Las lágrimas de Caroline

Por: | 08 de octubre de 2010

PeticionImagen Para ganar con la raqueta utiliza guantes de boxeo. Es toda una declaración de intenciones: la danesa Caroline Wozniacki, desde este lunes número uno del mundo, se entrena sobre un cuadrilátero, golpe va y golpe viene, pega que te pega, igual que si estuviera en la pista, pero calzando puñetazos en lugar de raquetazos. “Correr en una cinta, hacer los ejercicios de siempre, es aburrido”, contaba en una de sus últimas ruedas de prensa, recién quitado el vestido diseñado por Stella McCartney, recién derrumbada otra adversaria con un tenis sin alharacas, de pura insistencia.

En un lado la estadística. En el otro, el corazón. La ascensión de Wozniacki y sus puñetazos hasta el número uno, según las cifras, son un desdoro: jamás ha ganado un título grande, es la séptima en la cadena de tenistas que se suceden en el trono desde enero de 2008, y ha necesitado que Serena Williams, que la antecedió en el puesto, se lesionara (misteriosa lesión, por cierto, un corte en un pie con unos cristales) y jugara solo seis torneos en 2010 para llegar a lo más alto. Luego, sin embargo, está la persona y su personalidad, que elevan a la tenista, de 20 años. Aquí está, por ejemplo, un video no apto para personas sensibles para demostrar de qué materia está hecha la danesa, cómo es de dura, de durísima, Wozniacki.

            “Cuidarla, que vale mucho”, suele decir Fernando Verdasco, sonriente y amable como siempre, cuando se cruza con los periodistas que rodean a su amiga. “Ese carácter, esa capacidad competitiva, son una ventaja, no se enseñan, vienen de familia”, cuenta Gonzalo López, el entrenador de Anabel Medina, que admira que el padre (ex futbolista) de la jugadora le haya impreso personalidad de piedra ante las dificultades. “Lo tienes todo”, le añade Sven Groeneveld, que dirige el grupo de trabajo de Adidas en Las Vegas, donde la danesa coincidió entrenándose con Andre Agassi y Steffi Graf, su ídolo de siempre.

            Wozniacki corre, lucha, pelea y pocas veces se altera. Wozniacki, que fue una niña de impresionante aparato corrector para los dientes, aprendió a jugar contra un destartalado frontón verde. Y Wozniacki, en una época de tenistas inseguras e irregulares, tan alejadas de las estrellas que hicieron grande su deporte, aporta un valor hoy en constante huída: lucha permanente, pelea continua, sufrimiento... aunque, como aquel día del video precedente, para ganar deba sufrir temblores como cuchillas.

Hay 2 Comentarios

Mi único comentario es que considero a Nadal muy bueno en la actualidad, pero me hubiera gustado verlo en la época de los jugadores de saque y volea como McEnroe, Edberg, Becker, Stich, jugadores que con su saque te provocaban que estuvieras a la defensiva en todo momento. Nadal es un excelente jugador cuando esta a la defensiva, pero con este tipo de tenistas hubiera batallado más para ganar, porque esta acostumbrado a pelotear desde el fondo de la cancha y no es lo mismo tener a un oponente en todo momento frente de ti en la red

Una buena deportista enorabuena .

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Ojo de halcón

Sobre el blog

Un ojo de halcón para mirar al tenis, compartir historias y hablar sobre un deporte que de enero a diciembre inunda la libreta de héroes, villanos, partidos y detalles.

Sobre el autor

Juan José Mateo

es master en periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid / El País, redactor de la sección de deportes y cubre los Grand Slam.

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