad para crear argumentos que sostienen las más psicotrópicas decisiones. Puro dopaje argumental. Para justificarse, o para caer simpático, o para hacerse un poco más humano, o simplemente para ligar, los más listos inventaron dos términos realmente irritantes -por petulantes, maniqueos y ridículos- que, inevitablemente, se han hecho casi universales dentro de la jerga musical. A saber, ‘todos tenemos un pasado’ y ‘esto es un placer culpable’. En un principio, parecen propuestos para que, cuando el tío que ya conocía a los Beatles antes de que se editara Help visite tu casa, rebusque entre tu música y empiece a vacilar al descubrir un disco de Huey Lewis and The News o de Tone Loc, tú puedas salir del brete sin ningún esfuerzo intelectual. Tener un pasado presupone que hoy somos más sabios y mejores que cuando éramos adolescentes, algo que habría que poner en cuarentena, al menos, en lo referente a gustos musicales. No hay nada más aburrido que un renegado, y la supuesta superioridad de los gustos adquiridos (Radiohead, las pelirrojas, los percebes) sobre los primarios (los Ramones, las tetonas, el tomate frito) es algo ciertamente cuestionable. Antes confiaría en un hippie que en un tipo que dice tener un pasado. 

Lo del placer culpable es incluso peor. La carga irónica del término lo coloca en otro estadio, más acorde con la posmodernidad, y facilita la socialización. Es más empático y menos insular. Es más peligroso y, sobre todo, más estúpido. Ni siquiera hacerse una paja dentro de un calcetín que mañana tendrás que ponerte para ir a clase de gimnasia puede ser calificado de placer culpable. Los placeres son inevitables, no culpables. Después de todo, no hace falta tampoco que recuperemos el hair rock, simplemente con que no perdamos todo aquello que hizo de esto del rock algo divertido y desacomplejado ya alcanzará.

 

Hay 60 Comentarios

Excelente artículo. Con un par de tacos menos hubiera quedado más resultón. De todos modos, como toda la música es pop, incluso la culta (sobre todo la culta), esto valdría para cualquier revival iofilizado de estos que están tan de moda: y con revival quiero decir recital, que es rima asonante.

Iba a escribir varias cosas, pero leo en los comentarios que ya está casi todo dicho. Solo, como periodista, añadir que da vergüenza ajena seguir viendo como diarios de presunto prestigio dejan escribir de música a cualquiera (a cualquiera que, por cierto, hace tiempo que no se acerca a una tienda de duiscos a ver qué hay en las cestas, que no son precisamente discos de catálogo de Superchunk). No se podía esperar menos, no obstante, del diario del grupo que, con los 40 Principales, lleva adormeciendo a varias generaciones de españoles.

Encontre este articulo de casualidad yo soy de Argentina y amo el glam metal desafortunadamente no pude vivir en los 80 tengo solo 20 años y escucho hard rock desde los 13 y no me arrepiento es mas me da risa ver a mis amigos y chicos de mi edad que se vuelven locos con el regeton y el pop barato que dice ser rock como coldplay , y demas basuras , rock verdadero era motley crue , guns n roses , cinderella , twisted sister , poison , quiet riot , ratt , faster pussycat , stryper , bon jovi , van halen y puedo seguir nombrando bandas hasta el 2045 es mas desde el año 2003 en adelante en su continente se que este articulo y todos ustedes son Españoles , como decia en europa sobre todo en paises como Suecia,Finlandia,Noruega entre otros hay excelentes bandas de glam metal como crashdiet, sister , vains of jenna , babylom bombs , panzer princess , reckcless love y muchas mas , por eso digo que este articulo es pura mierda LARGA VIDA AL GLAM METAL Y SALUDOS DESDE ARGENTINA

Sólo una cosa hay en este mundo con más clichés y estereotipos que el Heavy Metal: cualquier crítica, reseña, artículo o comentario publicado por un periodista de El Pais. Nunca olvidaré artículos de los años 80 que iniciaban las crónicas de los conciertos de Barón Rojo con alusiones a las vomitonas que había en los alrededores o las referencias a Metallica como los reyes de las guitarras puntiagudas, sin reconocer más mérito musical que éste. A ver si superais vuestros topicazos, que parece que cuando os contratan os imponen hablar con desdén de todo lo relacionado con el rock más duro.

Mi mente está de acuerdo (con matices) con el artículo pero mi corazón dice SÍ a gn'r y faster pussycat y demás melenudos - porque es lo que escuchaba a los 15 años. Si hubiera escuchado a June brides quizás ahora sería mejor persona, aunque lo dudo. Así que creo que en 70 años estos grupos volverán a molar. O visto el panorama, en 7. Porque nos podemos hacer los posmodernos-cínicos-molones pero ponme una de churrasco rico.

Sexo, drogas y rock and roll, ha sido así y lo seguirá siendo independientemente de época y estilos musicales. Yo he trabajado en giras durante años con grupos nacionales e internacionales de diferentes tendencias y lo que ves en el backstage es siempre lo mismo. El tipo de vida que nos vendía el "hair rock" era parte del merchandising y eso lo entendíamos todos lo cual no quiere decir que fuera mejor o peor de lo que hay ahora. Cada tendencia tuvo su momento pero no son tendencias olvidadas porque siguen trabajando y girando. A los que seguimos algunos de aquellos grupos no nos parece extraño encontrar fans adolescentes en los conciertos ni comprobar como festivales como el Wacken Open Air en Alemania llena todos los años con 75.000 personas. Nadie es más o menos tonto o por el otro lado inteligente por seguir una tendencia musical u otra. Lo que está claro es que los años 80 nos dejaron muchos y muy buenos músicos y en eso deberíamos estar todos de acuerdo.

Minanda, guapa, la escritura y la música claro que es un hobby para mi, yo trabajo de ingeniero en fábricas, aunque mi sueño es alentar a las masas desde un blog del Pais "se viste de puta". estate atenta a www.spiderlamp.info que con mi grupo toco dos dias en Madrid en breve.

Sin duda alguna tu eres uno de los "lixtos" Calixtos no te jode....
El autor de este blog, como bien dice la mayoria, es un cretino integral, de esos gafapastas babosos que leen El Pais y se rien (sic) con Wyoming.
Y si, auqnue el autor se refiere al hair metal tu te crees que este tipo diferencia relamente Iron Maiden o Satriani de Moteley Crue? Anda ya!!!
Este es mas de los 40 criminales y de la penultima chorrada de moda en círculos pseudo intelectuales.

Qué horror de artículo, hacía tiempo que no leía nada tan mal escrito. Y no hablo de las fuentes o los errores, sino del caos gramatical o los saltos temáticos, todo es inconexo, llebo de negritas con nombres de impacto.

¿Quieres ahorrarte un redactor? Pon "blog" en el nombre de la web y podrás poner lo que quieras, por absurdo, estúpido o cutre que sea.

45 de los 50 comentarios no ha entendido una palabra del artículo o, peor, comentan sin haberlo leído. esto nos deja en que 9 de cada 10 heavies son tontos. la media de siempre. pero es culpa del artículo. hay que bajar más el nivel para que estos tipos se enteren de algo.

Creo que deberías informarte antes de hablar. No sabría por dónde empezar a rectificar todo lo que has dicho.

El movimiento es hair metal, Axl no seduce a los menores de 40? Estilos que no volverán? alguna vez se han ido? Alguien no conoce a bandas como Guns N´ Roses, no siguen llegando estadios? blancos, heteros, clase baja? porqué no dejas de agarrarte a estereotipos?

No creo que el hard rock y demás géneros hayan muerto a manos del grunge, creo que terminaron cuando empezó el grunge por coincidencia en el tiempo, como que muchas bandas se separasen por problemas internos, defunciones, etc y no por que vienera otro estilo musical

nachete, acabo de leer tu crítica. espero que, para ti, la escritura sea solo un hobby.

El "hair rock" (será el "hair metal" ese es el término que la prensa anglosajona ha utilizado siempre)... este tío es tonto: para escribir de algo con esa solvencia primero hay que saber (y yo añadiría "amar") aquello de lo que se escribe.
Yo tengo 33 años, sigo escuchando habitualmente a muchas de esas bandas y de "white trash", bueno, por ahí si que puede colar, pero te aseguro que a estas alturas tengo muchos más estudios y cultura que tu (pero muchos más, te lo aseguro)... y de inglés ya ni hablamos. Anda y vete a escribir de Miguelito Bosé, igual algún día te conviertes en periodista de verdad, aficionado!

Hola. Por un lado creo que describe acertadamente el público diana (white trash) al que se dirigía este subestilo y los motivos de imagen y falta de espontaneidad por los que nos chirría tanto actualmente en Europa. Es heavy rock más o menos descafeinado con vestuario glam y se notaba demasiado el reciclaje. Pero se equivoca metiendo en el mismo saco gente bastante solvente como músicos junto a bazofias sin sentido. Yo no lo daré por enterrado de momento: siempre existen sectas de fans recalcitrantes para cosas más intragables. Para poder juzgarlo y separar el grano de la paja habría que hacer el esfuerzo de intentar escucharlo sin hacer ningún caso de los vídeos de la época.

yo solo leo libros, jodido inculto.
que me narras?
mi critica en www.spiderlamp.info

nacho, eres tonto. mucho. y lo pero es que eres un tonto que va de sobrado, y eso sí que ya es pecado capital. léete el artículo y luego comenta, pero no hagas el ridículo de esta manera, que da penita. una pista: el artículo no trata sobre el libro de klosterman. y hasta aquí puedo leer, chiquitín

Juan, yo me he leido EL LIBRO ENTERO (y el anterior de klosterman, también). ESO SI NO ME PIDAS QUE LEA LA MIERDA DEL PAIS "TENDENCIAS" PORQUE NO LA LEO. ES MUCHO PEDIR, CAMPEÓN. un saludo y feliz año

Sorprende saber la cantidad tan grande de gente que sigue escuchando estos grupos, padres de familia como yo, chavales que ni te lo esperas, gente de mediana edad e incluso mayores. Que no suenen en tus cuarenta principales no significa que el glam metal y el heavy hayan muerto. Siguen apareciendo grupos nuevos como Heat, y seguimos escuchandolos. Un poco de respeto por favor, que nosostros respetamos las demás tendencias musicales. Se vé que el autor de este artículo no tiene ni idea de rock.

Pues yo lo que creo es que el mejor grupo de la historia es Manowar, y punto.

Realmente alucino con el nivel tan bajo de los comentarios. Ninguno de los coléricos analfabetos que han escrito ha entendido nada del artículo de Xavi. Es probable que ni hayan leído el post entero. Es muy preocupante la capacidad de comprensión de la gente. Una pena.

aparte del libro, voy a comentar las jilipolleces que se escriben en este artículo también. Osea, que el estilo de vida rockero pasa por dos extremos: putas y cocaina, o bien, restaurantes guia michelin. Pues yo tengo un grupo indie y suelo girar por toda España y en mi casa se comen garbanzos, bocatas y lentejas porque no me da el sueldo para más. Que la peña del PAIS sólo escribís bobadas todos los días. No sé, antes de hablar de un libro que menos que leerse los otros libros que ha escrito el autor, digo yo. antes de ponerse a escribir bobadas.

En el año 1988 un solo pelo de la cabeza de Slash o Axl Rose era mas rockero que todas las bandas que hay ahora mismo pululando por el mundo. Estos dos tios han bebido mas, se han drogado mas, han follado mas, y sobre todo, han rockanroleado mas en una sola noche de lo que lo haran las bandas de hoy en dia en toda su vida.

yo por mi el JEBI METAL SE PUEDE MORIR BIEN MUERTO. que vendan mas o que llenen campos de futbol me la suda. lo que me gusta de este libro es precisamente que no vende nada, como mucho los 17 euros que me costó. CINDERELLA EN 2011? Acuestate, chaval.

Es un alivio ver que sigue habiendo gente que valora y defiende el hard rock. Discos como aquellos no se han vuelto a hacer, por lo menos para mi y me siento afortunado de haber podido vivir aquella época en directo, correr como loco a la tienda de discos a pillarme el Apetite, el Dr Feelgood, el Pump, el Long Cold Winter y Heartbreakstation.....y tantos otros discos maravillosos. Es triste quedarse con lo superficial de aquellos años, esta gente disfrutó y vivió el rock n' roll al máximo, pero además eran y son, unos pedazo músicos impresionantes. Mi admiración a Mick Mars, Tom Keifer entre otros, que pese a sufrir enfermedades, están ahí subiéndose al escenario y con poderío, demostrando que son como los buenos vinos, que con los años mejoran. Es una pena, que echen mierda sobre este género, pero por suerte, la gente que escuchamos esta música, la seguiremos escuchando, llueva truene o relampaguee. EL otro día casi me lapidan en este medio, por defender a Michael Monroe y decir que su disco Sensory Overdrive es de lo mejor que se ha hecho en este año.....Pues lo dicho, cada uno tiene sus gustos y criterios, y todo es respetable, pero lo que no se puede hacer es machacar un género musical sin conocimiento. Y me siento sumamente afortunado por haber visto este año en directo a CInderella. Un saludo a todos los rockeros y que el 2012 nos traiga buenos conciertos.

el libro de chuck klosterman (del que he leido más libros aparte de este) refleja lo que es no tener ni puta idea del rock que se hacia en los 80 y quedarse en la superficie. Superficial, estúpido, hiriente pero MUY GRACIOSO TAMBIEN, me he echado unas buenas risas. yo soy de los que en 1996 cambié todos mis discos de hair-metal por los nuevos de sonic youth y pixies.

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Conciertos, festivales y discos. Auges y caídas. Y, con suerte, sexo, drogas y alguna televisión a través de la ventana de un hotel. Casi todo sobre el pop, el rock y sus aledaños, diseccionado por los especialistas de música de EL PAÍS.

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