Paco Nadal >> El Viajero

09 may 2011

Vixía de Herbeira: el acantilado que le tenía aversión al agua

Por: Paco Nadal

Panorámica Vixia Herbeira

El horizonte es tan vasto que sus bordes se doblan como una bola de cristal. Por detrás de mi solo hay prados barridos por el viento en los que nada levanta más de un palmo y sobre los que pastan unas vacas ajenas a la belleza que les rodea. A un lado tengo una vieja garita de vigilancia. Al frente, un murete de piedra que previene de vértigos indeseados. Y por detrás del muro, un abismo de 612 metros que se descuelga hasta morir en la negritud del mar. Un mar que se ve extraño por lejano. Nadie está acostumbrado a verlo desde tanta altura.

Si me he de quedar con uno solo de los muchos y bellos acantilados que llevo vistos estos días por la Rías Altas gallegas elijo Vixia de Herbeira, en el cabo Ortegal, el extremo noroeste de la península ibérica. Uno de los acantilados más altos de Europa (solo lo igualan algunos fiordos noruegos y unas paredes de Feroe e Irlanda).

Un gigante de piedra negra que parece tener aversión al agua, por eso elevó tanto su cabeza. No me extraña que fotógrafos y cineastas quedaran atrapados por su magia y su misterio. El mismo Roman Polanski cayó en el hechizo y rodó aquí parte de  “La muerte y la doncella”.

El viento da punzadas de hielo sobre la piel. Unos rayos lejanos pintan zigzags de tiza sobre la pizarra del cielo encapotado. La tormenta se acerca. De vez en cuando, los nubarrones abren un hueco y los rayos de sol juegan a crear espejos efímeros sobre la superficie del Atlántico.

Me siento en el muro y dejo que la vista vague sin rumbo; estoy solo, no hay más que viento, mar y eternidad. Y unas vacas indolentes que no entienden de belleza. Me pongo a Yann Tiersen en el Ipod y paso así una hora, extasiado. Hasta que los latigazos cegadores se hacen acompañar de un bramido y unos gruesos goterones levantan explosiones en el polvo, como bombas de racimo. La tormenta está aquí.

Es hora de irse. Pero solo por disfrutar de un momento así, justificaría haber vivido. 

Cabo Ortegal
Los acantilados de Herbeira terminan en el faro del cabo Ortegal. Aquí está la línea imaginaria que separa el Atlántico del Cantábrico

 

 

Hay 30 Comentarios

Las vistas de Vixía de Herbeira son cuanto menos impactantes, es una visita imprescindible para todo el que viene a conocer el norte de Galicia.
Desde SienteGalicia os recomendamos visitar también San Andrés de Teixido que está a 15min en coche aproximadamente.
Un saludo :)

Maravilla de Dios. Quiero conocer este lugar....

http://nelygarcia.wordpress.com. Los bellos paisajes extasían las miradas. Mar, montaña, camino, ¡Da igual!, cuando los envuelve la soledad sonora, de la naturaleza.

Aunque correcto en lo estilístico, el post cae un un craso error: la unión del Cantábrico y el Atlántico no se produce en Ortegal, sino en Estaca de Bares. Cerquita, y un lugar imborrable también... pero diferentes.

Gracias por el post. Siempre es bueno ver cómo se aprecia esta maravilla natural poco conocida.
No debéis perderos tampoco Picón (como apuntaba el compañero), San Andrés de Teixido, el propio Cabo Ortegal con los Aguillóns, la Candieira, Bares o la ría de Ortigueira, por ejemplo.
Y dos ligeras puntualizaciones: Herbeira no está en el cabo Ortegal, sino en la sierra da Capelada y la película en cuestión se rodó en los acantilados de Meirás, en la también impresionante costa de Valdoviño.

Hola, Paco. En contra de lo que dice el pié de foto, la "separación" convencional entre el Océano Atlántico y el Mar Cantábrico (entrecomillo "separación" porque el el Cantábrico también es Atlántico) está en la Estaca de Bares Ayto. de Mañón), punto más septentrional de la geografía española.
Por lo demás, respondiendo a Anahí, la Garita de Vixía de Herbeira está en Cedeira.
Un saludo.

Paco, espero que no te hayas dejado el Picón atrás. Es uno de esos lugares que no sé porque pasan desapercibidos, pero tienes de todo, hasta paisanos para hablar con ellos y ver como suben las algas por los acantalidados. Si te has pasado vuelve.
/www.turgalicia.es/sit/ficha_datos.asp?crec=10184&ctre=1132&cidi=E

o no queres es in VIET-NAM CONMIGO DE VACAIONES DESPUES

NO LLORES NIÑA. DIOS TE CASTIGA A LOS QUE AMA

OTRA VEZ LA VOZ EN LA PELICULA Y CHILLA GIJATE A VER QUE ESTA MIRANDO EL GRINGO QUE ALGO PASA NO ES PAMI

pa mi? una duda razonable tipo ALMOHADA DEL HIJO DE LA BLANCA VECINA EN UNO DE ESOS LUGARES EN QUE TU MADRE SE MUERE Y ESTAN LEJOS QUE NUNCA LLEGAS HASTA QUE SALE EL SOL.
PERO NO ME PREGUNTES A MI LA DE LA PIÑATA CON IJOS DE OMAR LLAMALA -SI ES QUE ANTES NO- TE LLAMA POR TELE.COM

Paco, tanto hace que quiero in gresar y algo lo impide. Magnífico trabajo has hecho en este acantilado, donde hasta filosofas sobre el mar, la eternidad. No en vano eres el más leído, y creo no equivocarme si digo el más apreciado y valorado. Rosa Mayo Marcuzzi, más allá de ese inmenso mar que miras.

¡Patapúfete! Ya mismo me escapo para allá.

Hola Paco cuanto tiempo y… me encuentro con la agradable sorpresa de encontrarte otra vez por “ a nosa terriña” En muchas ocasiones tengo estado contemplando el mar desde ese lugar (Siempre que la niebla lo permite) son los acantilados mas altos de Europa y todo aquel que se acerque a San Adres de Teixido no puede perderse este magnifico espectáculo. Entre una foto y otra que nos muestras (dos lugares bellisimos) falta la de los percebes, otra de las cosas que no pueden faltar en esa visita. Las rías altas
tienen dos atractivos, verlas cuando ruge el mar y verlas cuando todo esta en calma y el azul del mar se funde con el del cielo. Querido amigo ahora te invito a pasar por mi blog para que veas las fotos de una fiesta muy antigua “A FESTA DOS MAIOS”
Un Abarzo.
Abuela Cris
http://cosasabuelacris.blogspot.com/

Hola Paco cuanto tiempo y… me encuentro con la agradable sorpresa de encontrarte otra vez por “ a nosa terriña” En muchas ocasiones tengo estado contemplando el mar desde ese lugar (Siempre que la niebla lo permite) son los acantilados mas altos de Europa y todo aquel que se acerque a San Adres de Teixido no puede perderse este magnifico espectáculo. Entre una foto y otra que nos muestras (dos lugares bellisimos) falta la de los percebes, otra de las cosas que no pueden faltar en esa visita. Las rías altas
tienen dos atractivos, verlas cuando ruge el mar y verlas cuando todo esta en calma y el azul del mar se funde con el del cielo. Querido amigo ahora te invito a pasar por mi blog para que veas las fotos de una fiesta muy antigua “A FESTA DOS MAIOS”
Un Abarzo.
Abuela Cris
http://cosasabuelacris.blogspot.com/

Donde es??

Hay sitios en los que parece que el mundo se acaba, literalmente, que allí termina. En un barco, en Nueva Zelanda, sentí exactamente eso: paz.

Si sigues por allí no te pierdas las otras "vixias". La de Herbeira era solo una de la garitas de una red de puestos de vigilancia montados hace siglos en esas costas para defenderse de ataques. Hay garitas como esa en Bares y en Ortigueira

¿Te has enamorado también? Es que te ha quedado el post al estilo "Paco-Enamorado".
Tampoco hace falta pasarse ¿eh? Ten en cuenta a los pobres mortales que pasan la mañana en la oficina entre papelotes y llegan a casa y no hay donde descansar la vista de tanto por fregar.
Creo que este viaje tuyo me está sentando un poco mal...¡¡quiero estar allí!!!
Besos.

Vaya sitio precioso... aaaaaah quiero iiiiir

Sublime ,tus palabras para el entorno ,acompañandolas con la musica Yann Tiersen.
La union del uno con el todo,es de esas peliculas,a las que se les puede poner ,lo de puede herir su sensibilidad.
Namaste.

Una vez fuimos mi mujer y yo hasta el cabo Ortegal. Lo intentamos primero caminando, despacio por la carretera arriba, en medio de la arboleda. Nos asustamos porque no llegábamos y dimos media vuelta. Al día siguiente nos llevaron en coche y vimos que tan sólo nos faltó un poquito de paseo en nuestro primer recorrido. El recuerdo de la caminata es imborrable: sólo nosotros y el silencio.
Desde Gran Canaria, un abrazo.

Qué ganas de viajar por Galicia, hace muchos años que fui y tengo muy buenos recuerdos. Hace poco estuvieron aquí unos amigos gallegos y me entraron unas ganas de volver y leyendo tus posts más todavía!!!

¡Ahora misma sólo quiero salir de mi oficina (en Madrid) e irme al hogar paterno (en Galicia) para ver el mar! Menudo ataque de morriña que me acaba de entrar después de leer tu blog... Ya llevo años viviendo en Madrid y me gusta, pero si hay algo que echo de menos por encima de todas las cosas son los paisajes gallegos.
Vaya, ¡que me ha encantado tu publicación de hoy!

Una descricpcion perfecta. Saludos.

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Sobre el autor

Paco Nadal

Paco Nadal es viajero-turista antes que periodista y culo inquieto desde que tiene uso de razón. Estudió Ciencias Químicas pero acabó recorriendo el mundo con una cámara y contándolo. Escribe en EL PAÍS sobre viajes y turismo desde el año 1992. Es también escritor y fotógrafo, colabora con la Cadena Ser, además de presentar series documentales en diversas televisiones.

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