Martín Caparrós

Minas, el cielo abierto

Por: | 20 de enero de 2012

Oro
Es curioso que en un conflicto como este se inmiscuyan esas cosas: minas, el cielo abierto. Pero es cierto que, más allá o más acá de ecos confusos, la pelea por la mina a cielo abierto de Famatina es un caldito, un concentrado de Argentina: está casi todo. Está, para empezar, el reacomodamiento de un país que vive cada vez más de la extracción de su materia prima. Está la globalización neoliberal que favorece que grandes empresas extranjeras se lleven esas materias primas. Y está la forma en que nuevas técnicas cambiaron esas formas de extracción, cambiando relaciones sociales y económicas, maneras de vivir. También está la defensa del medio ambiente, gran caballito actual, y sus variados usos e interpretaciones. Está, por supuesto, el infaltable político que prometió una cosa e hizo lo contrario y está, por lo tanto, el funcionamiento de esto que llamamos democracia. Está la actuación de un gobierno que perora contra ciertas "corporaciones" y favorece a la mayoría. Y están sus partidarios que abrazan las causas más nobles siempre y cuando sus jefes los dejen.

Y tantas otras cosas están en la pelea entre los habitantes de Famatina, un pueblo del noroeste árido, montañoso argentino –mayoría de agricultores de nueces y frutales–, contra la empresa minera canadiense Osisko Mining Corporation, que firmó con el gobernador de la provincia, Luis Beder Herrera, un convenio para llevarse oro en grandes cantidades.

Extracción, decíamos: entre los diez rubros que encabezan las exportaciones argentinas, sólo uno es industrial: el resto es materia prima cruda o muy levemente procesada. Granos y yuyos, por supuesto; gas, petróleo, minerales. La minería, que parecía pasado, volvió con fuerza. Hay lugares, como esas sierras riojanas, donde se explotaron vetas de oro desde el siglo XIX –y se habían agotado. Pero las nuevas técnicas permiten explotar –brutalmente– filones que no habrían sido rentables sin ellas. Es, como la soja, un modo de sacar todo lo posible lo más rápido posible. Sólo que en la minería todo es más tosco, más visible: ganancias extranjeras, poquísima mano de obra, destrucción más violenta.

Las nuevas técnicas consisten en volar sierras enteras y pasar sus restos por agua, cianuro y otros químicos para separar los metales –más o menos– preciosos de la basura pura. Para eso se necesita mucho dinero –el suficiente para comprar insumos y políticos– y mucho desprecio por el futuro –el suficiente como para cargarse un territorio–: son dos condiciones que, en la Argentina, muchos reúnen. También, con creces, ciertas corporaciones extranjeras: lo son todas las grandes mineras que aparecieron en las dos últimas décadas; no lo son los gobernantes que las trajeron.

Todo empezó, faltaba más, con una ley del peronismo menemista: la 24.196 exceptúa a las mineras de la mayoría de los impuestos, les permite llevarse el mineral sin el menor control –el Estado sólo recibe la información que la propia empresa se digna darle–, y les cobra de regalías un tres (3) por ciento de lo que las empresas dicen que se llevan. La ley fue convalidada por el peronismo kirchnerista: su creador lo dijo cuando presentó su Plan Minero, 2004: “El sector minero argentino es uno de los pocos que durante la década del '90, con cambios importantes en la legislación, empezó a tener un principio y un punto de inflexión que le permitió avizorar un destino estratégico diferente”, dijo entonces Néstor Kirchner –y confirmó los mecanismos, las prebendas.

Es pura extracción tipo colonia: señores que arman grandes enclaves donde los locales no pueden entrar, sacan todo lo que pueden, se lo llevan, lo cobran afuera y no dejan casi nada –salvo unos pocos puestos de trabajo transitorios y un desastre en el espacio y en la sociedad: una forma de corrupción generalizada.

Que, por supuesto, llega a los más altos. El ahora gobernador kirchnerista de La Rioja, Luis Beder Herrera, se pasó años haciendo campaña contra esta forma de la minería: que era un robo, que las empresas conseguían sus minas a base de sobornos y corrupciones, que iba a prohibir la explotación minera a cielo abierto en la provincia, dijo, por ejemplo, en este video de marzo de 2007, cuando era vicegobernador y el pueblo de Famatina ya se oponía a la apertura de la mina de oro:

–El pueblo los va a parar. Yo voy a hacer la ley –bueno, la Cámara de Diputados la va a hacer– para pararlos, y el pueblo de Famatina y Chilecito la va a defender…

 

Y consiguió esa ley y la Barrick Gold tuvo que retirarse y un año después, ya como gobernador, la hizo anular, y ahora firmó el convenio con la Osisko. Que también corrompe a muchos más. Es lo que el diputado y cineasta Pino Solanas, uno de los pocos políticos porteños que fueron a apoyar los reclamos, llama la “contaminación social y cultural”: una empresa comprando la voluntad o la tolerancia de autoridades varias y ciertos pobladores, personas convenciéndose de que, en última instancia, si hay que entregar o destruir todo para sacar unos pesos, quizá valga la pena.

–Salvando distancias, es el mismo mecanismo que produce el narcotráfico, que hace que mucha gente acepte ciertas prácticas podridas porque traen plata. En este caso ni siquiera está claro que vaya a traerla pero algunos se ilusionan, se dejan tentar. Y eso termina por corromper las sociedades donde actúa.

Dice Solanas; sabe, también, que muchos se resisten. Ahora, los habitantes de Famatina llevan casi veinte días en la plaza, en la calle, en la ruta que va al cerro, tratando de impedir que la mina empiece a funcionar. Dicen que lo que más les preocupa es la amenaza inmediata a su forma de vida: no quieren que les arruinen el suelo y el agua, que acaben con sus vidas tal como las conocen. Algunos, además, insisten en el saqueo económico, el expolio.

Que funciona con sus propias reglas. Hace unos meses un directivo de la minera canadiense estaba en la hostería del pueblo; alguien lo vio y avisó; las campanas de la iglesia lo comunicaron a todos los demás, que se acercaron a rodear el edificio. El directivo huyó despavorido; se dejó, en su huída, una carpeta. Adentro había una guía de operaciones que incluía formas de eludir ciertas restricciones financieras y maneras de autorizar y asentar los gastos por coimas. Y había también una lista de los pobladores más activos en la pelea contra la mina, con datos personales muy precisos, grados de “peligrosidad”, intenciones de comprarlos, orrores de hortografía. Ni la justicia provincial ni la federal abrieron ninguna investigación sobre una lista negra que recordaba los tiempos más negros: hablemos de derechos humanos.

Mientras tanto, los ciudadanos siguen en la ruta y el gobernador kirchnerista insiste en que la mina va a funcionar “sí o sí”, pase lo que pase –y el gobierno nacional no habla del tema. Sus periodistas, intelectuales, funcionarios y otros defensores habituales lo evitan; sus medios no lo tratan –o lo tratan tan poquito que es como si no. Hace días que circula una solicitada de apoyo a los habitantes de Famatina, muy firmada; uno de sus promotores se quejó de que el diario oficialista Página/12 les pidió 15.000 pesos para publicarla –y no la pudieron publicar todavía. Los grandes medios opositores, mientras tanto, se debaten entre su interés en difundir un tema urticante para el gobierno y sus intereses económicos, más cercanos a la gran minería.

Así, el tema circula poco: un pueblo levantado contra una empresa extranjera que pretende arruinarle la vida podría ser una historia caliente, pero nadie parece cómodo con ella. El gobernador espera que los famatinos se cansen de oponerse –y es cierto que no pueden quedarse en la ruta para siempre. Hace casi diez años, en el pueblo patagónico de Esquel, otra minera quiso llevar su cianuro para llevarse el oro, y los ciudadanos que se oponían organizaron un plebiscito sobre el tema. A principios de 2003 mucha gente creía que estaba construyendo una democracia más auténtica, donde las decisiones no quedaran en manos de representantes en los que no podían confiar.

Aquella vez la gran mayoría –el 81 por ciento– votó que no quería la mina y el gobierno provincial de Chubut no tuvo más remedio que aceptar la voluntad de aquellas urnas. Yo, entonces, fui a verlos: me interesaba esa forma de democracia –un poco más– directa, y pensé que Esquel podía ser una avanzada de otro modo de intervención política. Me equivocaba, como casi siempre, pero quizás ahora los ciudadanos de Famatina podrían retomar esa experiencia y, otra vez, usar los votos para imponer sus voluntades.

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Cosas veredes, Beder, que non crederes...

-“La intimidante presencia de fuerzas de seguridad especiales, la amenaza constante sobre la integridad física de los ciudadanos, sumado a las reiteradas vulneraciones de sus derechos básicos como el de manifestarse y expresarse, y la posición del gobierno nacional, son algunas de las preguntas de los pedidos de informes” –al Gobierno– (Centro de Estudios Legales y Sociales -CELS-, Servicio de Paz y Justicia -Serpaj-, Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas (Aadeaa), Colectivo Voces de Alerta, Colectivo por la Igualdad)

-“Es injusto que se tomen acciones de criminalización de la protesta social de los vecinos, quienes han realizado innumerables denuncias y las cuales nunca se han resuelto a su favor (…) El gobierno de la provincia privilegia el capital financiero sobre la vida del pueblo riojano” (Adolfo Pérez Esquivel).

-“La Constitución Nacional y Provincial prevén mecanismos de participación como la consulta popular, en la que el pueblo se manifiesta sobre situaciones que hacen a su destino social, cultural o económico. Consideramos que estos instrumentos constitucionales respetuosamente aplicados, contribuirán a apreciar realmente la voluntad popular de los departamentos de Chilecito y Famatina y a valorar la palabra empeñada de aquellos que fueron constituidos por el pueblo riojano en rectores de los destinos de la Provincia” (Eextracto del comunicado del obispo de La Rioja, Roberto Rodríguez).

-“Apoyamos los reclamos de la población de La Rioja, rechazando el nuevo emprendimiento de la empresa Osisko que el Gobierno impulsa para el Cordón de Famatina, pronunciándonos contra el saqueo y la depredación del valle de Famatina, y haciendo nuestros los reclamos de la población organizada (…) Solicitamos la urgente revisión de la legislación nacional minera derogando las leyes que permiten el saqueo de los recursos naturales, la exención impositiva a este sector y la contaminación de la biosfera” (Resolución del Congreso de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina –Fesprosa–, integrada por 27 mil profesionales de la salud).

El 13 de enero –cuando la movilización riojana llevaba casi dos semanas, ya había ocho activistas imputados y se temía represión en el acampe– una dependencia del gobierno nacional, finalmente, rompió el silencio. “Histórica inversión de riesgo. 1.031.600 metros perforados. Se perforó un 41,3 por ciento más que en 2010 y un 664 por ciento con respecto al inicio de 2003. Permite promover nuevos empecimientos productivos”, celebró la Secretaría de Minería de Nación (“metros de perforaciones” es la forma en que se mide la actividad exploratoria). El comunicado remarcó que “el récord histórico ratifica a la Argentina como uno de los países con mayor dinámica en esta actividad”. Y explicó que “el fuerte aumento de la actividad exploratoria generó la aparición de nuevos emprendimientos, el país ya cuenta con más de 600”. Y detalló que las principales provincias con proyectos mineros son Santa Cruz, San Juan, Salta, Catamarca, Jujuy, Mendoza, Neuquén y La Rioja. –“El pueblo de Famatina no quiere la actividad minera como una actividad para nuestra región. La gente apuesta al turismo o a la producción de nueces, duraznos, uvas, peras” (intendente Ismael Bardogaray). –“El Fatamina no se toca” (Asamblea de Famatina y Chilecito).

El gobernador de la Provincia de La Rioja, Luis Beder Herrera enarbolaba un discurso anti minería a cielo abierto. Aún hoy permanecen en Internet entrevistas donde llama “defender el agua” y rechazar la mega minería por “contaminante”. A poco de asumir, cambió de discurso y derogó la ley que limitaba la actividad extractiva en la provincia. En junio de 2010 integró la comitiva oficial que viajó a Canadá, en el marco de la cumbre del G20, y se entrevistó con el presidente de Barrick Gold, Peter Munk. La foto de la Agencia de Noticias Télam muestra a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner sonriente, de vestido azul, junto a Munk, los gobernadores de La Rioja, San Juan (José Luis Gioja), Salta (Juan Manuel Urtubey), el secretario de Minería (Jorge Mayoral) y el entonces ministro de Economía (Amado Boudou). Otra foto oficial, también en Canadá, muestra a la Presidenta frente a un micrófono, al lado de Munk, disertando. De fondo, las banderas de Canadá, Argentina y otra de Barrick (blanca, amarilla y letras negras). “El Famatina no se toca”!!

El Famatina es nuestro gran protector… Cómo no lo vamos a defender – dice Yanina Millicay, periodista de FM “El hormiguero”, de Chilecito, que todos los días cumple su turno y después va a pasar la noche en el acampe que ya lleva semanas al pie de la querida montaña enclavada en la geografía riojana. “Viene mucha gente de todos lados: Córdoba, San Luis, Mendoza, Buenos Aires y llegan donaciones de agua mineral y alimentos para que sigamos haciendo el aguante e impedir que se lleve adelante un nuevo proyecto de minería a cielo abierto en la Argentina. Estamos permanentemente en asamblea en este pedacito de patria, como le decimos”, le dice Yanina a este cronista. -Para la gente común de Chilecito y Famatina está más que claro que el agua y el cerro valen mucho más que el oro – añade Carlos Camps, otro de los acampantes a más de dos mil metros de altura en el paraje Altos del Carrizal, donde en las próximas horas comenzará una jornada nacional de lucha en defensa del Famatina. Según Camps, “toda esta solidaridad que llega de todas partes de la punta de iceberg de una lucha que se repetirá en todas las provincias contra los renovados caudillajes que ganan las elecciones y creen que eso les da impunidad para negociar con la naturaleza y con el futuro de las nuevas generaciones. Lo de Famatina será como un reguero de pólvora en contra de esos gobiernos provinciales que se creen dueño de todo porque tuvieron los votos”, le cuenta a la Agencia de Noticias Pelota de Trapo. Los asambleístas, los habitantes de los pueblos Chilecito y Famatina están convencidos que el gobierno de Luis Beder Herrera, titular del ejecutivo riojano, ha perdido la batalla y que, por estas horas, “está buscando una salida adelante para desistir del proyecto de la empresa canadiense Osisko”. La gente grande de los pueblos vecinos se hace un tiempo para hacer panes caseros y otras comidas que les alcanzan a los tigres del Famatina, a los defensores –una vez más como tantas veces en la historia de siglos- del cerro y sus riquezas, no solamente minerales, sino también profundamente culturales. Cuentan también que el cura Quinteros avisó de la presencia de los personeros de la corporación haciendo sonar las campanas de la iglesia de Famatina, rememorando al sacerdote que representaba Enrique Muiño en la inolvidable película “La guerra gaucha”. Dicen, en forma paralela, que el sacerdote alentó en una reciente misa a seguir poniendo el cuerpo en defensa del Famatina, que el verdadero cristianismo pasa por salir de la casa y defender lo que es de todos. Y que esas palabras conmovieron a los que son creyentes y mucho más a los que no lo son. Camps agrega que “hay listas negras elaboradas por información proporcionada por la policía de la provincia de La Rioja al servicio de la multinacional. Una verdadera vergüenza de la cual tendrá que responder el actual gobernador. Además ocho de los principales referentes tuvieron que declarar ante la justicia. Pero no importa, la decisión del pu

En casa de Herrera, cubiertos de oro...

La ley de glaciares, aprobada por unanimidad en el Congreso fue vetada por la presidente. Finalmente, con modificaciones que la hacen un poco más permeable para los gobernadores kirchneristas que la original de Maffei, es la que está en vigencia. Pero no rige porque Gioja y Barrick presentaron recurso de amparo y de esto hace muuuucho tiempo. Y el gobierno no ha iniciado el inventario tampoco. Mientras tanto, esas corporaciones a las que han denostado con los discursos y apoyado con leyes y DNU, dinamitan la precordillera de Ushuaia a la Quiaca.
Es tan sencillo el negociado (igual que con la soja) que no entiendo cómo hay tanta gente que no se da cuenta.
Espero el comunicado nº 12 de carta abierta...¿Dirán algo o van a hablar sobre Malvinas, el sexo de los ángeles o el crucero italiano?

Esto es parte del modelo que lleva adelante el gobierno (sin hablar de sus efectos nocivos claro). Y son estas las corporaciones que no enfrenta, más bien apoya. En la cuestión ambiental hacen cualquier cosa. También está latente el tema de la utilización de alimentos para generar combustibles para vehículos. Parte de la pampa argentina para generar combustible. Una locura. Gracias Martín por tan buenas notas que nos regalás.

La democracia es el desafío del futuro. Lograr que el poder deje de sodomizarnos a piacere. Porque el poder no solamente corrompe, además te lleva puesto y se te ríe en la cara.
A todos los simpatizantes de este gobierno: un poco de valentía, por favor. Lo que está mal, está mal, y quizás eso que está mal tiñe (o desenmascara) todo lo demás.
Nada cambiará hasta que engendremos un gobierno popular, democrático y decente. Las tres variables son fundamentales. Lo malo es que para eso faltan años y años de educación, pero en algún momento hay que empezar.

¿Caparrós "Contra el cambio"?, guau, pensé que nunca lo iba a ver. Bueno, no será un intelectual vanguardia pero si comprometido. El tema ambiental se los va llevar puestos a todos. Y pensar que 20 años atrás se reían de los ambientalistas, je!. Saludos y gracias por el artículo.

Gracias Martín!!, esta lucha empezó hace más de 6 años, el camino que se recorrió para que se haga pública es, salvando las distancias, parecido al que recorrió Rodolfo Walsh para que alguien publique su Operación Masacre. Acá sabemos hace un tiempo, que solo nos tenemos a nosotros. De funcionarios de todos los niveles, nada nos resta esperar. Solo el pueblo salvará al pueblo, pero es una lucha muy despareja, y si perecemos, al menos lo habremos intentado. Abrazo. Te esperamos.

420 años después, la historia se repite en Famatina: según estimaciones para junio de 2007 la población era de 6.819 habitantes. En la actualidad la mayoría de su población es criolla siendo la restante población de origen europeo. Aquí existía un antiguo pueblo indígena, de la nación pazioca pero en 1592 llegó el conquistador español Juan Ramírez de Velazco, buscando "el oro del Famatina" 420 años después llegan los canadienses, a través de la Osisko Mining Corporation con sede en Quebec y su representante en el país, Gustavo Zulliger. Y ahora? Que somos independientes, libres, democráticos…que vamos a hacer como Estado Argentino? Señora Presidente, usted tiene la palabra.sc

Me parece que desde la noche de los tiempos los hombres hemos vivido explotando los recursos que nos ofrece la tierra y a otros hombres. Hemos hecho de una manera salvaje las dos cosas y asi nos va. Pero la movilización no debiera ser por la manera de explotación (destrozo del entorno, contaminación de las aguas etc) y por la manera en que se firman los contratos de explotación (corrupción, falta de legislación) y dejarnos de pensar en cosas tales como "nuestra forma de vida". Me parece que la defensa que aquí se hace del no a la minería mezcla muchas cosas. Algunas sin duda las comparto otras no. Sería mejor una empresa argentina que explotara la minería de manera destructiva? Si fuera argentina todo vale? No sería más importante movilizarse para modificar los cotratos y corregir las anomalías. No sería mejor exigir a los gobernantes leyes claras que no permitan el destrozo o por lo menos que lo minimisen? Explotar las riquezas de la tierra es importante para los pueblos. Destruir y huir con el botín es el delito.
"La forma de vida" de todos los pueblos cambió con la llegada de la electricidad, por ejemplo, y nadie se opuso a la electricidad por ello.

El ESTADO ARGENTINO SE CONSTRUYO SOBRE UN GENOCIDIO. Entrevista con Diana Lenton, doctora en Antropología Social, docente e investigadora del Departamento de Ciencias Antropológicas de la Universidad de Buenos Aires. P: ¿Por qué afirma que el Estado argentino se funda sobre un genocidio? DL: El Estado moderno constituye una forma de entender las relaciones entre Estado y sociedad, y construye todo un modo político de accionar, una normativa, instituciones que se fundan en el mismo momento que se realiza el genocidio. Y no lo relacionamos sólo porque es contemporáneo al genocidio sino porque esa estructura de Estado requirió que no hubiera más diversidad interna en el Estado. Se anulan los tratados con los indígenas, el Estado se garantizó que no iban a interferir en la constitución de ese Estado. Es lo que se llama genocidio constituyente, son genocidios que dan origen a un Estado. P: Existen sectores que aún niegan que haya sido un genocidio. ¿Qué pruebas dan cuenta de que sí lo fue? DL: Las ciencias sociales no tienen un concepto analítico acabado. Desde el campo jurídico internacional sí, lo provee Naciones Unidades en 1948 para juzgar los crímenes del nazismo. Esa definición habla de distintos elementos. Es genocidio cuando se puede establecer la intencionalidad de destruir a un pueblo. Otra característica es impedir la reproducción de ese grupo y también el robo de niños, cuando son secuestrados y entregados a familias de grupos dominantes, y se les remplaza los nombres, porque así se atenta contra la continuidad de ese pueblo porque se le roba la memoria. P:¿Qué hechos concretos hubo? DL: Matanza de población civil. Algunos tienen la imagen de batallas al estilo romántico de un ejército contra otro. La característica de la campaña de Roca es que está principalmente dirigida a la población civil. Las memorias del comandante Prado dicen claramente que el ataque a las tolderías es para caerles encima a las mujeres y niños que quedaron cuando los hombres no estaban. Estaba planificado así para llevarse el botín, sobre todo el ganado, y las familias porque ésa era la operación que iba a llevar a los indios a rendirse. Son operaciones contra la población civil, donde mueren mujeres y niños, o eran enviados como mano de obra esclava para el trabajo doméstico urbano o para la agroindustria, caña de azúcar y viñedos. También se cumplen otros elementos de genocidio, el someter a la población a condiciones que acarreen daño en su subsistencia, que pueda provocar enfermedad o muerte, y eso implicaron los traslados de la población sometida a campos de concentración. P:Ustedes dan cuenta de que el diario La Nación lo llamó crímenes de lesa humanidad. DL: Mitre decía que lo que hacía Rudecindo Roca, hermano de Julio Argentino, eran crímenes de lesa humanidad porque se fusilaban prisioneros desarmados y se tomaban prisioneros a mujeres y niños. Para un sector del espectro político no era lo correcto, incluso Mitre, que no era nene de pecho, que tuvo r

Eventual respuesta de los ciberciegos-K
"Pero se están olvidando de la AUH, de cuando Néstor -que nos guía desde el cielo- hizo bajar el cuadro de Videla, de cuando paramos en la plaza de mayo el golpe de estado de los gauchócratas"
Grande Página12 pidiendo 15 luquitas para publicar la solicitada... que usurero el sucio Perro!

Gracias Sergio Carioni por la excelente explicación de lo que es la minería a cielo abierto. En México nos está sucediendo exactamente lo mismo. Yo soy de un pueblo en el estado de Jalisco (occidente del país) en el que las empresas mineras nos están destruyendo los recursos naturales. Muchos ciudadanos como yo, nos sentimos desamparados y amenazados por esta situación. También nos sentimos defraudados por las autoridades en nuestra supuesta democracia.

para los que quieran comprometerse, pueden firmar: http://apoyoafamatina.blogspot.com/2012/01/solicitada-en-apoyo-al-pueblo-de.html Gracias

Silencio ciber-K

Hola.
Mi nombre es Julio y la verdad es que no quiero dar mi nombre por temor a represalia.
Solo digo que trabajo en la Universidad Nacional de Tucumán (Rectorado), y cada día me da vergüenza, como los mismos representantes nuestros se venden por dinero espurio de la Minera Bajo La Alumbrera, cuando muchas otras Universidades se negaron a recibir este dinero. Felicito a la Gente de Famatina y Chilecito y les pido que no se dejen vencer.
Para que tengan idea de lo que es Minera La Alumbrera, esta empresa se encarga de la compra de voluntades. En nuestra Provincia al Gobernador Alperovich, en la Facultad de Ciencias Naturales al actual Decano Ricardo Mon, y en el Rectorado al Sr. Rector Cerisola.
Me gustaría que se investigue que se hacen con los fondos que reciben de estas empresas

MEGAMINERIA.MODELO COLONIAL Y CONTAMINANTE: La expansión minera en Indo América está motivada por el alza en los precios del oro. En el año 2000 su precio era de unos 280 dólares por onza, ya a fines del año pasado llegó a tener un precio de 1023 dólares. Estas empresas son de capital transnacional. La minería a cielo abierto aumenta la competencia por el uso de la tierra y el agua. Las mineras siempre se ubican donde hay potencial del agua. Las estrategias que utilizan estas transnacionales del saqueo y la destrucción es que llegan y el gobierno de turno (que se presta a esta forma colonial de explotación de los recursos naturales) les otorga un área de trabajo y después ellos compran más y mas tierra y los pobladores se ven obligados a vender sus tierras y emigrar. Se las llama minas a cielo abierto o también se las conocen como minas a tajo abierto para diferenciarlas de aquellas minas en las que la extracción del mineral se consigue excavando galerías subterráneas. La minería a cielo abierto supone dinamitar la roca superficial y llevarla a pequeñas dimensiones; montañas enteras son convertidas en rocas, su extracción empieza con la perforación y voladura de la roca. Son minas de superficie que adoptan la forma de grandes fosas en terraza, cada vez más profundas y anchas. Los ejemplos clásicos de minas a cielo abierto son las minas de diamantes de Sudáfrica, en las que se explotan las chimeneas de kimberlita, depósitos de mineral en forma cilíndrica que ascienden por la corteza terrestre y a menudo tienen una forma más o menos circular. Los principales impactos ambientales causados por la minería a cielo abierto son: • Modifica la superficie terrestre del área de explotación: devasta la estructura del suelo produciendo cambios severos en la morfología del terreno. • Eliminación del suelo y resecamiento en la zona circundante. • Disminuye el rendimiento agrícola y agropecuario. • El impacto sobre la flora es de gran magnitud, implica la eliminación de la vegetación y los bosques en el área de operaciones. • Destrucción y modificación de la flora en el área circunvecina. • Provoca presión sobre los bosques existentes en áreas vecinas que pueden llegar a destruirse por los impactos de la explotación. • El entorno queda afectado porque se transforma radicalmente, pierde su atracción escénica o paisajística, sumada la contaminación sonora por el ruido producido por las distintas operaciones: trituración y molienda, generación de energía, transporte, carga y descarga de materiales, etcétera. La minería a cielo abierto remueve la capa superficial o sobrecarga de la tierra para hacer accesibles los extensos yacimientos de mineral de baja calidad. Los modernos equipos de excavación, las cintas transportadoras, la gran maquinaria, el uso de nuevos insumos y las tuberías de distribución permiten hoy remover montañas enteras en cuestión de horas, haciendo rentable la extracción de menos de un gramo de oro por tonelada de material removido. Existe

Hola Martín, es increible, indignante, atroz.
Cuando leo y releo en las venas abiertas de america latina lo que sufre este pueblo desde que hace 420 años vinieron a despojarlo de todo, me siento enfermo, se me oprime el pecho.
Pero a mi entender, el gran problema mayor no es la indignacion sino la Impotencia.... Este pais se supone democrático, pero no lo es tanto, las leyes se TIENEN QUE votar sin discutir su contenido ya que no se puede poner en duda el saber del dedo que todo lo puede, y si alguien osara pensar por su cuenta hacer ejercicio de la Democracia y debatir otras necesidades, entonces ese dedo que pide que le voten lo que manda, veta lo que no, como en el caso directamente relacionado con el post, la ley de bosques y glaciares.
La impotencia presente todos porque cuando uno quiere despertarse y pensar, ni siquiera oponerse o hacer algo (dios lo prohiba, o todo el peso de la ley "antiterrorista nos caerá sobre los hombros, ya que si nos expresamos, estaríamos tratando de obligar a un govierno o a una organizacion internacional a dejar de hacer algo, dejar de robarnos nuestro orgullo, nuestra salud, nuestros paisajes, nuestra libertad de transitar por nuestras rutas argentinas...) y me encantaría entender como se supone que el vendepatria o el cipayo somos algunos, por oponernos a los intereses de quienes nos roban nuestros minerales, porque es así, los roban, vienen a tu casa, se llevan lo tuyo, no te pagan nada por ello, o en muchos casos incluso te cobran, entonces es un robo o como mínimo una estafa (suponiendo que los que le dan los permisos para ello, hayan actuado de buena fe).

Seria interesante con todo respeto, que conozcan los lugares donde se realiza minería, en varios casos son pueblos que no tienen otra actividad productiva y a la vez tampoco tienen un Estado presente. Por eso esta actividad es la única esperanza de poder tener un futuro de trabajo y posibilidades no solo para eso pobladores sino también para sus hijos, que en general se iban a las grandes urbes en busca de "trabajo baratos".

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Sobre el autor

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) es escritor y periodista, premios Planeta, Herralde, Rey de España. Su libro más reciente es la novela Comí.

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