Walter Oppenheimer

Yo, vino caliente (¡y ríase la gente!)

Por: | 21 de diciembre de 2010

Mulled-wine-001

Es posible que los puristas gastronómicos tengan razón al hacerse cruces ante ese mejunje dulzón llamado vino caliente. Pero, a mí, me encanta. Se puede hacer un buen paralelismo con la sangría: ver a un turista comer paella con sangría da escalofríos, pero un buen vaso de sangría casera bien fría en un tórrido mediodía de verano puede ser un instante gozoso. Depende de dos cosas: que la sangría sea buena y que el momento sea adecuado.

Con el vino caliente, un placer apenas conocido en España, pasa lo mismo. El mejor momento no es una tarde de verano, sino un soleado pero gélido día de invierno. Los días previos a la Navidad son un momento excelente para saborearlo.

Linzertorte Este bloggero recuerda con cierta melancolía algún que otro vaso degustado en el mercadillo navideño frente a la catedral de Estrasburgo. Y también la tradición hogareña de brindar con vino caliente nada más comerse las uvas de Nochevieja. Era, junto al choucrout, la Linzertorte y, menos a menudo, la Käsetorte, una de las escasas influencias culinarias germánicas que transmitió la sangre paterna.

En casa, el vino caliente se hacía hirviendo previamente en un poco de agua azúcar, corteza de limón, clavo de olor y canela en rama. Luego se añadía el vino -ni bueno, ni muy malo- y se calentaba sin que llegara a hervir. Una delicia.

El vino caliente es de gran tradición en la Europa central y oriental y en Escandinavia, aunque Katharina Kloss asegura en el magazine europeo Cafebabel que la pócima tiene sus orígenes en el 'Conditium Paradoxum' de la antigua Roma, donde el vino se aromatizaba con miel, pimienta, laurel, azafrán, dátiles y pasas. 

Got glögg La versión alemana más popular, el 'Glühwein', "procede de una receta tradicional que no deja lugar a la improvisación", escribe. Los ingredientes son piel de naranja, canela en rama, vainilla en rama y clavo. "Esto no sería Europa si no hubiera una receta diferente en cada país", advierte. "En Polonia, por ejemplo, se prepara el ‘grzaniec’, comúnmente según la receta romana, es decir, con miel; mientras tanto, en Escandinavia el ‘glögg’ (como se llama en Dinamarca y Suecia, el ‘gloog’ en Noruega y el ‘glögi’, en Finlandia), es una mezcla de vino y alcohol de cereales o vodka. Esta bebida también es apodada como ‘ponche sueco’ en Alemania. Sus orígenes se encuentran en la India colonizada por los ingleses: la Compañía de Indias británica regresó un día del siglo XVII con una mezcla hindú elaborada miniciosamente a base de Arrak (un aguardiente de caña de azúcar), limón, azúcar, té, especias y un poco de agua… ¡que se convirtió rápidamente en una bebida de moda entre los Tories! ¡Hasta Mozart la conocía! 'El ponche y la pipa, he aquí el disfraz inglés', escribió a su amigo Hageanuer. Si algún ingrediente indio faltaba en algún barco británico, se las arreglaban con la receta para hacer un buen ‘grog’ ('el ron es necesario, el azúcar es un añadido y el agua, prescindible', decía también en Alemania la Marina Real para obtener su ración)".

Feuerzangenbowle Kloss cuenta con detalle la elaboración del llamado Feuerzangenbowle’: en un contenedor especial semejante al que se utiliza para hacer una fondue de queso se ponen a calentar el vino, naranja y limón (el zumo exprimido, pero también las cáscaras), canela en rama y clavos de olor. Se empapa con ron un pan de azúcar que se dispone en una rejilla y se le prende fuego: el azúcar y el ron se van disolviendo y transformando en un caramelo que cae sobre el vino. La imagen adjunta da una idea más rápida y certera de la elaboración.

En el Reino Unido al vino caliente se le llama 'mulled wine': literalmente, vino calentado con especiasEn estos días es muy fácil encontrar 'mulled wine' en los pubs, pero lo normal es que ese vino sea tan malo como la sangría para turistas que se sirve en las costas españolas: suele haber pasado horas a la espera de clientes en un recipiente a modo de sopera que mantiene la temperatura y al final sabe más a canela recalentada que a vino.

Una buena alternativa es la 'mulled cider', a base de sidra. Tiene el mismo problema de recalentamiento, pero el sabor es absolutamente exótico. En estos días se puede encontrar en el muy turístico Covent Garden londinense un vendedor ambulante de 'mulled cider' de Sommerset instalado en una espectacular caravana de acero inoxidable aparcada en  Henrietta Street. Por 2,5 libras sirve media pinta y, por cuatro libras, la pinta entera, una cantidad quizás excesiva. Por una libra y media adicional le añadirán una copita de brandy de sidra.

Otra variante es el Winter Pimms. El Pimms es una bebida a base de ginebra muy popular en verano que se sirve con trozos de pepino y mezclada con gaseosa y mucho hielo. La versión invernal, de la que el autor no puede dar fe porque no la ha probado jamás, mezcla partes iguales de Pimms y brandy o calvados con ginger ale, canela y clavos de olor. Se calienta y se sirve.

Ypocras La tradición del vino caliente británico viene de lejos. Llamado 'Potus Ypocras', algunas recetas se remontan al siglo XII y su elaboración era algo más compleja que la del vino caliente actual. Consistía en calentar el vino para disolver azúcar y miel. Una vez disuelto el dulce, y ya fuera del fuego, se añadían las especias: canela, gengibre, una exótica especia de África Occidental llamada pimienta de Melegueta y también conocida como "granos del paraíso", clavos de olor, nuez moscada, alcaravea o comino persa (Carvi de carum), spikenard (aceite de nardo) y galangal, un rizoma fácil de encontrar en tiendas de comida asiática.

Esa mezcla de vino endulzado y especias se ha de dejar macerar 48 horas y luego se cuela a través de dos o tres telas finas, se embotella y se deja madurar al menos un mes antes de consumirlo. Eso sí, sírvase caliente (¡y ríase la gente!).



Hay 63 Comentarios

Vivo en Alemania y he probado el Glühwein en varios sitios.
Como en todo,hay distintas calidades.
Feuerzangenbowle (se escribe así;Feuer=fuego). Es más social o familiar.
Frohe Weihnachten!

A ver el vino caliente es lo que es. Es tradicional en los paises que tienen gelidos inviernos (Europa del Este y Central, por ejemplo) y se hace con ingredientes tradicionales, unos vinos que han sido utilizados para eso desde siempre. Evidentemente un Rioja no ha sido creado para eso, pero para gustos se hicieron los colores.
Los expertos, si no son cantamañanas saben que cada cosa tiene su modo y su momento ¿o es que acaso el tinto de verano es para tomar a 20 grados bajo cero?
Viva el vino y si es en los Carpatos a 20 bajo cero, caliente por favor (y con canela, no lo olvidemos)

En Asturias se hace desde hace muchisimos años una version popular, el "fervidiello" ( o hirviendo en castellano), una mezcla de azucar,canela y vinio blanco puesto a hervir que se servia en los bares para "matar" el frio, como era una bebida barata la consumiamos mucho de estudiantes, de los efectos etilicos prefiero no acordarme....jejeje

Querido amigo ¿porqué se disculpa Vd. en la entrada de esta "entrada"? El vino caliente también tiene sus puristas, entre los que me cuento, y lo único por lo que deberíamos hacernos cruces es que en un país productor de vino, como el nuestro, no se pueda encontrar este delicioso y reconfortante elixir (¿mejunje dulzón?, pues ¿donde se lo han preparado a Vd., que ha sido tan desafortunado?), y si uno quiere tomarse algo caliente por la noche, haya lugares donde solo le ofrezcan un insomne café. Poco probable que en Centroeuropa se encuentre uno tan mal hecho como algunas sangrías que aquí pueden beberse, pues "allí" no solo tratan con dignidad al visitante, sino que se tienen en alta estima a sí mismos.

Ana tiene razón. Yo soy del prepirineo aragonés y preparamos un vino caliente al que llamamos ponche o poncho de Navidad. También he vivido cuatro años en Alemania y puedo afirmar que es diferente que el Glühwein.
En Huesca se prepara a base de frutas asadas, donde no puede faltar el membrillo, y la mayoría de familias añaden también manzana, pera, ciruelas u orejones (melocotón deshidratado). Estas frutas, después de asadas, se introducen en el vino, además de otras especias como canela, y se pone todo al fuego. El vino se quema para que pierda el alcohol, más o menos según haya niños en casa. La tradición es tomarlo caliente en Nochebuena y el resto de las navidades se deja en la ventana, para tomar frío. En los pueblos, es curioso ver todas las ventanas de las casas con ollas puestas a enfriar :-)

Siempre recordare mi 1er vino caliente en una cafeteria de Vilnius.... algo sorprendente para mi.... y no estaba malo! Desde aquella vez, siempre que puedo repito :D

¡Felicidades Walter! Te lo has currao como vulgarmente se dice... Una gozada de artículo pero dime, a ver..., ¿se puede preparar esta deliciosa receta llena de aromas sin vino? Ahora ya podéis reiros todos:ja, ja, ja... La razón es triste, tristísima, en donde vivo está prohibido totalmente y digo yo, ¿puedo hacerlo con zumo de uvas o manzanas? qué sé yo, a lo mejor... ¡Feliz Navidad para todos los que recuerdan estas buenas tradiciones y los puristas que se tomen un vino como crean oprtuno!

Gracias, muchas gracias por este "vin chaud", auténtico elixir que tuve la dicha de disfrutar durante 11 hermosos mercadillos de Navidad en la "Place d'Armes" de la ciudad de Luxemburgo. Ese calor no se olvida jamás.

pues mi padre, aragonés de cinco villas, lleva preparando desde que tengo memoria vino quemado para navidad, como se hacía en su casa, en el pueblo, y es prácticamente igual que el Glühwein, con más sabor a vino tinto! Eso sí, comparto con el autor que lo mejor es tomarse un Glühwein en un mercado de navidad, con mucho frío y notando como el vaso te calienta las manos y el licor el cuerpo.

Muy buen artículo. Documentado al máximo, certero, cubriendo ampliamente el tema. Así se trabaja Walter. Conozco ése Glühwein por un largo contacto con el sur de Alemania y con Suiza. Una delicia hecho en casa con ingredientes de primera. Mano de santo para las tardes a muchos bajo cero. Prost !!


Conozco otras dos maneras de preparar el vino caliente aunque desconozco la receta pero estan buenisimos. Se beben en Chile, supongo que en alguna web de recetas de alli se podra encontrar la manera de prepararlos. Una es el vino caliente con naranja que ademas va servido en vaso de barro .Y la vaina que es vino caliente con canela y huevo.
Un saludo.

Está bien, eso del vino caliente. No cumpliré ya el medio siglo y recuerdo, embriagado de melancolia, como en unespacio geográfico de este país, un lugar perdido en las montañas al noroeste de León,próximo a Asturias y Lugo, en la época del Samartino (Sao Martinho, o matanza) -invierno, claro-, cuando había que lavar las tripas de los cerdos en arroyos llenos de nieve, los rapaces, guajes, chavales, éramos los encargados de llevarles a las sufridas lavanderas, ese vino caliente al que te refieres, si, vino caliente con miel. Algo que, supongo, se perdía en el tiempo hasta épocas remotas. Nada nuevo, pues.

Hola. en el cuarto párrafo, dónde viene la receta, hay un error.
figura dos veces corteza de limón. debería figurar canela en rama. zum Wohl!

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Sobre el autor

es corresponsal de EL PAÍS en Londres y antes lo fue en Bruselas. Y antes de eso pasó bastantes años en la redacción de Barcelona, haciendo un poco de todo. Como tantos periodistas, no sabe de casi nada pero escribe de casi todo...

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