Navidades bizarras (II)

Por: | 21 de diciembre de 2011

Tres Reyes Magos

(Ilustración original de Wenceslao Lamas

El recientemente fallecido Clarence Clemons rememoraba su trauma infantil cuando, en lugar de un tren eléctrico, le obsequiaron con un saxofón por Navidad. "Ese tipo de cosas le marcan a uno de por vida", bromeaba en una entrevista. Tampoco David O. Selznick, guardaba un buen recuerdo de estas fechas. "Me ponen melancólico; son incluso peor que los domingos", sentenciaba el productor de Lo que el viento se llevó. Desengaño y depresión son sentimientos incómodos, pero también inspiradores, que parecen estrechamente ligados con el retorno al hogar cuando se avecina estas fechas.

 

Daniel Johnston - Rock Around The Christmas Tree

Pero más allá del consumismo voraz, las falsas apariencias y los sentimientos disfrazados, la Navidad despierta en algunos un júbilo -casi naif- de esperanza. Y aquí está el Rock Around The Christmas Tree de Daniel Johnston para constatarlo, reconciliándonos de una vez por todas con el árbol y el espumillón gracias a su entrañable voz aflautada y los tres acordes destartalados de siempre. Así que no se dejen llevar por la añoranza y olvídense de Brenda Lee. El bueno de Daniel nos invita a su fiesta privada; asegura que durará toda la noche y se armará un buen belén. Y estamos todos invitados. 

 

Kurtis Blow - Christmas Rapping 

Kurtis Blow fue el primer rapero en meterle un gol a la industria discográfica. Gracias a su contrato con la multinacional Mercury Records en 1980, el hip hop se asentó en las listas de éxitos y llegó a alzarse con el primer disco de oro de su historia. El debut homónimo de Blow despachó más de 500.000 copias y su primer sencillo, The Breaks, se hizo un hueco en el Top 5, consolidando la fórmula de Sugarhill Band a oídos del público mayoritario.

Kurtis comenzó su carrera a finales de los años setenta como breakdancer y locutor radiofónico. Su estilo al micrófono llamó la atención de la pareja de productores formada por Robert Ford y J.B. Moore, que le sirvieron en bandeja el borrador de este Christmas Rapping, con la intención de publicarlo la víspera de Navidad. Desde el principio Blow no se mostró muy conforme con la letra, por considerarla demasiado convencional y decidió exprimirse la mollera para dar con sus propias rimas. Él mismo escribió la versión definitiva del que habría de ser su primer bombazo comercial durante el trayecto en metro de su casa al estudio. 

A medio camino entre el funk y la música disco, la importancia de Kurtis Blow para la evolución comercial del género es incalculable. Siguiendo sus pasos, la segunda ola de raperos encabezada por Run-D.M.C., Whodini y The Fat Boys terminaría de apropiarse de las ondas de la frecuencia modulada. Años más tarde, en 1987, sus discípulos DJ Run, D.M.C. y Jam-Master-Jay publicaban Christmas In Hollis, contagiándose (en clave de humor) del espíritu navideño. 

 

Amy Winehouse – I Saw Mommy Kissing Santa Claus

En fechas tan señaladas, con la familia reunida en torno a la mesa, la memoria de los ausentes cobra protagonismo y aporta un lastre melancólico a las fiestas. Por eso, permítanme la licencia de brindar en recuerdo de quienes ya no están entre nosotros, empezando por la Winehouse, una de las pérdidas más sonadas de este 2011. Sin entrar en las escabrosas circunstancias de su temprana desaparición ni invocar los fantasmas del dichoso Club de los 27, la muerte de la estrella británica eclipsó en los titulares los decesos de Bert Jansch, el anteriormente citado Clarence Clemons, Augusto Algueró o Gary Moore entre otros. 

Siguiendo los póstumos designios de la mercadotecnia, el reciente recopilatorio de rarezas Lioness: Hidden Treasures (Island, 2011) será uno de los regalos más socorridos de la temporada. Sorprende, eso sí, que hayan pasado por alto el oportuno I Saw Mommy Kissing Santa Claus con el que la malograda diva nos sorprendió en una de sus apariciones televisivas. 

Concebida como parte de la campaña publicitaria de una lujosa tienda de la Quinta Avenida, la canción en cuestión arrasó en las navidades de 1952. Sin embargo, la versión original interpretada por el adolescente Jimmy Boyd no fue bien recibida por la archidiócesis de Boston, al considerar su contenido como inapropiado. En la canción, un niño sale a escondidas de su habitación y sorprende a su madre besando a su padre disfrazado de Papá Noel. El compositor y letrista Tommie Connor apaciguó las suspicacias de los guardianes de la moral en virtud de la costumbre de saludarse con un beso bajo el muérdago.

Contra todo pronóstico, el surrealista desencuentro con la Iglesia Católica contribuyó a disparar todavía más las ventas del single. Con el paso de los años ha sido objeto de múltiples versiones, desde The Ronettes pasando por John Mellencamp y hasta Jessica Simpson. Incluso RuPaul propuso una vuelta de tuerca en clave homoerótica bajo el título de I Saw Daddy Kissing Santa Claus.

Pero fue Spike Jones (un humorista conocido por parodias de temas populares como All I Want for Christmas Is My Two Front Teeth) quién llevaría el chiste verde hasta sus últimas consecuencias con I Saw Mommy Screwing Santa Claus. Ni que decir tiene que la broma no trascendió el ámbito privado, aunque acabaría inspirando groserías todavía más explícitas.

   

 Twisted Sister - Heavy metal Christmas

No estoy descubriendo nada nuevo al afirmar que (sin contar a Spinal Tapp) Twisted Sister son posiblemente la banda de hair-metal más autoparódica de la historia. Nunca se han tomado demasiado en serio a sí mismos, algo que les honra más allá de cualquier clase de juicio artístico. Al menos hasta donde alcanza mi memoria, Dee Snider y Jay Jay French se han tomado a cachondeo las convenciones clásicas del género en su sano afán por trascender la pantomima. La mayor parte de las veces lo han hecho de manera involuntaria, eso está claro; pero nadie mejor que ellos han sabido sacar provecho de sus memorables meteduras de pata.

Los videos de I Wanna Rock y We're Not Gonna Take It los convirtieron en estrellas de la primera generación de la MTV y en una de sus multitudinarias giras tuvieron como teloneros a unos jovencísimos Metallica. Pero su verdadero momento de gloria llegó en 1985 cuando Snider dejó en evidencia a la cúpula del PRMC (encabezada por Tipper Gore) ante un comité del Senado que pretendía empapelarlos por hacer apología del sexo y menoscabar la autoridad en sus canciones. La moción de censura fue desestimada: a fin de cuentas, no hay que ser un experto en el código penal para saber que el auténtico rock’n’roll va precisamente de eso.

Y ya que estamos hablando de honestidad y grandeza, rompamos una lanza a favor de su delirante panegírico navideño, Heavy Metal Christmas, con el que arremeten contra auténticas vacas sagradas del metal trasnochado como Ozzy Osborne, Alice Cooper, Manowar o los mismísimos Iron Maiden. Atención a su deconstrucción de The Twelve Days of Christmas en clave de heavy: “En mis Navidades de Heavy Metal mi amor me regaló / doce cruces de plata / once máscaras negras / diez pares de plataformas / nueve camisetas rasgadas / ocho pentagramas / siete chupas de cuero / seis latas de laca / cinco pendientes de calaveras / cuatro garrafas de Jack Daniels / tres cinturones de tachuelas / dos mallas de lycra / y un tatuaje de Ozzy”. En beneficio de todos, ya podían ir tomando nota del recado Van Halen; o mejor aún, Axl Rose.

 

The Legendary Tiger Man - F*CK Christmas, I Got The Blues 

Por mucho que pusieran de su parte unos Ramones en franca decadencia (Merry Christmas, I Don't Want To Fight Tonight), las muestras de desdén macarra hacia el espíritu navideño son bastante recurrentes. Para detectar las primeras muestras de insubordinación rockera, bastaría con remontarnos a los tiempos del Don’t Believe The Christmas de The Sonics incluido en Merry Christmas (Etiquette, 1965), su histórico plástico compartido con The Wailers y The Galaxies, : “No creo en la Navidad / porque no me trajeron nada el año pasado / Cuando intenté darle un besito / a aquella hermosa muchachita / me abofeteó y me dijo: "¡cretino / el muérdago no funciona conmigo!". Sexualmente reprimidos, le exigían a Santa Claus que al menos se enrrolle con el aguinaldo: "quiero un coche nuevo / una guitarra afinada / un ligue bonito / y montones de dinero". ¿Existe algo más rockero que esto?

Así pues, Fuck Christmas, I Got The Blues de The Legendary Tiger Man perpetúa la costumbre de aguarle las fiestas al personal, tirando de vitriolo y chatarreo. Nacido en Mozambique pero criado en Coimbra, Paulo Furtado es un histórico del underground portugués. Desde finales de los ochenta, su irónica concepción del punk-rock con acento rockabilly ha cristalizado en bandas tan representativas como Wraygunn o Tédio Boys, alcanzando proyección internacional con su proyecto en solitario.

A caballo entre Alan Vega y Jon Spencer, Furtado lleva ya cinco discos a sus espaldas con la única compañía de su guitarra, una harmónica y una ocasional caja de ritmos, facturando un blues-punk correoso de letras envenenadas y aguardiente cabaretero. Su condición de crápula no le ha impedido telonear a Jarvis Cocker, girar por medio mundo o firmar un contrato con EMI. En su última entrega de estudio, el irregular Femina (Munster, 2010), se ha dejado seducir por los cantos de sirena de la producción digital y las colaboraciones de relumbrón (Asia Argento, María de MedeirosLisa Kekaula y Peaches entre otras) para versionar a Hazlewood, Danzig o el propio Daniel Johnston

 

The Beach Boys - The Man With All The Toys

Hace unos días nos hacíamos eco de la reunión de los Beach Boys originales, que anuncian gira internacional y hasta nuevo disco para 2012. Resulta cuanto menos curioso que Mike Love y Brian Wilson hayan enterrado el hacha de guerra, coincidiendo precisamente con la campaña de reediciones discográficas que conmemoran el 50 aniversario de la formación de la banda. Como desde el principió barajé echar el cierre a esta lista brindando al son de un buen añejo, finalmente me he decantado por su Little Saint Nick (y eso, a pesar de que en casa somos más de Pretty Paper de Roy Orbison y Marshmallow World de Sinatra y Martin, dicho sea de paso).

A la sombra del álbum navideño por excelencia, el mayúsculo A Christmas Gift For You (Philles, 1963) de Phil Spector, Wilson y Love dieron una nueva campanada comercial con Christmas Album (Capitol, 1964), apuntando hacia el cambio estilístico del decisivo Today! (Capitol, 1965) que, tan sólo un par de años más tarde, les llevaría a coronar su indiscutible obra maestra, Pet Sounds (Capitol, 1966). Aún asumiendo su condición de obra menor, ni el fan más curtido podrá reprimir el cosquilleo ante las reconocibles armonías vocales de la mencionada, Merry Christmas, Baby, Santa’s Beard o The Man With All The Toys o Christmas Day, los cinco temas originales compuestos (o arreglados) para la ocasión. Puede que algunas de sus versiones no alcancen la altura de las perpetradas por Elvis PresleyThe Ronettes o The Crystals, pero a día de hoy siguen sonando ingenuas y proféticamente melodramáticas. 

 

Johnny Cash - Christmas Story

Como despedida, aquí les dejo un fragmento del sketch navideño de Cuento de Navidad con Johnny Cash. El verdadero man in black era único en esto de santificar las fiestas. Nosotros todavía nos tenemos que conformar con el divo de Linares, que también tiene lo suyo. En fin; que lo disfruten y felices fiestas.   

Hay 8 Comentarios

PE-DAN-TES (y saludos al Sr. Bizarro por el estupendo artículo)

En ESPAÑOL, ¨BIZARRO¨ significa VALIENTE.

Alucinadassss, ¿lo de "erguido" y "firme" de dónde lo saca usted? "Generoso, lucido, espléndido", lo acepto; "gallardo, valeroso", pues vale. Pero esto...

Por si no lo saben, mis queridos catedráticos, la acepción italiana de "bizzarro" es "iracundo". ¿Curioso, verdad?

BIzarro no significa "extraño", significa "erguido ,firme",por ejemplo, el soldado bizarro bla bla bla. Es necesario utilizar con propiedad el lenguaje castellano y más en un blog de El País...

Estimado Ignacio: "contumaz" es una gran palabra, sin duda. De hecho, no descarto rebautizarme como David Contumaz en un futuro próximo. Pero de momento, me lo permita la RAE o no, me quedo en Bizarro, ya ve usted.


Empecinado estoy, por otra parte, en que dejen ustedes de marear la perdiz y empleen su tiempo y el espacio de los "comments" en aportar algo al texto, que tanta disquisición lingüística resulta harto cansina.


Suyo afectísimo y vehemente,


David Bizarro

No sea contumaz empecinándose en utilizar el adjetivo bizarro como si fuera sinónimo de extraño. Ya se lo han indicado en ocasiones anteriores. Haga caso, que le vendrá bien.

La música navideña es bizarra por definición.
Olvidándonos de las "rarezas" y curiosidades que propones... ¿qué me dices de que nos parezca "lo normal" escuchar villancicos cantados por niños que han tragado helio o por señoras adultas poniendo inquietantes voces de pito?
Oye, te invito a ver cosa fina si haces click sobre mi nick.

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Conciertos, festivales y discos. Auges y caídas. Y, con suerte, sexo, drogas y alguna televisión a través de la ventana de un hotel. Casi todo sobre el pop, el rock y sus aledaños, diseccionado por los especialistas de música de EL PAÍS.

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