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06 agosto, 2010 - 18:06

Consejo de dirección cinematográfica.

De todos los oficios del cine, el de director es el que congrega más mitos y presunciones. Curiosamente, a la vez es la disciplina a la que llegas más desinformado en tu primer rodaje.


Todos llegamos a nuestro primer set sabiendo qué es el eje de cámara y por qué hay que respetarlo, los nombres de los tamaños de planos, cien apuntes con peso y mil anécdotas relacionadas con la profesión, casi todas basadas en la arrolladora personalidad de los maestros y sus secretos y trampas para someter a todo el equipo a su voluntad. Pero, desde la primera pregunta que te hace un atrecista descubres que sabes muy poco acerca de la disciplina real que un director debe aplicarse a si mismo, ni cuándo y cómo debe imponerla a los demás. Si ni siquiera está del todo claro cuáles son las competencias más elementales (¿es responsabilidad del director o del fotógrafo escoger la lente para cada plano?) ¿cómo podría elaborarse una teoría sobre la reacción a los problemas particulares, únicos en cada rodaje? La formación del director es de naturaleza práctica, es una sucesión de traumas en vivo, y cada uno termina por desarrollar una mecánica propia, que puede ser antagónica a la del director del piso de enfrente.


Por todo esto, es muy complicado dar consejos de dirección. Al que no haya dirigido le sonará demasiado abstracto algo que sólo se entiende en su totalidad en el campo de batalla. Y al que ya tenga rodajes a sus espaldas le parecerán voces de otro planeta que no necesita oír.


Pero durante el rodaje de Extraterrestre he dado con un consejo que puede ser entendido por el novato, por elemental, y asumido por el veterano sin que ponga en peligro su identidad artística.


Recomiendo encarecidamente rodar CON UN PALO EN LA MANO.


Ya sé. Muchos pensarán que estoy haciendo un chiste a costa de la vanidad de los actores y la vagancia del equipo técnico, al que hay que poner firme a garrotazos. Volvemos a los mitos que os decía al comienzo. En realidad, hay muchas formas de imponer tu voluntad, la mala hostia es sólo una de ellas, y no es la que ofrece mayores garantías. Si has oído más historias de directores tiranos que de directores amables es porque las anécdotas de los primeros son más fáciles de contar.


En realidad me refiero a que:


  • En un rodaje a menudo tendrás que que dirigirte a una o varias personas en unas condiciones mucho más incómodas que las de una conferencia. Muchos veces tendrás señalar posiciones en el espacio. Un palo no sólo ayuda a ser más específico a la hora de apuntar, puede ser una ayuda clave si las circunstancias son incómodas. Por ejemplo, imagina que quieres probar varias miradas del actor en el plano, le quieres señalar puntos concretos del techo del set, pero sin dejar de comprobar en el monitor cómo funciona cada una de las marcas... Con un palo esto es mucho más sencillo.

  • Estoy seguro que hasta en el rodaje de AVATAR llegó a haber una discusión acerca del eje de cámara. No importa cuán sofisticada sea tu producción, da igual tu experiencia y la de tus ayudantes. Siempre, insisto, siempre, o sea, SIEMPRE llega un momento en el que hay una discusión, delante de los demás técnicos, acerca del dichoso eje, dónde es más conveniente situarlo para que los movimientos en la secuencia favorezcan a cámara y no acabemos topándonos en el montaje con miradas al infinito. El engorro de esta situación puede suavizarse... ¡Con la ayuda de un palo! Señor Cameron, tenga. Imagine que este palo entre sus manos es el eje desde el cual rodamos esta situación, explíqueselo a sus ayudantes. Ponga un extremo sobre un hombro del Na'vi y compruebe más rápido, de una manera más visual y precisa, si Sigourney Weaver debería mirar a la izquierda o a la derecha.

  • Un rodaje te somete a un ritmo físico bastante duro por irregular. Estás dos horas con el culo derritiéndose en una banqueta, y de repente tienes que correr de un lado para otro. Tienes que mirar una pantalla que está a media altura, pero no quieres sentarte porque sabes que te va a costar horrores volverte a levantar. O tienes que subir una cuesta empinada para decidir una posición de cámara. O tienes que bajar unas escaleras angostas llenas de cables y cajas. ¿Qué menos que un palo en la mano para buscar puntos de apoyo, cuidar tu equilibrio, apartar obstáculos, y reducir el cansancio? No nos cuesta establecer paralelismos entre un rodaje y una excursión al monte ¿No? Para las dos actividades ¡Un palo!

  • Según el momento en el que llegue, una visita podría pillarte gritando y haciendo gestos enfebrecidos en medio del set, o rascándote las pelotas en un rincón mientras montan el travelling. Hay rodajes en los que se tarda mucho en descubrir quién es el director, y los que no están habituados a estos mundos incluso suelen confundirlo con el ayudante de dirección. Ojo, un director de cine no es mejor por estar más presente en un rodaje, de hecho es síntoma de una preproducción eficaz el que el director sea prácticamente invisible, ya que todas las decisiones ya están tomadas y solo queda ejecutarlas. En cualquier caso, nunca está de más apropiarse de un elemento distintivo con suficiente carga simbólica para que todo Dios sepa desde el primer momento quién eres, y por qué estás ahí, estés en el monitor, o en la mesa de cátering. No, la clásica silla de tijera no es suficiente. Lleva tu palo contigo. “¿Quién es el director?”, “ese de ahí, el del palo”.

  • Como ya he apuntado antes, gritar y enfurecerte no es garantía de respeto. Podría incluso interpretarse un síntoma de debilidad. De adoptar un cliché a la caricatura involuntaria hay poquísima distancia. Es posible rodar un largometraje completo sin desesperarse, sin levantar la voz, incluso sin perder la sonrisa. Pero una actitud amable también tiene sus riesgos, hay cierto tipo de personas que confunden caballerosidad con blandura. Pero el hecho de llevar un palo en la mano (no un bastón, no una varita) ayuda a inyectar el el subconsciente del otro un grado de respeto. Estaremos de acuerdo en que hay pocos atavismos más claros que los que evoca un palo en la mano, sin necesidad de levantarlo.


Ese ha sido mi consejo de hoy. Acércate a un contenedor de muebles abandonados y desmonta una silla, o vete al monte y busca un buen avellano. Hazte con un buen palo y... ¡A rodar!


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Comentarios

Madre mía, aquí más de uno necesita una sesión de relajación.
Insultando al pobre hombre que sólo escribe cosas y con ingenio.
En este país hay muchos malfollados. Con un palo esto también se solucionaría.

Peliculón de Gustavo Ron que estrena el 29 de octubre. Una película dura pero con un toque de humor inocente ante un tema tan duro como el de la muerte. Y ello se debe a que los protagonistas son dos niños...
Una de esas películas que hay que ver antes de morir...
VIVIR PARA SIEMPRE narra la historia de Sam, un niño de once años al que le encantan los datos y recopilar historias espeluznantes y sucesos fantásticos. También le gustaría saber que se siente al tomarse el primer trago de cerveza, al dar la primera calada a un cigarrillo a escondidas...al besar a una chica. Sam quiere saber cómo se sienten los adolescentes porque él no llegará a serlo: tiene leucemia...
Otro consejo de buena dirección en el cine...

Constato con vergüenza ajena que Vigalondo se cree un director consagrado.

Yo, modestamente, emplearía una muleta ortopédica y la acompañaría de una falsa pierna escayolada de rodilla para abajo. Así tendrías la excusa perfecta para perdonarte los ataques de ira, más o menos justificados por el comportamiento de tu equipo. Por otro lado, y en la parte positiva, que diría Chicho, tus corderitos te pueden firmar exabruptos en la escayola de pega para desahogarse. Recuerda la frase que dijo aquel director anónimo... "EL FILM JUSTIFICA LOS MEDIOS".

Me parece buena idea, me lo apunto.

Simplemente; ¡genial!

La idea del palo no está mal, pero no hay que pecar en exceso. Recuerdo cuando trabajé en "Los fantasmas de Goya", Milos Forman iba embutido en unas botas de pesca, con un chaleco reflectante y una gorra rescatada del fondo del armario. Hasta que no se sentó en la silla con su nombre pensé que era el de la limpieza...

Jajaja!
Esto me recuerda a la toalla que debe llevar todo autoestopista galáctico.

BRUTAL¡¡¡¡¡¡¡ ...."“¿Quién es el director?”, “ese de ahí, el del palo”.....GENIAL NACHO

wHAT ABOUT "sANTANDER"?¿

http://www.eldiariomontanes.es/v/20100822/cultura/cine/comedia-ovni-fondo-20100822.html

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