Paco Nadal >> El Viajero

24 jun 2010

Etiopía: un circo en (casi) cada pueblo

Por: EL PAÍS

Muy poca gente sabe lo extendida que está en Etiopía la tradición del circo. Yo mismo lo desconocía hasta que me puse a investigar para preparar este viaje.
Parece ser que el primer grupo circense lo montaron en 1991 Andy Goldman, un americano que trabajaba en una fundación de ayuda a judíos etíopes (los falashas) y Marc LaChance, un canadiense profesor de la Escuela Internacional y juglar aficionado. Su idea era darle a los niños de la calle una ocupación y un posible trabajo remunerado.
Ese primer circo de Goldman y LaChance nació en Addis Abeba pero desde entonces han proliferado los grupos circenses por todas las regiones etíopes. Circos humildes, de titiriteros y acróbatas, de cuentacuentos y tragafuegos. Nada de circos espectaculares con tres pistas, fieras africanas y trapecistas vestidas de lentejuelas.
El más famoso de todos y el de mayor proyección internacional se llama Circus Ethiopía . Estuve con ellos durante uno de sus ensayos en la sede que tienen a las afueras de Addis Abeba y no pude dejar de pensar en la similitud con aquel entrañable Circo de los Muchachos que había en la España franquista de mi niñez.
Su director en aquel momento, Behelu Ayele, me contaba que la tradición circense etíope viene de la riqueza de las danzas de las diversas etnias que componen el país. Ellos viajan por las aldeas del interior grabando esas danzas y fiestas tradicionales, algunas muy antiguas, para enseñarselas luego a los chicos en los entrenamientos y que así el circo se convierta en un reflejo de las tradiciones del país.
Pese a haber actuado ya en muchos países de Europa, Asia y África, el circo no genera recursos suficientes para mantenerse. La sede y la sala de entrenamiento se mantiene gracias a las subvenciones del Ayuntamiento de la capital. En agradecimiento, cada viernes hacen una función al aire libre y gratuita para los vecinos.
Si un día los veís por Europa o por América, no dejéis de acudir a su espectáculo. Contribuiréis a mantener una bella tradición.

Hay 15 Comentarios

Me encanta el post, el circo artístico y este Circus Ethiopía . Gracias por la información. Una maravilla de viaje que todos los que a África la tenemos en el corazón estamos disfrutando enormemente. Un abrazo!

Esa foto es perfecta, no podría ser captada en mejor momento. Es una novedad para mí lo de los circos Etiopes, es más parecido a lo que yo conozco como teatro callejero que también tiene como objetivo el darle una ocupación a los chicos de la calle, además de ser una actividad terapéutica (escuché que algo de esto, de teatro, se está haciendo en canarias con chicos que llegaron en patera, están haciendo una obra de teatro donde recrean su propia historia)Leí por arriba lo del circo de los muchachos (es que las entrevistas a los curas siempre las leo por arriba) y parece que es cierto nomás, las utopías son posibles

Congratulaciones a Behelu Ayale..., me recuerda al músico Zoltán Kodály que recuperó de la misma formatoda la música folklórica del olvido dejándola ya para siempre registrada y conocida.Tampoco había oido hablar nunca del circo etiope, y su un día me las topo, no me los perderé...Gracias Paco...besos

No me lo perderé, a ese circus ethiopía, si alguna vez lo encuentro, aunque más me gustaría poder verlos allí. Servidora tampoco había oido hablar de ellos y me parece muy interesante que sus ejercicios se basen en la recuperación de las danzas antiguas.Esta recuperación de tu antiguo viaje solitario me está encantando, Paco.

Gracias a ti por tu interés, amiga :)

Ya que estamos en Etiopía, si a alguien le apetece regalarse la vista con unas bellas ilustraciones sobre el norte del país ( Gondar, Lalibela, el Lago Tana...) y Harar , daros una vuelta por este enlace del libro Diario de un viaje a Etiopía de Joaquín Gonzalez Dorao, merece la pena. http://librosdeblur.blogspot.com/2010/05/etiopia-diario-de-un-viaje-de-joaquin.htmlJAM

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nunca te acostas in conocer algo nuevoquien diria que el circo y etiopia tienen una historia tan interesante. Un post muy interesanteY que bueno que una gran tradicion como el circo (simpere que no use animales) siga viva en estos tiempos ciberneticos

Excelentes posts sobre Etiopía. Para mi, de alguna manera vienen cargados con un poco de nostalgia, porque me recuerda a situaciones parecidas en Perú y otros países de América Latina. Me fascinó la historia del reparador de candados. Por algunos barrios de Lima todavía hay un señor que va por la calle, especialmente en los fines de semana, ofreciendo sus servicios de afilador de cuchillos de cocina o de reparador de ollas. Por otro lado, lo del circo me lleva a mi infancia en un pueblito de la selva de Perú, que cuando llegaba una compañía, al margen de su calidad, se convertía en una verdadera fiesta. Nos cambiaba la rutina. Gracias. Un abrazo,

Hola paco, se agradece la visita. Un hombre tan ocupado como tú ya tiene merito perder un poco de tu valiosísimo tiempo en curiosear mis ocurrencias y se agradece especialmente por lo que ello significa, quiero decir yo disfruto y aprendo mucho curioseando tu blog y ese gesto al visitarme me hace sentirme importante y pensar que yo también aporto algo en este viajé cibernético. BesosAbuela Crishttp://cosasabuelacris.blogspot.com/

Una de las pocas gratificaciones que tiene el cuerpo de una hiperlaxa/o es festejar la vida para conjurar el dolor y los conflictos que conlleva su enfermedad. Preciosa niña captada prodigiosamente en uno de sus instantes mágicos. No voy al circo desde pequeña. Muy pequeña. Si me los encuentro... ya no te olvidaré.No voy porque sólo iba con mi abuelo, y nunca encontré sustituto para eso. Y además porque creo que me equivoqué no dirigiendo mis pasos hacia él.

no conocía el síndrome de la hiperlaxitud, así que he aprovechado para leer algo acerca de esta enfermedad."conocer es comprender".gracias por este nuevo aprendizaje, María.

Amo los circos, mas los pobres que los ricos, es su constante supervivencia la que me paraliza al verlos.los hispanoamericanos estamos acostumbrados a tenerlos siempre.

Todo un espectáculo debe ser ver a payasos, funambulistas, trapecistas negros, que maman sus orígenes de danzas suyas, tribales.Todo un espectáculo.No conocía esta sensibilidad etíope por el circo.Gracias.

encanto de fotografía, e impresionante la flexibilidad de la chavalina. raro es el mundo del circo, qué no falte nunca ese tipo de entrañable rareza.

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Sobre el autor

Paco Nadal

Paco Nadal es viajero-turista antes que periodista y culo inquieto desde que tiene uso de razón. Estudió Ciencias Químicas pero acabó recorriendo el mundo con una cámara y contándolo. Escribe en EL PAÍS sobre viajes y turismo desde el año 1992. Es también escritor y fotógrafo, colabora con la Cadena Ser, además de presentar series documentales en diversas televisiones.

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El cuerno del elefante, un viaje a Sudán

Un relato trepidante por unos de los destinos menos turísticos y más inseguros del mundo. Un viaje en solitario lleno de emoción y melancolía a lo largo de una región azotada por constantes guerras y conflictos étnicos. Un viaje plagado de sentimientos que consigue conectar al lector con los sufrimientos y las esperanzas de África.

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