David Alandete

Dejad a la gente correr

Por: | 22 de abril de 2013


Efe-fotos-espana.8465989Un participante en la maratón de Belén / Foto: Jim Hollander, EFE

No habrá maratón en los próximos meses en la que los corredores no sientan la mezcla de temor y respeto por las víctimas que se desprende, inevitablemente, del atentado terrorista perpetrado en Boston el 15 de abril. Es un acto casi reflejo de inquietud, de pérdida de cierta inocencia en un evento convocado para unir a personas de procedencias muy distintas, sin importar más circunstancias, ideologías o credos.

El sábado por la noche, antes de la primera maratón de Cisjordania, los organizadores y participantes de esta se reunieron en Belén en una vigilia en la que, con velas, homenajearon a las víctimas de la masacre orquestada por los hermanos Tsarnaev, a los tres fallecidos y a los muchos heridos. “Palestina: solidaridad con las víctimas de la maratón”, se leía en sus carteles. “Toda la gente tiene el derecho a correr”, decían.

La de Belén era una maratón cargada de significado político. Organizada por el grupo independiente Right to Movement (Derecho al Movimiento), lucía como lema una breve cita de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Toda persona tiene derecho a circular libremente”. Los agentes de policía palestinos habían redoblado la seguridad, en una medida más de puro acto reflejo que otra cosa.

Muchas son las cargas del pueblo palestino, a nivel de gobernanza interna y por imposiciones en Israel, pero un ataque terrorista a los corredores no era realmente una posibilidad. Finalmente participaron con total normalidad 650 corredores, de 28 países. El 70% eran palestinos. Necesariamente, la maratón discurrió en varios tramos frente al muro erigido por Israel, y atravesó dos campos de refugiados.

Previamente, a 65 kilómetros de distancia, para los corredores de la franja de Gaza, la maratón de Belén se había perfilado como un posible alivio. En marzo la agencia de refugiados de la ONU se había visto obligada a cancelar la tercera carrera humanitaria de la Franja, que se iba a celebrar el 10 de abril, por la negativa del grupo islamista Hamás a que en ella participaran mujeres, con o sin velo, palestinas o extranjeras, en el lento e inexorable avance de medidas fundamentalistas que ese grupo gobernante tiene en su agenda.

En total, 26 personas pidieron a las autoridades competentes en Israel que les dejaran viajar a Belén por unas horas, para tomar parte en la maratón. Sin éxito. El organismo responsable, la Coordinadora para Actividades del Gobierno en los Territorios respondió que no sería posible, “porque la entrada de los residentes de Gaza a Israel sólo se permite en condiciones humanitarias extremas, con especial atención a casos médicos urgentes. La petición de los corredores no es de esa naturaleza”.

Lo cierto es que en el pasado el ministerio de Defensa israelí ha admitido que se deje a algunos gazatíes acceder a Cisjordania, a través de Israel, para tomar parte en simposios y conferencias de naturaleza política o cultural.

Y aunque este caso fuera una excepción, Israel tiene medios para comprobar si esos solicitantes son corredores con experiencia o no, o si son personas interesadas únicamente en el deporte y en participar en algo que Hamás les deniega dadas las actuales condiciones en la Franja. No hay nada mejor para cimentar la paz que facilitar ese tipo de actividades, que unen a la ciudadanía aun en tiempos de temor e incertidumbre, como los de la maratón de Boston.

Hay 3 Comentarios

Sr Rex: Buenos Dias!!
Si he corrido o "trotado" en mi vida.
Pero aqui el "trote" no tiene nada que ver con la realidad politica en el M.Oriente.
Quien quiera "trotar" no tiene necesidad de hacerlo mas alla de las "fronteras" de su "Pais".
Pero quien (como en este caso...) tiene otros "intereses" si tiene esa "necesidad".
Por lo menos...no haga Ud. el papel de "inocente". Cuando Ud. entra a este Blog, no lo hace buscando quien "trota" sino temas politicos.
...y mi comentario se refiere justamente a ello.
Atte. Shimshon

Cuanta tirria amigo zamir, acaso nunca ha corrido o trotado en su recelosa vida?, venga, que tal vez le vendria bien un poco de deporte para dejar tanto prejuicio en la pista de tartan, en el cesped o el pavimento... crealo o no al final de su viaje, terminara donde todos concluimos, la unica diferencia sera la latitud y el ¨estuche¨ en donde le sepulten...

Equivocacion: Si Israel los dejara "participar" en esta, asi como en todas otras "oportunidades", ellos recibirian la impresion que "tambien se puede no reconocer a Israel", tambien "tirar cohetes contra Israel" y tambien "seguir la vida normal" como si todo lo antedicho no ocurriria.
Que se queden alli, y si tienen "criticas" que las hagan a su Gobierno (Hamas) que es el verdadero culpable de que esten "encerrados", por su politica "anti-Israeli".
P.D. Algo mucho mas importante que "correr marathon". Tampoco trabajar diariamente pueden, por esa politica "anti-Israeli", dado que el unico lugar de trabajo posible es...Israel.

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Sobre el autor

(Valencia, 1978) es corresponsal de El País en Oriente Próximo desde 2013. Previamente, durante seis años, trabajó en la delegación del diario en Washington. Fue corresponsal en el Departamento de Estado y en el Pentágono, y cubrió la guerra de Afganistán, los juicios en Guantánamo y las campañas presidenciales republicanas de 2008 y 2012. En 2006 recibió una beca Fulbright para periodistas, y se especializó en Relaciones Internacionales y el Conflicto Árabe-Israelí. En este blog atenderá también a las consultas, dudas y quejas de los lectores. Pueden contactar con el autor a través de Twitter o Eskup.

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