Cembrero

Los islotes españoles para Marruecos a cambio de una frontera civilizada para Ceuta y Melilla

Por: | 12 de septiembre de 2012

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España debería de estar interesada en entregar a su vecino las rocas volcánicas que posee a lo largo de la costa marroquí, pero como contrapartida tendría que lograr un saneamiento de la relación entre esas dos ciudades y su entorno marroquí.

Desde hace varias decenas de años España sabía que los islotes que posee a lo largo de la costa mediterránea de Marruecos carecían ya de valor estratégico. Sabe además desde este verano que son vulnerables.

HelicoMarruecos

   A principios de mayo las primeras pateras atestadas de inmigrantes surcaron las aguas del archipiélago de Chafarinas, a 50 kilómetros al este de Melilla, y a mediados de agosto otros subsaharianos, llegados en barcazas o a nado, desembarcaron en el archipiélago de Alhucemas, a 90 kilómetros al oeste de Melilla y a un tiro de piedra de la costa marroquí. Es más, a finales de ese mes un puñado de nacionalistas marroquíes entraron corriendo en el Peñón de Vélez de la Gomera para plantar allí la bandera del reino alauí.

   Ante una oleada de inmigrantes o una marcha de nacionalistas marroquíes esos antiguos presidios son indefendibles por el Ejército español, que mantiene allí a pequeñas guarniciones, o incluso por la Guardia Civil, más apta a luchar contra la inmigración irregular. El ministro del Interior español, Jorge Fernández Díaz, quería enviar allí a los guardias, pero una protesta marroquí le hizo renunciar a ello. Fue una primera cesión de soberanía.

   Estas rocas volcánicas están a la merced de los cambios de humor de las autoridades marroquíes que pueden mirar para otro lado cuando los inmigrantes irregulares tratan de alcanzarlas. Si Marruecos ha echado el resto para hacer fracasar el grueso de los asaltos de inmigrantes subsaharianos en Melilla, en Alhucemas ha sido, en cambio, negligente.

   Algunos en España sospechan, sin brindar la menor prueba, que Rabat dejó aposta que surgiera un problema migratorio para ayudar después a Madrid a resolverlo y presentar la factura en la próxima cumbre bilateral prevista para octubre. Recuerdan que el rey Mohamed VI ya chinchó al Gobierno conservador español, en julio de 2002, al enviar a un puñado de mokhazni (agentes de las fuerzas auxiliares) a tomar posesión del islote de Perejil, al que los marroquíes llaman Leila o Tourah, y que está cerca de Ceuta. Se quedaron allí seis días antes de ser desalojados por los boinas verdes españoles.

   Hubo un tiempo en el que los viajeros españoles podían recorrer esos islotes, pero hace ya muchos años que no es así a pesar de la belleza del paraje. Es además imposible hacer allí una inversión turística para edificar, por ejemplo, un hotel. Esas rocas volcánicas están, por último, en un limbo jurídico como lo subraya el profesor de derecho internacional público Alejandro del Valle. No pertenecen a ninguna autonomía, a ninguna provincia de España. Solo tienen hoy en día un pequeño valor sentimental para los que hicieron allí la mili.

   ¿Por qué no entonces deshacerse de ellas y entregarlas a Marruecos para ahorrar un poco, en tiempos de crisis, retirando a los soldados, y para suprimir un elemento de fricción con el vecino que las reivindica? Esta idea ya fue examinada por los gobiernos españoles en el siglo XVIII y XIX como acaba de recordarlo en EL PAÍS María Rosa de Madariaga, especialista de la historia de las relaciones entre España y Marruecos. En el siglo XX el general Franco también se lo planteó cuando entregó Ifni a Marruecos en 1969. Veinte años después Narcis Serra, entonces ministro de Defensa, se disponía a formular una propuesta en el mismo sentido cuando surgió un desencuentro, uno de tantos, con Rabat y renunció a haberlo.

   Incluso en el núcleo íntimo de los colaboradores de José María Aznar, el presidente español que expulsó manu militari a los marroquíes de Perejil, algunos eran en el fondo partidarios de regalar a Marruecos esos islotes tan latosos. Si no lo hicieron, me explicaron una vez cerrado el incidente de Perejil, fue para no crear un precedente, para que Rabat no se imaginase que se trataba de un primer paso antes de que España le entregue Ceuta y Melilla.

   Ambas ciudades son españolas no tanto porque España se instaló allí hace más de cinco siglos sino porque la gran mayoría de sus 160.000 habitantes quiere ser española. Lo quiere por un  montón de razones, porqué el disfrute de un pasaporte europeo facilita los viajes o emigrar a Europa, o porque viven en democracia. Los partidos políticos musulmanes, que en Ceuta y Melilla están en la oposición, no preconizan la incorporación a Marruecos. Hubo un tiempo en que pequeñas formaciones políticas locales pidieron la “descolonización” de ambas ciudades. Solo cosecharon algunos cientos de votos antes de desaparecer. Si un día resurgiesen y ganasen las elecciones sería difícil que el Gobierno español hiciese oídos sordos a su reivindicación.

   Estos argumentos sobre la opción pro española de los vecinos de ambas ciudades obligan a Madrid a extraer una conclusión dolorosa a propósito de Gibraltar. Mientras los llanitos, como se llama a veces popularmente a los habitantes de la Roca, no quieran ser españoles seguirán siendo británicos.

   ¿Qué se puede pedir a Marruecos a cambio de los islotes? Una normalización de la relación entre Ceuta y Melilla y su entorno marroquí, su inserción en el tejido económico del norte de Marruecos que ahora se encauza, casi exclusivamente, a través del contrabando. Supone, según las estimaciones oficiosas españolas, mil millones de euros al año de exportaciones, cerca de 1.500, según la aduana marroquí.

   Sanear la relación entre ambas ciudades y su entorno significa primero que las fronteras terrestres, las más transitadas de África, puedan ser atravesadas rápidamente y no se tarde unas tres horas como sucedió en Melilla este verano. Ambas fronteras son una vergüenza para nuestros dos países, pero más aún para Marruecos. Sus primeras víctimas son los inmigrantes marroquíes que regresan a su país de vacaciones o las porteadoras marroquíes que a duras penas sobreviven gracias al contrabando. Cargadas con sus pesados fardos, apelmazadas en los pasillos transfronterizos, golpeadas por los mokhazni, resultan, a veces, heridas y hasta alguna ha muerto por aplastamiento.

   Sanear la relación también quiere decir que Ceuta pueda disponer de una frontera comercial, de la que sí goza Melilla porque en su día lo solicitó Rabat, para que exporte e importar legalmente mercancías de Marruecos. Rabat se queja, con razón, del cierre de la frontera argelina desde 1994, y sin embargo mantiene parcialmente cerrada su frontera con Ceuta, en definitiva con un pedazo de Europa.

   No es además de recibo que las autoridades marroquíes estudien la construcción de un nuevo aeropuerto para Tánger/Tetuán sin tomar en cuenta a la vecina Ceuta. Francia, Alemania y Suiza explotan en común el aeropuerto de Basilea-Mulhouse-Friburgo. Suiza no es ni siquiera miembro de la Unión Europea. Es así como se practica la cooperación transfronteriza en Europa y de la misma manera debería hacerse en el norte de áfrica.

   Hubo un tiempo, hasta 1958, en el que el ferrocarril enlazaba Tetuán con Ceuta y en el que de esta ciudad salían autobuses para todo el norte de Marruecos. Hasta 1969 Melilla compartía su aeropuerto con Nador. Al desembarcar los pasajeros podían optar entre dirigirse hacia Marruecos o España. Hay que resucitar todo aquello y plasmarlo en un acuerdo escrito. Todos sacarán provecho de ello.

   ¿Aceptará Mohamed VI lo que algunos considerarán en Marruecos como una recuperación parcial, incompleta, de los territorios que “ocupa” España? Probablemente. Su abuelo, Mohamed V, es el artífice de la independencia del país y, poco después, de la conquista de Tarfaya. Su padre, Hassan II, amplió los límites del reino absorbiendo Ifni, el Sáhara. Él es el único rey que no ha arrebatado un solo pedazo de tierra. Lo intentó en Perejil, pero fracasó. Los islotes españoles le brindan una oportunidad de continuar la tradición dinástica cuando las turbulencias económicas y sociales se ciernen sobre Marruecos.

Hay 2446 Comentarios

Las evidencias dicen que Ceuta y Melilla son colonias pero algunos creen su propias mentiras. Si Ceuta no es marroquí de derecho o historia¿Por qué los españoles manipulan la historia y defienden la españolidad de Ceuta y Melilla con una mentira?.Mientras que el gobierno portugués reconoce que Ceuta era de Marruecos en 1415.

Si fuera Melilla una tierra española como Toledo ¿por qué Carlos I planteó el abandono de Melilla tras la perdida de Cazaza y dijo que la ciudad de Melilla, aislada no tenía valor estratégico alguno para España?

Nunca dijo Godoy, ni Prim, ni Primo de Rivera que Ceuta era una colonia, y menos una colonia de Marruecos.

Si fuera Ceuta tierra española como Toledo ¿por qué el ministro de Asuntos Exteriores Collantes dijo: una vez devuelta Gibraltar, Ceuta dejaba de tener sentido para España?

No recuerdo que Godoy dijera lo que usted se inventacia, tampoco los otros, eso es un grito como los de Hassán que hacía a menudo: "¿Socorro!, ¡me han robado! ¡al ladrón!".
Le recuerdo que si hay un contrato, tratado, el robo no existe.
Tratdos hay muchos.
Ninguno de ellos dijo nada de Maruecos, ni mucho menos de robo.

Creo que debo responderle a lo de Primo de Rivera de una manera muy extensa.

No me hable de los dictadores, vamos a analizar que Primo de Rivera fue depuesto de su cargo por decir esas locuras: en 1917 (que se le depuso de gobernador de Cádiz, su provincia), y en 1921, depuesto de Capitán General de Madrid.

Los españoles intentaron ceder una tierra robada a Marruecos para recuperar un territorio español (Gibraltar).¿Es así o no ?

Además, Godoy, militar, Prim y Primo de Rivera, primeros ministros entorchados, no representan a toda España. Ellos no fueron elegidos por el pueblo apar eso. Eran gente que se puso a sí mismo, salvo Godoy, que lo puso su querida reina

En el siglo XVIII se trataba de retomar Gibraltar del modo que se perdió (aprovechando guerras, no provocando una pro Gibraltar). En el siglo XIX se pretendió permuta, visto que al perder la amistad franco española borbónica, no era tan fácil hacer frente a Inglaterra, y así hasta 1949, que aparece la ONU, y se buscan las descolonizaciones. Ahora estamos en eso.
Pero el haberse producido la torpeza de esa permuta, ¿en qué hubiese beneficiado a Marruecos en sus pretensiones?

¿Qué papel tiene aquí Marruecos? Los españoles quisieron dar una colonia en Marruecos para recuperar Gibraltar pero los ingleses eran mas listos . Los ingleses,los franceses y los portugueses reconocen la procedencia marroquí de Ceuta y los únicos que la niegan son los colonialistas españoles.

España si conquistó Ceuta, argumento español, no tiene que devolverle a nadie su conquista, a menos que todos lo hagan, con lo cual desparecerían todas las naciones.

Godoy no dijo jamás que Ceuta fuera de Marruecos, Godoy quería quedarse con Tánger Teutan y otros lugares, jamás pensó darle a Marruecos nada. Collantes fue el que se preocupó de que España tuviese apoyo internacional en al guerra de1859 para ensanchar Ceuta.
Sin embargo sí es verdad en la idea de la permuta, es decir, en la PREFERENCIA de Gibraltar, peninsular, sobre Ceuta.
Se pensó en ello, para contentar a los ingleses.
Recuerdo que fue Alfonso XIII el que se opuso a que se hablase de este tema que invocaban los ingleses, pero años más tarde, se convirtió en títere del .... de Primo de Rivera, de manera que expuso el razonamiento de Primo de Rivera.
Lo que ocurre es que me gustaría saber qué pinta Marruecos en todo esto, pues no veo la relación. España cede Ceuta por Gibraltar, y a todo esto, ¿Qué papel tiene aquí Marruecos?
¿Es que tiene Marruecos que aprovecharse de la desesperación española por sacudirse de los ingelses en Gibraltar?

Ceuta es el Gibraltar español en África.Por eso los gobiernos españoles anteriores intentaron en muchas ocasiones canjearla por Gibraltar.El secretario de Estado español Manuel Godoy ha ofrecido a los Británicos cambiar Ceuta por Gibraltar.Y el Ministro de Asuntos Exteriores Collantes, rápidamente expresa la opinión del Gobierno español indicando que ``una vez devuelta Gibraltar, Ceuta dejaba de tener sentido para España´´. Mas tarde,en junio de 1926 el rey Alfonso VIII visitó Londres y prepuso a los ingleses el canje de Ceuta por Gibraltar.Pero el ministro de Asuntos Exteriores ingles Austen Chamberlain rechazó la oferta.

No es verdad que en Alemania haya más descentarlización que en España. Sólo se fijan en el nombre "federal", que tiene ese país, pero no en la letra de la Constitución.
Las compencias de los "länders", que no son naciones, ni estados, sino "territorios", son, simplemente, residuales, lo que no sea para la competencia de la federación.
Lo mismo es en USA.
En España sí que se detallan las competencias de las comunidades autónomas pormenorizadamente.

O es seguir como estamos, y no aceptarán, o es autodeterminación, y eso es independencia, o la ameneza de independencia hasta que poco después se materialice.

Estoy conforme con las últimas declaraciones de Carmen Chacón. Ojalá todos los catalanes socialsitas estuviesen en esa línea, pero sigo pensando que lo del federalismo es inútil, o bien peligroso.

La cosa es tan grave que no puede haber confianza en el general de lo catalanes, sino en unos. Tenemos que tener presente que no todos son iguales, y que viven en España.

Esa reclamación de los siglos XVII y XVIII debe ser estudiada con suma atención; es el interés de España, asimismo.

Sobre Diego Dormer habría que hablar aparte. Es autor del siglo XVII.
Todo esto sería muy conveniente para una región, que fue reino, llamada Aragón. Los leales deben ser favorecidos, y no los que pretenden arrancar girones a España.

Vinaroz estaba en la que hoy es provincia de Castellón, al norte, en el reino de Valencia entonces.

Otro sacerdote aragonés, y que fue miembro de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, creada en 1776, fue Antonio Arteta de Monteseguro, nacido en 1745. Él escribe esto: "Finalmente no hai cosa alguna en este sabio y bien meditado reglamento, que no proporcione conocidas ventajas en orden á este comercio á la provincia que abunde de materias propias para ello, y se aplique á su exportacion. Si á todo esto se siguiese el que la jurisdiccion civil y criminal del puerto de los Alfaques estuviese sugeta á Aragón, sería importantísimo; pues delo contrario turbaria mucho al comercio el haber de ir á Barcelona para los recursos. Ya en el siglo pasado se solicitó, to, segun Dormer en su Ebro navegable, la agregacion del puerto de Vinaróz á este Reino. El que hoi conviene, atendidas las circunstancias actuales, es el de los Alfaques." ("Discurso instructivo sobre las ventajas que puede conseguir la industria de Aragon con la nueva ampliacion de puertos", 1783, página 157). Ese puerto entiendo que es el de Tortosa.
Si lso aragoneses no se hubiesen sublevado contra Felipe V, puede que hubiesen tenido todo eso que se les ofreció en 1706.

Los comunistas de Cataluña son votadores de independentismo.

He visto a los municipios por la independencia. Los votos son de UDC también. Es hora de que Duran i Lleida deje de hacer favores a gente que no piensa como él.
ICV-EUiA también son independentistas.
Talc omo está el mapa, la cosa está mal. Es para darle a los que creen en Tabarnia, una salida.
Yo, sin embargo, sigo con el anáilsis de la historia.
Es grave., Y lo curioso es que el ERC e ICV, que con el tripartito arruinaron a Cataluña, vienen ahora a erigierse en defensores del pueblo.
Créanme, por lo que veo, la redistribución puede que no sea lo único.
Para mí es importante salvar la unidad de España. Muchos creeran que la rebelión es encomiable, y no la contrarevelión. Yo, sin embargo, pienso al revés, y, créanme, a mí lo que me importa es lo que yo piense.
Sin embargo es preocupante, y veo que la cosa no va a salir bien.
Esto no sé como se va a arreglar por las vías del entendimiento.
Y desconfío de las ganas de gobierno de ir más allá de declaraciones de amor.

Que nadie crea que yo niego la actual legalidad de esos límites, sólo la procedencia de continuación de ellos, debido al clima de rebelión que se da ahora.
Las circunstancias son otras.

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Sobre el autor

es un veterano periodista español cuya carrera oscila entre Europa y sus vecinos norteafricanos, pero que decepcionado y aburrido por el inmovilismo del Viejo Continente, mira cada vez más hacia el sur

Un vétéran journaliste espagnol dont la trajectoire oscille entre l’Europe et ses voisins d’Afrique du Nord, mais qui, déçu et ennuyé par l’immobilisme du Vieux Continent, regarde chaque jour un peu plus vers le sud.

A veteran Spanish journalist whose career swings from Europe to its North African neighbors, but who is disappointed and bored by the immobility of the Old Continent and increasingly looks to the south.

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