Martín Caparrós

¿Gracias, Lady Thatcher?

Por: | 02 de abril de 2012

Ayer, este diario publicó una nota del señor Carlin titulada Thatcher, la libertadora argentina. Aquí, un homenaje.

Margaret Thatcher 01

Qué aproximado es el señor Carlin, John Carlin. No sé cómo será su proceso mental; si me interesara, supondría que supone –luego escribe. En este caso, por ejemplo, para llenar de inexactitudes menores su nota boba –"Thatcher, la libertadora argentina"– sobre por qué “la Dama de Hierro merece ser considerada en Argentina como la gran libertadora del siglo XX”. O sea: sobre la “deuda de gratitud” que los argentinos tendríamos con la señora ahora barona por haber contestado el ataque de nuestros dictadores en las Malvinas y haber, por lo tanto, propiciado su caída. Si es chiste, es muy viejo; si es argumento, se deshace solo: sería la misma deuda que los americanos, por ejemplo, deberían a Adolf Hitler por haber destruido Europa, permitiéndoles enviar su plan Marshall, crear la Otan y afirmar su dominio de Occidente. O sus compatriotas británicos a aquellos rebeldes indios que, en 1857, se sublevaron, mataron a miles de colonos y provocaron que, tras vencerlos, la reina Victoria se quedara definitivamente con la India.

Son pamplinas –previsibles pamplinas. Cualquiera piensa descuidado. Pero lo que me intriga un poco más es que falle tan basto en los detalles. Dice, por ejemplo, el señor Carlin que él, de puro niño, cantaba el himno argentino y “‘juraba’ todos los días ‘por la patria morir’”. El himno argentino, siniestro como todos los himnos, dice, textual: “Sean eternos los laureles/ que supimos conseguir;/ coronados de gloria vivamos/ o juremos con gloria morir”. Ni por la patria, ni sin opciones: cualquiera puede, si quiere, vivir coronado de gloria.

Es, sin duda, una minucia, pero de esas minucias está hecho un relato. Que sigue diciendo que en cuanto se despertó aquel 2 de abril de la invasión argentina, el señor Carlin ya entendio la jugada de Galtieri. Y, para mantenerse en clave de yo-yo: que cuando “las Madres de Plaza de Mayo hicieron un llamado al pueblo a acudir a la plaza a denunciar al régimen a finales de 1981, fui (éramos unos treinta manifestantes, recuerdo)”. El señor Carlin debería saber que esas Madres se llaman de Plaza de Mayo porque empezaron a reunirse allí en 1977, y que muchos jueves durante esos años anteriores a 1981 reunieron a más de “treinta manifestantes” para denunciar el régimen; por alguna razón no esperaron al señor Carlin para eso. Pero él, dice, también fue “a la plaza un mes antes de la guerra, el gran día en el que los argentinos por fin le perdieron el miedo a los militares y más de 30.000 gritamos: “¡Se va a acabar, se va a acabar, la dictadura militar!”. Si eran militares se dice les -o nada-, pero esa es otra bagatela. Aquella vez no fue que los argentinos –y un inglés, por lo visto– por fin perdieron el miedo: fue que la Confederación General del Trabajo decretó su primer paro general contra la dictadura –mostrando que, aún sin invasión malvinera, los dictadores venían barranca abajo–; todo lo cual no sucedió un mes sino dos días antes de la invasión: el 30 de marzo de 1982. Y fue que el deterioro de la economía de la dictadura favoreció esos desbordes: su gobierno se hundía de todos modos.

Pero el señor Carlin no lo notaba. Dice, entonces, para justificar su chiste, que “si Margaret Thatcher se hubiera quedado con los brazos cruzados ante la ocupación de las Malvinas hace casi exactamente 30 años, los nazis argentinos (los más nazis, sin duda, de los muchos regímenes militares en aquellos tiempos en el poder en América Latina) se habrían consolidado en el poder. Seguramente hubieran torturado y matado a más personas”. Más patinazos: habría sido curioso que esa señora se cruzara de brazos ante una invasión: ningún gobernante inglés podría haberlo hecho. Y, sobre todo: los militares argentinos no eran nazis; eran caballeros cristianos, paladines de Dios, la Patria y el Hogar, defensores muy violentos del capitalismo de mercado amenazado. No sé si es mejor o peor; es sin duda distinto. Y quizás habrían “torturado y matado a más personas”, pero no tantas; llevaban dos años casi sin hacerlo, porque -por desgracia- ya no lo necesitaban.

Son detalles, sí: maneras de trabajar y de pensar. Al fin, ese descuido por la veracidad del pormenor te lleva a afirmaciones tan gruesas como la que titula: que sin el contraataque de sus compatriotas los míos seguiríamos vivando a Videla, o algo así. Lejos de mí defender ideas de patria: lo he dicho tantas veces. Pero sí, ya que estamos, un mínimo de precisión, un cuidadito.

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(Visto que nos hundimos en la malvinidad, y en homenaje a este día que no debería recibirlos, aquí yace un fragmento de mi última novela, Los Living, que intenta recrear el clima de esos días.)

Hay 168 Comentarios

Iñaki | 02/04/2012 12:23:58-(¿preferiríais que Marruecos invada Celta y Melilla? Pues eso.)

Francamente, me da igual. Yo las veo muy africanas, esas dos ciudades; y lo mismo esas islas en el Atlántico Sur, las veo muy americanas y para nada británicas. Antes de escribir tonterías deberías informarte: el Reino Unido invadió esas islas en el siglo XIX como parte de su estrategia de afán imperialista. Las islas estaban habitadas por indígenas que fueron expulsados de sus tierras. Otro tragaldabas que se cree que los inglesitos son todos angelitos ellos: the tooth fairy, Santa Claus y Maggie Thatcher. Blimey! The Holy Trinity!

Gran artículo del Sr. Caparrós, emocionante y realista como un Caravaggio barroco.

Ayer expresé mi perplejidad por las chorradas del tal J. Carlin, que jodidos los japoneses por conmemorar Hirosima y Nagasaki, cuando gracias a ello tienen la democracia, ¿NO?, pues igual. Pero tampoco hay que rasgarse las vestiduras, ese reportaje me trae a la memoria una charla con U. una amiga nórdica, una vestal rubia y de una sinceridad apabullante, en plena cena de amigos y trasegando vino nos comentó la noche en que hizo un trio con dos varones. Todos nos volvimos y le preguntamos ¿Y...? esperando algo peliculesco, pero la respuesta sobria fue... nada , eran ingleses.¿?.
Mister J. Carlin desearía un artículo explicativo a esa respuesta de mi amiga U. escandinava de platino.

¿para cuando?. Saludos.

Martin,
que paso con esa declaracion de peridistas - pseudo - que pusiste ayer y levantaste????.
caramba !!- los anti K, te van a acusar de "auto-censura".
O tus patrones te recordaron que tenias que laburar??
saludos

Caparrós escribe mal y argumenta peor. Y cuando se cansa pone un cacho de su novela. Carlin hace un chiste malo, pero tiene razón en repudiar el nacionalismo ridículo de gente que teniendo un país de 2,7 millones de km2 se amontona a vivir en Buenos Aires y reclama unas islas en las que no querría vivir. Si las Malvinas se hicieran argentinas, los malvinenses tendrían que emigrar. La única nación es la gente, la única patria debe ser la libertad y la justicia, en cualquier lado, y el verdadero atentado contra la Argentina se comete contra los desaparecidos, los reclutas muertos, los jubilados, la gente que se tiene que ir, etc. Y lo de "nazis" referido a los milicos es bastante adecuado: se formaron con manuales prusianos y en un ambiente más bien germanófilo. Si no, Caparrós, de dónde les viene el estilo de su antisemitismo. Muy feo todo este asunto, mucha mezquindad, mucha demagogia y poca decencia.

Atribuirle a Thatcher la transición democrática en Argentina es francamente el colmo del optimismo, por no decir de la estupidez. Al otro lado de la frontera sur-occidental argentina, había una dictadura a la que Margaret Thatcher apoyó no solo cuando estaba en el poder, sino que al tirano que la presidió lo visitó cuando este había caído en desgracia, y esperaba un juicio que no llegó por los crímenes que cometió. Que yo sepa - a menos que Carlin se haya enterado de algo que los pobres latinoamericanos ignoramos - Thatcher nunca hizo esfuerzos por promover la transición del régimen pinochetista a uno emanado de las urnas. A Thatcher más bien sí le sirvió la guerra: Galtieri le entregó el triunfo electoral en bandeja de plata, porque si no hubiera sido por la invasión argentina, la "Dama de Hierro" habría perdido los comicios de 1983. Es cierto, la oposición laborista estaba mal, pero la guerra permitió que Thatcher obtuviera una mayoría absoluta, lo que le permitió seguir desgarrando a la sociedad británica con total impunidad. Las crónicas futbolísicas de Carlin son de primera, soy su hincha número uno, de manera que le aconsejo que se limite a ellas y que deje a gente más capacitada y mejor preparada para tomar la historia en serio, a que haga notas como las que él intentó escribir, sin mucho éxito además.

Hey, Carlin. I couldn't comment on your crap article yesterday. Should they also be grateful for her war crimes, like the sinking of a ship that was clearly out of the conflict area, just carrying teenage soldiers? I am surprised your crap got published. Turd.

Carlin , tiene razón .¿Es posible pensar que si los militares no hubiesen tenido la resistencia británica en las Falkland, no se hubiesen perpetuado en el poder? Tiene razón en pedir , de alguna manera , agradecimiento a la Sra. Thatcher que respondió ante una agresión de cuatro borrachos , con la contundencia suficiente para defender su soberanía , y ya de paso propiciar la caída de la Junta Militar.Los Intelectuales argentinos , como es lugar común en ellos, se atribuyen el descubrimiento del aire, todos los días.

Como argentino el uso del genocidio de Malvinas me da asco.La Argentina hoy es una mezcla nauseabunda de verguenza y asco,.Se reemplazo la dictadura militar por una democracia ganocida que es responsable del accidente de tren que asesino a 51 personas.Mi pais me da un profundo asco.

No hay que estar agradecidos a la señora Thatcher, pero tampoco hay que culparla. La Junta Militar invadió tierra pertenceciente a otro país (dudo que los habitantes de las Falklands/Malvinas prefieran vivir en Argentina que en RU) y el gobierno inglés reaccinó para defender territorio nacional (¿preferiríais que Marruecos invada Celta y Melilla? Pues eso.)

De la guerra, favorecida salio la >Margaret, que se quedo mas tiempo torturando al pueblo ingles. Hasta los conservadores la estaban volteando, cuando le llego el salvavidas Malvinas. Perdidosos los argentinos, por las vidas y por que el tema seguira solo en papeles y no en concreciones. Y los ingleses, que se tuvieron que aguantar mas tiempo, a una loca como la Tacher

Si el comentarista glub! intentase leer alguno de los libros de Martín Caparrós quizá podría juzgar si el autor es merecedor, o no, de los premios que ha conseguido; o por ahí el eurocentrismo (y los temas que les deberían importar a los españoles) le impide ver el bosque más allá de su propio bonsai.

Gracias, Señor Caparrós. Vergonzoso el artículo de Carlin, pero vergonzosa también la censura de muchos comentarios que realizó El País ayer sin que hubiese realmente razones válidas para hacerlo, excepto el evitar las críticas a un medio de comunicación que otrora fue digno y ahora se arrastra y se rebaja ante el GRAN CAPITAL mientras dicen defender a los trabajadores y la justicia social. Pamplinas es un buen título para todo el diario.

Argentina se basta por si misma, como España, nosotros mismos nos buscamos y nos encontramos, sea en el cielo o en el infierno, no necesitamos a los ingleses, son ellos quienes nos necesitan para sus torpes historias.

Enhorabuena por una contestación así. Parece mentira que El País publique chorradas como la de Carlin (que no es la primera). Thatcher fue una asesina y sembró la semilla del fin del Estado de Bienestar.

No sé, que pinta El País, en medio de este asunto que a los españoles, ni nos ocupa, ni nos preocupa. ¿De verdad que el autor ha ganado un premio por su prosa?.

Siempre sostuve que morir con Gloria es una alternativa tentadora.

GRACIAS POR ESE ARTICULO, YO SUFRI MUCHO CON LA GUERRA PORQUE ADEMAS NO ME LA CREIA Y MURIERON MUCHOS CHICOS DE 19 AÑOS, FUE TODO UNA FARSA QUE MONTARON SIN IMPORTALES LAS CONSECUENCIAS POR ESO ME DA BRONCA QUE ESTE TAL CARLIN NO DIGA QUE TENEMOS QUE ESTAR AGRADECIDOS CON LA THATCHER. NI CON ESTA NI CON NADIE.

Muchas gracias por su artículo Sr. Martín Caparrós!!!!Opino que Mr. Carlin consume alguna sustancia toxica y de origen desconocido porque, confundir y/o mezclar lo atroz que fue el gobierno militar con el derecho soberano que tiene Argentina sobre las Islas Malvinas es de alguien que está mentalmente perturbado. El título del artículo de Carlin ya le falta el respeto a la memoria de los fallecidos en aquel conflicto y su contenido es una total y absoluta vergüenza. Es una suerte que Thatcher ya no esté en condiciones de apreciar lo que Carlin le dedicó, ya que su mente esta perdida, se encuentra sóla y ni a sus hijos tiene cerca. Creo que en todo caso tendría que ser ella la agradecida con los argentinos porque esa guerra le permitió seguir en el poder un tiempo más, si no, sus colegas ya tenian preparada su salida. Gracias una vez más Don Martín!!!

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Sobre el autor

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) es escritor y periodista, premios Planeta, Herralde, Rey de España. Su libro más reciente es la novela Comí.

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