Sobre el autor

(Madrid, 1946) fue redactor
jefe de Diario 16, subdirector de Informaciones y
corresponsal de EFE en La Habana. En 1983
se incorpora a EL PAÍS como jefe de Edición,
donde fue redactor jefe y subdirector. En 1989
se incorpora como director de los Servicios
Informativos a Canal+. En 1995 vuelve a
El País como director adjunto.
Desde setiembre de 2005 hasta
noviembre de 2009 fue director
de los Informativos Cuatro y de CNN+.

Sobre el blog

El catavenenos probaba la comida para sus señores, fueran Agripina o cualquiera de los Borgia, y les informaba: ojo, aquí puede haber cicuta (o cianuro, o belladona). El autor asume esta profesión de riesgo y se sumerge en lo más profundo de la derecha española, tan vociferante y venenosa. Pero a la vista de que esas fuerzas ya han alcanzado sus objetivos, ha decidido rebajar la universalidad de la prueba y concentrarse en unas catas selectivas: unas aquí, otras allá. Cree que es justo que su trabajo, tan severo hasta ahora, se haga más reposado. Como el buen tequila. Mismos grados y fortaleza… pero un poco de sosiego.

Nuevo libro

¿Para qué servimos los periodistas? (hoy)¿Para qué servimos los periodistas? (hoy) (Editorial: Libros de la Catarata). En un momento en el que los despidos, los cierres y las pérdidas económicas en los medios de comunicación están llegando a cifras más que alarmantes y en el que la consideración social sobre los periodistas no es precisamente alta, José María Izquierdo reflexiona en este ensayo sobre la necesidad del oficio de contar y las muchas razones que justifican su existencia.

Leandro, el fantasma de la MoncloaLeandro, el fantasma de la Moncloa. Con ilustraciones de Fernando Vicente. (Editorial: La Hoja del Monte). "Leandro, narrador de estas historias monclovitas (...) es observador, perspicaz, irónico y a veces malvado. Gracias a su agudeza, no solo comprendemos la psicología de Rajoy, sino la de todos los que pasan por su despacho, sean ministros o visitantes ocasionales". Del prólogo de Juan José Millás.

Historias de José KHistorias de José K (EL PAÍS Selección). Un sórdido panorama de corrupciones y desvergüenzas bajo la mirada de un peculiar jubilado de Chamberí que pierde la compostura cuando el veneno de la política revuelve su estómago.

Fuego amigo o cuando Rajoy era el más inútil entre todos los inútiles Fuego amigo o cuando Rajoy era el más inútil entre todos los inútiles (EL PAÍS Selección). Mediocre, perdedor, zombi, maricomplejines mariacomodado, antropófago político, avieso, falso o tiranuelo fueron algunos de los calificativos que dedicaron a Mariano Rajoy sus hoy propagandistas, Anson, Jiménez Losantos o Pedro José Ramírez.

Otros: Las mil frases más feroces de la derecha de la caverna (Aguilar). Los cornetas del apocalipsis (Ilustraciones de Tomás Ondarra). Elogio del panfleto y reivindicación de la demagogia. Historias de José K. Ilustraciones de El Roto. Editorial La hoja del monte

10 feb 2012

Pieza cazada, al zurrón

Por: José María Izquierdo

Ya han conseguido lo que pretendían: Garzón, fuera de la carrera judicial. La persecución, la cacería, no podía acabar de otra forma, que el jabalí tiene un carácter que no hay quien lo aguante, pero mil escopetas acaban con la resistencia del más bragado. Se confabuló toda la derecha, y secundada por algún que otro pitiminí de la izquierda exquisita, más el apoyo de aquellos de ésta te la guardo, lograron construir un ejército invencible. ¿Toda la derecha? Pues sí, toda. La prueba del algodón es sencilla: todos -y cuando digo todos me refiero a todos- los periódicos de derecha y de extrema derecha, si hay alguien que pueda diferenciarlos, que llenan este modestísimo blog desde hace casi dos años, se han alineado en el campo de los fieros perseguidores. Sin fisuras. En perfecta formación. Incluso quienes conspiraron con el hoy odioso juez en sus propios despachos y no paraban de regalarle los oídos con portadas y editoriales sonrojantes, como hizo en los noventa don Pedro José Ramírez Codina, hoy máximo partidario de la ejecución pública de Garzón. ¿Qué se puede decir? Día triste, sí, día triste…

Garzon

Y los políticos finlandeses están aterrorizados. Cada vez que van a una reunión en Europa hay un miembro del Gobierno español que se les abalanza para contarles cómo van a pasar a cuchillo a todos y cada uno de los trabajadores españoles. Si Rajoy le anunciaba la huelga española a un atónito Jyrki Katainen, que a mí que me cuenta usted, ayer fue Luis de Guindos quien vio a otro finlandés, Olli Rehn, y allá que se fue para, ufano y pizpireto, contarle -esta vez en inglés, eso sí- que la reforma laboral que aprobará el Gobierno este viernes será "extremadamente agresiva". “Eso estaría genial”, le dijo Rehn, para no desilusionar al ex de Leman Brothers.
 
Pues hoy, a lo mejor somos todos finlandeses y el Gobierno del PP nos cuenta también a nosotros la reforma laboral. Va a estar genial, ya verán.

No vamos a tener mucho margen para diferenciar hoy entre la crónica y el Non Plus Ultra, pero haremos lo que podamos. Y es que Garzón domina todas (casi todas) las columnas. El título del editorial de La Razón nos servirá para guiarnos en la oscuridad y saber qué nos vamos a encontrar: Garzón, juez indigno”. Sobra el contenido. Sus muchachos corroboran. Por ejemplo, José Antonio Vera: “El coro propagandista que defiende con pancartas y gritos al otrora juez estrella se apresuró ayer a llamar ‘fascistas’ a los magistrados del Supremo, adelantando que no piensa ‘ni aceptar ni acatar’ el fallo. No esperábamos otra cosa de quienes se alinean en ideales con gobiernos dictatoriales que pisotean a diario los derechos fundamentales”. Solo un segundo para esa referencia a las pancartas –ya saben, “pancarteros” les llaman como insulto- que ellos portan con tanta donosura cuando acuden, rodeados de obispos, a las manifestaciones que tanto gustan de convocar. ¿Pancarteros, pues, una ofensa? Alfonso Merlos: “Se ha ganado a pulso la expulsión y no ha dejado margen de maniobra al árbitro”. Pobrecitos magistrados del Supremo, si ellos no querían…

Es peor el escriba de Aznar, el insigne intelectual José María Marco, que dice lo siguiente: “Así llegó la Ley de Memoria Histórica y el movimiento de revisión que la acompañó. Se ha dicho que trataba de acabar con los consensos de la Transición. Antes de eso, necesitaba negar el trabajo de reconciliación realizado por los españoles entre 1940 y 1970”. ¿Podría concretar un poco el señor Marco a qué españoles adjudica ese gran esfuerzo? Permítame que le sugiera algunos nombres, que quizá se refiera a ellos: don Francisco Franco, don Luis Carrero Blanco, don Camilo Alonso Vega, don Ramón Serrano Súñer, don Carlos Arias Navarro... O quizá prefiera a los miembros de la Brigada Político-Social, o a los falangistas apaleadores y cortadores de pelo de las rojas, o los guardias civiles de las torturas en los calabozos… Me abruma tanta reconciliación. Hay, todavía, tres artículos más en La Razón. Uno de José Luis Martín Prieto -“la aparición en Londres de Pinochet para una operación menor le pilló durmiendo. Fueron exiliados chilenos quienes organizaron el armazón (…) Garzón se limitó a publicitarse con el trabajo que le habían hecho otros”- y otros dos de expertos jurídicos. A favor -ja- de Garzón. ¿Lo dudaban?

El editorial de Abc se titula “Garzón paga sus excesos”. Pero como el ya ex juez es poseedor de una maldad diabólica, resulta que “cuando Garzón solicitó y obtuvo la recusación de su primer tribunal amortizó anticipadamente buena parte de su defensa constitucional por falta de imparcialidad de los jueces que ahora lo han condenado. El Tribunal de Estrasburgo será su baza principal, porque le permitirá explotar la fama internacional que tan afanosamente se ha ido construyendo, más sobre el espectáculo que sobre los resultados tangibles de su actividad como juez”. Ese “explotar” es ignominioso, claro, pero aún más lo es negar los resultados de su actividad como juez. Abc sabe muy bien, y las ha aplaudido con ganas, sus causas contra el terrorismo etarra o en el narcotráfico, por no hablar del caso Pinochet o tantos otros. ¿Espectáculo, dice?

¿Estará muy triste Hermann Tertsch? Pues no, claro: “Vamos a constatar que la condena al juez Garzón es una buena noticia para la seguridad jurídica de todos los españoles”. Y, exultante, continúa: “Ya nunca tendrá que temer un español que vicisitudes de la vida lo hagan caer en manos de un juez Garzón. Ya no podrá darse ninguna situación en la que este hombre tenga poder sobre la vida, la libertad y la hacienda de nadie”. Y un bonito remate, fastigio podríamos decir: “Quienes quieren a Garzón como su nuevo caudillo bolivariano carpetovetónico ahí lo tienen. Eso sí, ya tendrá que hacer política y recaudar fondos como los demás políticos. No parapetado tras la toga y con el poder de sembrar el miedo”. José María Carrascal también sufre y lanza las miserias del calumniador: “Conociéndole como le conocemos, ¿sería demasiado aventurado conjeturar que, en estos momentos, esté deseando ser condenado por haber abierto causa contra ‘los crímenes del franquismo’, lo que le permitiría presentarse como el último mártir en la lucha contra éste?”. Aventure, amigo Carrascal, aventure…

En El Mundo, Federico Jiménez Losantos dice que “Más vale tarde”. Es solo el título, que no íbamos a quedarnos ahí al valorar la sentencia: “Tiene también el inconveniente de haber demostrado que la izquierda en España es difícilmente compatible con el Estado de Derecho. Y el nacionalismo, más. Las atrocidades vertidas ayer por socialistas, comunistas y nacionalistas a propósito de la condena al juez que, por decirlo a lo Stieg Larsson, no amaba el Derecho son todavía más espeluznantes que las fechorías de un juez que, a cambio de la Justicia, ha logrado fama y fortuna”. Lo que ya nos tranquiliza. Pedro José ha querido hacer una gracia con el título del editorial y le ha salido una chapuza: “Garzón actuó como si fuera juez de Pinochet”. Casi tan ridículo como el párrafo final: “Como mil mentiras no se convierten en una verdad a fuerza de repetirlas, aquí queda esta sentencia para vergüenza no sólo de Rubalcaba y del anterior Gobierno, que siempre defendieron a Garzón, sino también de la Fiscalía, cuya actuación en el proceso ha consistido en actuar de parapeto del juez condenado”. Y en mitad, estimulantes friegas en los lomos de los jueces condenadores: “La sentencia, sólidamente redactada y fundamentada con extraordinario rigor jurídico…”. Faltaría más…

Carlos Dávila, en La Gaceta, también le dedica su En el día de hoy: “Veía amanecer quizá para tener más tiempo para perpetrar sus ambiciones. La historia de Garzón es la de un personaje que siempre estuvo por encima de sí mismo. Su trayectoria es una larga secuela de conveniencias articuladas para su mayor provecho y gloria. La condena le puede devolver a la carrera política, carrera que no abandonó por gusto sino porque las mentiras de González frustraron su pantagruélica ansiedad”. Y así. Y una muestra, solo una, de Libertad Digital. Emilio Campmany: “Bonito país seríamos si los jueces decidieran conforme a lo que a ellos les pareciera y no conforme a lo que las leyes dijeran. El problema es que eso es precisamente lo que ha estado haciendo Garzón y algunos de sus emuladores. Y esos jueces lo han hecho y, en la medida en que les dejen, lo seguirán haciendo amparados en ese malhadado invento que es el uso alternativo del Derecho y que haría mejor en llamarse, para que se sepa bien de lo que se está hablando, el uso izquierdoso del Derecho”.

LAS FACHADAS

Pues comencemos por La Razón, que para qué nos vamos a reprimir. Se lee mal, que esto de meter letras sobre imágenes de colorines, que tanto gusta a los diseñadores, es un desastre para la legibilidad. Dice “Garzón, Justicia para el ‘justiciero”. Con dos guindas: “La última ‘garzonada’: Carga contra los jueces y dice que el juicio ha sido una excusa para laminarle mientras el CGPJ abronca a los políticos que cuestionan el fallo”, y “Fans antisistema, los defensores del magistrado tomaron ayer la Puerta del Sol y cuestionaron la independencia del Poder Judicial”. O sea, que Garzón no esté de acuerdo con la sentencia es una “garzonada”, y hay antisistemas que cuestionan la independencia del Poder Judicial. Vamos, lo que han hecho durante todos estos años La Razón y sus muchachos cuando una sentencia, fuera del Supremo o del Constitucional no les daba la razón, permítanme la broma. ¿Les recuerdo Bildu, quizá Amaiur, o Faisán, o aún mejor el 11-M? Abc titula “Inhabilitado once años por sus métodos totalitarios”. El concepto le ha gustado también a El Mundo, como ven: “…por actuar como los jueces de los ‘regímenes totalitarios”. La Gaceta no se ha esforzado mucho: “Garzón, el juez prevaricador, expulsado de la carrera judicial”.

Portadaizquierdo-OK


NON PLUS ULTRA

Iñaki Ezquerra, Abc, a propósito de María Teresa Fernández de la Vega: “La llaman la ‘reinventá’ y vuelve como de una boda a la pasarela social de un país devastado por la deuda, la quiebra y el paro. Y ese es el testamento moral que nos deja, la lección, el lema existencial: ‘Donde haya botox que se quiten los votos”.

Guillermo Dupuy, Libertad Digital“Yo prefiero pecar de escepticismo y decir, con Stuart Mill, que "confiar la instrucción pública al Estado es una maquinación aviesa tendente a moldear la mente humana de tal manera que no exista la menor diferencia de un individuo a otro; el molde utilizado a tal efecto es el más grato al régimen político imperante, ya se trate de una monarquía, una teocracia, una aristocracia, o bien a la opinión pública del momento".

Gabriela Bustelo, La Gaceta“Casi un siglo después de nuestra Guerra Civil, un partido político se ha identificado con el bando perdedor hasta el punto de tomarse la revancha, pretendiendo anular al otro bando. Durante ocho años, hemos vivido una ‘guerra fría’ que nos ha permitido, a quienes no vivimos la Guerra del 36, hacernos una perfecta idea de lo que fue. La grandeza moral del ‘otro bando’ ha impedido que la situación llegara a mayores. El zapaterismo ha sido la prueba de fuego de la democracia española. Pero, ojo, que vivimos aún en la pesadilla soñada por ZP. España es todavía la democracia imposible que imaginó un presidente antisistema. Un país virtual desgajado del mundo. Una burbuja anacrónica incapaz de respirar en sincronía con Occidente”.

EL AFAMADO MUSEO EL OJO IZQUIERDO

(Documentos  y testimonios de la vida en las cavernas)

“En el tema del aborto no salió con chorradas ni idioteces, ni siguiera cayó en la trampa de la terminología: salud sexual y reproductiva, ¡vaya majadería! Derechos, habló de derechos, y de lo progresista que es reconocer los derechos: derecho del concebido no nacido en primer lugar y derecho a que las embarazadas puedan ejercer su maternidad”.

¿Acaso alguien ha negado a las mujeres embarazadas algún derecho? ¿Se ha prohibido la procreación, antes, después o durante? ¿Brigadas especializadas perseguían con ominosos cuchillos a las señoras encintas por las calles y plazas de nuestra piel de toro?

Josep Maria Francàs, alabando una intervención del ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón. La Gaceta, 9 de febrero de 2012.

Hay 520 Comentarios

Javier | 12/02/2012 21:50:04

¡¡Muchas gracias!!

imagino que ya habréis visto el vídeo de almodóvar de apoyo a garzón. os lo dejo abajo.
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comienza a ser demasiado este avasallamiento. ahora, por ser apenas socialdemócratas nos quieren poner el título de ultras o de totalitarios. para estos del tea party no hay límites. son unos fascistas disfrazados de emprendedores, hombres de bien y gente decente. son esos sus nuevos títulos...
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http://www.youtube.com/watch?v=tXEkB5xjlTQ

Pamimé, pa-memo.20:42:57¿Qué tienen de malo los mulicianos de puño cerrado del 36? ¡Diga, diga!...¿Y qué tienen de bueno los de brazo en alto con la "camisa nueva" y azul? He aquí el muy señor mío que viene presumiendo de libre-pensador y cada paso nos hendilga posts alabando el franquismo ¡¡¡!!!. Venera a un dictador y nos llama esclavos a los demás. Es que no se ve.

Publicado por: algovamal | 12/02/2012 23:23:32
¿Qué eres arquitecto? ¿y de Valladolid? Tú y yo tendríamos que hablar de negocios... ;oP
Un abrazo.

Publicado por: Pamimé | 12/02/2012 20:42:57
 
"También comprendo porque soy ultraliberal y desconfió tanto del Estado y mi apego a la libertad."
JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO
JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO
JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO
 
¿¿¿¿Que eres ultraliberal y que por eso desconfías tanto de tu apego por la libertad????

JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO
JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO
JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO
 
¿¿¿No será que no eres liberal, que sólo eres ultra???
Gracias, gracias, de veras, me has animado el domingo...
 
JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO
JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO
JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO,JO
 
Publicado por: THOR | 12/02/2012 21:31:09
Gracias por la información, probaré con eso último...

En relación con el artículo que aparece hoy en El Pais, de Argullol, (cada vez me gusta más lo que dice este hombre), acaba con una palabra griega “areté”.
Es un concepto clave en la construcción del mundo clásico, y por tanto, del nuestro.
Se suele traducir como “virtud”, pero realmente representaba el cumplimiento de la perfección, o quizá, el logro de esa perfección por el ser humano.
A ella se llegaba mediante la suma esforzada de logros parciales, de cualidades: valentía, justicia y moderación (esta última, para nosotros los arquitectos, era la serenidad o sofrosine que solo los mejores alcanzaban).
Por cierto, nada lejano del pensamiento Zen.

Comentaba yo ayer la frase que cerraba el documental sobre Norman Finkelstein: “Estamos en un mundo radicalmente injusto, que requiere un cambio radical”.

Argullol relata cómo, después de hablar con significados representantes de diversas actividades, todos le habían reconocido “no saber nada” de lo que está pasando, de por qué está pasando.

Ver las noticias, y los personajes de las noticias, proporciona, a mi modo de ver, una certeza: es radicalmente injusto todo, cierto, pero es, sobre todo, absolutamente irracional. Esto no es humano. No es que “algo va mal”. Es que va muy mal.
Ustedes perdonen, pero lo veo negro. No sé quién dijo aquello de “que paren el mundo, que me apeo”. Tal vez sea que estoy (soy) muy viejo.
No me hagan mucho caso.
Cuídense. Y busquen la virtud.

: gflorez | 12/02/2012 21:41:49


Te imaginabas que Yo me estaba tocand......... ! uf !, no puedo continuar.
Amigo Gflorez has tenido " una fantasia erótica ".
En fín, me has dejado sin palabras............
Cambiando de TEMA, mañana hará frío.
Un abrazo.

JORGE M. REVERTE:
Al final de la II Guerra Mundial, el régimen de Franco intentó con relativo éxito confundir a la opinión pública mundial con la fábula de que había contribuido a la salvación de miles de judíos del afán exterminador nazi. No solo era falso lo que la propaganda franquista pretendía demostrar. En la España del dictador hubo la tentación de contribuir a acabar con el "problema judío" en Europa.
La paciente labor de un periodista judío, Jacobo Israel Garzón, ha conseguido que aflorara el único documento conocido sobre el asunto, conservado por obra de la casualidad en el Archivo Histórico Nacional, y proveniente del Gobierno Civil de Zaragoza. Lo publicó en la revista Raíces. A partir de ese trabajo, EL PAÍS ha continuado la indagación y ha reconstruido la historia completa de la frustrada colaboración con el Holocausto. Quiénes fueron sus protagonistas y sus cómplices. Una historia que cambia la Historia.
El 13 de mayo de 1941, todos los gobernadores civiles españoles reciben una circular remitida el día 5 por la Dirección General de Seguridad. Se les ordena que envíen a la central informes individuales de "los israelitas nacionales y extranjeros afincados en esa provincia (...) indicando su filiación personal y político-social, medios de vida, actividades comerciales, situación actual, grado de peligrosidad, conceptuación policial". La orden la firma José Finat Escrivá de Romaní, conde de Mayalde, el último día de su permanencia en el cargo, porque va a ser relevado por el coronel Galarza. De ese puesto va a saltar en pocos días al de embajador de la España de Franco en Berlín.
El conde es un personaje refinado y culto, y muy amigo de Ramón Serrano Suñer, el hombre fuerte del régimen [fue ministro de Interior y Asuntos Exteriores], que es quien le va dando los distintos cargos que ostenta. Ha prestado grandes servicios a Serrano y a Franco, como el de organizar a los policías que, en connivencia con el embajador Lequerica y la Gestapo, utilizando a un siniestro policía de apellido Urraca, consiguió traer a Companys y Zugazagoitia a España para sufrir una burla de juicio y ser fusilados.
José Finat hizo buenas migas con Himmler cuando este visitó España en octubre de 1940. Himmler pudo asistir a un espectáculo que le pareció cruel: una corrida de toros en Las Ventas. En esos días, ambos pusieron al día una vieja colaboración firmada por el general Severiano Martínez Anido en 1938. Gracias a ese acuerdo, la policía política alemana goza de status diplomático en España, y puede vigilar a sus anchas a los treinta mil alemanes que viven aquí.
Dentro de poco más de un mes, Finat va a ocupar su cargo de embajador en Berlín. Allí podrá entregar en persona a Himmler sus listas de judíos. Si España entra en la guerra, serán un buen regalo para los nazis. Antes va a tener tiempo suficiente para dar una paliza y emplumar por maricón a un cantante, Miguel de Molina. Le ayudará el falangista Sancho Dávila, primo del fundador del partido fascista.

El objetivo del Archivo Judaico no consiste en defender al régimen de la posible acción subversiva que puedan realizar los refugiados que pasan por España huyendo de la persecución nazi. Esos son conducidos directamente a Portugal para que se marchen a Estados Unidos, o internados en el campo de concentración de Miranda de Ebro hasta que se sepa qué hacer con ellos. De lo que se trata, sobre todo, es de tener controlados a los judíos españoles de origen sefardí:
"Las personas objeto de la medida que le encomiendo han de ser principalmente aquellas de origen español designadas con el nombre de sefardíes, puesto que por su adaptación al ambiente y similitud con nuestro temperamento poseen mayores garantías de ocultar su origen y hasta pasar desapercibidas sin posibilidad alguna de coartar el alcance de fáciles manejos perturbadores".

El trabajo no va a ser fácil por esa capacidad de adaptación que tienen los judíos. Sobre todo en lugares que no sean como Barcelona, Baleares y Marruecos, donde había antes de la guerra "comunidades, sinagogas y colegios especiales", y eso permite una mayor facilidad de localización.
La circular no oculta la urgencia de la acción. Hay que proteger al Nuevo Estado de la posible actuación de estos individuos, que son "peligrosos".

El coronel Valentín Galarza está poniendo patas arriba el ministerio que le ha dejado Serrano Suñer, infestado de falangistas revolucionarios. Pero no va a destrozar toda la obra de su antecesor. El Archivo Judaico se va a seguir completando con carácter de urgencia al principio y con metódica seriedad después.
¿No son acaso los judíos y los masones los enemigos fundamentales del Nuevo Estado?
Cuando haya pasado el tiempo, el Archivo Judaico será ocultado y sistemáticamente destruido, como toda la documentación comprometedora para el régimen franquista en relación con la persecución antisemita realizada en los años cuarenta. Cuando deje de ser urgente tener listas completas de israelitas y haya que justificar la patraña de que el régimen surgido del 18 de julio ayudó en todo lo posible para que se salvaran muchos judíos de la persecución nazi.
En mayo de 1941, cuando se envía la circular, resulta muy significativa la desaparición de las guardias de falangistas de la puerta del Ministerio de la Gobernación. Ya no se trata de que la represión la lleve la Falange por su cuenta, como si fuera un poder autónomo del Estado. Se trata de que el Nuevo Estado asume comportamientos que le identifican con los de la Alemania nazi, pero mediante las instituciones tradicionales, o sea, en este caso, la Policía y la Guardia Civil. Eso sí, "auxiliados por elementos de absoluta garantía".
Esos elementos son falangistas entusiastas de la represión, que hay muchos. Porque continúa en funcionamiento la Delegación Nacional de Información e Investigación, con sedes en muchos municipios españoles. Hay más de tres mil agentes del partido repartidos por toda la geografía nacional, que elaboran sin descanso expedientes sobre sospechosos. En el año anterior han escrito más de ochocientos mil informes y han elaborado fichas sobre más de cinco millones de ciudadanos. Los miembros de las delegaciones hacen informes constantes sobre la situación política en cada lugar, sobre el estado de la opinión pública, y sobre los antecedentes políticos de cualquier ciudadano que aspira a un puesto de trabajo. Y tienen el privilegio de participar en interrogatorios policiales y torturas en comisarías o cuartelillos.
A veces, fuera de las dependencias judiciales. El ricino y las palizas callejeras están a la orden del día.

Con el cambio de destino del conde de Mayalde, los falangistas dejan de ser los que encabezan este tipo de investigaciones, pero están. Siguen estando.

Los investigados para el Archivo Judaico no son gente de especial relevancia. Salvo en algún caso, como el del escritor Samuel Ros, amigo íntimo del revolucionario Dionisio Ridruejo, cuya condición de judío levantará las inquietudes de los funcionarios nazis instalados en España. Se da la circunstancia de que Ridruejo es también muy amigo del conde, con el que va a compartir muchas jornadas en Berlín durante su discontinua presencia en la División Azul, el contingente español que va a marchar a Rusia a luchar contra el comunismo a las órdenes del general Agustín Muñoz Grandes.
Los hombres de Himmler, a los que el conde de Mayalde ha dado el estatus oficial para que se muevan con soltura por el país, reclaman a la Policía española que les dé detalles sobre las actividades de Samuel Ros. Incluso se atreven a protestar porque se le permita escribir en medios oficiales como el diario falangista Arriba.
Otra de las circunstancias llamativas de la circular es que rompe con el antijudaísmo clásico de la católica España. Para la Iglesia, y por tanto para el régimen nacional católico amparado por los cardenales Pla i Deniel y Gomà, un judío deja de serlo si se convierte al catolicismo. Los nazis consideran que se trata de una raza, y el conde de Mayalde expresa claramente su concepción próxima a la de los seguidores de Hitler: los sefardíes, que por "su adaptación al ambiente y su similitud con nuestro temperamento poseen mayores garantías de ocultar su origen". Hay un temperamento español y un origen judío.
La fecha en que se emite la circular tampoco es casual. En España se debate desde hace meses la posibilidad de que el país entre en guerra al lado de Alemania. Y los más furibundos partidarios de esta opción son los falangistas revolucionarios, los nacionalsindicalistas que admiran a Hitler y comprenden su política de liquidación del judaísmo.
En Francia, las autoridades de Vichy han puesto en marcha, sin necesidad de que los ocupantes alemanes se lo pidan, un Estatuto Judío que incluye un censo. Ya hay muchos miles de judíos franceses o apátridas recluidos en campos de concentración en la zona de Vichy y en la zona ocupada. En todos ellos la autoridad le corresponde a la policía francesa. De esos campos saldrán los trenes de la muerte que conducirán a casi todos los judíos franceses al exterminio en Auschwitz.
El más importante está al lado de París, en una localidad llamada Drancy, donde catorce sefardíes españoles han sido recluidos. Un diplomático llamado Bernardo Rolland de Miota, cónsul general en París, intenta, contra las órdenes del embajador Lequerica y del ministro Serrano Súñer, salvarles. No lo consigue, aunque sí puede actuar a favor de otros dos mil que reciben protección de su consulado. Serrano Suñer le hará pagar por su desobediencia destinándole a un oscuro puesto africano. Será declarado por la Fundación Wallenberg "justo entre las naciones", un título al que se harán acreedores otros diplomáticos españoles, como Sebastián de Romero, Eduardo Propper, Julio Palencia, Ángel Sanz Briz o Carmen Schrader.

»LA REUNIÓN DE WANNSEE. A las afueras de Berlín hay un plácido barrio de casas residenciales donde muchos berlineses de posición económica acomodada pasan los fines de semana. Antes para alejarse del estruendo de la gran urbe. Ahora para eludir la incomodidad de las alarmas aéreas. El barrio se llama Wannsee, y está construido a las orillas del lago del mismo nombre.
Allí se solazan y descansan los responsables de la Seguridad del Estado hitleriano. Los jefes de los Eisantzgruppen, estresados, se recuperan del pesado trabajo de matar en masa a tantos judíos, a tantos partisanos y comisarios bolcheviques. Lo hacen en una casa adquirida por la Seguridad del Reich, que dirige un asesino en masa llamado Reinhardt Heydrich.
Heydrich, el virtuoso violinista que, a las órdenes de Himmler, desarrolla la matanza de los judíos, ha hecho balance, y este no es nada bueno. Con gran esfuerzo y un enorme gasto de munición y recursos, se ha conseguido matar solo a un millón de judíos en números redondos, de los más de once que se calcula que están en los territorios del Reich o en las zonas conquistadas. Y lo que no cabe ya, a la vista de la reacción del Ejército soviético, que ha detenido la ofensiva sobre Moscú y Leningrado, es pensar en expulsar a todos los hebreos hasta los montes Urales para que allí se extingan.
Hasta octubre de 1941, se ha conseguido que quinientos treinta y siete mil judíos se marcharan de los territorios del Reich. Unos quinientos mil, de Alemania y Austria; los treinta mil restantes, de Bohemia y Moravia. Pero esta política está realmente acabada, porque trae muchos problemas, en plena guerra, negociar transportes, destinos e itinerarios.

Mientras a los de las repúblicas bálticas se les mata en bosques o se les enrola por la fuerza en destacamentos de trabajo, en Varsovia sigue habiendo un gueto poblado por decenas de millares de judíos polacos que absorben recursos alimenticios, que obligan a dedicar numerosas tropas a controlarles. No es barato liquidar el problema judío. Los responsables de cada área ocupada se las ven y se las desean para cumplir con una orden muy vaga, la de que cada uno se las tiene que arreglar para matar a sus judíos. Pero eso no es fácil. Hans Frank, el gobernador general de Polonia, ha mostrado su desesperación hace pocas semanas: "No podemos fusilar a esos tres millones y medio de judíos, no podemos envenenarles, pero tenemos que ser capaces de dar pasos para encontrar una forma de llegar al éxito en el exterminio".

Es 20 de enero y en el palacio de Wannsee, junto al lago de aguas cristalinas, Heydrich ha reunido a los quince mejores expertos en matanzas porque ha recibido la orden de poner de una vez en marcha la "solución final" de ese problema. Hay que tomarse en serio el asunto, y ordenar los métodos, convertir el empeño en un sistema industrial eficiente en resultados concretos y en términos de economía. Y la consigna debe carecer de elementos que permitan la duda. A partir de ahora está claro que lo que procede es matar a todos, absolutamente todos, los judíos que se encuentran en territorios del Reich o en zonas conquistadas. No solo en esas áreas, sino también en el resto de Europa. Porque quedan muchos judíos en países rendidos o aliados. En casi ninguno de ellos se va a encontrar ningún problema para aplicar la solución. Sí en Italia, que es un aliado dubitativo en este asunto, pero no hay quejas sobre la actitud de Francia.

Hitler ha hecho hincapié varias veces en su "profecía" de que, si se produjera una nueva guerra mundial, los judíos desaparecerían de la faz de la tierra. Ahora ya no puede haber vacilaciones. Ya hay una guerra mundial desde que Estados Unidos se han enrolado en ella. Dentro de diez días, en un sitio público, el Sportpalas de Berlín, el Führer va a insistir en ello: "Esta guerra no tendrá un final como imaginan los judíos, con el exterminio de los pueblos arios de Europa, sino que el resultado de esta guerra será la aniquilación de la judería. Por primera vez, la antigua ley judía será aplicada ahora: ojo por ojo y diente por diente".

No hay constancia documental de que en Wannsee se hable de España. Se hace notar, simplemente, que allí hay seis mil judíos. Pero su destino está claro, para cuando se pueda atender la relación con este país. Lo seis mil están censados por algún organismo del Gobierno, que ha pasado nota a los representantes alemanes en la Embajada de Madrid. El censo que inició el 5 de mayo de 1941 José Finat, conde de Mayalde, ahora embajador en Berlín. Están todos localizados.

Una compleja serie de razones impedirá que España entre en la guerra al lado de Alemania. Eso evitará que los nombres incluidos en el Archivo Judaico pasen a formar parte de los listados de Auschwitz.

A finales de 1945, los archivos de los ministerios de Gobernación y de Asuntos Exteriores serán expurgados para que no quede nada que demuestre que la mayor actitud de piedad de Franco hacia los judíos fue dejar pasar a algunos, o soportar en ocasiones la acción individual de los pocos diplomáticos que se la jugaron por salvar vidas humanas.

El Archivo Judaico habría sido un hermoso regalo para Hitler. Su conservación, una repugnante prueba de lo que los falangistas de Ramón Serrano Suñer pretendían hacer con los judíos españoles.

El cinismo franquista llegó al extremo cuando tuvo que negociar con los aliados vencedores en la guerra la liquidación de las deudas con Alemania. La delegación española se atrevió, ante el escándalo de los representantes aliados, a pedir compensación por los daños patrimoniales causados por los nazis a los sefardíes de Tesalónica. El representante inglés McCombe tuvo que recordar en la reunión que España jamás había protestado por la persecución nazi contra sus compatriotas.

THOR | 12/02/2012 21:31:09
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Muy bueno, lo vives. Tanto que me estaba yo imaginando que te estabas tocando uno cuando hablabas del conducto ese...impresionante.

Publicado por: Pamimé | 12/02/2012 20:54:08

No usa la cabeza para pensar y no usa la cabeza para respirar....una joya.

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