Paco Nadal >> El Viajero

27 mar 2009

Crónicas desde el Cabo Norte: Trømso (II)

Por: EL PAÍS

Si algo me ha gustado siempre de los noruegos es su estilo de vida, apegado a la naturaleza. Aunque en esa naturaleza haya 2 metros de nieve y 20 bajo cero. Las ciudades noruegas son una prolongación de los bosques y lagos que las rodean. Aquí en Tromso eso parece fácil, porque está ubicada en la extrema y salvaje Laponia, pero es que incluso Oslo, con sus 500.000 habitantes, transmite esa misma sensación: vas dando un paseo a pie por el centro y si te descuidas, te sales del asfalto y apareces de repente en medio de un bosque de abedules al pie de un lago cristalino.

Hoy he pasado la mañana dando un paseo en trineo de perros por los alrededores de Tromso. Es una delicia recorrer estos paisajes inmaculados abrigado por pieles de reno, sin más ruido que el jadeo de los perros y el siseo de las cuchillas del trineo al romper la capa de nieve en polvo. Más curioso aún es el mundo de esto perros árticos. Uno puede pensar que cargar con 30 kilos (si apenas pesas 10) y correr durante 14 horas al día es un trabajo de esclavos, pero ellos están encantados de hacerlo. Es más, están hechos por el hombre a base de cruces desde hace cientos de años para soportar estas duras condiciones. Gracias a los perros árticos (malamutes samoyedos, alaskan husky..) se conquistaron los polos.
Todas las veces que he viajado en trineo de perros se me ha quedado marcada la misma imagen: docenas de perros ladrando como posesos en su perrera, dejándose el cuello en la cadena de tanto tirar y brincar por llamar la atención de su dueño, para que los elija a ellos, como diciendo: "llévame, llévame a mi". Están genéticamente adaptados para estos esfuerzos y enferman si el musher los deja una y otra vez olvidados en la perrera en vez de engancharlos en el tiro para la siguiente aventura.
Luego un "viros" (guiso de reno con patatas) y un café bien caliente en un "lavvo" (una cabaña cónica típica de los samis, mal llamados esquimales) y te vuelves al hotel más feliz que unas castañuelas. Vamos, que ni te acuerdas de los veinte bajo cero.
PD: he tenido problemas con la conxión a internet. Parece ser que aquí, en el techo del globo terráqueo, la señal de los satélites llegan torcida (eso al menos me han exlicado) y con frecuencia se pierde la conexión. Por eso he estado desaparecido un par de días. Odin, dios de los vikingos, y los satélites quieran que pueda seguir conectandome durante los próximos.

Hay 14 Comentarios

Paco ¿sabes cómo conocí Noruega, Cabo NOrte etc.? después de un treeking en Marruecos por el Alto Atlas, y gracias a una pancreatitis no se sabe cóm adquirida, ingresada en el hospital , cayó en mis manos una GEO donde aparecía la ciudad de Trömso en invierno, nocturna por obligación y sus luces brillando en la nieve. Me dije: ahí voy en cuanto pueda... y así lo hice. Después de bucear creo que es donde más serenidad y aislamiento se siente. Una maravilla

Sin duda, sabes disfrutar de los rincones que visitas. El país, a pesar de la bajas temperaturas, tiene que ser maravilloso. Con 20 bajo cero las grasas serán muy necesarias para no congelarse...y una copa también sentará bien para "acalorar" el cuerpo.Un abrazo, Paco.

Como falte un par de días tengo que hacer un recorrido por tus post, cosa por otro lado , bastante agradable......................sigo

Pues la verdad que tengo ese viaje siempre en mi mente (tenia 21 años y era mi primer gran viaje a la aventura). Cada vez que tengo un ratito me paso por mi galería y aunque me pongo un poco melancólico pego una ojeada. Me quede realmente impresionado. Me gustaría que si pudieses colgases algunas fotos mas (si no es mucho pedir), ya que yo aunque tuve tiempo y la oportunidad para ver casi todo, era casi verano y no había la cantidad de nieve que me supongo habrá ahora. Debe de estar precioso, que envidia (sana).Por cierto el Cabo Norte me decepciono. En sí no tiene nada, es el simple echo de decir "he estado en el Cabo Norte". Ya nos comentaras que te parece a ti.Saludos

Un abrazo desde la otra punta del mundo.Aquí ya no hace tanto frío...y... ¡ quien pillara un buen guiso de reno con patatas!Que de fideos chinos ya estoy harto!Te admira, Popochán.

Qué acogedor ese "lavvo"...Con 20º bajo cero se me necrosaría hasta la punta de la nariz...Una vez vi la carrera Pirena de perros con trineo.Que Odin te guíe en tu viaje.

La sensación del trineo es única y la describes mejor que nadie. El silencio, el siseo, el jadeo, el esfuerzo ayudando a los perros a subir alguna pendiente. He ido sólo tres veces en trineo, pero el descansar rodeado por todos los perros en mitad de la nada ha sido una de las veces en las que mejor me he sentido en mi vida. Cada día disfruto más leyendote, me hace recordar lo que me estoy perdiendo y me anima a no sentarme en el sofá.

Hola. En Gran Canaria se pone la temperatura a 18º y nos tenemos que abrigar horrores, y alguna vez cae cuatro copos de nieve en las cumbres y nos ponemos a temblar. Así que si recalamos por ahí arriba nos morimos. Ánimo y adelante para que nos sigas llevando a sitios tan distintos al mío.

Estimado Paco:Recibe un saludo muy afectuoso desde Bogotá. Sí que resulta grande el contraste entre tu viaje por Colombia y este otro por esas zonas del Círculo Polar Ártico. Durante años viajé por Escandinavia como "tour guide" y recuerdo que cuando terminaba la temporada y tocaba regresar a Madrid me invadía una melancolía profunda. Definitivamente, Noruega es un mundo al norte de lo común en el cual existe un ritmo acertado para que las cosas salgan bien... En Tromso, a comienzo de los noventa, me sucedió lo siguiente : volvía de una carrera por entre los bosques, cuando me detuve a descansar en un parque próximo al hotel. Me sorprendí escuchar a unos niños hablar en un noruego salpicado de palabras en español, pregunté a la mamá que los cuidaba y resultó que eran colombianos. Me comentó que, en aquel momento, Tromso era el lugar más lejano que habían encontrado a Colombia. Imagínate por qué... Ahora que paso una parte del año aquí entiend la repuesta.Nuestro viaje al Amazonas colombiano fue, sinceramente, maravilloso. Todavía me conmuevo al recordar la selva, el ascenso al gran dosel, las aguas del gran río, la "cerveja bem gelada" en Tabatinga, etc. En fin, creo que es ahora cuando constuyo la verdadera memoria.Un abrazo, un español en Colombia.

Que gran suerte he tenido,al encontrar esta ventana al mundo y de encontrarte a ti,que nos vas contando tus pasos,que maravilla.Tienes razon al decir que has pasado varios dias desaparecido,eres mi gran ventana al mundo,por mi trabajo no puedo viajar mucho y es mi gran pasion,espero algun dia seguir tus pasos y con tus consejos,en forma de experiencias,me serviran para mis esperados(futuros)viajes.Gracias Paco por contar tus aventuras desde cualquier punto del mundo.Este blog es lo primero primero que leo por la mañana y lo ultimo que reeleo por la noche,

Leerte e imaginarte en esas tierras tan blancas, es un auténtico privilegio, Paco, Cuando pienso que estáis tan lejos, también me pasa con Blas en este momento, la sensación es muy especial, nos cuentas en directo lo que estás viviendo, es fantástisco. Me ha gustado mucho lo que explicas de los perros, cuántas cosas por conocer, cuántas por vivir.Muchísimas gracias, deseo que tu viaje sea todo lo que tú deseas, y nosotros que lo vivamos un poquito contigo.Besos.

Pedro Repilado: me alegro de que disfrutaras en Leticia; es tan maravilloso el lugar como describes. Desde luego que es una casualidad que vivas en Colomba y además conozcas tan bien Noruega. Fíjate que yq me he encontrado a dos parejas mixtas colombiano-noruegas. Aunque distantes, parece que hay mucha conexión entre estos dos países. Gracias por viajar conmigo y gracias por tus amables comentarios. Un abrazo.May: la suerte es mia por contar con lectores como tu; gracias por estar ahí y gracias también por tu comentario. Espero que disfrute de Noruega, aunque sea en el ciberespacio.Íñigo: ¡menudo viaje desde Joensuu al cabo Norte! te empaparías bien de la Escandinavia más rural y perdida, seguro. Tienes razón, hay muchos españoles que se han quedado colgados por la belleza de estas tierras. oy he conocido a unos muy curisoso, ya hablaré de ellos. Gracias por tus comentarios y por viajar conmigo. Un abrazo.

Ahora que te has ido, por Madrid han vuelto los vientos del norte y la lluvia.Ojalá este mal tiempo pintara los mismos paisajes que los de Noruega. :)Un saludo

Muy buenas:Que suerte la mía haber encontrado este blog sobre estas tierras tan lejanas. Recuerdo hace dos años cuando tuve la gran suerte de viajar desde Joensuu (Finlandia) hasta el Cabo Norte en un viaje que duro 3 semanas. Fue realmente increíble, la gente, el sol de medianoche, los parajes, Fiordos etc.Has mencionado lo del cocinero Valenciano, si mal no recuerdo nosotros antes de llegar al Cabo Norte paramos en Hammerfest y el dueño de la tienda de antigüedades también era Español. Que gran casualidad. Date una vuelta por la tienda y dale un saludo!!!!Buen Viaje

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Sobre el autor

Paco Nadal

Paco Nadal es viajero-turista antes que periodista y culo inquieto desde que tiene uso de razón. Estudió Ciencias Químicas pero acabó recorriendo el mundo con una cámara y contándolo. Escribe en EL PAÍS sobre viajes y turismo desde el año 1992. Es también escritor y fotógrafo, colabora con la Cadena Ser, además de presentar series documentales en diversas televisiones.

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El cuerno del elefante, un viaje a Sudán

Un relato trepidante por unos de los destinos menos turísticos y más inseguros del mundo. Un viaje en solitario lleno de emoción y melancolía a lo largo de una región azotada por constantes guerras y conflictos étnicos. Un viaje plagado de sentimientos que consigue conectar al lector con los sufrimientos y las esperanzas de África.

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