Paco Nadal >> El Viajero

18 feb 2010

De elefantes y termitas

Por: EL PAÍS

A diferencia de esos pigmeos que vi cerca de la carretera, en dependencia total de los bantú congoleños, conforme me adentraba en la espesura del río Ituri encontraba poblados en los que la aculturización era menor y donde las formas de vida tradicional aún marcaban el ritmo de la comunidad.
Los pigmeos del Ituri viven en claros de la selva, en poblados de una docena de cabañas en forma de iglú que construyen con un entramado de palos cubierto por grandes hojas de banano que hacen la estructura casi impermeable. Encienden el fuego en el interior y como no hay ningún respiradero, la habitación se ennegrece por completo.
La división del trabajo en la aldea estaba bien marcada. Cuando llegaba a media mañana a una de ellas, apenas había hombres: estaban de caza. Las mujeres en cambio tenían asignadas todas las tareas de recolección, incluida la de traer madera al poblado y cortarla, un trabajo arduo que también comportaba un gran desgaste físico. Me llamó la atención la abultada barriga que presentaban casi todos los niños; algunos tenían el pelo rubio y ensortijado. Les di unos globos que llevaba y se lanzaron a jugar con ellos como cualquier otro niño del mundo. Por entre las chozas corrían alguna gallina con sus polluelos y varios perros famélicos. A los perros los utilizan en la caza: les colocan unos cencerros de madera y ahuyentan con su ruido a las presas.

Además de grandes animales, incluidos elefantes, en su menú también entraban pequeños animales y roedores que capturaban con trampas. Los bantús solían menospreciar a los pigmeos por su poco exigente dieta. Comían además muchos tipos de insectos: una orugas enormes que ya había visto antes en el mercado de Kisangani, y muy en especial, termitas, uno de los manjares en la dieta de lo mbuti del río Ituri.
Cada poblado tenía en "propiedad" varios termiteros, que controlaban para predecir el momento en que se iba a producir el ejambramiento: la salida en tropel de los termes. Era un momento de excitación para la comunidad. Las mujeres cubrían el termitero con hojas de banano y capturaban por miles las termitas que escapan de la colina de tierra. Una vez despojadas de las alas se freían y se convertían en un manjar y en un motivo de fiesta para la comunidad.
De todas formas, hasta donde pude comprobar, quedaban pocos o ningún poblado pigmeo que llevara una vida autosuficiente. Su dependencia de los bantú era cada vez mayor. Y más nociva. El trueque y el sedentarismo habían sustituido a las grandes partidas de cazadores nómadas.

Hay 9 Comentarios

Hace un tiempo vi un reportaje en televisión sobre estos pigmeos y la información que nos das se parecía mucho a la que nos dio aquel programa.Ese domino bantú sobre los pigmeos es.......... demasiado real, para ser literatura. Habría que dedicarle todo un estudio antropológico.Un abrazo, joven.

Este es el tipo de viaje que más envidia me provoca, poder comprobar de primera mano la situación de alguno de esos pueblos de "cazadores-recolectores", con todos los peros que seguramente tienen.Agradecida por la información sobre el trabajo de las mujeres en el grupo pero quiero más. El curandero (si había) ¿era hombre o mujer?, composición de las "familias"... Vamos, que te pido un libro, otro.Un abrazo.

Encuentro unos cuantos enigmas en esta entrada:-cómo llegaste hasta allí, con qué medio de transporte, quién fue tu guía-Si usan perros para cazar pero les ponen cencerros para ahuyentar a las presas ¿Qué cazan entonces? (y lO pregunto en serio)-¿¿SIEMPRE LLEVÁS GLOBOS CUANDO VAS A LA SELVA?? Y cuándo vas a un cumple infantil ¿¿QUÉ LLEVAS?? (este es el mayor enigma)La foto me encanta. Hubiera dado cualquier cosa por verles la cara cuándo vieron los globos por primera vez (SUPONGO que por rimera vez, no creo que haya habido otro viajero tan "original" como vos)La última foto del padre sosteniendo al bebé también es curiosa. Aunque suene raro me extraña que tengan la misma forma de abrazar a los niños que en la civilizaciónPD1: Bien, ya leímos que el miércoles pasado ibas a presentar el pibro, pero ¿Y? ¿Qué pasó? ¿se presentó al final o se suspendió por falta de público? Igual te fallaron Rioyo y Coronas y por eso no se hizo (Es lo que tienen los Figuras: son muy de fallar).Contá algo, mostrá alguna fotito, DECÍ ALGO DE LA FIESTAKA, KATXISENLAMARPD2: Lo siento, este viernes no pude escuchar el programa. No hay EVALUACIÓN

Soy una lectora argentina, que sigue tus viajes con muchisimo interes. Como llegaste hasta allì? y andan muchos nòmades como tu en esos remotos lugares? o los lugareños ya lo toman como un hecho habitual y semi turìstico?Disfruto mucho de mis viajes contigo, saludos

Grande, grande... elefante! Nita, nita... termita! Podriamos cantar.Comerian lo que encontraban en la selva y tras muchos siglos de adaptacion, supongo, su cuerpo estaria preparado para extraer energia de todos esos productos que nos parecen extranos/aberrantes.El problema es cuando empiezan a comer alimentos "foraneos" para los que no estan preparados, aveces de mala calidad o preparados en condiciones anti-higienicas.Esos vientres abultados como tambor, frecuentemente, son consecuencia de parasitos intestinales, no creo que sea por comer insectos.No comemos, bueno. comen, percebes, bigaros, caracoles, navajas y hasta ostras!? Jajaja! Pero, eso si Todo limpito, todo del marrrrrrrrrrrrrrrrrrrr.Y no salia el humo por entre las ramas, las hojas? A veces funciona asi.Un beso, Paco

La vida nómada de todos los pueblos se ha visto afectada por el sedentarismo pero sobre todo por las otras culturas que se han querido imponer a las que, por milenios, poblaban el territorio. Así lo puedes comprobar en tantos lugares... y este sedentarismo afecta malamente a la continuidad del pueblo. Y me da otra vze por pensar en el libro que te recomendaba en otro comentario, Marvin Harris: "Vacas, cerdos, guerras y brujas. Los enigmas de la cultura". Al hablar de las mujeres, he pensado en unas líneas de este antropólogo. Las mujeres son, desde pdv biológico,más valiosas que los hombres. El hombre es casi superflúo. Con uno se puede embarazar a cientos de mujeres. La mujer puede realizar todas las actividades que realiza el hombre, pero con menos eficiencia donde se requiera fuerza bruta. Puede cazar con arco y flechas, poner trampas,talar árboles, transportar cargas,trabajar en los huertos...y dar a luz. La única actividad humana para la que es imprescindible la especialización del hombre, aparte de la sexual, es la bélica. Ya te digo, escrito por un hombre, eh??? ná, que una no quiere ser polémica. Un abrazo, nómada de mis entretelas.

Preciosas fotos y relato. Los globos a todos nos emocionan. Dudo que a un niño de aquí un globo normal y corriente les emocione tanto sino es de esos globos caros que tienen forma de los dibujos animados que ven en la tele, al poco tiempo. Algunos se siguen emocionando con los globos de colores, otros ni caso le harán si no es que es su cumpleaños. Sigo estos relatos con gran interés y sentimiento. Un fuerte abrazo y muchos besos!

La barriga abultada, los ojos tristes pero felices corriendo tras un globo. Como todos los niños. Como casi todos. Es desolador.Excelente crónica, Paco.

Buenas noches Paco. Con esa dieta de insectos no me extraña que tengan la barriga abultada. Me gustó tu descripción, y esas fotos en blanco y negro que recuerdan los reportajes antropológicos de otras épocas...Una vez probé una termita y era dulce. ¿La probaste?PD. Por cierto fui una de las fastidiadas por el duende de internet y no pude publicar mi (largo) comentario que estará en el limbo...¿será un comentario nómada?

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Sobre el autor

Paco Nadal

Paco Nadal es viajero-turista antes que periodista y culo inquieto desde que tiene uso de razón. Estudió Ciencias Químicas pero acabó recorriendo el mundo con una cámara y contándolo. Escribe en EL PAÍS sobre viajes y turismo desde el año 1992. Es también escritor y fotógrafo, colabora con la Cadena Ser, además de presentar series documentales en diversas televisiones.

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