Nervios, camisetas y autógrafos falsos

Por: | 04 de junio de 2011

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El hombre no se lo esperaba. De espaldas a la puerta del vestuario, no tiene forma de saber lo que se le viene encima. Francesca Schiavone, finalista de Roland Garros, se abalanza sobre él, trepa a su espalda, se coloca a caballito y empieza a sobarle el pecho. Es su masajista, claro. Así prepara la campeona defensora el asalto a un nuevo título.

El club de jugadores es un hervidero de grupos enfrentados. A un lado, vestidos con camisetas en las que se lee Forza Francesca con los colores de Italia están los seguidores de Schiavo. Al otro, con camisetas amarillas y caracteres chinos, la familia y el equipo de trabajo de Na Li/Li Na, su rival en la final. Los italianos se muestran expansivos y alegres, protagonizando un ceremonial continuo de abrazos, besos y sonrisas aderezado por Schiavone, que se pelea en broma con una niña del grupo, que corretea, ligera y desinhibida, sin las presiones que uno imagina recorriendo el cuerpo de un tenista horas antes de jugarse un gran título. Los chinos, por su parte, nada dicen, nada hacen, ni a nadie tienen: su tenista no se deja ver en público. Su entrenador navega por internet en la sala de prensa.

A todo eso asiste el grupo de Rafael Nadal desde una  mesa en la terraza, por la que también circulan algunas de las leyendas de este deporte, como John McEnroe, que le firma un autógrafo a un niño diciéndole “yo soy Rafa”; o Martina Hingis, la campeona eternamente adolescente. El sábado es suya la divertida sonrisa, la entretenida conversación y las especulaciones sobre si habrá que apretar el acelerador en la final ante la amenaza de la lluvia. El domingo, sin embargo, será el momento de los nervios, de ocupar los espacios del club de jugadores en unión, todos juntos, ante lo que se avecina: Roger Federer y el partido decisivo de Roland Garros.

Hay 4 Comentarios

Juan José, si gana Federer deberías titular la crónica "Saturno devorando a sus hijos"

Yo mero: tú lo que eres es un subnormal de campeonato.

Esta es Francesco, no Francesca. Si hasta barba tiene que rasurarse. Se equivocó, tiene que estar en elk cuadro masculino, jajajaja.

Todo el mundo iba con Na Li pero yo iba con Schiavone, europea y con un tenis más técnico

http://www.ingenioconsaboralaca.com/2011/05/el-zumito-de-naranja.html

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Ojo de halcón

Sobre el blog

Un ojo de halcón para mirar al tenis, compartir historias y hablar sobre un deporte que de enero a diciembre inunda la libreta de héroes, villanos, partidos y detalles.

Sobre el autor

Juan José Mateo

es master en periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid / El País, redactor de la sección de deportes y cubre los Grand Slam.

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