Martín Caparrós

¿Peronismo?

Por: | 17 de octubre de 2011

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Hoy es 17 de octubre. En la Argentina, el 17 de octubre es una de esas pocas fechas que significan algo. “Fusiles,/ machetes,/ por otro 17”, cantábamos, por ejemplo, hace décadas algunos desaforados optimistas, antes de que llamaran a este día Día de la Lealtad. Y todo porque el 17 de octubre de 1945, hace hoy 66 –¿o fueron 666?– años, empezó, con una gran marcha popular, el peronismo.

Por eso los 17 de octubre siempre hubo festejos: encuentros, festivales, peleas con la policía, discursos ante tumbas, actos protocolares. Este es el primero en que no hay nada –o casi nada. Porque el peronismo gobernante está en campaña y, seguro de ganar, igual teme algún desborde: entonces prefiere no juntar personas en la calle, que siempre es peligroso, y no hace nada. La relación de este gobierno peronista con su historia tiene sus más y sus menos: muchos más, muchos menos. Se recuesta en historias más o menos ajenas, se olvida de historias más o menos propias.

El peronismo tiene esas cosas. El peronismo tiene tantas cosas. El peronismo tiene, en la Argentina, casi todas las cosas. Por eso es, entre tanto, tan complicado de entender. La pregunta habitual del extranjero informado, justo después de la primera referencia a Maradona –que ahora llaman Messi– es ésa:

–Discúlpame, a mí la Argentina siempre me pareció un gran país, faltaba más, pero lo que yo no entiendo es el peronismo.

Y los argentinos no tenemos el valor suficiente para darle la respuesta correcta:

–Yo tampoco.

Así que imaginamos otras. Nos hemos pasado la vida imaginándolas: 66 años imaginando esas respuestas. El peronismo es, para empezar, el nombre político del derrumbe argentino. Desde que empezó, en 1945, la gobernó más que nadie, y 20 años de los últimos 22 de decadencia.

Son sólo cuentas –de colores–; las definiciones abundan, se contradicen, se contestan. Estamos de acuerdo en que el peronismo fue un movimiento nacionalista de origen militar que marcó la entrada a la escena política de los trabajadores que llegaban desde el campo atraídos por el desarrollo industrial, y que sirvió para integrarlos a la sociedad argentina, y que por eso viejos patrones lo combatieron e izquierdas clásicas lo lamentaron. Pero eso fue hace 66 años, y después pasaron tantas cosas.

Desde entonces, el peronismo fue sindicalismo perseguido en los cincuentas, sindicalismo propatronal en los sesentas, izquierdismo nacionalista en los setentas, nacionalismo fascistoide al mismo tiempo, intentos democristianos en los ochentas, neoliberalismo antiestatal en los noventas, populismo cuasiestatista en los dosmiles –y, en simultáneo, tantas otras cosas. Por eso el extranjero informado, ansioso, inquisidor, insiste:

-Pero, entonces, ¿el peronismo es de izquierda o de derecha?

-Bueno, en realidad...

Empieza el titubeo. El argentino no sabe decir que no sabe, así que guitarrea. Recuerda que alguien dijo, famosamente, al principio, que el peronismo era “el hecho maldito del país burgués” -explicación confusa. Y que entonces muchos dijeron que el peronismo no era algo explicable: “un sentimiento”. Y que un escritor actual pero tanguero dice que es la “nostalgia de un país que casi fue”, y que los politólogos actuales, pragmáticos, lo definen como la única voluntad de poder real que hay por aquí: ganas de ganar para ganar. Tantas, que consiguió producir uno de los mitos más potentes entre los numerosos mitos que conforman nuestro discurso político: que “sólo el peronismo puede gobernar la Argentina”. Y que, para eso, el peronismo se reinventa cada tanto, se escapa de su historia, conserva sus ritos y sus gritos y se vuelve su opuesto: se deshace para seguir siendo poder. Cualquier poder, el sol que más caliente.

Yo lo definí, hace poco, en un libro, como una rara fruta asiática. También decía que no existe: que hablar de peronismo es un abuso léxico, porque “peronismo” no significa nada. “Si una palabra no significa nada –si no se sabe qué significa, si significa demasiadas cosas, esa palabra no funciona y tiende a desaparecer. Si perro quisiera decir mamífero carniza de ojos tristes, engaño socarrón, adolescente que ese día se quedó sin plata, cuarto planeta del sistema solar de la vigésima de Andrómeda, la hojita que al caer produce en su refrote contra el suelo un chistido que recuerda vagamente al canto gregoriano, el tercer órgano sexual, empleado perserverante, verde botella, rojo pecado, blanco radiante, atropello violento con los codos, choricito, y venticuatro más, nadie diría perro porque no está diciendo nada. Hablar es poner en acto un pacto: yo digo uch y vos sabés que uch significa más o menos uch; para que una palabra sirva tiene que significar determinadas cosas, no cualquiera. Peronismo no cumple con este pacto: con éste tampoco”, decía en ese libro, y que, por eso, habría que dejar de decir peronismo: porque nadie habla con palabras que no dicen nada, y porque seguir diciendo peronismo es una forma de someterse a la voluntad de los que medran con esa confusión: de los que consiguen más poder gracias a ella.

Pero es probable que no sea ésa la opinión de muchos parroquianos y me gustaría que por hoy, 17 de octubre, Pamplinas se transformara en un lugar de discusión –¿una asamblea?– sobre el peronismo: argumentos, ideas, afirmaciones, dudas. Ustedes dirán, señoras y señores. Todo sobre la gran pregunta argenta: ¿qué es el peronismo? O, dicho de otro modo: ¿qué somos, si algo somos?


Hay 152 Comentarios

Veo que la palabra cipaya se repite en varios comentario,parece que 678 llega a los reconditos lugares de nuestra patria y nuestro ser y hasta me atrevo a decir que le ahorra el trabajo de pensar .

¿Qué tal Martin? Antes que nada me presento; soy Fernando Vilardo y esta es la primera vez que escribo en tu blog –bah…, a decir verdad es la primera vez que le escribo a cualquier blog. Ocurre que leí tu reflexión y me dio ganas de opinar, sobre todo por las sucesivas respuestas que fueron aportando otros lectores.
Es cierto, definir al “peronismo” no es tarea sencilla, sobre todo si entendemos por de-finir todo ejercicio que consiste en poner-fin, es decir, poner límites o delimitar para aprehender qué cosa es lo que queremos definir y que no. Decía, tarea poco sencilla si partimos de que el peronismo se ha caracterizado por tener escasos límites, conviviendo dentro suyo fuerzas y personalidades –o personajes- de todo tipo y color: Perón, Eva, Rucci, Vandor, Lopez Rega, Isabel, Cafiero, Luder, Menem, Barrionuevo, Duhalde, Nestor, Cristina, Gioja, los Rodriguez Saa, y la lista continuaría indefinidamente. Puede ser estatista o neoliberal; “nacional y popular” o el mejor representante de las políticas traídas desde Washington. Y todo sin que nadie saque los pies del plato ni se ruborice. Si esto fuese una discusión metafísica, podríamos decir que el peronismo es Nada, similar al Ser heideggeriano, y traer a colación un sinfín de argumentos existencialistas, pero la realidad es que se trata de una discusión histórico-política y en ese contexto calificar al peronismo de Nada es casi un eufemismo. Para empezar, como bien vos lo señalás, el peronismo fue aquella fuerza política que dirigió los destinos de este país más que cualquier otra fuerza. No es poca cosa para arrancar. Si a esto le sumamos que durante todo este tiempo la pobreza e indigencia en este país ha llegado a niveles obscenos, definir al peronismo de Nada es, repito, un eufemismo. Claro que culpar al peronismo de todos los avatares que este país ha sufrido es de una injusticia insoslayable, pero purgarlo por completo de las miserias históricas es en el mejor de los casos de una ingenuidad imposible de digerir.
En tren de definiciones hay algo que claramente el peronismo no es: anticapitalista. Asumo que definir algo por lo que no es… no es definir, pero para quienes soñamos y luchamos por un mundo organizado de una manera verdaderamente humana, para quienes no aceptamos la pobreza e indigencia como algo natural sino que es la consecuencia de decisiones políticas de los “de arriba”, el no ser anticapitalista es toda una definición, o al menos no puede decirse que sea Nada ¿no? El peronismo fue, junto al Radicalismo, el Socialismo y otras fuerzas minoritarias, uno de los partidos que siempre propició la gobernabilidad, esto tampoco es nada. Para que se entienda, gobernabilidad es equivalente a Orden, ese orden que, entre otras cosas, todo capitalista necesita para hacer sus inversiones y acrecentar sus fastuosas ganancias. A veces redistribuyendo más, como con el primer peronismo, otras mucho menos, como en todo el proceso menemista, pero nunca en oposición al sistema,

Martín: Te empecé a prestar atención un día que escuché tus apreciaciones sobre "el modelo kirchnerista" y su alcance. Comprendí que sintonizábamos la misma onda y a medida que te leo constato que nos preocupan muchas cosas semejantes. Te invito a entrar a mi blog en búsqueda de inspiraciones mutuas.

El peronismo no es ni más ni menos que el más puro ser argentino hecho movimiento político. Con todas las desastrosas consecuencias que eso implica. Y a quien quiera entender por qué digo que las consecuencias son desastrosas, no tiene más que leer la mayoría de los comentarios plasmados al pie de esta nota.

"El peronismo es, para empezar, el nombre político del derrumbe argentino. Desde que empezó, en 1945, la gobernó más que nadie, y 20 años de los últimos 22 de decadencia" Hay que ser turro para poner algo como esto. Seguramente la Década Infame era la época de la plenitud, de la Argentina grande. No sos un cínico como pretendés, simplemente sos un mentiroso.
"Estamos de acuerdo en que el peronismo fue un movimiento nacionalista de origen militar que marcó la entrada a la escena política de los trabajadores que llegaban desde el campo atraídos por el desarrollo industrial, y que sirvió para integrarlos a la sociedad argentina, y que por eso viejos patrones lo combatieron e izquierdas clásicas lo lamentaron." Con este pa´rrafo simplemente te mando a estudiar (tengo entendido que sos licenciado en historia -y chapucerías- del ecole de haute sarasa), podés comenzar con una obra recién editada -en 1971- "Estudios sobre los orígenes del peronismo- o podés probar con "Sindicalismo y peronismo". Por lo demás discutir las bondades o maldades de un movimiento político con alguién que sólo se limita a decir zonceras es de una estarilidad absoluta.

Así que ya estuvo bueno con el jueguito descalificador de las diferencias y ¡qué tremendos que somos los argentinos!, y que "¡en España se nos cagan de risa!", que al final de cuentas y de leer la historia no somos ni tan diferentes, ni tan retrógrados, ni por supuesto tan grandes. Simplemente que en todos lados se cuecen habas querido, o como diríamos por estos pagos, en todos lados se cocinan porotos. Ni somos los mejores ni somos los peores, pero para ser algo, en alguna medida el peronismo aportó. Que se lo pregunten a los millones que sin el peronismo no hubieran tenido muchos derechos reconocidos. Que se lo pregunten también a quienes otra facción de sedicentes peronistas les quitaron derechos adquiridos.


Por lo demás, sobre el peronismo, están las bases doctrinarias para quien las quiera leer y buscar: justicia social, independencia económica y soberanía política son una síntesis de sentencia que no termina de explicar. Pero se puede buscar.

Se alegará que no todos los peronistas cumplieron con estos principios ni de buena ni de mala manera, y puede ser cierto. Pero las bases están y se puede comparar con ellas. Luego, se observará y ponderará si el actual gobierno responde a ellos. Creo que sí, incorporando sectores no tradicionalmente peronistas, lo cual suele llamarse CONSENSO. El tan mentado consenso tan alardeado por los 'republiquetos' de ocasión ya que de republicanos nos les queda ni el nombre pretendido.

La definición que más me ha llegado me la dió una vieja obrera hace muchos años: "sabés que es el peronismo para mí pibe, que no pueda venir el capataz a tocarnos el culo impunemente". Literalmente lo decía la mina, le tocaban las nalgas y la manoseaban y no podía decir nada; hasta el peronismo. Nadie pretende decir que no sigan abusando de trabajadores, pero aquel hecho instituido constituye un hito, históricamente destruido en sucesivos ataques.
Porque el peronismo es el gran sintetizador político de la institucionalización de derechos de los trabajadores y los más humildes, es la esperanza y la construcción política, colectiva, hacia la igualdad y el reconocimiento público de los derechos de las personas, es el sector político que ha encarnado socialmente esa esperanza de "movilidad social ascendente". Es el que ha buscado que "donde hay una necesidad existe un derecho".
¿Qué otro lo hizo? ¿Los socialistas que bregaron por el voto femenino y cuando lo tuvieron que votar por impulso del peronismo se opusieron?
Sí, de acuerdo, el peronismo "realiza" y ejecuta las realizaciones que otros lucharon. De acuerdo. ¿Pero no es siempre así la historia? ¿Nos nos paramos como mosquitos en el elefante de la historia previa? ¿No es parte de la política saber aprovechar el momento, las circunstancias, en fin, la ocasión, además de tener virtud para hacerlo?
¿O resulta que primero hay que sacar chapa de 'puro' para

Si Caparrós toma a mal el epíteto, realmente lo siento, pero no tengo por qué hacerle el honor de más respeto que el que él nos depara a nosotros los peronistas y kirchneristas, cuando nos llama cibermilitantes rentados. Mucho menos hacer como él que se olvida del Aristóteles que alguna vez aprendió para pasar del particular al general sin plano intermedio, afirmando cualquier cosa sobre el gobierno tomando un ejemplo sin terminar de explicar, o directamente con menciones afirmativas sin ningún dato ni verificación. No es seria la opinionería así, pero evidentemente alguien está dispuesto a escucharla, resulta agradable a determinados oídos. Es lógico: hay todo un 46 % de receptores, algunos seguramente tragando hiel, deseosos de que les cuenten lo tremebundo que es el peronismo y cómo esta yegüa peronista ganó y se eternizará y dominará todos los medios y es una impostora que pone en escena el luto y se apropió de los DDHH, y cómo engañan con la pretendida lucha contra los medios cuando en realidad es tan fácil ya que lo hacen para no tocar otros intereses, y, y , y...

Ah, pero los extranjeros se preguntan... no entienden... y, la verdad, me importa poco. Aquí nosotros con nuestros problemas y allá ellos con los suyos, cada uno variadito y complejo. Porque yo tampoco entiendo cómo España no logra tener letra en su himno porque no se ponen de acuerdo sus facciones internas. O cómo no se han juzgado los crímenes del franquismo y sigue habiendo monumentos al dictador, o cómo jamás hubo una autocrítica histórica razonable de sus propios desmanes. Y tampoco entiendo lo que los españoles entienden por su "socialismo" ya que a mi manera de ver de socialista tiene poco y nada, y de obrero busquémoslo en el pasado. Menos por qué se llama "popular" un partido político que soberanamente se mea en los derechos de los trabajadores. Y tampoco entiendo por todos lados a qué se refieren con "progresismo" porque ¿progreso de qué postulan?, y encima como si fueran todos los progresistas igualitos y con el mismo programa. Así como tampoco entiendo a los "demócratas" estadounidenses ni a los "republicanos" cuando se supone que tienen un sistema democrático 'y' republicano. Acaso buscando sí se pudiera comprender al "laborismo" inglés, que de 'laburantes' tienen bastante poco y nada. ¡No!, ya sé, eureka, encontré una definición clarísima de un grupo político: el marxismo. O serán los marxistas... variados y variopintos, a tal punto que algunos se llaman marxianos. Pero no, ese no es un grupo político, esos serían intelectuales teóricos. Quizá los comunistas sí me puedan definir exactamente el comunismo. El problema es que encuentro tantos y tantos comunistas divididos que no sé a quién preguntarle primero y, al cabo, cada uno ya ha dado su definición en las bases programáticas del partido que fundaron cuando los echaron del anterior comunismo donde participaban.

Cualquier

En todo el texto, por gracia, no hay afirmaciones tan contundentes como cuando afirma "El peronismo es, para empezar, el nombre político del derrumbe argentino. Desde que empezó, en 1945, la gobernó más que nadie, y 20 años de los últimos 22 de decadencia."

¿Decadencia de qué? Se decae desde un punto más alto... se derrumba algo que estaba construido. La pregunta subsiguiente es si antes del 45 estábamos en algún punto mejor. ¿Década infame? ¿Fraude patriótico? ¿El gobierno popular de Yrigoyen aunque junto con la Patagonia Rebelde? Vamos más atrás o consideramos que históricamente la construcción se va realizando paso a paso. La construcción de un país es algo continuo, no se detiene.

Después preguntará Caparrós por qué algunos lo llaman gorila. Si sus notas, todo comentario o intervención de TV una tras otra el 'aparato crítico' lo usa siempre en contra del peronismo y en contra del actual gobierno peronista, sin esa posición de pretendida crítica ecuánime e 'independiente', es irremediable que alguien se pregunte desde dónde lo hace. Convoca a un debate para buscar definir el peronismo pero parte de los lugares comunes de descrédito y animadversión hacia el peronismo, sin reconocerle los logros que ha tenido para el pueblo argentino. No menciona ni un reconocimiento al peronismo en toda la nota. A eso, en general, al anti-peronismo y al descrédito del reconocimiento popular, se le ha dado en llamar gorilismo. Y no como un epíteto descalificativo sino como una caracterización con raíces históricas.

Caparrós la va de gran crítico de izquierdas cuando en realidad en cada intervención es un mero criticón que hace su lugar para su público. Y está bien, porque de algo hay que vivir, se lo entiende. Pero no se le acepta que la vaya ingenuamente ni de izquierda crítica ni de intelectual ecuánime tomando distancia para una mejor descripción. Los pelos se ven desde lejos y no son tapado ni bigote.

Mucha gente fracasada y enojada con el mundo son sin duda los Pseudo-criticos del Kirchnerismo, que por cierto aca abundan. Un consejo: Hagan Terapia, muuuchaaa terapia y reconciliense con sus madres. Hay ahi un dilema con el maternaje. Y si no mirenlo a Caparrós, personaje de la izquierda cipaya, lugubre, muy lugubre.

Leopoldo Botón!!!

Si quiero una crítica de los Argentinos leo a Sarmiento o a Borges, no de un intelectualoide mediocre

Para "Parafernando" ustedes ahora se daran cuenta de que nunca estuvieron desrrollados, ja! ahora q el FMI se los culea a ustedes...

Por otro lado, ser peronista significa estar familiarizado (en todo el sentido de la palabra), con las ideas de Justicia Social, Independencia Económica y Soberanía Política. Hay que darle crédito por el poder de síntesis de lo que significa para alguien pertenecer a una patria (vuelve lo de familia). Esos ideales pueden tener millones de expresiones concretas y la "gente", los políticos a veces no alcanzamos a entender esas ideas y menos a iniciar caminos para alcanzar esos ideales. Yo veo, con todo respeto, Martín, que no hacés referencia a esos "principios" en tus escritos. Creo que se puede valorar ese atisbo de pensamiento político cuando se mira mas allá del choripán como expresión popular de la simpleza. Y aún desde allí, esas ideas tienen una realidad que atropella y buscan aire para mejores expresiones.

Está bien. Si vos te animás a decir que no entendés al peronismo, rescato tu honestidad. Yo diría que gente como vos lo pueden entender, pero no lo pueden admitir, justamente porque no es sencillo admitirlo. Creo que tiene que ver con una especie de visión cósmica que facilita entender el River-Boca. Si no se aplica algo de eso, todo es incomprensible. Y resulta que de allí, de las entrañas de la gente común, de lo que se llama pueblo surge una posible, comprensible y clara definición. Pero hay que poder definir la noción de pueblo argentino, con todas sus asimetrías, tensiones, argumentos e incoherencias. Y allí, creo, entonces se hace posible entender lo que el peronismo es. Y con esa realidad es que los políticos tienen que hacer lo que ellos creen que pueden hacer. Y esos políticos salen de donde salen, que es donde estamos todos. Por favor, Martín, no te hagas el que no entendés. A todos nos cuesta entendernos y aceptarnos.

¿Argentina un ejemplo para el mundo? Tú deliras, Fernando. Por eso hay tantos europeos locos por ir a Argentina y no hay argentinos en España, con crisis o sin ella. Las diferencias entre PP y PSOE son menos de las que deberían ser, pero más claras que las que hay entre peronistas y ... ¿osos amorosos? No sé cuál es el opuesto al peronismo. Donde dijeron Macri y Binner pon a quien quieras, pero construir un partido en torno a sentimientos es ridículo. A ver cuántos peronistas hay fuera de Argentina. Hasta que no asumáis que sois una nación como cualquier otra de Hispanoamérica, no de Europa, y os dejéis el chauvinismo y vivir en la nubes, no vais a salir del subdesarrollo.

En la práctica el peronismo es una red de punteros que sirve al que logra llegar a la cima y, claro, cobra por sus servicios, aunque no todos los votos llegan a través de esa red, muchos llegan por las ideas y políticas que el peronismo de turno alienta y desarrolla.

Algunas versiones me gustan más que otras.
La versión K me gusta, me gusta Cristina y le creo.

¡¡Viva Perón, viejo!!

Mi mamá es una mujer de buen carácter, es difícil verla de malhumor pero cuando esto pasa su puteada preferida es me cago en Perón y cuando su malhumor se convierte en enojo resuena un me cago en Peron y toda su casta puta. Papá, peronista el, escuchaba sonreía y decía que culpa tendrá el pobre del general. Los años pasaron, papá murió y mamá sigue puteando de la misma manera, pero hoy ella es una fervorosa votante de Cristina. Cuando le pregunto por su contradicción entre su voto y su histórica puteada, responde sencillamente Cristina no es peronista, vuelvo a preguntar y ella corta todo posible debate con un terminante Si vos hubieras conocido a Peron lo entenderías.
Esto es cierto, al asumir Perón el tercer mandato yo tenia 11 años y apenas tengo algunos recuerdos sobre todo de su muerte. Lo poco que conozco es por haberlo leído o porque me lo contaron También es cierto que mamá que nació 1942 poco podría recordar de la primera y segunda presidencia, sus recuerdos, como los míos están cruzados de mitos donde se forjó el peronismo y también el antiperonismo.
Pero de además de los mitos que le dieron fortaleza e identidad, el peronismo, es sobre todo una práctica social y política que representa a la mentalidad media de todos nosotros No hablo de clase ni de sectores es una práctica y un cúmulo de ideas que cruza y permea todas las clases sociales. El peronismo es la mejor representación y la más genuina de la viveza criolla. Un gol con la mano se convierte en la mano de dios y el cambio de urnas en la elección de un sindicato en representación legítima, claro que con un paso más esto se convierte en un bidón con agua envenenada, (mundial 90) y también en un asesinato por parte de patota sindical. Mariano Ferreira.
Porque esta sociedad y los mismos trabajadores aceptan sindicalista millonarios, roban pero hacen, los camioneros nunca tuvimos mejor que ahora, me respondió hace poco un chofer. En el fondo no será que la mayoría de los trabajadores sueñan con ser Moyano. Ésta práctica no es exclusiva del peronismo, basta un ejemplo para ilustrarlo, cuántos funcionarios del actual gobierno formaron parte del gobierno de la Alianza. De un gobierno que llegó matando – puente chaco- corrientes- y se fue matando. Estos personajes hoy son los campeones en la defensa de los derechos humanos.
El peronismo es el atajo que nuestra sociedad encuentra para no hacerse cargo de sus errores y es a la vez su representación más elaborada, hasta para quienes no se dicen peronistas. Para terminar podemos decir que estamos bien jodidos: somos todos peronistas.

Vuelvo a Jauretche: "Lo actual es un complejo amasado con el barro de lo que fue y el fluido de lo que será".
Esa simple frase, creo yo, se acerca un poco a la idea de lo que es el movimiento peronista.
Definir? pff... a penas tratar de entender mi amigo, nada mas (ni nada menos)

Porque, en vez de descalificar, no nos ilumina un poco con su definicion sr Ahumada? Asi aportaria algo. Gracias.

Sabés cuánta gente quizo definir al Peronismo y no pudo?? Menos lo va a hacer un intelectual berreta como éste. Es mucho más complejo, Y bueno, ni hablar de esos mal intencionados comentarios reduccionistas y ombligocentristas de esa clase media acomodada cipaya que nunca dejan de faltar. Creo que lo más serio hasta ahora es lo que escribió Arturo Jauretche. Saludos

Para todos los peronistas!!! el peronismo es el mismo movimiento que le dio derechos a los trabjadodores y a su vez se los saco, es el mismo que tiene a la CGT entre sus manos con una gran burocracia sindical, el peronismo muchachos existe, lamentablemente, y es el mal que nos condena y nos condenara a la corrupcion y a la pobreza.. Si si, es un movimiento que va de un lado y de otro, es un movimiento que hizo desaparecer tanta gente con la triple A... o acaso su amigo Peron no sabia quien era Lopez Rega??

Creo que todos los latinoamericanos llevamos un trozo de tragedia heredada de nuestro pasado español; sin embargo me impresionan las similitudes, las coincidencias que veo en México con el partido que quiere (y publica) regresar al poder; parece que en estas líneas estoy leyendo también al PRI, los mismos cambios de 'ideología', las mismas frases, las mismas historias: Excelente artículo.

Creo que todos los latinoamericanos llevamos un trozo de tragedia heredada de nuestro pasado español; sin embargo me impresionan las similitudes, las coincidencias que veo en México con el partido que quiere (y publica) regresar al poder; parece que en estas líneas estoy leyendo también al PRI, los mismos cambios de 'ideología', las mismas frases, las mismas historias: Excelente artículo.

La definición de Borges es buena. Está relacionada con la que dijo Marcelo: hoy por hoy el peronismo es una franquicia. Y eso, en definitiva es una forma de funcionar, de hacer política, que es un atraso. Es sano y necesario tener partidos políticos con definición ideológica y el peronismo no la tiene. Tiene razón Ignacio Ramonet: hasta que Argentina no safe del peronismo no levanta cabeza.

@carlosm por cierto, en esa epoca que usted cita, no recuerdo a Borges rematando viviendas a los pobres y haciendo dinero facil gracias a leyes de los militares como la 1050. eso tambien es peronismo. saludos

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Sobre el autor

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) es escritor y periodista, premios Planeta, Herralde, Rey de España. Su libro más reciente es la novela Comí.

El País

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