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31 diciembre, 2008 - 18:53

Entrando en el año nuevo con buena actitud

Cronocrimenes_ilustracion_joaquin_s

Ilustración de Joaquín Secall aparecida en el EP3. La momia rosa vs el Robocop de la fantástica Be Kind Rewind. Qué más puedo pedir.

Y antes de que se acaben el año se cuelan algunas buenas sorpresas. Posiciones dulces en listas de lo mejor del año (como en la de El Cultural, Bloody Disgusting, Ep3 ). Edgar Wright, ese director supervitaminado que remata un género por película nos lanza un beso desde su blog... Algo que no nos esperábamos es el reconocimiendo de la Asociación de Criticos de Austin, que nos considera mejor debut del año. Y estamos incluídos en los premios Goya de este año. La película está nominada en la categoría de mejor director novel. Ya sé, ya sé, las nominaciones a los Goya nos resultan agridulces en el mejor de los casos, aunque sólo sea por las ausencias. ¿Qué pasa con Tres días, Casual day, El pollo, el pez y el cangrejo real, Un tiro en la cabeza, El rey de la montaña? Pero no voy a negar lo agradecido que es estar presente en la lista de nominados ¡el año en el que Jess Franco se lleva un honorífico! En cualquier caso, prometo no darle muchas vueltas al asunto de aquí a febrero. Ya sabemos que los Goya son demasiado fáciles de entender, y a la vez impenetrables.

Insisto en que las alegrías de estos días sólo tienen sentido por estar zambullido en otro largometraje que, cruzo los dedos, se haría realidad antes de que acabe el 2009. Hay una sensación casi adúltera al trabajar en un proyecto sintiendo con tanta fuerza el peso del anterior. Y con mi nuevo paquete de desafíos y miedos, empiezo a percibir cuáles son los mecanismos de eso que los medios llaman “la evolución del director”.

Los directores de cine son los artistas que peor envejecen. No sólo físicamente, y esa cuestión es bastante alarmante. Su obra tiende a hacerse mansa y acomodada a medida que se hacen mayores, en un alto tanto por ciento. Están los que se escudan en unas constantes, legitimándolas como propias, sabiendo que un público fiel va a aplaudir el mismo chiste una y otra vez. O los que se vuelven atletas de los premios anuales, acercando sus fórmulas a las más fáciles de reconocer en este tipo de galas. O los que inclinan su cabeza y se adaptan a los gustos mayoritarios en el momento y el lugar. ¿Por qué hay tan pocos cineastas que se escapen de estos destinos?

Creo que la explicación es bastante sencilla: La del director de cine es de las disciplinas más expuestas y visiblemente juzgadas. A no ser que tengas una voluntad de acero, o vivas en una cabaña aislada, el número de fantasmas que te rondan, producto de las reacciones que provocas con tus decisiones, crece y crece con cada película. Cada desafío a la ortodoxia (la de la Cinemanía o la de la Cahiers, ambas igual de estrictas) es un precio a pagar. Y todo el precio que hayas pagado previamente tiende a pesar en cada nueva empresa, seas consciente o no.

Voy a intentar concretar. Hay decisiones a través de las cuales intentas alcanzar un absoluto: Este susto podrá ser aún más inesperado, este gag más gracioso. Este plano siempre podrá estar mejor compuesto, esta secuencia mejor coreografiada, esta luz más armónica. Pero también hay un segundo tipo de resoluciones, las que podríamos llamar políticas. Aquellas en las que uno se posiciona. Aquellas que miman a un espectador... a costa de perder a otro. ¿Meto sustos, o prefiero que no rebajen la exquisitez de la película? ¿Debería meter gags explosivos o me conformo con la sonrisa del otro?

Donde realmente se pone en evidencia la orientación del director es en esas decisiones donde se define la inteligencia del espectador. Un argumento sutil, intuído o evocado con delicadeza llenará de satisfaccion al espectador con capacidad para la interpretación, pero frustrará al de la butaca de al lado, que piensa que la película le está tomando el pelo o está metiendo la pata. Una sobreexplicación tranquilizará al espectador lento, o al crítico con prisas, pero irritará al que no ha pagado para que le llamen simple a la cara. Y las formas de llamar tonto o listo a un espectador no se ciñen al guión, como muchos piensan. Abarcan planificación visual, dirección de arte, interpretación, fotografía, sonido...

Un director de cine tiende a ser perseverante con el primer tipo de decisiones. Pero, respecto a las otras, las políticas... Digamos que con el paso del tiempo tiende a cambiar de partido. El problema es que este transfuguismo nunca se asume con sinceridad. El progresivo acercamiento a territorios más cómodos suele disfrazarse con términos como "eficacia", "competencia", "solidez" o "capacidad para llegar al público".   

En esas reflexiones ando sumido. ¿Habrá sido mi primera película la más torpe y descuidada, y progresivamente iré cogiendo destreza? ¿O será éste, mi debut, mi mejor película, y las demás una lenta acomodación a las modas y gustos? ¿Que tipo de cuesta arriba o cuesta abajo me espera a partir de ahora?

Así despido el año, entre sombras, pero en sólo en las pausas. Estoy trabajando, por fin.

¡Feliz año nuevo!

Un último inciso: Gracias a todos los que comunicáis vuestro entusiasmo por el DVD. La cajita de la edición especial tiene impresos, en su caras internas, unos enigmáticos árboles. Para poder verlos sin romper la caja hay que usar una linterna o un mechero. ¿No es encantador?

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Comentarios

es lo que hace que las grandes diferencias! hacer de lo ordinario algo extraordinario!

esta muy interesante el tema gracias por publicar este tipo de informacion.
http://respuesta-rapida.net

Hola Nacho
Me han gustado un monton 7:35 y los cronocrimenes, me sorprendió un montón, pues hasta que no vi 7:35 no me senti atraido a verla.
Te deseo mucha suerte y si algundia necesitas un actor de mi perfil ahí te dejo mi web. A mí me encantaria y de verdad necesito currar.
un abrazo!!
guillermo casta
www.guillermocasta.com

He vuelto a ver su peli en dvd. Me encanta. Me quedo con la duda de la clave de las zapatillas de la chica...por eso le haré
una pregunta pretenciosa... ¿se plantea en un futuro la posibilidad de continuar la película con alguna secuela? para enmarañar más si cabe...

En fin, para mí siempre el final será de tipo terminista.
Otra cosa, me encantó el audiocomentario.

Ánimo con La rampa.

Dicen que mal de muchos consuelo de tontos, y la verdad es que también me he hecho esa pregunta alguna vez. Aunque claro, salvando muchísimo las distancias, yo soy un aspirante a funcionario (viva vivir del cuento, jajaja!!!!). El caso es que una vez llegué a pensar (a veces lo hago), que mejor si surge la pregunta. Además, el tiempo nos lo dirá.

Un saludo

Una pregunta:

¿El hecho de que el logotipo del llavero del Seat blanco encaje a la perfección en el centro de la camiseta de la chica (entre los dos animales) es intencionado o es una coincidencia?

Vigalondo, usted que tiene debilidad por lo Chanante... ¿Ha visto esto? Es lo más cerca que creo que estaremos jamás de presenciar el retorno de Marlo, posiblemente mi personaje favorito de Chanante de todos los tiempos:

http://www.youtube.com/watch?v=z5e7r-2P54s

Hay muchas cosas injustas en los Goya siempre, pero que no esté el guión de Los Cronocrímenes es de las más gordas que he visto...Tú sigue por donde vas que, por lo menos, sabes que muchos estamos encantados de verte.

Vigalondo, solo decirte que tras mucho intentarlo finalmente pude ver los Cronocrimenes (legalmente) y a mi me ha fascinado, pero no hago más que comerme la cabeza con el bucle que hay montado... que alguien me de una solución!

Me gusta lo que haces. Solo te deseo en este año y en los que toque después, que sigas con esa rebeldía sin importar lo que hagas. Saludos.

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