Paco Nadal >> El Viajero

14 ene 2010

¡Un blanco, un tiburón blanco!

Por: EL PAÍS

Llevábamos casi una hora esperando en la borda de la lancha, sin quitar la mirada de las profundidades. En el agua, dos grandes cabezas de atún colgaban de una soga así como la silueta de una foca recortada en material plástico. Cada poco con la ayuda de un caldero echábamos al mar una pestilente mezcla de vísceras de pescado. El banquete estaba preparado. Solo faltaba el invitado.
Hasta que de repente, el invitado apareció. Una enorme silueta fusiforme, como un torpedo oscuro pero con aletas y cola, emergió de la profundidades directo hacia al barco. Tan grande y tan musculoso que parecía un toro debajo del agua. Nunca olvidaré esa imagen. ¡La visión de mi primer gran tiburón blanco !

Confieso que una de las razones que me ha traído a Sudáfrica era bucear con el gran blanco. Para un submarinista y aficionado a la vida marina, ver de cerca de estos temibles animales es el sueño, el nirvana. Y ya puedo decir que es un sueño cumplido.
El tiburón blanco está presente en todos los océanos cálidos, pero por diversas razones medioambientales y geográficas las costas de Sudáfrica acogen una de las mayores concentraciones del mundo de estos enormes escualos.
Y dentro de Sudáfrica, el mejor lugar para tener un encuentro con esta especie de torpedo con colmillos de seis metros de longitud es la bahía de Gansbaai, un pequeño poblado pesquero a dos horas por carretera al suroeste de Ciudad del Cabo.
Cuando por fin aparece algún ejemplar atraído por el olor del cebo, te pones el traje de neopreno, preparas la cámara submarina y te metes en una jaula preparada al costado del barco. ¡Es la bomba! Verlos desde allí abajo, en su medio, tan cerca que una vez pude incluso sacar la mano por la jaula y tocarlo fue más de lo que esperaba. Casi me ahogo de la excitación.
¿Porqué hay tantos tiburones blancos en Gansbaai? Porque hay aguas someras y cálidas (en contra de lo que se piensa no son tiburones de profundidad, les gusta las aguas poco profundas y cercanas a la costa) y porque en medio de la bahía hay un islote con una colonia de miles de focas. Su bocado favorito.
Ha sido algo fascinante. Verlos allá abajo, pese a que en esta época del año la visibilidad del agua es muy mala porque hay mucho plancton, era como estar por unos minutos en Parque Jurásico, versión submarina.
Por cierto, aunque la película ?Tiburón? le colocó una etiqueta de asesino sin piedad y en algunos lugares del Caribe se le conoce como devorador de hombres, la imagen del tiburón blanco está distorsionada. No son tan mortíferos como parece ni es cierta la leyenda negra que se les atribuye. Los ataques de esta especie contra los humanos son bastante raros. Y es más probable morir por el mordisco de un perro que por el de un gran blanco.
Pero por si las moscas, no salí de la jaula.

Hay 17 Comentarios

mira que me gustan los bichos y no les tengo demasiado miedo, pero un tiburón... no sé, creo que ni a través de una jaula me pondría. Seguramente tanta leyenda negra como hay alrededor de ellos, me ha hecho temerlos.Supongo que es impresionante estar frente a frente a uno. Tienen que pasar por la cabeza un montón de sensaciones... Sigo tu viaje, me está encantando, me da que tú también lo estás disfrutando sobremanera. Besos.

No dudo en que esa parte de África sea una belleza, pero no me meto en el agua sabiendo que hay tiburones ni loco.Un abrazo, Paco.

Que envidia sana me das Paco. Cinco o Seis veces que he estado en Ciudad del Cabo y siempre vuelvo con la espeina clavada; claro que de trabajo con clientes, como es mi caso, no da mucho tiempo a escaparse a ver los escualos... Tómate un hot dog especial en el puesto que frente a los garitos. Impresionantes.Abrazos

Felicidades por esas fotografías que son fruto de la espera y del éxito con el gran tiburón blanco.

Envidio el coraje de meterte en una jaula y bajar a las profundidades del mar para observar a los tiburones blancos. No creo que pudiera hacer lo mismo, prefiero seguir a través de tus relatos. Un abrazo,

Pues a mí me encantaría hacerlo. debe de subir la adrenalina hasta límites insospechados.No creo en la "maldad" de los animales. Sólo en la perversión humana.Disfruta de tus viajes!

¿ahogarse de excitacion?.... este viaje comienza a ponerse peligroso

Me ha salido "idyllic in" de anti-spam. Así debe ser la Bahía Gansbaai, idílica...como Sudáfrica.¿Eráis muchos en la jaula? ¿Estaba suavecita la piel del tiburón? Imagino que debe ser como la de un delfín...pero con más adrenalina.Ya veo que te has ido con tu amigo Antonio Alpañez. Este viaje vuestro me está gustando especialmente. Un beso a los dos.

Enhorabuena Paco. A mí también me gustaría verlo pero, por favor, no me traigas al escualo a las aguas cálidas de mi Playa de las Canteras. Prefiero verlo en tu fotografía.

vaya pelotas Paco. Alucinante el relato. Abrazos

¡¡Estás en pedoooo!! ¡¡Ni en mis peores pesadillas estoy cerca de un monstruito de esos!! [8o]

¿Colmillos de seis metros? Si que ha de ser impresionante estar frente a semejante ejemplar, menuda boquita tiene el bicho. Ir a los poblados de pescadores, me decía el gnomo en cuanto empezaste el viaje, pero no me imaginaba que sería para ver al escualo. Enhorabuena por el encuentro.

No sé que pasa, pero cuando estoy una semana sin entrar, me parece que el post que me toca en suerte es, fijo, el mejor de todos los que vinieron antes (será que te extrañé, tiíto)Flipo con la "instalación de arte moderno" que le preparan al bicho como cebo: cabezas de atún, focas de plástico...Te salió super didáctica la "entradita" estaPD1: las fotos..."UNFORGETABLES"PD2:¿No son TAN mortíferos? Con que sean UN POCO mortíferos a mi me alcanza, Eh?

(that partock).Hace poco, de las pocas veces que veo televisión, vi a mi "paisano-Calleja" en situación parecida. Él no tuvo tanta suerte como tú.¡Bonito documental habras rodado, joío!Abrazos.

¡Lo sabía! ¿Para qué te ibas a ir a Sudáfrica si no? Me alegro de que lo hayas disfrutado. En mi brevísima experiencia buceíl me conformé con que no me dolieran los oídos y con aprender a respirar sin que cada bocanada de oxígeno me pareciera la última de mi vida. Así que con tiburones al lado entiendo que puedas ahogarte de excitación. No se puede estar a todo!! [8D]

Cuando alguien tiene tan claro su objetivo y lo consigue (en tu caso, ir a Sudáfrica para ver un tiburón blanco), sólo cabe darle la enhorabuena. Enlazando con el comentario de Blas, cuando veo a Jesús Calleja en sus programas, pienso: se conocerán con Paco Nadal?Gracias por tus consejos tahitianos, y un abrazoOlmo

[:D][8D][:D] ¡¡¡Estarás emosionaoooooooooooo!!!;;;))))))) Yo tengo un amigo que una vez hizo esto en la costa californiana. Antes de ir a ver al encuentro con el tiburón blanco, yo lo puse de vuelta y media;;)))) No se trataba de nada de snobismo. Era su pasión, era su vida y era lo que él en su vida quería hacer. Estuve en el barquito esperando mordiéndome las uñas;;))) A lo lejos lo vio, pero no muy cerquita. El comportamiento de los animales es como bien dices. Nosotros, sin quererlo, aunque mi amigo lobo lo estuviera deseando, tuvimos en Alaska un encuentro con osos grizzly. Una madre y sus crías. Lo más peligroso, Eso que íbamos haciendo ruido y cantando, tomando todas las precauciones en los parques naturales. Pero fue en una curva, y a pocos metros nos cruzamos con ellos. Fue toda una experiencia que siempre recordaré. La madre protegiendo a sus crías y nosotros parados ante ella, actuando como nos habían explicado y ella mirándonos fijamente, Dejó pasar a sus crías para que se ocultasen y cuando vio que ya no corrían peligro, se nos quedó mirando, y se marchó. Nosotros seguíamos gritando (para que supiese que éramos humanos) y pensando a dos coma cinco décimas de segundo qué es lo que íbamos a hacer en caso de que la osita se hubiese asustado y tuviésemos que defendernos. ¡¡Menos mal que no fue el caso!!! Las lágrimas resvalaban por los ojos y las mejillas. Mi amigo lobo es un apasionado y respetuoso humano de la vida natural. Vimos otro tipo de tiburones, arrecife y de punta blanca buceando. A mí lo que me mola de bucear son los peces de arrecife. Pero entiendo, como le gustaba a mi amigo lobo, estos animales tan apasionantes. El otro día, con otro amigo, hablaba de este tema. El me decía que amaba la naturaleza, pero que este tipo de animales le daban miedo. Y si no fuera armado, sería incapaz de ir a estos lugares. Mantuvimos una larguísima conversación que ahora no voy a reproducir porque sería un coñazo y haría un post o libro;;)))Un fuerte abrazo y seguimos este viaje surcando mares, cielos y tierras. Tarás emocionado;;)))))¿no??????

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Sobre el autor

Paco Nadal

Paco Nadal es viajero-turista antes que periodista y culo inquieto desde que tiene uso de razón. Estudió Ciencias Químicas pero acabó recorriendo el mundo con una cámara y contándolo. Escribe en EL PAÍS sobre viajes y turismo desde el año 1992. Es también escritor y fotógrafo, colabora con la Cadena Ser, además de presentar series documentales en diversas televisiones.

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Un relato trepidante por unos de los destinos menos turísticos y más inseguros del mundo. Un viaje en solitario lleno de emoción y melancolía a lo largo de una región azotada por constantes guerras y conflictos étnicos. Un viaje plagado de sentimientos que consigue conectar al lector con los sufrimientos y las esperanzas de África.

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