Por ahora, pólvora mojada

Por: | 02 de noviembre de 2013

Janowicz
Janowicz, el Paris-Bercy. Miguel Medina (Afp)

Todo se quedó en fuegos artificiales, en eslóganes sin contenido. La fanfarria que acompañó a todas las jóvenes promesas a principios de 2013 se ha convertido en monocorde música de ascensor con el final del año. Ni uno solo de los tenistas menores de 25 años que asaltaron la temporada con la ambición de codearse con los mejores ha dado un paso adelante con el que superara claramente sus cursos previos. Si algo dejó la campaña que ahora acaba es la consolidación de un rígido sistema de castas en el que los veteranos no dejan sitio para los jóvenes.

Ahí está, por ejemplo, el caso de Milos Raonic. El canadiense llegó a su primera final de un Masters 1000, pisó el ático del top-10 y ganó dos títulos. El problema es que no se le apreció ninguna evolución técnica y estratégica que le permitiera sentirse mejorado con respecto al tremendo sacador que asombró al tenis cuando irrumpió en el circuito. Rompió su vínculo con Galo Blanco, el técnico que se lo enseñó todo, contrató a Ljubicic, uno que llegó al número tres con su estilo de juego, y así fue dejando pistas de que tiene identificado el problema y afirmada la voluntad de enmendarlo. 2014 debe ser el curso de su lanzamiento.

El polaco Janowicz, con casi 23 años en el mejor ránking de su vida (14), subrayó sus virtudes (saque, carácter competitivo) al mismo tiempo que volvió a demostrar que es un peligro precisamente en las pistas con menos peso del circuito: las de cemento bajo techo. Semifinalista en la hierba de Wimbledon, el resultado y las maneras con las que se enfrentó a Andy Murray en la catedral del tenis hacen pensar en un tenista distinto, que quizás acabe liderando la camada, y que contará para luchar por torneos cuando gane consistencia en el juego de fondo. Por ahora no ha ganado ningún trofeo.

Solo el fogonazo del título de Estocolmo, el primero de su carrera, permite que la campaña de Grigor Dimitrov no sea considerada un fracaso.  No dejó huella en ningún gran escenario. Cedió a la primera en el Abierto de Australia y el de Estados Unidos. Nunca justificó la fama que le precede, nacida en la belleza de sus tiros y en la fluidez de sus movimientos, acunada en su victoria madrileña contra Novak Djokovic y finalmente muerta en unas piernas que aún se doblan ante el paso de los minutos y en un corazón que aún tiembla frente a las presiones. Al búlgaro le sobran armas y le faltan resultados. El puente que une esos conceptos opuestos está hecho de constantes cambios de entrenador, de querencia por las revistas del corazón y de problemas estratégicos: aun no ha descubierto cómo contrarrestar los ataques que le encierran sobre su revés a una mano. Todavía hay esperanza de que se corrija, es tan parecido en el juego a Roger Federer que es imposible olvidar cuánto tardó el suizo en dar con la tecla, pero cierra 2013 lejos del top-10 (22).

Otros jóvenes y no tan jóvenes pasaron desapercibidos. Nishikori, a un paso de los 24 años, acabó como número 19 mundial y sin dejar ningún resultado notable, más allá de su episódica victoria contra Roger Federer en Madrid. Vasek Pospisil, de 23 años, fue un Guadiana que apareció y desapareció durante la temporada mientras iba consolidando un juego sólido y sin alharacas. El portugués Sousa, de 24, celebró su primer título, entró en el top-50 y dejó todo preparado para despegar a cotas más altas en 2014. Ninguno inquietó a los mejores. Por ahora, los jóvenes disparan con pólvora mojada.

Hay 3 Comentarios

Aparte de Janowick...dale un tiempo porfa!

Tienen una cantera en ascenso los franceses...síguela, Paire me parece un talentazo, Herbert bajará del 40-50,etc

Quiero aprovechar para reivindicar que ser tenista y ser mujer no está reñido con ser sexy y femenina. Hay muchos que ven a las tenistas como medio hombres o algo así y yo quiero desmontar ese mito porque no es cierto y tenemos muchos casos que lo demuestran: http://xurl.es/2s50l

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Ojo de halcón

Sobre el blog

Un ojo de halcón para mirar al tenis, compartir historias y hablar sobre un deporte que de enero a diciembre inunda la libreta de héroes, villanos, partidos y detalles.

Sobre el autor

Juan José Mateo

es master en periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid / El País, redactor de la sección de deportes y cubre los Grand Slam.

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