El otoño dorado de Ferrero

Por: | 12 de octubre de 2011

“¡Pero yo estoy harto de la lógica!” Cuando Juan Carlos Ferrero, 31 años y un calvario hecho de continuas lesiones, se despidió en octavos del Abierto de Estados Unidos 2011, no quiso oír explicaciones, que le contaran que era normal, lógico, que le doliera tanto el cuerpo tras un año con tan pocos partidos. “Me entreno muy duro y luego siempre pasa algo. ¡Estoy harto!” Fue la última expresión pública del animal competitivo que habita en su cuerpo, el mismo que zarpazo a zarpazo le ha llevado a derrotar en el Masters 1000 de Shanghái al ruso Youzhny, el número 34, y a Fernando Verdasco, el número 24.

Ferrero es hoy el número 69 del mundo, y la semana anterior fue el 84. Su progresión, gigantescos saltos hacia adelante cada siete días, se mantendrá también esta semana. Desde mayo, cuando
insinuó la retirada, porque su tenis llega ya donde no lo consigue su cuerpo, ha ganado 15 partidos, un título (Stuttgart) y solo ha perdido seis encuentros.

El exnúmero uno vive enfrascado en su particular aventura. Volando bajo el radar de la pelea por la Copa de Maestros, el valenciano está apretando como si se jugara la vida en ello: busca los puntos necesarios para ser cabeza de serie en el Abierto de Australia de 2012. Tiene claro cuál es su objetivo, cuáles sus ambiciones, para el próximo curso: volver al top-15, y una vez allí… mirar para arriba. Su ambición sigue intacta. Unos días le impulsa. Otros, le atenaza.

“¡Juan Carlos!”, le dijeron en Nueva York cuando empezó a quejarse de sus dolores; “¡si has ganado al número siete del mundo (Monfils) después de meses sin entrenarte!” La frase, que resume cuánto de coordinación y talento natural hay en el tenis del valenciano, es la espuela que mueve el otoño de Ferrero. Son 31 años, una carrera que invita a la autocomplacencia… y el deseo de un veinteañero.

Hay 4 Comentarios

¡¡Vamos Juan Carlos!! Eras nuestro Rafa y no te hace falta conseguir nada más. Por nosotros como si ninguno de los dos ganáis nada más. Os admiramos por vuestro tenis y vuestra persona. Estuve en la final de la Davis contra la República Checa y al final de la final la gente coreaba tu nombre. Fue para morirse de gusto. Un abrazo campeón.

Vamos Ferrero. Te lo mereces porque eres un deportista ejemplar y una buena persona.

¡Ferrero a la Davis! Solo con sus ganas y su coraje ya hemos ganado un punto al menos.

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Ojo de halcón

Sobre el blog

Un ojo de halcón para mirar al tenis, compartir historias y hablar sobre un deporte que de enero a diciembre inunda la libreta de héroes, villanos, partidos y detalles.

Sobre el autor

Juan José Mateo

es master en periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid / El País, redactor de la sección de deportes y cubre los Grand Slam.

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