Sobre el autor

(Madrid, 1946) fue redactor
jefe de Diario 16, subdirector de Informaciones y
corresponsal de EFE en La Habana. En 1983
se incorpora a EL PAÍS como jefe de Edición,
donde fue redactor jefe y subdirector. En 1989
se incorpora como director de los Servicios
Informativos a Canal+. En 1995 vuelve a
El País como director adjunto.
Desde setiembre de 2005 hasta
noviembre de 2009 fue director
de los Informativos Cuatro y de CNN+.

Sobre el blog

El catavenenos probaba la comida para sus señores, fueran Agripina o cualquiera de los Borgia, y les informaba: ojo, aquí puede haber cicuta (o cianuro, o belladona). El autor asume esta profesión de riesgo y se sumerge en lo más profundo de la derecha española, tan vociferante y venenosa. Pero a la vista de que esas fuerzas ya han alcanzado sus objetivos, ha decidido rebajar la universalidad de la prueba y concentrarse en unas catas selectivas: unas aquí, otras allá. Cree que es justo que su trabajo, tan severo hasta ahora, se haga más reposado. Como el buen tequila. Mismos grados y fortaleza… pero un poco de sosiego.

Nuevo libro

¿Para qué servimos los periodistas? (hoy)¿Para qué servimos los periodistas? (hoy) (Editorial: Libros de la Catarata). En un momento en el que los despidos, los cierres y las pérdidas económicas en los medios de comunicación están llegando a cifras más que alarmantes y en el que la consideración social sobre los periodistas no es precisamente alta, José María Izquierdo reflexiona en este ensayo sobre la necesidad del oficio de contar y las muchas razones que justifican su existencia.

Leandro, el fantasma de la MoncloaLeandro, el fantasma de la Moncloa. Con ilustraciones de Fernando Vicente. (Editorial: La Hoja del Monte). "Leandro, narrador de estas historias monclovitas (...) es observador, perspicaz, irónico y a veces malvado. Gracias a su agudeza, no solo comprendemos la psicología de Rajoy, sino la de todos los que pasan por su despacho, sean ministros o visitantes ocasionales". Del prólogo de Juan José Millás.

Historias de José KHistorias de José K (EL PAÍS Selección). Un sórdido panorama de corrupciones y desvergüenzas bajo la mirada de un peculiar jubilado de Chamberí que pierde la compostura cuando el veneno de la política revuelve su estómago.

Fuego amigo o cuando Rajoy era el más inútil entre todos los inútiles Fuego amigo o cuando Rajoy era el más inútil entre todos los inútiles (EL PAÍS Selección). Mediocre, perdedor, zombi, maricomplejines mariacomodado, antropófago político, avieso, falso o tiranuelo fueron algunos de los calificativos que dedicaron a Mariano Rajoy sus hoy propagandistas, Anson, Jiménez Losantos o Pedro José Ramírez.

Otros: Las mil frases más feroces de la derecha de la caverna (Aguilar). Los cornetas del apocalipsis (Ilustraciones de Tomás Ondarra). Elogio del panfleto y reivindicación de la demagogia. Historias de José K. Ilustraciones de El Roto. Editorial La hoja del monte

19 dic 2011

Pues de hoy no pasa

Por: José María Izquierdo

AbcSilencio. Ni un murmullo, ni un jadeo. Estamos todos paralizados a la espera del gran acontecimiento, que Mariano Rajoy nos va a contar hoy, o eso esperamos, que tendría gracia que aún lo retrasara más, de dónde nos va a recortar y cómo piensa hacerlo. El quién se va a encargar de materializar lo irremediable todavía  se lo guarda en la cartera, que parece que le entretiene. Es más, alguno de ustedes ya habrá leído el discurso del casi presidente cuando lea este modestísimo blog. Así que, mientras llega, nuestros amigos se mantienen a la expectativa, que se decía, aunque quieren presumir de que saben más de los que saben. No es difícil hacer una primera página con las líneas generales que todos sabemos: recortes, austeridad, etcétera. Seguro que aciertan. Son tan listos…

Y no se apuren, que todavía llegan a tiempo de insultar un poco más a Zapatero.

LarazonLa Razón titula que “Rajoy anunciará un recorte del gasto público y de altos cargos”. Bien. “Su discurso de investidura marcará como objetivos prioritarios la reforma laboral y la reducción del déficit”. Claro. “El presidente electo reducirá el número de empresas públicas y de ministerios para ahorrar”. Lo esperado. Y permítanme: ¿cuál de todas esas grandes medidas es la que va a generar empleo para acabar –o por lo menor reducir- el galopante paro que nos asfixia? Mejor no especulemos, que mañana será otro día y ya tendremos más datos. Dice también La Razón que “ETA mantiene una ‘reserva operativa’ lista para atentar”. Pero no se vayan a creer que hablan por hablar, que los han contado de uno en uno: “Diez pistoleros formarían tres células para actuar si el Gobierno popular no sigue la ‘hoja de ruta’ de la banda”. Que digo yo que ya podían haber sido múltiplos de tres, nueve, o doce, que así hay un comando privilegiado y eso nunca es bueno para el ánimo de la tropa. Es que, perdonen, pero la cosa es de risa: ¿La hoja de ruta? ¿Qué significa eso? ¿Hasta cuándo van a continuar los cornetas con esta bazofia?

Otro titular de primera, que además lleva editorial: “El PP prohibirá que las menores aborten sin permiso de sus padres”. Dice así el diario: “El abortismo radical que ha impregnado las actuaciones de la Administración socialista es uno de los legados más perniciosos en la nueva etapa que se abre por lo que supone de conculcación del derecho a la vida y de alimento para el relativismo moral que padece la sociedad actual”. Sentada la doctrinilla -¿les suena?- vayamos a los hechos: “Está pendiente el fallo del Tribunal Constitucional al recurso planteado por el PP contra la ley, pero los populares tienen ya tomadas decisiones inamovibles como son que las menores no puedan abortar sin permiso de los padres y que no se dé la píldora del día después sin receta médica. Sin embargo, estamos obligados a ir más allá porque existe un deber moral de restituir principios y valores fundamentales y de amparar los derechos del más débil, como la Constitución ordena, así como establecer también los programas necesarios para atender y ofrecer una salida mejor a las madres”. ¿Volvemos entonces a la legislación que dejó intacta el mismísimo Rajoy cuando fue vicepresidente o vamos más allá? Misterios. Y voy a hacerles una pregunta: ¿qué pasa si la chica de 16 años no quiere abortar y los padres dicen que sí? ¿Les parece raro? ¿Extravagante?

¿Y escribe hoy lunes, César Vidal? Escribe, que ya sé con qué fruición esperan ustedes su píldora de sabiduría. Habla de Aznar. Ahí va: “No hemos tenido un gobernante como él en el plano internacional desde el S. XVIII. Defendió los intereses nacionales con un arrojo inquebrantable que lo mismo dejó de manifiesto en Bruselas que en Perejil o en las Azores. Así podía haber seguido la situación de no ser por ZP y su recua de incapaces, con Moratinos a la cabeza. El mal causado es ya tan grande que, personalmente, no soy nada optimista en cuanto a las posibilidades de que nos recuperemos en décadas. Por el contrario, veo como muy posible que nos veamos de nuevo ubicados en la periferia de Europa como sucedió durante el funesto reinado de Fernando VII”. Y es que hay que ver, por ejemplo, cómo fue aquello de Perejil. ¡Qué arrojo inquebrantable!

ElmundoTampoco El Mundo se ha roto las meninges paras encontrar el titular de primera: “Rajoy hará de la austeridad su palanca contra la crisis”; “Anunciará en su discurso de investidura el Gobierno más reducido de la Democracia”, y “Pedirá sacrificios a los españoles, empezando por los políticos”. O sea, varios descubrimientos, que ni se nos había pasado por la cabeza que Rajoy fuera a decir algo así. “España espera de Rajoy un plan y un horizonte”, se titula el editorial. Y sí, claro, eso es lo que espera. Desde el día 20 de noviembre. Un mesecito de nada y sin nada. Federico Jiménez Losantos vuelve al caso Faisán, que ayer La Gaceta -y hoy sigue- resucitó con una reunión –que digo reunión, un aquelarre- en La Moncloa, con Baltasar Garzón incluido. Que ya me contarán ustedes. Y Losantos dice cosas tan inteligentes como ésta: “Si la colaboración con ETA se decidió en la Moncloa, constará en los papeles de la Policía”. Y como todos coincidimos en que Losantos no carece de inteligencia, deberemos concluir que hace y dice estas cosas porque le adornan algunos otros adjetivos. Ustedes mismos, que no querrán que se lo dé todo mascado… Ya les advierto que Fernando Sánchez Dragó viene como viene, que luego no quiero quejas. Basta con que les transcriba sus últimas frases, y ustedes mismos: “¿Recuerdan el monolito ortoédrico de Odisea en el espacio y los primates que lo acarician? 2001 ya pasó, pero mis congéneres siguen en el jurásico a pesar de que ni siquiera había entonces en el lago Turkana chimpancés. ¡Ojalá los grandes saurios nos devoren! ¡Ojalá la cólera de Gaia se abata sobre nosotros! ¡Ojalá reinicien y corrijan las bacterias la larga marcha de la evolución! El hombre ha sido un error en ella. Vuelva la vida a su comienzo”. Que si no quería hablar de Rajoy, con decirlo bastaba.

Y Abc, después del patinazo de Jorge Fernández Díaz ya no arriesga: “Rajoy descubre sus armas”, que eso sí que es concreción y a ver quién me dice mañana que no he dado en todo el bebe. En el editorial dice lo mismo pero con otra frase hecha, que en el periódico cenetario de Vocento llevan décadas tirando del archivador: “Cartas boca arriba”, que es fórmula muy original y nunca utilizada. Pero bueno, un poco de unte siempre ayuda: “La seriedad y el rigor con el que se comporta Mariano Rajoy apuntan a que su discurso a la Cámara no será de trámite, ni ocultará la gravedad de las medidas de Gobierno”, que si me permite el señor o la señora editorialista de Abc, no puedo por menos que decirle que ya le vale al casi presidente. ¿El discurso de investidura podía ser de trámite o, aún peor, de ocultamiento de las medidas que piensa tomar? Hasta en las alabanzas hay que tener un cierto comedimiento, que el adulador queda mal, sí, pero lo peor es que debilita la figura del loado. No exageremos, por favor. Del discurso de Rajoy también hablan, hablan y hablan Isabel San Sebastián y su compañero Ignacio Camacho. Esperan. Bien. Y todos.

Y no quiero decirles cómo se ha puesto Juan Manuel de Prada porque la actriz Paz Vega se ha hecho unas fotos en porreta, que dice él, en la ermita de Gerena, muy noble localidad sevillana. Vamos, vamos. Está que no se lo puede creer: “Después de todo, si un tío cualquiera puede pasearse por una iglesia en camiseta de tirantes y calzones de deporte, y hacerle fotos al Santísimo como podría hacérselas a un espantapájaros, ¿por qué no va a ponerse la actriz Paz Vega en porreta delante de una imagen de la Virgen?” Y es que ya no nos sirven ni los arzobispos, vendidos también a los mercaderes: “Hasta el comunicado que la Archidiócesis de Sevilla ha hecho público reprobando lo ocurrido demuestra que el celo ha dejado de consumirnos: se dice que las fotos de marras atentan contra los ‘sentimientos’ de los fieles, hieren la ‘sensibilidad’ de los devotos y contravienen la legislación canónica. Sentimientos, sensibilidades, legislaciones canónicas... jerga leguleya y sentimentaloide que elude el hecho fundamental, que es la ofensa inferida a Dios y a su Madre”. Eso.

Breves píldoras del fin de semana. ¿Se acuerdan de las instalaciones de NC Report? Pues siguen haciendo encuestas para La Razón: “Un 81,3% apoya el papel del monarca y un contundente 88,23 aprueba su decisión de apartar a Urdangarin de los actos oficiales”. Faltaba en la encuesta la pregunta obvia: ¿Usted cree que Iñaki Urdangarin es a), un poco chorizo; b) bastante chorizo, o c) un chorizo absoluto?

Alfonso Ussía sigue con su humorístico Paquetón de normas, que ya vamos por el IV capítulo. Y las gracias son de este jaez. Como muestra: “Artículo 1447. El militante de izquierdas, que en coyunda con su novia, compañera de hecho o pareja eventual, diera gatillazo, no podrá justificarse ante la decepcionada mujer con la excusa de que no se le levanta porque está muy preocupado por el problema palestino. De cualquier manera, ella procurará evitar la humillante comprensión: ‘No te preocupes. Eso le pasa a cualquiera’”. Unas risas…

Y aunque ustedes creen que ya se ha insultado suficiente a Zapatero es porque no conocen a nuestra fiel infantería. Ignacio Camacho ha debido despedirle como diez veces. Son pocas, que siempre se le puede volver a insultar: “Ha sido un político incompetente y sin formación; un posmoderno míster Chance de lenguaje vacío (…) tanta paz lleve en su destino como alivio deja en su retirada. Todo el respeto para la persona, ninguna estima para el gobernante. Unos meses de tardía y relativa sensatez sobrevenida no eximen a Zapatero del oprobio de haber sido el peor presidente de la democracia (…) Incapaz de resolver problemas se las apañó además para crear otros nuevos. No ha habido empeño en el que no fracasara; incluso su estrategia de dividir a los ciudadanos acabó uniéndolos en el repudio de su figura (…) Él siempre ha sido igual: un político mediocre, trivial, un peso ligero sin formación ni experiencia en tareas de gobierno…”. Si bien queda flojito cuando se compara con Carlos Dávila, palillo entre los dientes desde La Gaceta: “Por fin llegó, ¡y cómo llegó! Rodríguez Zapatero, un insolvente sectario, bodoque con ínfulas universales, que ha dejado España como un erial. Su herencia es una colosal calamidad que en un país con mayor dignidad que el nuestro tendría que ser seriamente juzgada en los tribunales”.

Y yo siempre me pregunto, ¿hasta cuándo, hasta cuándo?

 

Hay 162 Comentarios

Publicado por: obispocachimba | 19/12/2011 20:34:32
Qué gusto leerte siempre... En fin, de lo de Mariano... Apúntate esta frase para cuando eches de menos el aburrimiento (que compartimos, incluso, de la perplejidad que sentimos hoy) cuando vayan cayendo las fechas y las medidas:
"A los lunes negros del calendario bursátil habrá que añadir, irremediablemente, los viernes negros del calendario político".
Un abrazo.

Publicado por: lisboeta | 19/12/2011 20:23:01
Sin quitarte la razón, en honor a la verdad, yo siempre he sido de clase baja (que no de baja estofa) y dentro de la clase baja, media-baja. Si los demás habéis tenido mejor suerte, me alegro, pero no es mi caso aunque tampoco sea momento ni lugar para especificar hasta qué punto esto es cierto...
Un abrazo.
 
Publicado por: Eierloch | 19/12/2011 19:39:58
Eso es cierto, no sé como OS aguanta...

Lisboeta, tú serás eso, yo no. Viivo en el mundo y estoy dotado de cinco sentidos, y un sexto emergente (perdón por el eufemismo, he querido decir “en vías de desarrollo“), que me permiten percibirlo y, en consecuencia, hablar sobre él. Dónde y cómo es lo de menos. Pero sí hay algo de por medio que huele a mierda, se llama vanidad y la hay por ambas partes (entradistas y lectores). Creo que es a esto a lo que te refieres. Si la clase social genera vanidad de la misma forma que el hábito hace al monje, o eso dicen, pssss... ¡¿qué quieres que te diga?! En principio parece ser algo consustancial al ego, proceda éste de donde proceda.

Se puso Don Mariano su mejor bata de guatiné y sus babuchas de andar por casa, y se fue al congreso bien investido para el discurso de investidura, y nos lo ha contado todo, todo, todo. Que si bienestar riqueza y prosperidad, que si él no va a aplicar soluciones simples a problemas complejos, que si al pan pan y al vino vino, que si no por mucho madrugar amanece más temprano, que si quien a buen árbol se arrima buena sombra se procura, que si en boca cerrada no entran moscas, y otras cosas por el estilo. Y yo ya no sé si partirme el espinazo ahorita mismo aprovechando el ataque de risa floja, o comprarme un desfibrilador de bolsillo en la ferretería de la esquina y esperar pacientemente a que el susodicho nos mate a todos de aburrimiento. ¿Y para decir estas bobadas era para lo que quería la mayoría absoluta? ¿Quo Vadis Mariano?. Anda y que le ondulen con la permanent.

En fin, que estaba usted muy elegante. Ya nos contará que tal le fue con sus oposiciones a presidente de gobierno, aunque yo creo que bien, y que seguro que las aprueba de corrido porque parece que el toro de la crisis no era más que una mona de feria electoral. Póngame a los piés de su señora.

el castropol newman tiene razón en que esto que hacemos es elevar nuestras cuitas de clase media al cielo mediático. lo que pasa es que, al fin y al cabo, es eso lo que viene ocurriendo desde la revolución francesa, revoluciones otras dios (?) mediante. es normal que tengamos un ombligo grande, colosal, pero también es normal que no podamos, por mucho que queramos, ser lo que no somos: los foreros que escribimos aquí (incluso los trolls, incluso tú que no eres troll) no somos otra cosa que clase media y, por mucho que lo intentemos intelectualmente y por mucha mala conciencia que, eventualmente, eso nos pueda llegar a provocar, no vamos a dejar de serlo. sería pedir peras al olmo. aceptemos con humildad lo que somos: unos cuantos enteraos que piensan que tienen algo que decir y, encima, lo escriben

Veo que a Lorenzo le ha dado una crisis de identidad. En fin. Lo que quería decir es lo siguiente: Josemari, empiezas a caerme mejor. Es más, voy a obviar tu forma cutre de hacer crítica (leer la cartilla con las premisas ya dadas por otros) y a pasar directamente a darte palmaditas en la espalda. ¿Sabes por qué? Pues porque no te has quejado a la defensora del lector de los trolls (o al menos no consta en su boñiga de ayer) y tú, de ésos, si que tienes unos cuantos. Sin embargo, ya ves, va el blandengue del Gabilondo y dice que no sabe si dejarlo. A estos burócratas en cuanto les llevas la contraria ya les sale un sarpullido. ¡Bien por ti, jotaemeí!

Publicado por: capiroba | 19/12/2011 17:47:29
Además, ¿tú has visto cómo se parecen los paseos 'rápidos' de Rajoy a los que se da Ned Flanders?
Yo lo dejo ahí...

Como bien dice Josemanuel, el discurso de investidura ha sido nada (Rajoy) con sifón (sus palmeros). Incluidas las réplicas.
Rubalcaba en su línea, sólo limitado en sus recursos retóricos por esa interinidad absurda que han querido dejarle claro sus 'compañeros' del PSOE antes de este debate.
Durán a lo suyo, lo catalán bien entendido (por CiU, claro).
De Cayo pues... que ya hecho de menos a Llamazares.
 
Publicado por: Blackadder | 19/12/2011 16:48:46
 
Como bien dice Castropol (19/12/2011 16:59:18, espero que sin que se me enfade) cuando en el mundo ha habido buenos y malos organizados en dos bandos, los malos siempre han copiado a los buenos, y viceversa, en todo aquello que hacía atractivo al contrario.
 
El problema global es que sólo queda el bando bueno (¿o era el malo?), esto es, que sólo queda un bando y cuando un bando se queda sin enemigo, en lugar de buscar la paz, busca crear un nuevo enemigo y, si no lo encuentra fuera (China ya es más un amigo, los árabes no son un solo bando) busca crearlo dentro y en eso anda...
 
Publicado por: capiroba | 19/12/2011 17:47:29
Pero es que Ned tiene bigote y un cuerpazo, y en el caso del multiloquesea no se da ni lo uno ni lo otro. El bigote puede dejárselo pero lo que es el cuerpo...

Aquí el unico que va a colaborar con ETA es Losantos, los terroristas se entienden entre ellos.
Ahora llega el tiempo de llamar a ETA Grupo Vasco de Liberacion y acercar presos al pais Vasco y ser "generosos con ellos".
Verdad que si Federico?
Por qué no dices nada de esto, ahora que estais en el gobierno? (PP= Losantos=Cornetas)

Uno de los mejores artículos que he traído aquí nunca, escrito por un abogado (José María Ruiz Soroa) que demuestra saber mucho de derecho. IMPRESIONANTEMENTE AGUDO Y LÚCIDO. Tan bueno que lo "copipasteo" íntegro:
 
¿Tiene la secesión una relevancia moral?
A primera vista, la cuestión que plantea el título de este artículo debería responderse con una rotunda negativa: la secesión de parte de un Estado por respecto al conjunto carece de cualquier relevancia en el plano de la ética política democrática, porque la determinación de las fronteras que corresponden a un concreto demos es una cuestión que excede de la democracia misma. En realidad, es una cuestión que la antecede y sobre la cual los principios normativos de la democracia no podrían aparentemente decir nada. La democracia se ocupa de las reglas de gobierno de un demos, pero la constitución territorial y personal de ese demos es algo previo a ella misma. Por ello, si un pueblo particular decide separarse del conjunto del Estado en el que hasta entonces vivía, la filosofía política no podría sino tomar nota de ello, sin poder valorar la corrección o no de esa decisión desde principio alguno.
¿Es así de simple? ¿Carece la secesión de cualquier relevancia moral? Una valiosa parte del pensamiento democrático contemporáneo lo cuestiona y afirma, por el contrario, que no puede hablarse hoy en día (y fuera de situaciones coloniales o de opresión de minorías étnicas) de un supuesto derecho a la estatalidad en virtud del cual una minoría nacional podría validamente reclamar la secesión del Estado en que vive, por la sencilla razón de que un tal derecho atentaría a los principios democráticos esenciales, sería autodestructivo de la democracia misma (Luigi Ferrajoli). De manera que, muy en contra de tal supuesto derecho, en las sociedades nacional y culturalmente complejas, lo que la teoría democrática proclama es una exigencia normativa para los nacionalistas de mantener la convivencia dentro del Estado realmente existente (vamos, de renunciar a la secesión) siempre que, claro está, ese Estado respete los mecanismos de tipo federal de protección de las minorías nacionales (Ramón Maíz). Para la democracia, la pluralidad nacional está mejor defendida en un Estado complejo que en uno secesionado que pretenda ser "el único Estado de una única nación".

Para entender estas afirmaciones, que resultan inicialmente contraintuitivas, la vía más directa es la de interrogar a quienes reclaman la independencia nacional por el para qué de su reclamación. No por el por qué o el cómo de su petición (algo que remite a la prestigiosa idea de autodeterminación), sino por la finalidad de la pretensión de constituir un nuevo Estado: "La independencia, ¿para qué?", esa es la cuestión relevante para opinar sobre las consecuencias morales de la secesión.

En 1990, en la declaración aprobada por el Parlamento vasco a favor del derecho de autodeterminación, se respondía con toda nitidez a esta pregunta: "El ejercicio del derecho de autodeterminación tiene como finalidad la construcción nacional de Euskadi". Es decir, que la independencia no es un fin en sí misma, sino un medio para poder realizar una política, hacer un algo que ahora no sería posible. ¿Qué? Construir desde un poder político soberano un nuevo ciudadano que se ajuste al modelo de ciudadano nacional predeterminado y que se integre en una sociedad socioculturalmente homogénea en sus lealtades, valores y sentimientos. Tal como lo expresó el PNV en la declaración aprobada por su máximo órgano: "La libertad que reclamamos es libertad para restaurar nuestra personalidad colectiva a partir de valores creados a lo largo de una historia de milenios".

No es difícil establecer un paralelismo entre esta finalidad confesa del independentismo nacionalista y la sugestiva distinción que hizo Benjamin Constant en 1819 entre la libertad de los modernos y la libertad de los antiguos, y que se considera generalmente como la clave de bóveda de las democracias actuales, para ver que la libertad que reclaman los nacionalistas es un caso flagrante de libertad de los antiguos. Es decir, es la libertad del colectivo, del pueblo entendido como un todo homogéneo e intemporal, una libertad de la nación. Y es una libertad que se reclama para ejercitarla, precisamente, contra la libertad de los modernos, es decir, contra los individuos que componen ese pueblo y a los que se desea hacer objeto de un proceso personal de reconstrucción (de perfeccionamiento).

La pretensión de edificar un Estado uninacional que a su vez construya posteriormente una sociedad uninacional homogénea es una pretensión en radical oposición con las libertades personales que garantiza la democracia, entre las cuales la libertad de identidad pasa como libertad fundante. Es una pretensión que tuvo su momento triunfal en el pasado, cuando las exigencias democráticas no eran tan claramente percibidas como lo son hoy. Así se gestaron los Estados uninacionales que hoy son objeto de necesaria refacción mediante técnicas federales. Pero, pretender aquí y ahora volver a crear un Estado uninacional es tanto como caminar contra el entendimiento moderno de la libertad y la democracia.

Expresado en términos paradójicos: la secesión es inmoral porque quienes la piden son nacionalistas. Aunque es cierto que, si no lo fueran, no la pedirían. Y es que la inmoralidad no está en el qué, sino en el para qué.
 
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Tiene/secesion/relevancia/moral/elpepiopi/20111219elpepiopi_5/Tes
 

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