Paco Nadal >> El Viajero

21 nov 2010

Noticia: hago fotos en un mercado y no me echan a pedradas

Por: EL PAÍS

He venido a Kenia a ver esa otra Kenia que no sale en los folletos turísticos, pero que existe. Es decir, no voy a ir ni al Masai-Mara ni al Amboseli ni a Mombasa. Desde Nairobi he girado al oeste para volar hasta Kisumu , la tercera ciudad del país, una urbe sin mucho encanto pero muy populosa y vitalista y sobre todo, con un atractivo irresistible para mitómanos (seguimos con los mitos): está a orillas del lago Victoria.
No es un lugar de paisajes tan espectaculares como los parques nacionales del sur, pero es una zona auténtica y nada trillada por el turismo. En los días que llevo aquí no me he cruzado con ningún autocar ni furgoneta de turistas (un hito en Kenia), solo he visto mochileros y jóvenes que trabajan en ONG?s.
Pero la mejor medida de lo virgen que permanece aún esta zona occidental de Kenia es que ayer paré en un mercado y la gente, en vez de gritarme o insultarme cuando trataba de hacer una foto (algo ya habitual por desgracia en casi todos los mercados del mundo en los que ha llegado la avalancha turística) se ponía en cola para que se la hiciera y el mayor problema con el que me topé fue que todos querían posar y no tenía ni tiempo ni tarjeta de memoria en la cámara para hacer semejante colección de retratos. Hacía tiempo que no veía gente tan amable y abierta al visitante como los keniatas de la región de Kisumu. El turismo masivo, una suerte de Atila, no ha llegado aún aquí.
Pero a lo que se viene a Kisumu, a lo que he venido yo, es a cumplir con una peregrinación ritual en busca de una leyenda: las fuentes del Nilo. Uno ha soñado tantas veces con Speke, con Burton, con Livingstone, con Stanley; se ha pasado tantas horas obnubilado mientras leía las aventuras de tantos exploradores que pretendieron desvelar el misterio del nacimiento del Nilo que no puede por menos que emocionarse cuando llega por fin a orillas del mayor accidente geográfico de África. 70.000 kilómetros cuadrados de agua dulce que bañan tres países.
Aunque luego el día esté un poco nublado y el agua color marrón-grisáceo incite poco a la fábula, como me ha pasado a mi. Pero qué demonios, un mito es un mito. Y yo acabo de tachar uno en mi lista de pendientes.
Hay botes que te llevan a navegar por el lago. Se ven algunos hipopótamos (no muchos) y una intensa vida en sus orillas. Niños y niñas que bajan a por agua, pescadores, hombres y mujeres desnudos haciendo su aseo corporal, mujeres y niños lavando ropa, un pastor dando de beber a sus vacas. El Victoria es vida y en sus riberas han florecido grandes pueblos desde mucho antes de que el hombre blanco lo ?descubriera?.
En algunos claros veo árboles-salchicha, un árbol sagrado para los luo que habitan las riberas del lago Victoria. Cuando alguien muere de forma trágica y su cuerpo no puede ser recuperado, la familia entierra frutos del árbol-salchicha (una especie de algarrobas gigantes) y lo lloran como si el cuerpo del ser querido estuviera allí, bajo la tierra.
En el horizonte, las velas latinas de los mashua, los barcos tradicionales del lago, se despliegan como cortinas abombadas por el viento. Traen tilapias, percas del Nilo, carbón de Uganda, maderas de Tanzania?
Graves problemas ecológico acechan al gran lago africano. Pero hoy, en este atardecer maravilloso en Dunga Beach, con una cerveza fría (Tusker, por supuesto) en la mano y el aire fresco de la noche en la cara, que trae aromas de poblados lejanos a la vez que ahuyenta los mosquitos, me sigue pareciendo el lugar mítico, misterioso e insondable de mis lecturas infantiles.
Aquí van tres imágenes del lago Victoria:


Hay 14 Comentarios

Te voy a contar una cosa que me pasó en Nairobi. Al lado del hotel donde estábamos había un mercado que no era el Central Market, sinó otro más auténtico y donde veías poquísimas personas que no fueran de Nairobi. Cuando dijimos al personal del hotel si podíamos ir, nos dijeron que era peligrosísimo, que no lleváramos nada de valor, etc. Total, que fuimos allí sin anillos, pendientes, collares... incluso sin cámaras de fotos. Llegamos al mercado y... un lugar tranquilísimo, donde además de ver los puestos de venta podías ver otros puestos donde la gente estaba elaborando los productos que se iban a vender posteriormente (pintando, tejiendo... todo muy artesanal). No llevamos la cámara, así que no hay fotos, pero estoy seguro de que si la hubiera sacado nadie me hubiese tirado piedras...Un abrazo y Hakuna Matata (ya lo habrás oído alguna que otra vez, ¿no?) ¡Puto rey León!

yo me quedo con la foto segunda, con la del chamaco al anochecer.besos desde tierra de canguros muaksmuaks

joder Paco... que envidia das!!! (sana por supuesto). Y que suerte poder quedarte sin tarjeta de memoria en un mercado haciendo retratos a la gente... echo mucho de menos eso siempre que salgo por ahí. Un abrazo y sigue disfrutando

Hola Paco, acabo de leer todas las últimas noticias, vamos no tengo palabras, q pasada!!!te ire comentando cosas, estos dias voy a ponerme al dia de tus viajes q he estado desconectada, aunque Rosa me iba informando, siempre hay una u otra q sigue tus pisadas.un fuerte abrazo de las GOLDEN GIRLS.

¡¡Excelente la última foto, Paco!!

que bien embolsadas esas velas. Es una bella imagen que me recuerda a las pinturas de sorolla. Todas son bellas. El lugar en sí debe de ser un catalizador de anhelos. Lástima de la contaminación.Un abrazo

Hace tiempo (mucho), escribí un 'post' sobre las sensaciones en el Lago Victoria y decía (lo he repasado):"Quería recorrer el lago, sentir la sensación de haber navegado sus aguas y emular al ?livingstone? que tengo, todos tenemos, dentro".Pues eso.Un abrazo.

aqui valen tanto las fotos como tus mil palabras !

Paco de mis entretelas, coincido contigo,algunos mitos siguen siendo mitos cuando llegamos a descubrirlos...aunque sea libre de ese halo con el que se cubren los mitos. Sobre todo vistos desde la perspectiva de las lecturas juveniles. Y, ya preguntaste por el Dr. Livingstone? :-)_pienso en lo emocionado que has tenido que estar mientras contemplas tanta belleza, en tan buena compañía cervecera. :-)

Africa! Que poco se de Africa... Hay como una especie de miedo que me retiene. Todo empezo mal para mi.Esta bien que hayas cumplido tus suenos, querido Paco, aunque, a veces, deseemos seguir sonando.Esas fotos tuyas son bellisimas! Bueno, como siempre, maestro!Un beso rodeada de ARBOLES-SALCHICHA

Preciosas las fotos del lago Victoria, especialmente el muelle de la última. El viaje lleva buen rumbo.Lo vi desde Tanzania y estuve en Ujiji donde se encontraron Livingstone y Stanley. ¿Ves como existen los mochileros? Tú mismo los has visto, jeje...Un abrazo de otra mochilera.

Hey, esta maquinita pasó de mi comentario anterior...Así q nada, fantástico post y fotografías! Estoy de acuerdo con Federico y Nuria: la última, espectacular.

Una maravilla esas fotos y esa parte de Kenia, parece espectacular. Los mercados en los diferentes paises son siempre sorprendentes.Saludos.

Paco...hay un libro de Sergio Ramis que se llama Mercados de Africa que tendrías que hojear en algún momento..quizás ya lo has hecho.Un abrazo!!!

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Sobre el autor

Paco Nadal

Paco Nadal es viajero-turista antes que periodista y culo inquieto desde que tiene uso de razón. Estudió Ciencias Químicas pero acabó recorriendo el mundo con una cámara y contándolo. Escribe en EL PAÍS sobre viajes y turismo desde el año 1992. Es también escritor y fotógrafo, colabora con la Cadena Ser, además de presentar series documentales en diversas televisiones.

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