Sobre el autor

(Madrid, 1946) fue redactor
jefe de Diario 16, subdirector de Informaciones y
corresponsal de EFE en La Habana. En 1983
se incorpora a EL PAÍS como jefe de Edición,
donde fue redactor jefe y subdirector. En 1989
se incorpora como director de los Servicios
Informativos a Canal+. En 1995 vuelve a
El País como director adjunto.
Desde setiembre de 2005 hasta
noviembre de 2009 fue director
de los Informativos Cuatro y de CNN+.

Sobre el blog

El catavenenos probaba la comida para sus señores, fueran Agripina o cualquiera de los Borgia, y les informaba: ojo, aquí puede haber cicuta (o cianuro, o belladona). El autor asume esta profesión de riesgo y se sumerge en lo más profundo de la derecha española, tan vociferante y venenosa. Pero a la vista de que esas fuerzas ya han alcanzado sus objetivos, ha decidido rebajar la universalidad de la prueba y concentrarse en unas catas selectivas: unas aquí, otras allá. Cree que es justo que su trabajo, tan severo hasta ahora, se haga más reposado. Como el buen tequila. Mismos grados y fortaleza… pero un poco de sosiego.

Nuevo libro

¿Para qué servimos los periodistas? (hoy)¿Para qué servimos los periodistas? (hoy) (Editorial: Libros de la Catarata). En un momento en el que los despidos, los cierres y las pérdidas económicas en los medios de comunicación están llegando a cifras más que alarmantes y en el que la consideración social sobre los periodistas no es precisamente alta, José María Izquierdo reflexiona en este ensayo sobre la necesidad del oficio de contar y las muchas razones que justifican su existencia.

Leandro, el fantasma de la MoncloaLeandro, el fantasma de la Moncloa. Con ilustraciones de Fernando Vicente. (Editorial: La Hoja del Monte). "Leandro, narrador de estas historias monclovitas (...) es observador, perspicaz, irónico y a veces malvado. Gracias a su agudeza, no solo comprendemos la psicología de Rajoy, sino la de todos los que pasan por su despacho, sean ministros o visitantes ocasionales". Del prólogo de Juan José Millás.

Historias de José KHistorias de José K (EL PAÍS Selección). Un sórdido panorama de corrupciones y desvergüenzas bajo la mirada de un peculiar jubilado de Chamberí que pierde la compostura cuando el veneno de la política revuelve su estómago.

Fuego amigo o cuando Rajoy era el más inútil entre todos los inútiles Fuego amigo o cuando Rajoy era el más inútil entre todos los inútiles (EL PAÍS Selección). Mediocre, perdedor, zombi, maricomplejines mariacomodado, antropófago político, avieso, falso o tiranuelo fueron algunos de los calificativos que dedicaron a Mariano Rajoy sus hoy propagandistas, Anson, Jiménez Losantos o Pedro José Ramírez.

Otros: Las mil frases más feroces de la derecha de la caverna (Aguilar). Los cornetas del apocalipsis (Ilustraciones de Tomás Ondarra). Elogio del panfleto y reivindicación de la demagogia. Historias de José K. Ilustraciones de El Roto. Editorial La hoja del monte

19 ene 2012

Tiemblen, que llega Montoro

Por: José María Izquierdo

Como ya me aprendí el cargo de Cristóbal Montoro Romero, que no es ministro de Economía, no, que lo es de Hacienda y (además) de Administraciones Públicas, vamos a tener un detalle con él y le dedicaremos buena parte de la entrada de hoy. Transmutado en airoso matasiete, gestito amenazante, el ministro dijo ayer que el Gobierno está dispuesto a exigir responsabilidades penales a los gestores públicos que gasten por encima de lo que marca el presupuesto. De siempre ha tenido Montoro el seso confuso y la lengua desenvuelta, pero este nuevo papel que le ha asignado Rajoy de gran prohombre parece como si le hubiera desequilibrado un poquito más de lo habitual. Picado además por tener que demostrar que manda más que Luis de Guindos, tarea que se antoja ciclópea para los méritos y capacidades del voluntarioso Montoro, aquel resto de cordura se ha revuelto más de lo preciso y la húmeda, fresca que era, ha echado a correr para caer en el disparate. ¿O mejor será decir en la ocurrencia, aquel defecto que tanto achacaron –y no será el catavenenos quien ponga en duda el acierto en la definición- al ya ido Zapatero?

Montoro

Y seguimos con Garzón, naturalmente. Gracias a este juicio, El Mundo, por ejemplo, se ha enterado, y así nos lo cuenta, de que “las escuchas de Garzón sirvieron para investigar” a la trama Gürtel. Una aberración, claro.


Incluso algún periódico o similar, tipo La Razón o La Gaceta, hasta se toman en serio el chiste del ministro farfantón, llevan el tema a primera y hasta hacen editoriales. Lástima de tiempo perdido, que tal bobería tiene justo el recorrido que ha tenido hasta hoy. Ya. Se acabó. Que cuando tal esperpento jurídico, engendro sin pies ni cabeza, absoluto disparate -¿o hemos quedado en que era una ocurrencia?- llegue a cualquier miembro del Gobierno con dos dedos de frente, que los hay, va a hacer como que no ha oído nada y hablará, por ejemplo, del frío de estos días o, si es del Barcelona, de la ternura que define al gran Pepe, jugador que es del Madrid.

¿Se imaginan ustedes al ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, que es a quien le corresponde hacer estas cosas, teniendo que elaborar un texto para tal ciempiés, pensando, además, en que tiene que defender ese articulado en el Congreso? Porque, vayamos un poco al detalle, que nos divertiremos un ratito. Poco, que no son horas. Lo primero que hará el ministro de Justicia, por ejemplo, será preguntar a sus colaboradores: ¿qué es un manirroto, un derrochador, un malgastador? Y a lo mejor, quién sabe qué hacen los ministros en la intimidad, él mismo piensa a quién aplicar el adjetivo y, quizá, solo quizá, podría llegar a la conclusión de que gastador y perdigón es aquél que ha dejado una deuda de 7.000 millones de euros –repitan despacito: 7.000 millones- en un cargo público. Que, por casualidad, es justo la deuda que ahora mismo tiene el Ayuntamiento de Madrid. ¿Recuerdan cómo su alcalde -¡anda, si era el mismo Ruiz-Gallardón!- hace bien pocos meses abordaba en un acto público al presidente del Gobierno para rogarle que le sacara del embrollo?

O a lo mejor el sastrecillo valiente, hombre de arrebatos, se refería a que había que meter en cintura a los gestores políticos de la Comunidad Valenciana, señores honradísimos –y señoras, que algunas, y rumbosas, ya las hay- y administradores de eficacia comprobada, a los que ha habido que soltar millones y más millones para evitar la quiebra de una Comunidad con un déficit estratosférico y unas deudas que jamás podrán pagar. Así que bueno, si yo fuera tal que Francisco Camps -jesús, jesús, qué sofoco- tendría mucho miedo a que Rajoy pusiera en marcha lo que le dice La Razón que haga: “Se deben penalizar los abusos de una gestión que lastra la imagen de España”. Ahí le duele.

Y esta ocurrencia la dijo el ministro baladrón cuando horas antes tuvo que poner punto final a una reunión con los consejeros autonómicos de Economía, en la que no logró, y a los papeles me remito, que ahí tienen ustedes Abc, La Razón, El Mundo, La Gaceta y todos los que se les ocurran, para no dejarme como mentiroso, concretar y poner números a ni una sola medida. Ni se fijó techo de gasto, ni se dijo cómo sería la línea del ICO, ni cuánto, ni dónde, ni cómo, etcétera, etcétera. Un conjunto de generalidades que aterra. Porque vamos a ver, si sabían que iban a gobernar desde hace meses y meses, si sabían las deudas  de sus comunidades –cuando menos- al dedillo, y peor si lo ignoraban, si sabían que Cristóbal Montoro, alias aquí el más chulo y para pegarse mi primo, iba a ser el ministro de la cosa, ¿no podían haber pensado algo para este momento? ¿Quizá tener algún plan? ¿O nos vamos a dedicar a las ocurrencias y al a mí no me levante la voz que no sabe usted con quien está hablando?

LAS FACHADAS

Negrura en Abc: “Por motivos editoriales…” ¿Qué será, será, esa gran exclusiva que se reserva el periódico de Vocento? ¿Quizá vamos a seguir con el chófer verborreico? En La Razón y en La Gaceta ya les he dicho que se toman muy en serio lo de las responsabilidades penales. Una risa. Casi tanta como el exótico título de El Mundo, que ya me dirán para qué creían en casa Ramírez que se hacían las escuchas ordenadas por Garzón, si no era para investigar a quiénes estaban implicados en la trama corrupta de Gürtel. Por eso, precisamente por eso, por investigar a los corruptos, Garzón se sienta en el banquillo. Lo sabíamos todos. Menos El Mundo. Hasta hoy. Por fin.

PortadasAA

PORTADAS


NON PLUS ULTRA

Les decía de Garzón. Editorialillo de El Mundo, que se corresponde con la portada que han visto, y, en definitiva, con lo que le pete a Ramírez Codina, que para eso es el caporal y la finca es suya: “Las escuchas de Garzón sirvieron para investigar”. Hoy estoy exquisito y no hago ni caso a Luis María Anson –"Mariano Rajoy ante el Príncipe de los Creyentes”- y ni siquiera les entresaco algún párrafo de la columna de Salvador Sostres, que va de un padre empresario que manda a su hijo a echar del trabajo a una pobre mujer, obra literaria solo apta para drogadictos de los culebrones latinoamericanos. En La Razón destellan con luz propia los apoyos al ministro gallito. Editorial: “Responsabilidad pública”, con el destacado que antes les he citado o José Antonio Vera: “Sanciones, por supuesto”.  De Alfonso Ussía bastará para calibrar a qué nos enfrentamos si les digo que comienza así: “Me contó Antonio Burgos mientras navegábamos de Lisboa a la isla de Guadalupe…”. Tela. Que así a ojo de gaviota –con perdón- son unos 7.000 kilómetros. Con Ussía y Burgos haciendo gracias. ¿Recuerdan La naranja mecánica? Pues más o menos. De Abc, ya han visto, nada puedo decirles. Los recuperaremos mañana, si fuera preciso.
Traigo un párrafo de El Trasgo, de La Gaceta, a raíz del juicio a Garzón. Lean: “La izquierda es el regreso de los bárbaros. Literalmente. Ya saben: el poder sale del cañón de un revólver. Occidente se ha pasado siglos construyendo pacientemente, con muchos tropiezos y dificultades, una doctrina para que esto no sea así, para que haya garantías, para que la Ley sea ciega y los acusados tengan derechos y la certeza de un juicio justo. Nada de esto interesa a la izquierda, que parte del sencillo universo de los bárbaros, donde lo bueno es lo que favorece a mi tribu y al ‘enemigo’, ni agua. La Ley es sólo un irritante formalismo burgués”.

¿Se reconocen? Pues lo dice por ustedes…

EL AFAMADO MUSEO EL OJO IZQUIERDO
(Documentos y testimonios de la vida en las cavernas)

“Madrid quiere que Fraga tenga una calle o plaza en la capital”
La Gaceta, 17 enero 2012.

(Exige más lectura, que no deja de ser asombroso saber qué quiere Madrid, así personalizado, como si Madrid fuera un ingeniero de caminos o una doctora especializada en Obstetricia. Comienzo –lead- de la noticia: “La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha adelantado que su partido propondrá en el próximo Pleno municipal que una calle o plaza en la ciudad lleve el nombre del que fuera fundador del PP, Manuel Fraga”. Que no es lo mismo.)

Hay 135 Comentarios

En la "afoto" de Montoro observo que el "deo gordo" de la mano derecha se le desvia pa la derecha. O es un efecto óptico?.

Por cierto, que ayer en Interlobotomía (que lo he visto en la Sexta, que yo hay cosas que no me meto) Carlos Fabra, nuevo molt honorable, de los Fabra de toda la vida, decía que la situación ruinosa de su Comunidad Autónoma no es por culpa de su penosa gestión durante ¡¡¡16 años!!!, no, la culpa es de... tachán, tachán...
 
¡¡¡LOS SOCIALISTAS que han ahogado las cuentas de la Comunidad Valenciana!!!!
 
JUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUA
JUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUA
JUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUA
 
Lo dicho, qué complicado se ha vuelto esto de ser de derechas...

No se preocupe, Don José María, que la portada de ABC no merece tanto la pena... Sale Griñán, se dice que está atrasando pagos para no sé qué de maquillar las cuentas (ja) y ponen el titular de la ocurrencia (sí, definitivamente, ocurrencia) de Cristobalito, al ladito de la foto en la que Griñán se tapa la boca para hablar por teléfono (que debe ser como imaginan los de ABC que se hacen estas cosas, disimulando) como diciendo "Para estos manirrotos quiere legislar Montoro".
Mucha jeta, sí, después de que el Gobierno de España tenga que salir al rescate de las quebradas CCAA del PP, volver a Andalucía que tendrá problemas pero no de déficit... Mucha jeta pero, ¿qué quiere? ¡¡¡Tiene que ser tan complicado ser a día de hoy de derechas!!! ¡¡¡Con lo bien que se vivía contra ZxP!!!
Conclusión: Ocultaban la portada porque no sabían cómo abrir el centenario periódico para seguir sirviendo al amo, ¡¡¡se lo están poniendo tan tan difícil!!! Vamos, que no era por la exclusiva, era por la falta de ella, total, que no estaba justificado el apagón...

Tal vez haya menos veneno qué catar, porque, al ganar las elecciones arrasando, los cornetas estén más ...apaciguados Y la verdad, prefiero las jugosas opiniones del "Gran Cata" aunque cate menos. (además antes acababa indigesta y escandalizada para todo el día; me sentaba tan mal como el brandy: qué amargura)

SALUD Y REPÚBLICA: Sólo los nostálgicos franquistas odian este sistema, porque puede representar todas las sensibilidades democráticas.
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Pero, querido don JMI: para los librepensadores la derecha siempre ha ejercitado su más representativo músculo: “Haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga” y descarada e inmoralmente empecinados en ver “la paja en el ojo ajeno y no la viga en el suyo”. Y ni se ruborizan.
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Comprendo que Vd. ponga en evidencia (y magistralmente) cada día a los “cornetas mediáticos”, pero que conste que ellos jamás se darán por aludidos. Si no, que cualquier “imparcial” observe cada una de las medidas tomadas durante sus semanas de gobierno (por supuesto, omitidas durante la campaña electoral), si no son puras improvisaciones y ocurrencias, cuando no “estrategias” hasta las elecciones de Andalucía, pero que siempre criticaron al anterior Gobierno.
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Ahora son más europeos que nadie, amigos de Marruecos, nuestras tropas solo están en zonas de conflicto para hacer patria, y lo que más me alucina: “nosotros siempre decimos la verdad y nadie tiene que decirnos lo que hemos de hacer..” (Rajoy, dixit). Están convencidos que los “poderes fácticos” (Iglesia, CEOE, su Poder Judicial, la Banca, cierta Milicia, etc.) siempre les darán la razón.
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Bueno, lo de La Gaceta (Arriba + Alcázar) es de auténticos subnormales: por favor, ya sabemos que el poder (el dinero siempre lo han tenido) será siempre de la derecha “por la gracia de dios”, pero no insistan que para la mayoría de aquí y fuera jamás colará. A su poder judicial solo lo respetarán si les benefician, si no vean lo que están haciendo con Garzón, para vergüenza de todo Occidente.


Anteayer me encontré con este artículo por casualidad y me llamó la atención por lo que tiene que ver con lo que estamos hablando sobre los comportamientos de los dirigentes, en su sentido más amplio, pues aunque en él se habla de ejecutivos, managers y directivos de empresa privadas, también me parece aplicable a los gestores públicos que han tomado como ejemplo a estos "triunfadores" y se codean con ellos en la presunción de que cuando dejen sus cargos, algún huequecito les harán en sus compañías donde puedan demostrar todo lo que han aprendido manejando los caudales ajenos.
Como el artículo está en inglés, me he atrevido a hacer una traducción que espero que no "chirríe" demasiado a los ojos de los que, de este idioma, tengan más conocimientos que un servidor. Hay un término que me costó bastante descifrarlo, puesto que soy más bien un lerdo en estos asuntos, pero les adjunto también la explicación para que no se quejen: "agency costs" que viene a ser http://bizfinance.about.com/od/Basic-Financial-Management/a/what-is-the-agency-cost-for-business.htm

Pido perdón de antemano si consideran que el "tochito" no es de interés o no es éste el lugar para discutirlo.

El original lo encontrarán aquí http://www.huffingtonpost.com/roger-martin/stock-return-investment_b_1209429.html
Y mi versión es esta:
"Obtener beneficios reales sobre inversiones reales"
Juntas directivas, ejecutivos y asesores financieros se adhieren, casi de forma fanática, a las expectativas del mercado porque creen que el trabajo de la dirección debería ser maximizar el valor a largo plazo de la compañía y el valor de las acciones se considera como el mejor indicador de ese valor a largo plazo. Por lo tanto, juntas directivas y ejecutivos asumen que si se aumenta el valor bursátil de la empresa hoy, habrán contribuido a aumentar el valor a largo plazo de la misma. Esa forma de pensar ha llevado a ligar retribuciones y precio de las acciones, a través de cesiones de opciones sobre acciones y opciones restringidas, lo cual a su vez ha llevado a desviar el objetivo de los ejecutivos de construir compañías sólidas hacia la manipulación de las expectativas de los inversores.
Los que critican la eliminación de fijar la atención en el precio de las acciones y las retribuciones basadas en las acciones, temen que haciendo esto se dejaría a las compañías sin su "función objetiva", algo por lo que guiarse hacia la creación del valor que se supone deben generar. Argumentan que centrarse en medir el valor en base al precio de las acciones y suministrar incentivos basados en esas acciones pudiera no ser el sistema perfecto, pero es el único que asegura un comportamiento correcto para las compañías. Y añaden que como los inversores merecen unas ganancias por sus inversiones en la empresa, la función de la dirección es trabajar árduamente para aumentar el valor de las acciones.
Estos argumentos se desmontan rápidamente con un poco de lógica. Digamos que yo pongo en marcha una empresa y salgo a bolsa por $20 la acción. Ben, mi compañero de trabajo, compra una acción que es parte de esa oferta inicial de salida por 20$. Imaginemos que Ben necesita ganar un 10% sobre la inversión para cubrir sus riesgos, de modo que yo tengo que producir 2$ por acción en ganancias netas para él, para poder pagarle sus dividendos y permitirle conseguir su objetivo del 10%. No importa el cómo, supongamos que se crea una especie de locura por la compra de esas acciones después de la salida inicial y su valor sube a 100$ y Arianna se la compra a Ben por esos 100$. La teoría imperante dice que yo le debo a Arianna (que quiere la misma compensación por sus riesgos) 10$ por acción en dividendos.
¿Pero es esto así?¿me dio Arianne 100$ igual que Ben me dio los 20$?¿Devolvió Ben los 80$ de beneficio a la compañía? No. Arianne le dio a Ben 80$ de beneficio y él se los guardó. ¿Promoví o autoricé o sabia yo siquiera de la venta de Ben a Arianna? No. Fueron ellos los que se pusieron de acuerdo y mi empresa no tenía nada que ver y el capital que yo tengo para invertir sigue siendo 20$.
Así que para poder satisfacer la demanda de beneficios de Arianna, yo necesito generar 10$ por acción sobre una inversión de 20$ por acción, o lo que es lo mismo, un 50% de beneficios sobre la inversión, algo muy difícil de conseguir. Y todo por que ella decidió que valía la pena pagarle 100$ a Ben por su acción.
Ella no me dio ni un dólar para poder invertir y yo no le debo a ella nada más que el beneficio sobre los 20$, que es el capital que yo recibí para poder invertir a cambio de la acción que ella posee ahora. Esa debería ser la única obligación que debieran tener las empresas hacia sus accionistas: conseguirles unos beneficios basados en el capital que ellos invirtieron realmente (además de algún beneficio por las acciones que la compañía se reserva en vez de ser pagadas como dividendo), o sea, el valor contable de las acciones. Si los accionistas quieren comprar y venderse acciones entre ellos basándose en las expectativas de futuro, que se pongan de acuerdo y lo hagan. Pero todas esas transacciones y el valor que representan no deberían marcar el rumbo de las actuaciones de los ejecutivos.
Pero como ése no es el caso, y los ejecutivos aceptan por rutina la obligación de generar un beneficio basado en el valor de mercado de las acciones, en lugar del valor contable de las mismas, y sus retribuciones están ligadas a ello, acometen decisiones extremadamente arriesgadas cuando el precio de las acciones sube. Michael Jensen escribió un articulo muy bueno sobre esta cuestión titulado "Los costes agenciados de acciones sobrevaloradas y el estado actual de las finanzas corporativas", en el cual argumenta que fallidas espectaculares, incluyendo Enron, WorldCom y Nortel, podrían estar relacionadas con este problema. Los consejos de dirección se sienten obligados a obtener rendimientos muy elevados sobre las inversiones realizadas, de modo que puedan ofrecer unos dividendos mínimamente aceptable que satisfagan las expectativas de los accionistas. El articulo fue escrito en 2004, bastante antes de la crisis bursátil del 2008, pero las actuaciones de los grandes bancos americanos fueron muy similares. El precio de las acciones de Citibank se multiplicó por 15 durante los años 90 y subió otro 50% en los tiempos anteriores al desplome. ¿Qué pensaba Chuck Prince que tenia que hacer cuando asumió la presidencia del consejo de dirección en 2003? Sospecho que era conseguir dividendos aceptables acordes con el precio salvajemente inflado de las acciones de Citibank, a pesar de lo arriesgado que pudiera ser conseguirlo. Y fue más arriesgado de lo que cualquiera hubiera podido pensar para Prince y los demás "bancos demasiado grandes para caer".
En el centro del problema se encuentran dos teorías profundamente defectuosas: primera, que la obligación de los ejecutivos es satisfacer las expectativas de los accionistas, sin importar cuan absurdamente altas sean esas expectativas; y segunda, que las retribuciones en acciones de los ejecutivos les proporcionan una motivación extra para dirigir bien la compañía. A primera vista, ambas parecen buenas, pero a los accionistas les iría mejor a largo plazo si los consejos de dirección sintieran la obligación de obtener dividendos justos y ajustados al riesgo a cambio del capital invertido que ellos manejan y si los incentivos para su propio funcionamiento estuvieran basados en el funcionamiento de sus compañías en el mundo real.


No te pases, caspitasa, que en Jalisia os damos cien mil vueltas en numero de enchufados publicos. Solo para que veas que somos el Barça del clientelismo y la quintaesencia del nepotismo, la diputación de Ourense. Uno de sus edicificios, con dos puertas cuenta en plantilla con 70!!! porteros
Tambien podria contarte como, en un concurso para chofer de esa excelentisima entidad, una de las pruebas fue reparar una averia en un automovil. Pero ahi, hubo justicia, porque al no tenr las piezas necesarias, ningunode los concursante supero la prueba, excepto uno, primo de un concejal del PP, que se las llevo de casa. Con esa capacidad de anticipación, como no van a arreglar el pais?

Somos la Comunidad del maíllot amarillo.

1ª.-comunidad,en donde a los politicos les hacen los trajes a medida,por la cara,de los politicos.

1ª.-en corrupción

1ª.-en ser rescatados

1ª.-en aeropuerto sin aviones

1ª.-en número de imputados

1ª.-en fracaso escolar

1ª.-en proyectos fantasmas ( Torres Calatrava,Juegos Europeos )

1ª.-en número de eventos ( soplar en caldo helado )

1ª.- televisión pública más endeudada C9

1ª.-televisión C9 con menos audiencia 6%

1ª.-comunidad de enchufados públicos,si Las provincias publicó 4 mil,serán el doble.

1ª.- comunidad en número de barracones para estudiar.

1ª.- comunidad donde a un politico le ha tocado la loteria,9 veces en 10 años.

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2ª.-prestación para la dependencia

2ª.-en número de parados

2ª.-en sentar a un presidente autonómico en el banquillo,el primero fue Hormaechea PP

( Cantabria )


Hay quien de más,aqui siempre toca,cuando no es un pito,es una pelota

Lo mas milagroso de la corte de los milagros que son las tertulias de intereconomia es que sean capaces de superar continuamente su propio nivel de animalada. Los Sergei Bubka de la insidia

Vaya, vaya, menudas acusaciones nos hace la caverna. Que si "el regreso de los bárbaros", que si "la Ley es sólo un irritante formalismo burgués”, que si "el poder sale del cañón de un revólver"...
Quién hubiera imaginado tan encendida defensa de la ley tras leer el editorial de La Gracieta de hace tan solo 4 días, tiempo más que suficiente en los universos cuánticos por los que transitan los cornetas para decir una cosa y la contraria sin despeinarse, aunque también es cierto que en el caso de pelonpecho Dávila no tiene demasiado mérito:
"Hemos de revisar, pues, lo que ya es una peculiar tradición de legislación que parece más hecha para que sus autores se hayan podido sentir henchidos de satisfacción por la grandeza de miras de sus ideales, que para hacer justicia y dar consuelo a las víctimas de unos delitos, que, tal vez, menudean más de lo razonable al rebufo de un garantismo blandengue e injustificable. [...]
No puede ser que la habilidad de unos abogados, que saben manejar muy bien los recursos de una ley ingenua, injusta con las víctimas, e increíblemente favorable a la impunidad de los criminales, acabe por convertir en verosímil lo que es completamente increíble; [...] una suerte de impunidad amparada por la ley que va mucho más allá de lo razonable en aras de un garantismo que se acaba por convertir en indeseable aliado procesal de determinados delincuentes.
Nuestra legislación produce en ocasiones una lamentable impresión de detestar el castigo, de estar dirigida a proteger la suposición de inocencia de personajes que se ciscan en nuestros excesos de buena conciencia."
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Cualquiera podría pensar que se están refiriendo al abogado Pelaez, asiduo de las tertulias de beodos del Intereconomato.

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