Luciano Cilio, el enigma ausente

Por: | 19 de febrero de 2013

Luciano Cilio

El 21 de mayo se cumplirán treinta años de la desaparición del “arquitecto de la música contemporánea” italiana, Luciano Cilio. A pesar de haber desempeñado un relevante papel en el desarrollo de la escena experimental napolitana de los setenta, su obra pasó desapercibida a oídos del aficionado hasta la publicación de su corpus, Dell’Universo Assente (Die Schachtel, 2004), actualmente descatalogado. Un box-set de edición limitada y sonido digitalizado que incluía hasta seis composiciones inéditas; la última de ellas, Liebeslied, fechada un año antes de su muerte. En las notas interiores Jim O'Rourke invoca a Bill Fay y Nick Drake para aproximarnos a su faceta más autodestructiva, perpetuando el halo de malditismo que le llevó al suicidio a los 33 años. Un final abrupto y trágico que no parece corresponderse con la sonrisa radiante de la cubierta.

Su amigo Carmine Frenda todavía conserva la fotocopia de la reseña de Dialoghi del presente (EMI, 1977), su primer y único disco. Lo produjo Renato Marengo y en él tomaron parte músicos de renombre. "Luciano era muy exigente y tenía muy claro lo que quería. Concebía la música como un acto introspectivo en el que el artista debía enfrentarse consigo mismo". Iniciados en 1969, resulta irónico que estos diálogos del presente tuviesen que esperar ocho años para ver la luz. "Sacaron 1.500 copias y la distribución fue desastrosa. Pero la portada era preciosa".

Obra del fotógrafo Fabio Donatocondensa en cuatro instantáneas el concepto musical del propio Cilio, a razón de "una por cada movimiento": un barco de pesca recorre el horizonte, de izquierda a derecha, hasta desaparecer en el último encuadre. Una metáfora visual que funciona como su música, "siempre dispuesta a salirse del marco; a la vez clásica, ambiental, minimal y progresiva". 

 

PRIMO QUADRO: DELLA CONOSCENZA

Natural de Nápoles, Luciano Cilio intentó compaginar sus estudios de arquitectura con una pasión musical autodidacta que le llevó a enfrentarse a los convencionalismos. En su empeño por contagiar de insolencia y juventud "los sepulcros de la tradición clásica", Cilio se refugió en el dodecafonismo y lamelodía de timbres enunciada por Arnold Schönberg en su Tratado de Armonía (1911): "¡Qué finos serán los sentidos que perciban aquí diferencias, qué espíritus tan desarrollados los que puedan encontrar placer en cosas tan sutiles!¡Y quién se atreve aquí a aventurar teorías!". 

En 1979, después de un polémico concierto en la Modern Art Agency de Lucio Amelio, Cilio declaraba al Paese Sera que la vanguardia académica carecía de conciencia histórica. En su opinión, la experimentación "inexpresiva" de John Cage estaba superada y los imitadores de Berio y Nono eran víctimas de "la retórica de las fábricas ocupadas". El eco de aquellas palabras fue como el de un puñetazo sobre la mesa. Un desafío en toda regla a quienes sentaban cátedra desde el púlpito del Teatro di San Carlo y le menospreciaron como "un músico ingenioso", a ratos incluso brillante, pero carente del pedigrí necesario para ser digno de reconocimiento.

Luciano cilio aquitecto de la musica contemporanea
Su exégeta, Girolamo De Simone, director de la publicación especializada en música contemporánea Konsequenz, describe a Luciano Cilio como "un arquitecto del sonido capaz de fusionar en un estilo inconfundible las distintas almas de Nápoles". Un ejemplo de intelectual honesto y comprometido, que intentó aunar vanguardia y clasicismo hacia una convergencia psicodélica del folk, la música de cámara y el rock progresivo. "Su patria soñada e inédita, más allá del horizonte". 

SECONDO QUADRO: ANNI DI PIOMBO

El inicio de la década de los setenta en Italia quedó marcado por el terrorismo, los conflictos nacionalistas, el surgimiento de los movimientos estudiantiles y un intento de golpe de estado. El periodista Mario Franco habla en términos de "una epidemia de cólera que recordaba a los terrores medievales. Unos años contradictorios y revolucionarios: años de plomo". Las calles de Nápoles bullían entre proclamas políticas y efervescencia artística cuando el joven Luciano Cilio aprendió a tocar el sitar gracias a Shawn Phillips. "Poseía un talento innato", recuerda el músico texano. "Cuando le conocí ya tocaba la guitarra, el piano, la flauta, el bajo y la mandolina. Llevaba el pelo largo y juraba que todo lo que sabía lo había aprendido por su cuenta". Hacía poco que había abandonado las aulas y malvivía trabajando como escenógrafo, pero ya gozaba de cierto reconocimiento en el circuito underground.

En 1972 colaboró junto al violinista de jazz francés Jean Luc Ponty en la grabación del Aria (Harvest, 1972), el debut progresivo de su paisano, Alan Sorrenti. La mezcla del jazz-rock orientalista de Mahavishnu Orchestra y la herencia folk de Tim Buckley obtuvo una repercusión comercial más que notable, cediendo paso a artistas como Area o Claudio Rocchi. "Luciano colaboró como músico de sesión y arreglista ellos, la mayor parte de las veces sin acreditar. Debió de resultarle una experiencia muy frustrante", aventura De Simone, "sobre todo si tenemos en cuenta que hacia casi tres años que había emprendido la consecución de su obra maestra". 

 

Un trabajo de una madurez impropia de un veinteañero desaliñado, tanto por su belleza sobrecogedora como por una desbordante imaginación acústica que no entiende de etiquetas. Ni tan siquiera de la border music con la que De Simone y Eugenio Fels despachan a la generación de vanguardistas napolitanos integrada por Ludovico Einaudi o Arturo Stalteri. El propio Fels, estrecho colaborador de la última etapa de Cilio, destaca las percusiones de Toni Esposito. "Antonio era un instrumentista muy solicitado en el extranjero, pero su trabajo para Luciano es posiblemente el mejor; el más experimental y austero. ¡Incluso se le perdonan cosas como Kalimba de Luna!". 

TERZO QUADRO: MARK ROTHKO / RENATO CACCIOPPOLI

Por su parte, Fabio Donato aboga por el simil pictórico. "Personalmente la música de Luciano siempre me ha recordado a Rothko. Los dos utilizaban pinceladas largas y tonos sostenidos, como unidos en un lienzo musical". El fotógrafo napolitano no menciona por casualidad al genio del expresionismo abstracto: otra alma atormentada de formación autodidacta y tendencias suicidas. La pieza más celebre de Morton Feldman (y referencia ineludible tratándose de Cilio) se titula, precisamente, Rothko's Chapel. "La búsqueda de la pureza a través del minimalismo. La correspondencia entre lineas, espacio y perspectiva. Para los artistas plásticos, eso también es música". 

 

El 2 abril de 1979 Demetrio Stratos, vocalista de Area, era ingresado de urgencia en el Policlínico de Milán, aquejado de un cuadro severo de anemia aplástica. Sus compañeros organizaron un concierto homenaje para sufragar su costosísimo tratamiento en el Memorial Hospital de Nueva York, donde fallecería en junio de ese mismo año. La plana mayor de la escena progresiva italiana unió sus fuerzAs en un directo, incluyendo Luciano Cilio.. Al menos así constaba en los créditos de primera edición discográfica de Il Concerto: Omaggio A Demetrio Stratos (Cramps Records, 1979), por más que su contribución fuese desechada en el último momento. “Era una canción demasiado transgresora y alejada del rock que practicaban sus contemporáneos”, según reconoce De Simone, quien no duda en señalar ciertos paralelismos biográficos entre el músico y el matemático Renato Caccioppoli. “Es otro claro ejemplo de memoria irreconciliable". Tal y como escribió Ermanno Rea, "a Napolés y Caccioppoli se amaron mutuamente porque no se parecían en nada. Les atraía la pura fuerza del contraste" [Mistero Napolitano (Mondadori, 1995)]. Lo mismo puede aplicarse a Luciano Cilio. 

QUARTO QUADRO: PRESENTE

Para O'Rourke la verdadera maestría radica en la valentía de aprovechar ese momento efímero que parece cristalizarse, como suspendido en el tiempo. Las reminiscencias del olor a ceniza húmeda de un cenicero o el polvo que se levanta al abrir una habitación que llevaba demasiado tiempo cerrada. La música de Cilio parece fluir sorpresiva y espontánea, como un afluente desconocido. Y que está hecha de la misma materia que los sueños y el Pink Moon (Island, 1972) de Nick Drake; ciertas composiciones de Bill Frisell para guitarra y violonchelo y algunos pasajes de electrónica ambiental de Jon Hassell. "Descubrirá entonces que es capaz de percibir con total claridad una necesidad que raramente se siente con la música", concluye. Y para entonces quién sabe si será demasiado tarde. 

 

Hay 23 Comentarios

Me gustaría saber mas acerca de este músico.

¿Podrías publicar la fuente de las entrevistas a De Simone,O'Rourke,Eugenio Fels y Shawn Phillips o cualquier otra persona que haya conocido a Cilio y quizás citaste en este articulo?


Excelente investigación, perdón por las molestias.

lo que si te rogaría es que no vuelvas a utilizar las palabras "punk", "indie" o "hardcore" hasta que no quitéis la publicidad del blog. Toma integridad. Que el mes pasado salieron unos de mi ciudad pagándose la publicidad en revistas que van de íntegras y punkis como Rock de Lux, ruta 66 o Vice. Yo salí el mes pasado en el Ruta 66, sin pagar un puto duro, hay que joderse con la payola. Pásame las tarifas de EL PAIS, chato, que se las paso a los de A VECES CICLON, a ver si les intereresa salir. taluego.

he escuchado ya un par de discos de Cilio, ideales para dormir la siesta, rollo Satie, Stockhausen, Phillip Glass. Cuando voy a currar en mi coche, me pongo otras cosas más leñeras que me mantengan activo y despierto. Pero gracias por descubrirmelo

A todo esto, ¿al menos te has escuchado el disco de Cilio?

O sea, que un servidor es un oligarca del rock. En fin, lo que me faltaba por leer, vamos. Amigo Nacho, te puedo asegurar que entiendo mejor que nadie lo que es meterse kilómetros en furgoneta, perder dinero en giras y pelearse con promotores y salas. No te marques órdagos, que me parece que te equivocas en tus ataques y te confundes de trinchera.

si estás viendo por donde voy, te aclaro que somos las propias bandas las que mantenemos que se sigan haciendo conciertos deficitarios en España y las que por supuesto mantenemos que esto siga vivo pagando siempre por tocar aquí o allí. Gente como tú que forma parte del stablishment rockero mediático no hace nada, tan sólo crear putas modas en revistas y aprovecharse del esfuerzo de otros. Espero que a mi banda ni la nombres en tu artículo, no te creas que yo me he puesto aquí a escribir para publicitar algo.

Entendido, Nacho. Ya veo por dónde vas. Puedes cambiar lo de "nepotismo" por "colegueo". Ahora va a resultar que estás solo en la cruzada del "underground" y que el resto del mundo (la prensa en general y más la "generalista") están en tu contra. No estoy aquí para colgarme medallas, pero que me vengas a reclamar precisamente a mi más apoyo y consideración al esfuerzo y talento de las bandas nacionales tiene bemoles y fa sostenido.

Cuando quieras nos vemos en uno de tantos conciertos deficitarios y sin cobertura mediática y comentamos la jugada compartiendo unas cervezas. Prometo grabarte un recopilatorio de rock sahariano y afrobeat congoleño para ver si cambias de idea sobre lo de mirar de puertas afuera.

Por cierto, descarté escribir un artículo sobre Kevin Ayers porque presuponía que se le daría más cancha en los medios. Tal vez pequé de ingenuo. De todas maneras, te adelanto que ya estoy preparando un texto sobre bandas nacionales del subsuelo que debería ver la luz a corto plazo.

Abrazo de vuelta.

nepotismo? venga no me jodas, tio, que a este nivel las bandas tenemos que pagar por tocar en todos lados. LAs bandas españolas se dividen entre las que pierden poca pasta por tocar y las que pierden mucha pasta como la mía. Nepotismo sería si enchufas a un familiar en un puesto de esos que gana la ostia de dinero. A este nivel, las bandas underground no ganamos un puto duro. Que te debes pensar que hacer puto punk/noise por España da mucho dinero o algo. Yo tengo que pagar siempre. Si, mucho hablar del afrobeat nigeriano, pero defender a las bandas españolas no las defiende ni dios. un abrazo

Nacho:

Escribo sobre compositores italianos, psicodelia turca, afrobeat nigeriano, pop iraní y bandas sonoras exóticas. También sobre rock, punk, experimental, electrónica o hardcore. Es decir, sobre todo aquello que considero interesante, al margen de cualquier tipo de etiquetas y prehuicios genéricos.


He dedicado espacio a bandas españolas (Za!, Fasenuova, Las Nurses, Caballo Trípode, Venereans, Los Directivos, Los Claveles...) y ten por seguro que lo seguiré haciendo en el futuro. En cuanto tenga la oportunidad de escuchar a A Veces Ciclón, en disco o en directo, podremos explayarnos sobre lo nuevo de Óscar y Marcos. Aunque luego habrá quien saque a relucir lo del nepotismo.


Pero acusarme de elitista o de "pisar la cabeza al de al lado" me parece injusto y hasta gratuito. Es lo que tiene confundir el culo con las témporas. Nunca llueve al gusto de todos.


Un saludo.

yo, tio, no entiendo que con lo bien que escribes sobre música y siendo amigo de A VECES CICLON, escribas sobre compositores italianos conocidos en su casa, y no les dediques un artículo a tus amigos, que están de gira ahora. No entiendo nada de vuestro rollo. Esto se basa en pisar la cabeza al de al lado, y valorar más lo de la otra parte del mundo.

Brindo por eso, Manfredo.

oye fitoplancton, lo mío no quería ser ningún ataque...
es que estoy un poco harto de que se gafapastize el concepto de cultura, o sea que se asocie la cultura con alguna supuesta élite. En los tiempos de internet? Pero si todos pueden acceder a todo! Y aún así hay gente que sigue pensando en categorías como "elitista" o "popular". No lo entiendo. Get pissed, destroy.

es que la calidad de audio del youtube es penosa. Un consejo: hazte un curso de programador informático como me hice yo, y monta un blog de descargas que es lo que hace falta en este pais. Saludaré a los de A VECES CICLON porque duermen en mi casa...

Fitoplancton y Nacho:


Mi motivación principal a la hora de escribir sobre música es dar a conocer discos o artistas que han pasado desapercibidos al gran público. Más que nada, por aprender cosas nuevas y compartir descubrimientos con los lectores. Quien tenga al menos dos dedos de frente caerá en la cuenta de que lo hago desde el blog de un periódico, no desde un portal de descargas. Ése no es mi propósito. Si consigo despertar el interés de alguno de vosotros, ya me doy por satisfecho.


En el caso de Cilio me he tomado la molestia de incluir cuatro vídeos en los que se puede escuchar el grueso de su único elepé, descatalogado en formato físico pero fácilmente rastreable en internet.


Cambiando de tema (y aunque supongo que os la traerá al pairo), otra de las razones por las que disfruto mis colaboraciones en Muro de Sonido es la posiblidad que me ofrece de interactuar con los lectores. Si os tomáis la molestia de revisar anteriores entradas, veréis que suelo contestar los comentarios de quienes os pasáis por aquí. En un par de casos, incluso me ha servido para conocer a gente con la que mantengo contacto regularmente.


Voy terminando, que ya os imagino afilando las garras por el turno de réplica. No tengo ningún inconveniente en aceptar críticas o propuestas... Hablo en mi nombre, por supuesto; aunque estoy seguro de que mis compañeros estarán de acuerdo en que lo ideal sería que esto se convirtiese en un foro plural y abierto. Pero siempre desde el respeto, sin bravuconadas o "trolleos" absurdos, para que entre todos saquemos algo en limpio de todo esto.


Aprovecho para pediros (¿pedirte?) que saludéis a la gente de A Veces Ciclón de mi parte a su paso por León. Y que reservéis los excesos de testosterona para el dormitorio, el escenario, el fútbol o el patio del colegio.


Un saludo


eso si, en cuanto entras en este puto blog, tan contracorriente y alternativo, te saltan los anuncios de gafas rayban a la puta cara. de qué cojones váis? los fanzines para adolescentes post-punk tenian algo bueno, chavalote: que no tenian publicidad. fuck off

esa no es mi ideología, listillo. ya me he bajado los discos de Luciano Cilio, y por supuesto, ya los estoy compartiendo. No como en este puto blog, que mucho hablar pero poco colgar los enlaces de descarga de los discos y pelis que hablan. lo suyo si que es rollo nazi, hablar de cultura inaccesible para la gente. un saludo

"os lleva a un rollo elitista que da mucho asco"


"Cada vez que escucho la palabra cultura meto mano a mi revolver"
(Baldur Von Schirach, líder de las Juventudes Hitlerianas)


Porqué cada vez que alguien saca algo interesante la gente cae en estos tópicos de fanzine para adolescentes post-punk?

El artículo es interesante, el tema es interesante, que queréis más?

y el valor de una obra depende, tú y yo lo sabemos, de lo que escriban cuatro iluminados en un blog del diario EL PAIS, está clarísimo. que conste que tengo TODO de O´rourke, Bill Fay, Nick Drake y John Cage. Pero de este italiano ni puta idea, ya es complicado para mí acceder a las grabaciones de estos cuatro músicos, como para ponerme a coleccionar música concreta italiana de los años 60. Que rebuscaos sois. en lugar de hacer un artículo sobre O´Rourke o Fay que en españa no les conoce ni cristo, vuestro gafapastismo os lleva a un rollo elitista que da mucho asco.

si, bueno, el pasado dia 18 falleció el gran Kevin Ayers, un grande. Y no veo ningún artículo por aquí, tan sólo la conmemoración de italianos conocidos en su casa que hacían música concreta y mierdas de esas que no las escucha ni cristo. Gimme Rock!

El valor de una obra depende del grado de conocimiento por el público, al parecer.

muy conocidos todos, en su casa a la hora del café. io sonno il capone de la mafia...

Artículo muy bueno. Daría para un documental, la historia de Cilio. La verdad es que aquellos eran años muy fértiles en Italia.

Estupendo artículo, gracias

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