Paco Nadal >> El Viajero

14 jun 2010

Vuelven las anchoas a Castro Urdiales

Por: EL PAÍS

Y a Santoña (no se me vayan a enfadar allí). Y a toda Cantabria. Tras cinco años de paro forzoso por sobreexplotación, el caladero de anchoas del Cantábrico parece estar recuperado y las anchoas o boquerones autóctonos vuelven a servirse en las barras de pinchos del norte de España.
Viene esto a cuenta porque hoy escribo desde Castro Urdiales , en Cantabria. Sigo grabando el documental sobre los caminos a Santiago para Canal Viajar y esta semana nos toca la comunidad cántabra.
El caso es que a mediodía hemos entrado en el Mesón Marinero , uno de los bares de pinchos más famosos de Castro Urdiales, y nos hemos puesto de anchoas en salmuera como para estar bebiendo agua durante los próximos dos lustros. ¡Dios, que manjar! Donde esté una anchoa del Cantábrico que se quiten las chilenas y las peruanas (con perdón para quienes lean esto desde Chile o Perú; hoy me toca hacer patria). No me extraña que Revilla, el presidente autonómico cántabro, lleve siempre unas latas en el taxi para regalárselas al primero que le prometa un AVE a Santander.
(De todas formas, me alegro de que se prohibiera faenar a la flota hispano-francesa ante la casi desaparición del banco de anchas del Cantábrico y estaré a favor de que se vuelva a hacer si la sobrepesca lo pone de nuevo en peligro. Me gustan las anchoas, pero no tanto como para acabar con ellas)
Si no conocéis Castro Urdiales , os habéis perdido una de las localidades más señoriales de veraneo del norte de la península desde los locos años veinte. Aún quedan algunos palacetes modernistas, la mayoría de familias acaudaladas vascas, que quitan el hipo. La ciudad vieja tiene un emplazamiento soberbio, en lo alto de un roquedo protegido con acantilados por tres de sus lados. Antes hubo allí un castro romano y ahora una iglesia gótica, un castillo con faro y una de las vistas más hermosas de toda la cornisa cantábrica. Pero mejor que explicarlo, os lo enseño en este vídeo (ánimo, solo son 19 seg.)





Hay 15 Comentarios

Qué envidia esa mesa llena de apetitosos platos y todo parece fresco y recién hecho. Esos boquerones así como se ven cuestan comerlos en otras partes. Perdonado... por el comentario en defensa de las anchoas españolas en vez de las peruanas. Un abrazo,

Paco, ¡qué lejos se ven esos sitios desde las islas! El día que pongan un tren como el que pasa por debajo del Canal de la Mancha, para unir Gran Canaria con Santoña, iré diariamente para comer unas anchoas de aperitivo y volveré a la hora de comer. Buen camino.

Precisa y buena descripción de lo que es Castro, aunque echo de menos una crítica a la desgraciada vorágine inmobiliaria que llenó esta villa, en los años de bonanza, de ladrillo. Ha habido una sobre explotación de Castro a nivel de viviendas increíble, pero ciertamente, su parte vieja, junto a la Iglesia de Santa María, el puerto y el faro, son lo suficientemente atractivos como para conocerla.Por cierto, señor Nadal, mi más entusiasta aplauso a su entrada de ayer de la mesa del periodista de viajes y así lo difundí ayer a través de mi Twitter.Saludos!!

Si te acercas por Bilbao, no dudes en avisar y te hago un buen recorrido por acantilados!

¡¡Muy, MUY bonito!!

Conocemos, conocemos (mi primera gran escapada, con catorce años, fue precisamente a Cantabria) De lo que ya casi no me acuerdo es del sabor de esas anchoas, envidia me das, con lo que me gustan.Y ya sabes... y si vas a Santander, no te olvides del paraguas que no deja de llover... Bella tierruca, montañesuca... Y Castro, mucho más, vamos... nación es Castro.Este año te ganas todas las indulgencias, bulas o lo que sea que den por el dichoso camino santo, podrás pecar a gusto.Besos.

No conozco Castro Urdiales... ¡tendré que ponerme en marcha!Buenísimo todo lo que dijiste en el post de ayer. Sobre todo aquello de que tenemos más medios de comunicación que cosas que comunicar... una gran verdad...

Verdaderamente precioso.

El VIDEO es breve, si señor, pero no tenías derecho a darnos el susto final. ¡Joer!, casi me caigo 'p'atrás'.....................Después del "toca-pelotas-inicial", opino lo mismito que tú. Anchoas, las del Catábrico. Y si alguna vez hay que prohibirlas de nuevo, pues a ello.Un abrazo.

Precísamente hace unos días ví un programa especial sobre las anchoas de Santoña y la vuelta de la pesca del bocarte después de la parada biológica de éstos años. La verdad es que yo como malagueño que soy me gusta mucho el boquerón, ya sea en vinagre (que en mi pueblo lo sustituimos a veces por el limón para curarlo), fritos con una buena ensalada de pimientos asados (en mi pueblo ésta se llama salmorejo) o, las anchoas en salazón al estilo cantábrico, aunque tengo entendido que ésta técnica fue pionera de los italianos. En mi casa no suele faltar, y comparto contigo en que aunque me guste mucho, no tanto como acabar con ellas.Lo que no me gusta mucho es el pueblo de Santoña, al menos lo poco que pude ver una vez que pasé por allí. Tampoco su vecina Laredo, que le encuentro demasiado parecido con Benidorm. Ahora bien, la ría aquella es un paraiso. Castro Urdiales no tiene nada que ver con los dos pueblos anteriores mencionados, a pesar de la vorágine inmobiliaria que habla el primer comentario. Hace unos años pasé un par de días allí. Me supo a poco. Es uno de esos lugares donde tengo que volver.

Precioso lugar...te envidio ahora por eser camino!El video, aunque ciertamente corto, representa dignamente ese antiguo asentamiento..., y Blas lleva razón,no ganamos para sustos....jejjje.En cuanto a las anxoas...pues me quedo con las de L´Escala (barriendo pa´casa :-) ) Y bien ricos que son, sí señor!Abrazos

Jo! Venías pa'l norte, pa'l otro bilbo. ¡Hubieras hecho una adivinanza, katxisenlamar! Yo hubiera ganado.Me gusta que subas tus videos: valen más que mil palabras y además son cortos y se escucha todo. Debe ser precioso ese lugar ¡con lo que me gustan los faros!. Serán muy ricas las anchoas cántabras, pero donde haya pimientos de piquillo de lodosa que se quiten todos los frutos marinos (ya ves: a mí también me toca hacer patria vasca)PD1: Seguí disfrutando del camino. Con suerte, el año que viene el 25 de julio NO cae domingo (¿¿¡¡ !!??) y te salvás de tanto camiño de santiaguiñoPD2: Una cossina: yo no mostraré mi escritorio, pero muestro el cutre baño del cutre lugar del que ME QUIERO IIIRRR. No entiendo porque está discriminación: te espero, como mu' tarde, a las 00:22 en mi baño (es por donde siempre prefiero que pasen los tíos antes de ver mi escritorio que está junto a mi baño. Es que nunca se sabe ¡Y Hay cada guarro!)

quise decir junto a mi cama, no junto a mi baño. Es que estoy en un cyber cubano y me desconcentran ¡Cómo gritan!

Bonito paisaje con el castillo al borde de los acantilados, bonito sin discusión...y ventoso ¿no' Apetitosa la barra de tapas, seguro que probarías algo más que las anchoas...Por cierto, doy fe de que las anchoas chilenas también son "divinas".Oye, no tienes mucha cara de sueño...has hecho un pacto con el diablo o será la dieta de la anchoa? Un beso sin sal.

Excelente recomendación Paco! preciosa la zona y precioso y soberbio ése castillo, realmente una geografía que se invita a descubrir ... una vez más gracias por descubrirnos tú tierra!

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Paco Nadal

Paco Nadal es viajero-turista antes que periodista y culo inquieto desde que tiene uso de razón. Estudió Ciencias Químicas pero acabó recorriendo el mundo con una cámara y contándolo. Escribe en EL PAÍS sobre viajes y turismo desde el año 1992. Es también escritor y fotógrafo, colabora con la Cadena Ser, además de presentar series documentales en diversas televisiones.

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