Paco Nadal >> El Viajero

29 mar 2011

¿Debería haber zonas separadas para niños en los aviones?

Por: Paco Nadal

Niños en el avión

Foto © Photaki

Diez horas oyendo llorar a un niño son demasiadas horas. Si encima el niño no es tuyo y va sentado en el asiento de al lado en un vuelo transoceánico, el gota a gota de la tortura china queda en un mero cosquilleos comparado con esto.

¿Debería de hacer zonas separadas para quienes viajan con niños pequeños en un avión?

Este post lo tenía escrito desde hace meses y guardado en el cajón de borradores. Lo escribí a raíz de una encuesta publicada en el diario The Economist sobre cuáles era las actitudes de los compañeros de vuelo que más incordian a los viajeros de negocios, las que más les tocaban las narices.

Según el estudio, al 68% de los encuestados lo que más le molestaba era que el compañero se apropiara del brazo común del asiento. Para otro 32% eran los que se levantaban de su sitio antes de que se apagara la señal de desabrocharse el cinturón de seguridad. Y un 3% declaraba que lo que más le tocaba las narices era que alguién le leyera el libro o el periódico por encima del hombro.

A mi no me preguntaron, pero de haberlo hecho hubiera añadido: los niños que no paran de llorar en un vuelo transoceánico.

Pero mira por donde en el reciente viaje a Bahamas ocurrieron dos cosas que me animaron a desempolvarlo y publicarlo:

 

La primera fueron las diez horas de un vuelo Madrid-Miami al lado de un bebé de poco más de un año que no paró de llorar y berrear en toda la travesía. Una tortura. De haberse encontrado Herodes entre el pasaje lo hubiera contratado. Los padres trataban de calmarlo (lo peor de estas situaciones es cuando encima los padres se hacen los suecos), pero no hubo manera. Reconozco que diez horas encajado en un asiento es un trago duro para un bebé.  

La segunda fue comprobar que en el ejemplar del USA Today (el periódico de mayor tirada de los EEU) que compré en Nassau el 23 de marzo, la cover story (reportaje de portada) de ese día se titulaba "Separate sections anyone?" y trataba sobre las molestias que causan los niños pequeños en los vuelos.

¡¡BIINGO!! No estaba solo. No soy un ogro comeniños. Ni un misántropo solitario que no aguanta a nadie. Resulta que hay más pasajeros que, como yo, se plantean el debate. En concreto, a un 59% de los usuarios de aviones, según una encuesta realizada por el portal Skyscanner, le gustaría que hubiera zonas separadas para familias. Otra encuesta del Business Travel & Meeting Show del Reino Unido entre 1.000 viajeros de negocios reveló que al 74% le gustaría que en algunos vuelos estuviera prohibido llevar niños pequeños en la clase Businees. Siempre según el reportaje del USA Today.

Existe incluso una página de Facebook dedicada este tema: Airlines should have kid free flights!. La creo Ian Burford y su contenido es abierto:

"Todos tenemos derecho a volar pero creo que debe de haber una cierta capacidad de separar por vuelos o por zonas a la gente que no quiere soportar la perturbación constante y molesta de un niño pequeño. La tecnología existe. Una casilla de verificación mientras se hace la reserva o una advertencia a la hora de reservar el asiento, tal vez. Yo solo quiero ser capaz de volar sin tener mi respaldo lleno de patadas, mi oído dañado o mi salud mental destrozada", dice Ian en la presentación de la página.

¿Sería posible hacerlo? ¿Quienes lo defienden son unos ogros intransigentes y devora-niños?

El debate está abierto.

 

Hay 288 Comentarios

HASTA QUE POR FIN ALGUIEN LO DIJO. Dios mio, no puedo estar mas de acuerdo con el autor en este sentido. Deberia haber una forma de saber donde estan los ninos situados en el avion, para de tal forma saber donde buscar asiento. Es increible, las cosas que pasan. Un chiquillo una vez hasta patadas me dio y la madre solo sonreia diciendo "Ay que lindo el niño, parece que usted le agrada". Deseos no me faltaron de darle a madrasos a los dos.

¿Alguna sugerencia sobre dónde debería estar situada la zona infantil para que los niños no molesten?

¿En el fuselaje?, ¿en la bodega con el equipaje?

La única posibilidad para que a los ogros no es molesten los niños es la de los "kid-free flights", pero no creo que a las compañías les interese perder dinero y clientes con esas pintorescas iniciativas.

Debería haber zonas separadas no para niños, sino para gente, de cualquier edad, maleducada.

El otro día sin ir más lejos un Madrid Palma, una banda de treintañeros subidos a su último tren (qué mala que soy...) se subieron con nosotros a un avión más que pequeño, cantando y gritando como Pedro por su casa, incomodando a la azafata y los demás pringaos que veníamos con ellos. Nosotros habíamos hecho Santiago de Chile - BSAS - Madrid de un tirón, y estábamos muertos... Y no eran niños...!

Mire usted, yo sí me acuerdo de cuando era un niño: me acuerdo de cómo mis padres me ponían en mi sitio y de cómo no la armaba en cualquier sitio porque me habían educado para no hacerlo. Quizás por eso ahora, taitantos años después, cuando me monto en un avión tampoco invado el asiento de al lado, o me recuesto a tope en medio de la comida, o me levanto cada dos minutos, o cosas así.
Y precisamente por ese tipo de cosas no me considero una persona intolerante sino todo lo contrario.

Parece que hay mucha gente con el nivel de tolerancia muy bajito. Será que no se acuerda para nada de cuando eran niños?

Pues que queréis que os diga: debería haber zonas separadas en los aviones y en muchos otros sitios. ¿O acaso no es igual de puñetero ir a cenar tranquilamente a un restaurante y que te toque una familia al lado con dos niños tocapelotas, que al final te amargan la cena? Lo peor es que si llamas la atención a los padres se mosquean.

Está claro que todos tenemos derecho a disfrutar de nuestro tiempo libre y de viajar. Y las familias, por supuesto, también. Pero cada vez estoy más de acuerdo en que cada cosa tiene tu lugar.

Y no, querido lector o lectora. A mi tu hijo no me hace gracia cuando se me queda mirando fijamente mientras como, o cuando empieza a cantar a grito pelado en un vuelo mientras intento dormir. Los padres deberían saber que los niños son ricos para ellos que son sus hijos, pero que pueden ser molestos para los demás.

No sé de qué se quejan estos padres: soy madre de dos nenas que por razones familiares se pasan al año varios viajes Bruselas-Madrid, Bruselas-Tel Aviv y alguno que otro Bruselas USA o Bruselas-Buenos Aires. Y siendo tranquila y dormilona como soy en los aviones, todo lo que puedo decir de mis hijas a las que tengo bajo control total desde que embarcamos hasta que salimos del avión (tren, bus, etc) es que viajar con niños es un COÑ-AZO. Que si se pelean, que si lloran, que si ahora quiero ir al baño, que si bajo la mesita o la subo o la vuelvo a bajar, que si no me deja mirar por la ventanilla...en fin una tortura. Si hubiera una zona separada YO NO SENTIRÍA CULPA de que mis hijas se comportaran como lo que son: niños. Yo he asumido tener hijos, yo he decidido viajar con ellos, pues me toca apechugar para que no molesten. Y si hubiera zonas separadas y un dia yo viajara sola, pues reservaria en la zona donde no hay niños, porque pasarse 8, 10, 15 horas de vuelo es un rollo pero en tranquilidad se hace más llevadero. Totalemente de acuerdo con Paco y con esta iniciativa.

Comentarios como "pero a mi que me importa que no puedan dormir en el avión. La prioridad es mi hijo/hija" son los que llevan a esta sociedad hacia donde está. No vivimos solos en el mundo y, como se dice, tus libertades terminan donde empiezan las del otro.
Mucha gente comenta lo de "si no te gusta, cómprate un jet", y qué pasa con los padres? Los aviones no son una guardería, son un medio de transporte en el que todo el que se monta tiene los mismos derechos. Y hay ciertas cosas que todo el mundo tiene o debe acatar. Cuando en un avión se apagan las luces nadie te pregunta si querías dormir, y si no quieres, te quedas con tu lucecita individual intentando no molestar a los demás. A la hora de dormir y a la de comer y a cualquier hora.
Si su hijo llora o corretea o molesta es SU obligación que deje de hacerlo, o que, al menos, lo haga en la menor medida posible. Y si no enseña a su hijo eso desde pequeño, el más mínimo respeto por los demás, no sé cómo pretende educarlo.

OJALA existiera y se pudiera hacer uso de una zona de descanso/desesperación, aunque solo fuera un par de horas… Recientemente volé de Madrid a Dallas (USA). Un viaje SOLA con mis hijos (4 y 21 meses) que duro 12 HORAS. La de 4 años se porto fenomenal, solo jugando con los auriculares. El pequeño lloro bastante, durmió poco y molestó lo que yo le dejé (por cierto, los niños menores de 2 años no pueden tomar relajantes). Siento mucho si otros pasajeros se vieron afectados. El que estaba sentado a mi lado durmió TODO el rato y algún otro jugó con el pequeño. Tuve que hacer este viaje por obligación, no por gusto y me hubiera gustado haber podido llevar al crio a una zona separada, ya que no me dejaban ni que corriera por el pasillo. El problema son las aerolíneas que nos llevan como piojos en costura. Nadie vuela más de 5 horas con un crio a no ser que tenga una muy buena razón para hacerlo.

VAMOS PACO QUE BIEN SE VE QUE ERES INTRANSIGENTE .primero a los niños despues a los viejos ,despues a los que roncan y despues........................................

El problema veo que no está en los pobres bebés que no tienen otra forma de quejarse... (los mayores de 5 años no tienen disculpa)... el problema está en los padres pasivos e intolerantes a quienes alguién alguna vez cuando eran pequeños, llamó la atención en un tren, un restaurante o un avión por mal educados y toca pelotas....

Lo que debe haber es educacion y conciencia...
En febrero viaje con mis 2 hijos y al salir del avion la persona que estaba sentada en el asiento detras del mio me pregunto si todo el tiempo estuvieron ahi. Y es que si educas a tus hijos y los ayudas a gastar energias antes de montarlos en un avion, no lloran ni patalean... hace falta diciplina de los padres hacia los hijos no acomodarlos aislandolos

Pero bueno...de donde ha salido tanta peña en los comentarios de hoy¡¡¡ Más tarde les daré un repaso a ver lo que dicen, de entrada voy a dejar el mío:
Cuando yo era un bebé era muy llorón. Como bebé que era no llegué a tener conciencia de ello. Lo sé porque lo contaban mis padres años después. Fueron muchas noches las que les impedí dormir pues yo no paraba de llorar. Mecian la cuna y yo paraba, pero cuando debaban de mecerla reanudaba de nuevo el llanto. Mi padre madrugaba cada día para ir a trabajar y mi madre también para las tareas de la casa. Si yo hubiera tenido consciencia entonces de aquello, no le hubiera hecho sufrir a mis padres. Pero de los hasta los 5 años o así los niños no son conscientes de sus actos. Nadie tiene conciencia ni recuerda nada de los primeros 5 años de su vida. No lo digo yo que no recuerdo nada desde los 6 para abajo; hay estudios científicos que lo demuestran. En un programa de Redes de Punsét creo recordar que una vez trataron el tema.

Ahora bien, a partir de los 6 años, o la los 10 o 12 cuando se está en la preadolescencia ya si se tiene conciencia de nuestros propios actos. Una vez, en un restaurante de lujo, en el cual trabajaba -podría ser en un chigre cutre, en una tasca o en un chiringuito de playa, que para el caso es igual- paso la siguente situación:
Una mesa ocupada por dos matrimonios y sus hijos comprendidos entre esas edades. Los niños pegando gritos y correteando por toda la sala molestando a los demás clientes; cruzandose inesperadamente con el servicio de los camareros con el enorme peligro de causar una accidente en que que se derramara alguna sopa, que quemara o manchara a alguien; el peligro también de que con su correteo entre las mesas desocupadas echaran abajo la cristalería y cubertería de su montaje. ¿Y cuál era la actitud de los padres? El pasotismo y la indiferencia total: los hombres hablando de futbol y las mujeres muy ocupadas en hablando de vanalidades: compras, perfumes, regalos y vida de famosos.
Era el jefe de sala y los camareros los que con pie de plomo y con mucho tacto teníamos que llamar la atención de sus hijos; no fuera a ser que sus "clientes" padres se molestaran y fuéramos nosotros amonestados por ellos como son amonestados los profesores por los padres cuando sus hijos los acosan. En un momento dado el metre cansó, y en un comentario hecho en un tono más alto hecho a los camareros, intencionadamente para que los padres lo oyeran y pillaran la indirecta, dijo lo siguiente: "CONFORME A LA EDUCACIÓN DE LOS PADRES, ASÍ SON LA DE LOS HIJOS". Sólo entonces los padres se percataron y empezaron a regañar a sus hijos por sus actitudes en el local.

Le cierran el blog al Nacho Vigalondo por hacer malas bromas, que se lo cierren a este también por falta de solidaridad, con los más pequeños, con la humanidad.
No se puede soportar malas bromas pues tampoco comentarios desafortunados.
Los niños son parte de la sociedad y si no te gustan pues alquila un avión privado... son ellos (esos niños) quienes necesitan mayor consideración, estoy segura de gente como tu fueron niños infelices que se han vuelto mayores insoportables, siempre diciendo: niño callate, niño no juegues, niño no cantes, niño no te pares, niño sientate bien, niño no molestes, niño tranquilizate, niño no toques, niño no mires, niño no ..., NO, NO...
Por suerte habemos adultos que criamos niños con derecho a ser niños... que pena por ustedes, pero a mi que me importa que no puedan dormir en el avión. La prioridad es mi hijo/hija que tiene que soportar 23 horas de viaje entre mala comida, retrazos de aviones, gente maleducada, líneas aereas que-mi-importistas, asientos incomodos y más.
No justifico la mala educación que afecta a niños y a adultos pero si pido consideración y una pisca de solidaridad.

Tengo dos niños. Uno de ellos lleva ya más de 10 viajes México-España. Y sólo en uno ha dado la lata llorando alrededor de 4 horas. Tenía 9 meses, así que no te podía decir lo que le pasaba. Su problema: La cuna que proporcionaba el avión era muy pequeña, y en brazos de su madre no se podía dormir. La solución me la dio una madre de otros niños, que lo pusiera en el suelo a dormir. Lo malo es que me la dio 4 horas después de mucho llanto y desesperación por ambas partes, la del niño y la mía que no sabía como hacer para que se calmara.... Fue el peor viaje de mi vida. Pero en el resto de los viajes, ha sido una maravilla. Preparada con un DVD portatil, sus juguetes y una esterilla para que puedan dormir en el suelo, ahora ya no me agobio. Esa experiencia me ha hecho comprender que si un niño llora en un avión no es por capricho, sino porque el pobre está incómodo. En cambio los adultos... Mejor no hablar porque las molestias que ocasionan quizá no sean tantas en cantidad, como los niños, pero son más conscientes, y por tanto peores, pues lo hacen con el simple afán de que ellos y solo ellos viajen cómodos sin importar a los demás...

Lo siento por tí Juan, pero el sistema de pensiones es el que es. A lo mejor conseguís cambiarlo para que podais quedaros con lo que cotizais, y los pringados que malviven con sueldos bajos se jodan y mendiguen cuando sean ancianos. Mientras tanto, reparto. Y ginecólogo, el parto, la educación, pública, etc, se financian vía impuestos, no con las cotizaciones. Así que mi mujer y yo pagamos por nuestras pequeñas ,que además y gracias al cielo están sanas como peras, y hacen poco gasto. Ser un orgulloso padre. Cuando se ponen pesadas soy el primero a quien molestan las mías. Y el primero que las pone en su sitio. El problema es que el amigo Paco se queja en el post de un ... bebé. Y cualquiera que haya visto uno de cerca (a más de uno de los que aquí escribe se lo recomendaría, dan muy buen rollo) sabe que no se puede razonar con ellos cuando se ponen a llorar. Y puestos a segregar.... ¿dónde paramos amigos?

Y asi seguiremos, el dia que te moleste el olor de los hidues, o de un aleman mochilero, o el acento de un británico, o el ronquido de un gordo......terminaras pidiendo volar en cubículos aislados?

Sitios separados para los que piden sitios separados por favor.
Debe ser horrible ir al lado de un niño que berrea, pero creo que es peor ir a lado tuyo cuando vas al lado de un niño que berrea.
Pides que se controle un niño y tu no te autocontrolas.
Por cierto, no te has atrevido a escribir el post hasta que no lo has visto escrito por otros.
Paco, eres transparente

Lo siento por tí Juan, pero el sistema de pensiones es el que es. A lo mejor conseguís cambiarlo para que podais quedaros con lo que cotizais, y los pringados que malviven con sueldos bajos (y por tanto cotizan poco) se jodan y mendiguen cuando sean ancianos. Mientras tanto, reparto. Y enterate de que ginecólogo, el parto, la educación pública, etc, se financian vía impuestos, no con las cotizaciones. Así que mi mujer y yo pagamos por nuestras pequeñas, que además y gracias al cielo están sanas como peras, y hacen poco gasto. Por otra parte no es cuestión de estar o no orgulloso de tus hijos. Cuando las mías montan la barrila, sea en la cabina de un avión o en una terraza, soy el primero en llamarles la atención. El problema es que el amigo Paco en el post habla de un bebé, y no se si lo habeis intentado, pero es muy difícil razonar con ellos. Y estoy de acuerdo con los que dicen que puestos a segregar, empezar es muy fácil, lo jodido es dónde paras.

Si un bebé llora en un vuelo, o en la calle o en su casa, está claro que es una cosa que no se puede evitar, puede ser molesto, pero es una criatura que no tiene otro modo de expresarse.
Ahora, si un niño que anda y corre se pasa 8 horas dando patadas conscientemente en el asiento de delante (en el que, curiosamente vas tú) y su padre lee el periódico tranquilamente y no le dice nada es otra cosa. Si otro padre no hace nada mientras su otro hijo que anda y corre lo hace por el pasillo pegando gritos, también es otra cosa.
Por determinados motivos vuelo con mucha frecuencia y sí, siempre resoplo cuando veo que suben niños al avión, pero también sé que hay niños que se montan y no se vuelve a saber de ellos y que se comportan estupendamente.
Así que creo que en este caso (Y como en tantos otros) estamos hablando más de educación que de los derechos de los niños.

Enrique, si quieres tomar un café tranquilo, lo tomas en tu casa, AMARGADO, que finos que sois algunos, que todo os molesta, y JOrge que razón tienes, más de uno debería de aprender de ti, SON NIÑOS,la alegría de la vida, preocuparos de otras coasa más importantes ...

Enrique, si quieres tomar un café tranquilo, lo tomas en tu casa, AMARGADO, que finos que sois algunos, que todo os molesta, y JOrge que razón tienes, más de uno debería de aprender de ti, SON NIÑOS,la alegría de la vida, preocuparos de otras coasa más importantes ...

Enrique, si quieres tomar un café tranquilo, lo tomas en tu casa, AMARGADO, que finos que sois algunos, que todo os molesta, y JOrge que razón tienes, más de uno debería de aprender de ti, SON NIÑOS,la alegría de la vida, preocuparos de otras coasa más importantes ...

"Cuando una mano apunta al cielo...", es lo que tiene convertirse en papá a una edad ya talludita, que te cambia el ADN, te olvidas de tus orígenes y confundes la espontaneidad con la grosería. Ya lo de "orgulloso padre de una bestia parda" te delata como lo que eres: un sucedáneo letrado de Belén Esteban, campechano pero soez. Y, por si no te has leído el blog, te recuerdo que su autor no ha propuesto en ningún momento que tengas que chuparte 4800 km en coche (debes de vivir en Ulan Bator) con tu "bestia parda", sino que se agrupe a las familias con niños en la misma parte del avión para minimizar molestias a unos y a otros. Lamento, eso sí, no tener tu ingenio para emplear mi tiempo libre...

Cuando una mano apunta al cielo: que razón tienes

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Paco Nadal

Paco Nadal es viajero-turista antes que periodista y culo inquieto desde que tiene uso de razón. Estudió Ciencias Químicas pero acabó recorriendo el mundo con una cámara y contándolo. Escribe en EL PAÍS sobre viajes y turismo desde el año 1992. Es también escritor y fotógrafo, colabora con la Cadena Ser, además de presentar series documentales en diversas televisiones.

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