Paco Nadal >> El Viajero

27 nov 2010

Hubo un día, hijo mío, en el que toda África fue así

Por: EL PAÍS

Si viajáis por esta zona occidental de Kenia, en torno al lago Victoria, un lugar recomendable para visitar es la reserva forestal de Kakamega , él único vestigio que queda en Kenia del bosque lluvioso tropical que un día cubrió buena parte del África ecuatorial.

Es una mancha pequeña, de unos 240 kilómetros cuadrados, no tan espectacular como por ejemplo la cuenca del río Congo. Pero si nunca has visto una selva tropical está te impactará. Hay senderos señalizados, gran cantidad de aves (hay que madrugar para verlas) y muchos monos, sobre todo grandes y ruidosos colobos blanquinegros que te miran con curiosidad desde la copa de los árboles.
Kakamega está a una hora y media al norte de Kisumu por la pomposamente llamada autopista A1, una infernal carretera que va hacia Uganda y que en realidad es un bache continuo con unos pocos trozos de asfalto.
Sólo llegar allí es una buena aventura.
.

El bosque de Kakamega está bastante domesticado y a su alrededor hay muchos asentamientos. En uno de los poblados encontré una iglesia en la que el reverendo estaba dando una plática. La puerta estaba abierta. Y disparé.

Hay 12 Comentarios

Es una lastima que no queden mas sitios asi pero es la ley del ser humano, destruir todo lo que tocamos.Buen reportaje, sigue asi!!

Esas reservas de bosque tropical con senderos señalizados son muy agradables para pasear. Cuando desaparezcan esas carreteras infernales África será otra.Por cierto, prefiero la simplicidad de esa iglesita sencilla, a la pomposidad de otras...Un abrazo al "disparador".

Me gusta ese nombre que no conocía: Kakamega, que no es lo mismo de 'Megakaka'.Bueno, bueno, a parte del exabrupto/salida de tono, siempre impresionan esos bosques lluviosos.El primer que ví fue en Costa Rica, luego he visto otros. Siempre contienen una belleza natural que los eleva.Un abrazo, 'keniata'.

Estoy disfrutando enormemente con este viaje. Gracias por regalárnoslo. Sueño con ir al delta del Okavango y regresar siempre a África. Un abrazo!

Estás despertando en mi la "llamada de la selva" y las ganas de disparar al verde que te quiero verde...Besos.

Presiento que Africa también crecerá, cuando se terminen los vestigios de la colonización cruel. ¿Y Europa? ¿Se desmorona? Podrías quedarte en Africa... Saludos. Rosa.

Foto oportuna, como acostumbrás. Un abrazo, mi amigo.

Hola Paco, si pasas un dia por Dar es Salaam da un toque y nos tomamos algo.miguelcostales.blogspot.com

Y quien decia la FRASECITA? ADIVINA, ADIVINA!Besos

¿Qué generación dirá hijo mío, algún día España Fue así?Está bien que digas que hay que madrugar para ver aves. Me he encontrado en viajes que la gente decía, a las 12 de la mañana, "vaya mierda, no hay ni un pájaro".

En cuanto al comentario de Rosa Mayo acerca del despegue de africa cuando se terminen los vestigios de la colonización cruel....creo que eso jamás pasara. Hoy en día vivimos una segunda colonización, mucho más organizada que la de hace 100 años...ahora no es necesario enviar soldados europeos y ciudadanos europeos para que controlen lo que pasa en áfrica...eso es demasiado caro. Los poderosos se han dado cuenta que la mano de obra negra es más barata, si pasa algo nadie dice nada y a nadie le importa demasiado. Lo único que hay que hacer es hacer sentir bien a unos cuantos jefes de Estado africanos para que ellos esclavicen a sus propios ciudadanos...Mientras nosotros nos sentimos apenados y seguimos utlizando lo que allí se produce...yo el primero. Ha llegado un punto en el que toda la sociedad de todos los lugares del mundo estan imbricados en el mismo proceso....y de donde es muy dificil salir! Mi solución, aunque radical es elminar las ayudas a todos paises africanos, suena radical pero es lo único que creo que les hara despetar y así mejorar.

Felicidades Paco, yo anduve por ahí en el 2008, acompañado de mi mochila y mi cámara. Fueron 17 meses pateando el continente desde Namibia a Madagascar y subir el Nilo hasta Egipto y finalizar en Palestina. En Kenia la falta de tierra de cultivo y las sequías fuerzan a las nuevas generaciones de keniatas a abandonar sus pueblos en busca de trabajo. Muchos se dirigen a Nairobi y se establecen en Kibera, el gueto más grande de África donde viven más de 1 millón de personas a lo largo de la vía del tren. Desde lo alto parece un mar por el reflejo del sol en los techos de latón.Ocupa una superficie de 250 hectáreas, lo que se traduce en que 1500 personas viven en una superficie de un campo de fútbol. El 50% de la población tiene menos de 15 años y el 30% de sus habitantes de Kibera están afectados de SIDA y el 80% está en paro.Sus casas son precarias construcciones hechas de chapa y madera. No hay agua ni alcantarillado, y la basura se acumula por todos los sitios. Todos saben que el agua de los pozos está contaminada por las aguas residuales y es por eso que se ven botellas de plástico transparente llenas de agua colgadas o sobre los techos. La exposición durante unas horas a los rayos ultravioleta del sol acabará por matar a todos los microorganismos del agua de las botellas.Y como las desgracias no vienen solas, Kibera se convirtió en el verano de 2009, después de las elecciones, en el campo de batalla de kikuyus y lúos por el resultado de las elecciones. Ahora ando por el Pacifico y puedes seguir mi viaje en http://lacomunidad.elpais.com/asia-by-bike/Un abrazo y buen camino.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

El Viajero: Guía de Viajes de EL PAÍS

Sobre el blog

Un blog de viajes para gente viajera en el que tienen cabida todos aquellos destinos, todos aquellos comentarios, todas aquellas valoraciones que no encontrarás en otros medios.

Un espacio abierto a la participación con información diaria y actualizada sobre países y ciudades, alojamientos, transportes, gastronomía, rutas, ideas para ahorrar dinero o para gastárselo en lo mejor en lo que uno puede invertir su tiempo: en viajar. Todo contrastado y analizado en primera persona.

paconadalsl@gmail.com

Sobre el autor

Paco Nadal

Paco Nadal es viajero-turista antes que periodista y culo inquieto desde que tiene uso de razón. Estudió Ciencias Químicas pero acabó recorriendo el mundo con una cámara y contándolo. Escribe en EL PAÍS sobre viajes y turismo desde el año 1992. Es también escritor y fotógrafo, colabora con la Cadena Ser, además de presentar series documentales en diversas televisiones.

Último libro

El cuerno del elefante, un viaje a Sudán

El cuerno del elefante, un viaje a Sudán

Un relato trepidante por unos de los destinos menos turísticos y más inseguros del mundo. Un viaje en solitario lleno de emoción y melancolía a lo largo de una región azotada por constantes guerras y conflictos étnicos. Un viaje plagado de sentimientos que consigue conectar al lector con los sufrimientos y las esperanzas de África.

Los blogs de el viajero

El Viajero

  • Guía de viajes

    Guía de viajes

    Ideas, destinos, consejos y la mejor información útil para un viaje perfecto.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal