Jazz en Vitoria y San Sebastián: guía de supervivencia

Por: | 10 de julio de 2012

Kursaal

Es una sensación frustrante. Por ejemplo: cuando uno pide para cenar arroz con gambas, con toda la ilusión del mundo, para encontrarse que, en lo servido, las gambas no aparecen por ningún lado. Lo mismo pasa con esa hamburguesa que reluce en la imagen publicitaria, regia, imponente, y que, una vez en tus manos, salida de una caja chiquitita, se revela como un amasijo de sucedáneos que están bien lejos de la imagen que te hizo segregar saliva en un primer momento.

En los festivales de jazz suele pasar algo parecido. Escuchando esas mágicas cuatro letras de sonoridad sugerente, viene a la cabeza una música moderna, arriesgada, diferente. Entonces, uno ve el programa y se pregunta: “pero, ¿dónde está el jazz?”. Pues la mayor parte de veces está ahí, bien escondidito para que los organizadores no tiemblen imaginando un presunto tortazo en taquilla por culpa de los conciertos de jazz.

El jazz está ahí, sí. Y, como en la mayor parte de medios lo van a obviar –o lo van a mencionar de forma tangencial, iletrada y condescendiente–, hemos decidido confeccionar una pequeña guía de conciertos de jazz en los inminentes festivales del País Vasco: Vitoria y San Sebastián, dos citas decanas en nuestro país que gozan de reconocimiento internacional. Lamentablemente, este año coinciden (por primera vez en mucho tiempo) hasta en tres jornadas, lo que dificulta aún más la selección. Por otro lado, obviaremos los numerosos conciertos que estén alejados, en mayor o menor medida, del género jazzístico (aunque los hay realmente buenos, especialmente en San Sebastián).

Redman Bad Plus

Empecemos por Vitoria, donde el martes 17 de julio hay buen programa. Abrirá en el Teatro Principal el pianista armenio Tigran Hamasyan, de quien ya hemos hablado por aquí hace tiempo. Es un joven virtuoso, de estilo exuberante, que en directo puede caer en la pirotecnia. Afortunadamente, está madurando muy rápido, así que podría ser toda una sorpresa.

Más tarde, en el Polideportivo de Mendizorrotza, nos encontramos con el programa doble más prometedor del festival. En primer lugar, el fabuloso pianista italiano Stefano Bollani, que viene acompañado de su trío danés, con el que ha publicado tres discos hasta la fecha. Bollani es uno de los grandes pianistas de su generación, a la altura de nombres más conocidos (y reconocidos). Cuestión de territorialidad; si fuese americano, otro gallo cantaría.

Después le llegará el turno al quinteto “Sound Prints” de Joe Lovano y Dave Douglas, dos músicos que ya se encontraron en la segunda entrega del Trio Fascination del saxofonista y, más recientemente, en el Masada Quintet dirigido por John Zorn (en el volumen 12 de su serie Book Of Angels). Llevan unos meses girando con esta formación y, por los comentarios de Douglas en twitter, parece que están encantados con la misma.

MarcRibot-color

El miércoles aterriza en Vitoria otro encuentro especial, de tintes casi antinaturales: el del saxofonista Joshua Redman con el supertrío The Bad Plus. El primero es un instrumentista mucho más todo terreno de lo que parece y, aunque se le ha torpedeado constantemente con dudas y descreimientos (no en vano es hijo del gran Dewey Redman, cuyos zapatos son difíciles de llenar), en directo suele ser muy efectivo. Los segundos han sufrido los mismos prejuicios por parte de algunos sectores de la crítica, que les ha tachado de banales y artificiosos más de lo que merecen. Son muy eclécticos, amantes del ruido y la deconstrucción, y entre ellos hay un compositor extraordinario, el contrabajista Reid Anderson. Lo de Redman y los Bad Plus juntos puede ser un bluff o un concierto memorable, pero su atractivo es innegable.

El viernes empiezan los conflictos. Por un lado, el Teatro Principal acoge al grupo de Ambrose Akinmusire, joven trompetista (casi) de moda que representa la nueva generación del jazz contemporáneo y que también está entre los platos fuertes del festival. Por la noche, en cambio, hay que decidir. En Mendizorrotza toca el maravilloso pianista Fred Hersch (de quien también hablamos aquí hace unos meses), que en esta ocasión viene en trío. Heredero de la tradición de Bill Evans, con un estilo personal e híper desarrollado, el suyo puede ser uno de los conciertos del verano.

Ninety miles

Tras Hersch tocará el incansable Pat Metheny, que en esta ocasión viene con su recién estrenada Unity Band (con Chris Potter, Ben Williams y Antonio Sánchez), una formación que recuerda a aquel Special Quartet que el guitarrista colideró junto al gran Michael Brecker durante el año 2000, y con la que también visitó el festival de Vitoria. El problema reside en que los conciertos de Hersch y Metheny coinciden con una de las propuestas más interesantes del Jazzaldia donostiarra: Los Cubanos Postizos del guitarrista Marc Ribot.

El grupo, uno de los más accesibles de Ribot y, sin duda, el más divertido, promete un concierto inolvidable en el que la música cubana se encontrará con la vanguardia neoyorquina. El guitarrista, escudero de nombres como Tom Waits, Elvis Costello, Joe Henry o T-Bone Burnett, nunca decepciona en directo y, aunque el programa doble de Vitoria es excelente, Los Cubanos Postizos son más difíciles de ver por estos lares. A partir de aquí, decidan ustedes; quien firma esto, lo tiene muy claro.

Sonny_Rollins_Festival_Jazz_Vitoria

Al día siguiente, el sábado 21, la cosa es más sencilla. Sonny Rollins actúa en Vitoria por tercera vez en los últimos años. Si usted no le ha visto nunca, vaya. Porque, independientemente de lo que toque, hay que verle, aunque sea una vez. Si, por el contrario, ya le ha visto, acérquese a la plaza de la Trinidad de Donostia para ver en directo el interesante proyecto Ninety Miles. Con el camorrista Nicholas Payton sustituyendo a Christian Scott y el añadido del excelente pianista Edward Simon, el proyecto de David Sánchez y Stefon Harris puede venirse arriba en directo. Habrá toques cubanos, pero la música del grupo es esencialmente jazzística y, en principio, poco dada a lo rutinario.

A partir del domingo 22 se acabaron las decisiones difíciles, con toda la acción concentrada en San Sebastián. El día empezará pronto, con un prometedor concierto de Enrico Rava en el Basque Culinary Center a partir de las 13:00. El contexto parece inadecuado y la situación un tanto extraña, pero el grupo liderado por el trompetista italiano es buenísimo, toque donde toque.

Por la noche, en la Trinidad, el exceso pianístico se encarnará en An Evening with Two Pianos, recital colectivo que reunirá a históricos de diferentes generaciones: Kenny Barron, Mulgrew Miller, Eric Reed y el peso ligero Dado Moroni (cubriendo la plaza de Benny Green, titular en otros recitales). Nadie nos garantiza momentos memorables, pero sí sonidos sofisticados e inmejorable sentido de la tradición.

Nenehcherrythingpr

El lunes 23 se cierra el Jazzaldia con uno de los conciertos más interesantes del verano, y también uno de los más arriesgados. Neneh Cherry, hijastra de Don Cherry y aguerrida cantante y DJ, se ha unido al power-trio de free jazz The Thing, que se formó originalmente para rendir homenaje al gran trompetista, aunque desde entonces han ido mucho más allá. El trío nórdico es una de las formaciones más estimulantes de la vanguardia europea, un auténtico grupo de culto que factura un free carnal y agresivo. Acaban de sacar disco junto a Cherry (“The Cherry Thing”) y su presentación en San Sebastián puede ser un verdadero mazazo, dicho esto en el buen sentido. Ni que decir tiene que puede ser la gran sorpresa de esta edición.

Aparte de todo lo mencionado, el festival de San Sebastián ofrece, desde su primer día, una extensa y variada oferta de conciertos de músicos locales y nacionales, la mayor parte de ellos gratuitos y muy interesantes. Pero a esos no se va por recomendación, sino por militancia. Así que vayan y descubran música, y músicos, que amar. Los hay a docenas.

 

Un apunte: en Vitoria, las jam sessions del Jazz de Medianoche, que tienen lugar en un céntrico hotel de la capital alavesa, estarán abiertas y conducidas por un pianista extraordinario y aún poco conocido: Jonathan Batiste. Natural de Nueva Orleans (se le puede ver en algunas secuencias de la serie Treme), es uno de los jóvenes con más talento que servidor ha visto en directo en mucho tiempo. Si no temen trasnochar, no se lo pierdan.

Otro apunte: para amantes de la vanguardia, el concierto del trompetista Peter Evans, enmarcado en la multidisciplinar “Noche en Jazz” del Jazzaldia, que tendrá lugar en la madrugada de los días 20 a 21, es una auténtica maravilla. Lamentablemente, la organización ha anunciado que las entradas para acceder al recinto se han agotado, por lo que no parece procedente recomendarlo. Que conste, eso sí, que probablemente será memorable.

Hay 4 Comentarios

Por eso yo hago mis hamburguesas, o simplemente compro lomito de carne que es mucho mas grande,
Saludos
Laury

aqui un fan de John Zorn, lo bueno sería traer a Mr. John Zorn no a PUTAS MEDIANIAS QUE NO CONOCE NI DIOS. yo seré un iletrado, pero tú eres un puto pijo culturalmente pagado de sí mismo.

Che, pero que envidia !! Me parece que o estas siendo irónico o te quejas de lleno. Todos los artistas que mencionás me parecen buenisimos !!!!!

Añadir que el día 22 de Julio en la Plaza de la Trinidad, en el cartel oficial y como concierto previo a los "excesos pianísticos", el músico Hasier Oleaga presenta su debut discográfico, "Cantus caterva". A las 9 de la noche.

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