Paco Nadal >> El Viajero

24 nov 2009

Cosas que te llaman la atención de Rumanía

Por: EL PAÍS

Hay muchas cosas que sorprenden en Rumanía. La primera es la cantidad de ciudades monumentales que atesora este país. Cluj-Napoca es una Salamanca en pequeño. Timisoara es un centro cultural al que se le llamó la pequeña Viena. Sighisoara , la ciudad natal de Vlad Tepes, es uno de los mejores burgos medievales de Europa. Y Sibiu , la ciudad donde me encuentro, ofrece rincones que nada tienen que envidiar a Praga o Budapest.


La vida en el Sibiu histórico se desarrolla entorno a tres plazas contiguas, Piata Mica, Piata Mare y Piata Huet. Calles empedradas, arcos que comunican espacios íntimos y silenciosos, campanarios que se elevan como soldados en vigía, tejas de barro rojizo, la pátina de óxido y verdín que cubre las paredes, los viejos rótulos en hierro fundido? Una escena perdida hace ya mucho tiempo en la Europa del oeste.

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Otra cosa que sorprende: cuando intentas aprender algo de rumano te das cuenta de cuan lejos en el espacio y cerca en nuestras raíces estamos. El rumano es una lengua de origen latino que comparte muchas palabras y sintaxis con el castellano. ¿Unde e? (¿dónde está), Strada principala (calle principal), Timisoara este un centru cultural (Timisoara es un centro cultural). Si lo escuchas, no te enteras de nada. Pero leído, es fácil de traducir. En el fondo somos primos lejanos.

Más cosas. Me sorprende y me avergüenza como español el cliché con el que hemos etiquetado a los rumanos. Ni todos son gitanos ni todos se organizan en bandas para robarle el bolso a la primera viejecita que pase. Por aquí solo he vista gente amable y culta, digna y servicial, algo más fríos y secos en el trato corto que los latinos, pero con una dignidad encomiable. Y la etnia gitana en Rumanía es una minoría reconocida en el país, con su lengua, su cultura y su identidad; con gente buena y mala como en todos sitios (os contaré en otro post algo de los palacios gitanos).

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Los clichés son armas de destrucción masiva. Y por desgracia, vivimos a golpe de cliché, de titular, de ignorancia. Es más fácil que pensar, razonar, comparar y sacar conclusiones por ti mismo. ¿Será verdad que viajar nos hace más tolerantes?

 

 

 

 

 

 

 

Hay 25 Comentarios

Creo que viajar nos hace más tolerantes porque nos hace conocer de primera mano cómo se vive y se desvive en cada sitio. Eso nos aleja de los clichés. Por suerte.

Eres una Rumana de sangre Latina de verdad. Me gustó mucho tu conversación con Paco. Eres admirable y que me gusta como luchas por tu país y por la realidad. Un saludo.
Te quiere en plan amigos un paisano tuyo Nicolas.

Tengo alumnos rumanos que aprenden a una velocidad increíble el español...ya sabes por qué. Pero es que, además, en las aulas se respeta al profesor y no se necesita crear una ley que lo convierta en "autoridad", porque la autoridad se le otorga desde que está trabajando con los jóvenes que serán el futuro. Viajar te hace más viejo y por eso más sabio. Eso sí, si vas con todos los sentidos abiertos y valorando todo como nuevo y diferente, ni mejor ni peor. -qué te diría yo de los "clichés" que tienen los demás d elos españoles??? no sé como ganamos dinero si repartimos nuestro tiempo entre fiesta y siesta. :-)

El narcisismo en torno al hombligo de la identidad se cura viajando...decía Unamuno muy acertadamente.Muy buena entrada amigo...Besos

El narcisismo en torno al hombligo de la identidad se cura viajando...decía Unamuno muy acertadamente.Muy buena entrada amigo...Besos

el nombre es de muchacha. graciar para apreciarme. besos

soy una rumana que vive en rumania y me desgracia lo que se hable sobre mi pais. gracias

¿¿PORQU LE CAMBIASTE EL TÍTULO?? ¡SI EL OTRO HABÍA QUEDADO TAN TELEPATICAMENTE CHULO?? Exijo que devuelvas el título anterior como posedora de la parte del cerebro que influyo en el tuyo

Así es, el rumano y el español castizo son idiomas parecidos y relacionados, de hecho, la frase en rumano "¿And'andará?" se traduce literalmente en castellano como "¿Donde estará ahora Paco Nadal, el de los viajes?". Y si no es así, será algo parecido. Muy, muy oportuna la reflexión final acerca de los clichés hacia los rumanos. Y es que no hay mejor forma de hacer un documental sobre un país, que quitando las telarañas de lo que se da por hecho sobre él ...sin ser cierto.Un saludo

querido amigo PACO , decididamente estoy contigo en que los clichés son armas de destrucción masiva.A veces conceptos sutiles y hasta subliminales son más fuertes que las granadas en racimo...Estupendo post, que, como siempre destaca entre toda la literatura de viajes y de viajeros.Saludos desde China.

Apreciado Paco:Estoy totalmente de acuerdo con que los tópicos son armas muy peligrosas. En vez de ayudar con 400 euros a todo el que se plante por delante sin trabajo, el gobierno debería emitir billetes a precios ínfimos y enviar a mucha gente fuera simplemente para aprender cómo se vive en otros países, así empezarían a valorar el nuestro (y todo lo que eso conlleva: no ensuciar las calles, respetar los monumentos, circular en el tráfico adecuadamente, normas de educación?). Sean menos o más desarrollados, de todos los países que nos rodean se puede aprender algo. He intentado viajar desde que la mayoría de edad me lo permitió, y con 19 años me embarqué rumbo a Lima a conocer al que hoy es mi marido. Desde entonces, he visitado el Perú seis veces, y en todas ellas he aprendido cosas. Por otras circunstancias he visitado también otros países y en ellos he intentado huir de lo típico, aunque también lo he contemplado a veces, simplemente para confirmar que casi siempre, por no decir siempre, se tratan de postales de una realidad maquillada. La verdadera esencia de un lugar reside en sus gentes, en su día a día, en el reflejo de su política, de sus periódicos, de su organización urbanística? ¡¡son tantas cosas las que hay que observar y tanta gente con la visión nublada por el "ombiliguismo"!!Felicidades por tu espacio y por tus fotos.

No podía sino estar de acuerdo contigo en lo de que viajar enriquece a las personas. Aprendemos cosas tangibles con los idiomas, manejarnos por las ciudades y campos, utilizar las monedas, movernos de un lado a otro con el transporte, etc, etc.Pero después está lo que aprendemos y no nos enteramos que lo hemos aprendido pero queda fijado en nuestro subconsciente. Por ejemplo, lo que tú dices, la tolerancia, la empatía, la generosidad y el valorar por sí mismo a personas y situaciones sin que nadie tenga que venir a contártelas.Por eso, los que viajan siempre serán personalmente más ricos que los que no lo hacen.Un abrazo.

Totalmente de acuerdo Paco, viajar nos hace más tolerantes a medida que vamos aprendiendo de las distintas culturas, y nos damos cuentas que absolutamente todas tienen cosas buenas y malas, pero que debemos respetarnos mutuamente. Saludos!

Sin duda alguna, Paco. Los que viajamos constantemente, siempre somos los extranjeros y vemos a todo el mundo como iguales. No creemos que un pedazo de tierra nos pertenezca. Y nos damos cuentas de que en todos los sitios hay buenas y malas personas, da igual su nacionalidad...Abajo los clichés!!!!Y gracias por enseñarnos, a todos, una gran lección!!!!Besossssssssssssss

Me da la impresión Paco, de que tú eres ciudadano del mundo, que sabes entrar en la esencia de cada país, que te gusta el contacto con lo cotidiano, con lo verdaderamente importante, la gente, las costumbres, la vida diaria, el sobrevivir... Quien da vida a la vida, es la gente... los monumentos son obras inanimadas que pueden gustar, pero no harán latir a tu corazón, como una palabra, una sonrisa, una mirada. Y esas son iguales en todas las partes del mundo. Las fronteras las hemos creado los hombres... pero los sentimientos no tienen fronteras.Un beso

No conozco Rumanía pero sí he conocido rumanos como inmigrantes en nuestro país y, la mayoría de ellos porque los he tenido de compañero de trabajo. Aunque ha habido algunos que respondían al perfil del tópico de gitano, vago y maleante, la mayoría son gente normales como tú o como yo. Me alegro que tú y muchos comentaristas que han estado en ese país lo corroboren desde el primer post sobre este país. No hay nada como leer y viajar para liberarse de incultura, ignoranica, tópicos y prejuicios, que falta le hacen a algunos españoles a los que conozco.

nada era tan bonito como mi rumano lindo aquella nochemañana te leo que hoy se me acaban las pilassalud :))

Muy cierto, yo estoy harto de topicazos y de prejuicios frente a los gitanos, rumanos y en general, a todo lo que es "de fuera".Gracias por tus viajes, Paco.

Paco, muy buena forma de 'enlazar' tús comentarios tan lúcidos sobre Rumanía (que yo desconocía) y la problemática Universal de la intolerancia ... Algo muuuuuuuy difícil de resolver o simplemente discernir, porque parecería que es una de las condiciones de Ser Humano.Siempre hablo que si algo he aprendido en los años que llevo viajando, es a NO generalizar a los pueblos y hoy me pasa que 'corrigo' a mis interlocutores cuando alguien dice : "... porque los franceses, los argentinos, los americanos... etc." Cuando sabemos que los pueblos más o menos tienen características similares, pero siempre tú experiencia personal, es la que cuenta al definir un sitio.Obviamente esa 'mirada' también cambia dependiendo de las veces que uno vuelva al mismo lugar o se encuentre con otro tipo de gente.Pero confieso que a veces es una discusión de la que prefiero apartarme, porque dices: "No, mira, por mi experiencia jamás me he topado con gente como la que tú describes", pero me ha pasado que no logramos llegar a un acuerdo. Política, fútbol y religión, son tres compañeros que sin dudas dividen y amplían la intolerancia ... pero esa es una discusión que mejor dejamos para la próxima!

plas plas plas!!muy buen post Paco, que envidia das trotamundos!!un saludo

Creo que viajar nos hace más tolerantes porque nos hace conocer de primera mano cómo se vive y se desvive en cada sitio. Eso nos aleja de los clichés. Por suerte.

En esta sociedad globalizada de plástico son todo cliches. Son cómodos, evitan pensar y tener opinión propia, algo al parecer muy pesado y poca utilidad... No a todos el viajer le hace bien......................no por tener ojos se ve.Un abrazo viajero

Nos pasa exactamente a los argentinos -que renegamos de nuestros hermanos bolivianos, paraguayos o peruanos- cuando vamos a cualquiera de esos países.

jo'er Paco! casi casi que compartimos el nombre del post (pero yo lo publiqué ayer, así que canté pri).Leí el anterior post y recuerdo muy bien esa propuesta del sow travel que, esta vez, Blas no se animó a criticar (es que la vejez obra milagros)Y ralmente, al menos yo, estoy descubriendo una Rumania que ni imaginaba.Con repecto a los cliches, es como decís, hay que estar y vivirlo: tanto me pasó a mi que tenía ese concepto sobre la comunidad gitana de cualquier país, hasta que con el tiempo y la experiencia decidí que, al menos en España, mis únicos compañeros de trabajo serán el ordenador o los gitanos (fue con los únicos compañeros de trabajo con losque no he tenido malas experiencias), tienen sentido de conjunto, de comunidad, de la lealtad que se le debe aquel con el que compartís horas de trabajo. Con payos...nunca mais

Pues no sé si el viajar nos hace más tolerantes (alguno conozco que viaja mucho y no lo consigue), el conocer sí, el saber, el experimentar. Me está gustando esa Rumanía que nos enseñas, tan diferente a la que recuerdo. Y tienes mucha razón con lo del idioma, escrito se entiende muy bien. Un abrazo.

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Paco Nadal

Paco Nadal es viajero-turista antes que periodista y culo inquieto desde que tiene uso de razón. Estudió Ciencias Químicas pero acabó recorriendo el mundo con una cámara y contándolo. Escribe en EL PAÍS sobre viajes y turismo desde el año 1992. Es también escritor y fotógrafo, colabora con la Cadena Ser, además de presentar series documentales en diversas televisiones.

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